La Opinión Popular
                  05:09  |  Viernes 14 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 08-11-2021 / 11:11
LA DEUDA CON EL FMI FUE PARA PAGARLE A ACREEDORES PRIVADOS

Macri reconoció que utilizó el brutal endeudamiento para financiar la fuga de dólares

Macri reconoció que utilizó el brutal endeudamiento para financiar la fuga de dólares
En medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional por parte del Gobierno Argentino, Mauricio Macri reveló cuál fue la presunta utilización del préstamo del ente a ese gobierno. El ex mandatario aseguró: "La plata del FMI la usamos para pagar a los bancos comerciales que se querían ir porque temían que vuelva el kirchnerismo".
En un nuevo raid mediático, tras su indagatoria por el espionaje ilegal a los familiares del ARA San Juan, Mauricio Macri respaldó -una vez más- su decisión de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para endeudar a la Argentina: aseguró que "la plata la usamos para pagar a los bancos comerciales que se querían ir porque temían que vuelva el kirchnerismo", aunque el millonario préstamo que le entregó el organismo internacional fue en 2018, a más de un año antes de las elecciones presidenciales.
 
De ese modo, Macri volvió a pisar el palito. Es que, según explicaron distintos economistas y expertos en la materia, el acuerdo Stand By que firmó Macri era de carácter precautorio: el dinero estaría disponible para recobrar la confianza de los inversionistas, no para ser usado, y menos para la fuga de capital. La ficción duró poco. Tal como confesó Macri ayer en una entrevista con CNN, la plata se dispuso para abonar a acreedores privados que intentaban retirar sus inversiones financieras del país.
 
Por eso, el FMI no reconoció que financiaba a la Argentina para que reembolsara a sus acreedores privados, porque sus estatutos establecen que "ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital" (Artículo VI, Sección 1 del Convenio Constitutivo del FMI). Ahora, Macri confirmó que el dinero del FMI se utilizó para financiar la fuga de capitales, tal como se ha venido denunciando.
 
La Opinión Popular
 

 
"LA USAMOS PARA PAGAR A LOS BANCOS COMERCIALES QUE SE QUERÍAN IR PORQUE TENÍAN MIEDO DE QUE VOLVIERA EL KIRCHNERISMO", ASEGURÓ
 
Macri reconoció que el dinero del FMI financió la fuga
 
A comienzos de año, el ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que los 45 mil millones de dólares que desembolsó el FMI podrían haberse usado para reconstruir la infraestructura durante el gobierno anterior, pero denunció que no quedó nada de ese préstamo y "ahora hay que resolver ese problema".
 
En ese momento, el ex ministro de Economía de Cambiemos, Hernán Lacunza, lo cruzó diciendo que el dinero "no se fugó". "Se usó para pagar deudas anteriores", aseguró. Sin embargo, el propio Mauricio Macri ofreció este domingo una nueva versión sobre el destino del dinero "La plata del FMI, que es la plata de los demás países, la usamos para pagar a los bancos comerciales que se querían ir porque tenían miedo de que volviera el kirchnerismo", disparó el ex presidente en una entrevista con la CNN.
 
El dinero no se destinó solo a pagar deudas, como dijo Lacunza, sino también para que aquellos grandes fondos que querían sacar sus dólares del país pudieran hacerlo sin problemas.
 
Es decir, el Estado no tenía dólares genuinos provenientes, por ejemplo, del superávit comercial sino que volvió al FMI para conseguir las divisas necesarias para mantener el grifo abierto y seguir garantizándoles libre acceso al mercado de cambios a los grandes jugadores que le dieron forma a la corrida financiera aprovechando que el dólar se ofrecía a un precio subsidiado.
 
Recién después de la derrota en las PASO de agosto de 2019 el gobierno de Cambiemos decidió poner el cepo cambiario para frenar la sangría, pero para ese entonces ya habían rifado los 44 mil millones de dólares que les había girado el FMI, el préstamo más grande que el organismo multilateral le otorgó a un país en toda su historia.
 
El relato que armaron luego desde Cambiemos fue que la corrida empezó al día siguiente de las PASO por el triunfo del kirchnerismo, pero en ese momento ya no hubo dólares disponibles para la fuga porque se puso el cepo.
 
Los dólares para financiar la corrida estuvieron disponibles mucho antes, desde comienzos de 2018, cuando se cerró el acceso al mercado internacional para seguir tomando deuda y la desconfianza de los inversores sobre la sustentabilidad del modelo macrista los llevó a emprender la retirada, temerosos de que el desastre económico que comenzaba a vislumbrarse por entonces terminara con el default de la deuda pública.
 
Lo que hizo el gobierno de Macri con la complicidad del FMI fue prolongar esa agonía un año y medio más. En ese momento los inversores no le tenían miedo al kirchnerismo porque había perdido no solo en las elecciones presidenciales de 2015 sino también en las de 2017 y nadie pronosticaba su vuelta. El temor lo generaba la política económica del macrismo.
 
 
La responsabilidad del FMI
 
El FMI también es responsable de lo ocurrido porque el artículo VI del Convenio Constitutivo del organismo, aprobado por Argentina por Ley 21.648, dice textualmente que "ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital, y el Fondo podrá pedir al país miembro que adopte medidas de control para evitar que los recursos generales del Fondo se destinen a tal fin. Si después de haber sido requerido a ese efecto el país miembro no aplicara las medidas de control pertinentes, el Fondo podrá declararlo inhabilitado para utilizar los recursos generales del Fondo".
 
El FMI debería haber interrumpido el financiamiento al comprobar que el dinero estaba siendo destinado a financiar la fuga de capitales, pero no lo hizo porque Estados Unidos, principal accionista del organismo, decidió respaldar al macrismo con la intención de bloquear cualquier posibilidad de retorno del kirchnerismo.
 
El propio Mauricio Macri lo reconoció este domingo en la entrevista que le concedió a la CNN cuando aseguró que el exmandatario de Estados Unidos Donald Trump "se portó muy bien" y "colaboró muchísimo" con su gobierno, entre otras cosas por el apoyo al crédito del FMI solicitado en 2018.
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-08-2026 / 14:08
31-07-2026 / 21:07
31-07-2026 / 20:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar