La Opinión Popular
                  02:08  |  Martes 07 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“En política no hay que reír ni llorar, sólo comprender”, Baruch Spinoza. "La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva", José Saramago.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 22-10-2021 / 11:10
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Guerra de guerrillas y polvorín social, el escenario optimista para 2022

Guerra de guerrillas y polvorín social, el escenario optimista para 2022
El Frente de Izquierda promete engrosar su bancada. Y aunque no sean decisivos dentro del recinto, lo son afuera. Con el temido diciembre cada vez más cerca. Se palpó en el Puente Pueyrredón durante toda la semana.
Todos y todas creen que la inflación volvió al superar en septiembre el 50% interanual (marcó 52,5%, apenas por debajo del 53,8% con el que se despidió Mauricio Macri) por tres razones:
 
1) La violenta disparada global post-pandemia de los fletes y de insumos difundidos como aluminio, vidrio, plástico, papel y cartón, que empujó incluso la inflación mayorista de Alemania hasta el 14,2%, su récord desde 1974.
2) La emisión de pesos para financiar el gasto, que según el diagnóstico oficial alimenta la brecha cambiaria y con ella las expectativas de devaluación.
3) La recomposición de márgenes de ganancia por parte de grandes fabricantes y comercializadores de alimentos, que aprovechan el repunte del consumo y su poder de mercado para recuperar lo perdido durante la recesión.
 

 
Anteayer, a su regreso de Washington, Martin Guzmán almorzó con Roberto Feletti. El ministro de Economía y el nuevo secretario de Comercio conversaron durante más de dos horas sobre el congelamiento por 90 días de 1.430 productos de la canasta básica que había ordenado la tarde anterior el recién llegado, tras una semana de negociaciones infructuosas para anunciarlo junto a supermercadistas y fabricantes de alimentos.
 
Ni Guzmán ni Feletti son entusiastas defensores del instrumento, pero ambos confían en que la tregua puede bloquear al menos uno de los tres motores que hoy empujan la inflación casi hasta el récord en 28 años que dejó el tándem Dujovne-Sandleris-Lacunza en 2019.
 
El diagnóstico es compartido en el equipo económico, aun en medio de las internas paralizantes que lo cruzan desde el bofetón de las PASO. Opinan parecido tanto los dos comensales del miércoles como Matías Kulfas y su archienemiga Débora Giorgi, a quien el ministro de Desarrollo Productivo debió tolerar que Feletti trajera consigo, mezcla de venganza del tercer kirchnerismo con confirmación de los rumores de que Daniel Scioli lo reemplazará después de noviembre.
 
Todos y todas creen que la inflación volvió al superar en septiembre el 50% interanual (marcó 52,5%, apenas por debajo del 53,8% con el que se despidió Mauricio Macri) por tres razones:
 
1) La violenta disparada global post-pandemia de los fletes y de insumos difundidos como aluminio, vidrio, plástico, papel y cartón, que empujó incluso la inflación mayorista de Alemania hasta el 14,2%, su récord desde 1974.
 
2) La emisión de pesos para financiar el gasto, que según el diagnóstico oficial alimenta la brecha cambiaria y con ella las expectativas de devaluación.
 
3) La recomposición de márgenes de ganancia por parte de grandes fabricantes y comercializadores de alimentos, que aprovechan el repunte del consumo y su poder de mercado para recuperar lo perdido durante la recesión.
 
La tregua por 90 días, consideran, no reemplaza a una estrategia integral contra la inflación pero puede emparchar el tercer agujero de la manguera por el que no dejan de perder poder adquisitivo los salarios. El problema es que precisamente ahí se dirime la puja distributiva cuando la economía crece y nadie va a renunciar sin pelear a los márgenes recuperados.
 
Menos ante una gestión que todos perciben grogui y con una oposición que promete otro giro de 180 grados si vuelve al poder en 2023. Es lo que explica las airadas negativas de la Coordinadora de Industrias Alimenticias (COPAL) y de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) ante algo que todos los gobiernos piden -y que incluso pidió el anterior- cuando suena la alarma de las góndolas.
 
 
Terroristas y conspiradores
  
El platense José Sbattella, patriarca de los economistas heterodoxos en la universidad donde estudiaron Guzmán y los Kirchner, reclama modales más rudos. Ayer, por radio, el antiguo militante de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) dijo que "desabastecer es un acto de terrorismo" y que "la lucha de los gobiernos populares contra el autoritarismo empresario" requiere que se apliquen las leyes de modo más taxativo.
 
Su voz remite a épocas más audaces del kirchnerismo, en la primera década del siglo, aunque tampoco entonces se imponía con nitidez ante otras más conservadoras. En el cuartel general del grupo Clarín, por ejemplo, todavía recuerdan que Sbattella había vetado como jefe del ente antimonopolios la fusión Cablevisión-Multicanal, apoyado en investigaciones de la entonces fiscal Alejandra Gils Carbó. Un veto que finalmente consiguieron revertir, el último día de la presidencia de Néstor Kirchner, gracias a los buenos oficios de Guillermo Moreno.
 
La situación hoy es muy diferente. La derrota de las PASO fue tan sorpresiva y violenta que redefinió roles y equilibrios dentro del Frente De Todos. El trasvasamiento del poder recién empezó a insinuarse con el aterrizaje en la Casa Rosada de Juan Manzur, que se le coló a Sergio Massa en la carrera hacia el sillón de Rivadavia con un claim de marca parecido al suyo, y con la resignación de Axel Kicillof de tres sillas en su gabinete para que los intendentes no lleguen a 2023 "conspirando con la oposición", como cuchichean en La Plata.
 
Si la derrota es todavía peor el 14 de noviembre, como sugieren las mismas encuestas que erraron en septiembre, todos saben que son fusibles. Lo que habrá en juego en ese caso es mucho más un cambio de nombres en el gabinete.
 
Pero si el oficialismo logra recortar la diferencia, parte del equipo económico confía en su propia continuidad. A Guzmán, por ejemplo, todos lo imaginan en su puesto hasta la firma del acuerdo con el Fondo Monetario para renegociar la deuda que dejó como herencia Macri. Lo que está en debate es si también va a pilotear la negociación permanente que sobrevendrá con Washington después, en caso de que se firme.
 
El peronismo prefigura una especie de guerra de guerrillas, con choques cada tres meses con los hombres de negro que envíe Georgieva para supervisar el cumplimiento de las metas del programa que se pacten antes de marzo, fecha del primer vencimiento impagable.
 
Alberto Fernández sabe que le van a exigir un ajuste fiscal adicional al ya ejecutado este año sobre partidas presupuestarias sensibles como las de jubilaciones, salarios públicos o prestaciones del PAMI. También que le van a plantear una flexibilización laboral, un tarifazo para achicar la cuenta de subsidios y un control más estricto de la emisión de pesos. Es lo que incluyó el staff del Fondo en todos los acuerdos firmados bajo la gestión de Kristalina Georgieva, apenas distinguibles de los de Christine Lagarde.
 
En la Rosada, no obstante, aseguran que no tienen por qué seguir esa hoja de ruta. "Ellos nos van a amenazar con que no desembolsan y nosotros les diremos que entonces no les pagamos. Ahí está nuestra ventaja frente a la situación de Macri, que necesitaba los fondos frescos para sostener la fuga de divisas, o frente a la de (Fernando) De la Rúa, que los pedía para poder ejecutar el presupuesto. Nosotros los necesitamos solo para pagarles a ellos mismos", distinguió ante BAE Negocios uno de sus estrategas.
 
 
Bajo el puente
 
La amenaza de patear el tablero, indispensable en cualquier negociación donde se procure correr los límites que marca la contraparte, luce poco creíble luego de las promesas de acuerdo "sí o sí" que se oyeron de boca de Manzur en Wall Street y en el almuerzo de la semana pasada con un puñado de empresarios top. Y sin embargo, es algo que puede ocurrir incluso sin que lo decida el Presidente.
 
¿Quién garantiza que el oficialismo vaya a reunir los votos para aprobar el acuerdo en el Congreso, como se comprometió a hacerlo Fernández apenas asumió? ¿Y si algunos de los propios le retacean los votos y tiene que apoyarse en los de la oposición de derecha para avalar el pacto? ¿Qué clase de cogobierno surgiría de un contubernio así?
 
No es La Cámpora la que amaga con ejercer ese veto al ajuste del FMI en el Congreso sino las organizaciones sociales, que contienen en los barrios el polvorín de la pobreza extrema. A Juan Grabois, por ejemplo, le responderán tres diputados después del 10 de diciembre. También el Frente de Izquierda promete engrosar su bancada. Aún marginales, son votos que pueden inclinar la balanza en un contexto de atomización. Y aunque no sean decisivos dentro del recinto, lo son afuera. Con el temido diciembre cada vez más cerca.
 
Se palpó en el Puente Pueyrredón durante toda la semana. Lo aterroriza a Juan Zabaleta, que se vio forzado a recibir ayer a los grupos piqueteros más duros después de que amenazaran con acampar y dormir en la puerta de Desarrollo Social, sobre la 9 de Julio. No es para menos. Como se vio hace 20 años, no hay volumen político que alcance cuando estalla el recipiente que lo contiene.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
06-12-2021 / 12:12
La interna dentro del renacido radicalismo tomaba calor desde hace tiempo, y tras las elecciones generales se volvió el mismísimo infierno. Finalmente, el grupo de diputados radicales que desafió abiertamente a la cúpula de Juntos por el Cambio anunció formalmente la ruptura en la alianza opositora. Doce legisladores referenciados con Martín Lousteu y Rodrigo De Loredo conformarán su propio bloque dentro de ese mismo espacio pero fuera de la órbita del cordobés Mario Negri.
 
El anuncio formal lo hizo Emiliano Yacobitti en las redes sociales y lo "vendió" como parte de una decisión de carácter "renovador" dentro del radicalismo, por parte de UCR-Evolución, el sector que lidera Losteau. Según el comunicado, el nuevo bloque será presidido por De Loredo y estará integrado por Yacobitti, Martín Tetáz, las porteñas Carla Carrizo y Dolores Martínez, la cordobesa Gabriela Brouwer de Koning, la santafesina Victoria Tejeda, el neuquino Pablo Cervi, el puntano Alejandro Cacace, la bonaerense Danya Tavela, la entrerriana Marcela Antola y el pampeano Martín Berhongaray.
 
El texto publicado por el nuevo bloque que de "renovador" tiene la presencia del radicalismo en la alianza de la derecha conservadora y abre un nuevo capítulo en la feroz disputa dentro del partido centenario que responde al macrismo. No solo parte en dos a la bancada de la UCR en la Cámara baja sino que promete réplicas en el Senado, donde Losteau conduce con el operador Enrique "Coti" Nosiglia en bambalinas.
 
"Más de una decena de diputados de distintas provincias hemos tomado esa decisión porque no estamos de acuerdo con que se repitan las mismas vocerías que vienen expresándose en nombre del partido desde hace décadas", dice el texto que expresa algunos de los argumentos de la separación. El quiebre comenzó cuando Yacobitti intentó desplazar a Negri, a quien derrotó en la interna cordobesa de Juntos por el Cambio. Negri sumó apoyos y recogió casi una 30 de los 45 diputados radicales para ratificar su continuidad.
 
El texto de los "renovadores" habla de la necesidad de un quiebre necesario tras las últimas elecciones legislativas. Esos comicios, dicen, fueron "un llamado de atención para toda la clase dirigente", pero particularmente para "las nuevas incorporaciones" integradas por "caras nuevas e ideas nuevas que oxigenen las alternativas". Y no conformes con ello, también hablaron de una pretensión por expandir este nuevo espacio: "Hemos buscado persuadir hasta el último instante a los diputados, en defensa del presente y del futuro de nuestro partido".
 
Luego, criticaron a la conducción del bloque que desde hace años está en manos del cordobés Negri: "Debemos terminar con la distribución de cargos basada en las relaciones personales y las internas partidarias y ser consecuentes con el pensamiento de los ciudadanos. Juntos por el Cambio debe mantenerse unido y creciendo".
 
"Se crece designando como autoridades a los que eligió la gente mayoritariamente. Se crece siendo cada vez más federal", desafiaron y sostuvieron que por ese motivo se eligió al también cordobés De Loredo, como presidente del bloque. La elección tuvo que ver con su capital político tras haber realizado "una histórica elección en uno de los distritos más grandes e importantes del país como es la provincia de Córdoba".
 
La Opinión Popular
 

06-12-2021 / 11:12
Como lo habían adelantado todos los especialistas y la misma ministra de Salud, Carla Vizzotti, el primer contagiado de Covid-19 con la variante Ómicron fue confirmado en la Argentina. Se trata de una persona de 38 años, residente de la provincia de San Luis, que asistió a un evento laboral en Sudáfrica, regresando al país el día 30 de noviembre. El viajero presentó esquema completo de vacunación y antecedente de COVID-19 en marzo 2021.
 
El viajero se realizó test de PCR previo al viaje de regreso a la Argentina (adonde arribó vía Estados Unidos) según los protocolos establecidos, con resultado negativo. Se realizó también a su llegada al país un test de antígenos para SARS-CoV-2 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, con resultado negativo.
 
Se trasladó desde el aeropuerto a su domicilio en la provincia de San Luis en un auto de alquiler con chofer. Desde su arribo se encuentra cumpliendo aislamiento. El día 2 de diciembre el viajero tomó conocimiento de que personas con las cuales estuvo en contacto en el evento laboral en Sudáfrica fueron diagnosticados como casos de COVID-19 positivo, motivo por el cual consultó al sistema de salud de su localidad, a pesar de encontrarse asintomático.
 
Se le realizó un nuevo test diagnóstico de Antígenos y PCR arrojando ambos resultados positivos. Ante esta situación, las autoridades provinciales informaron a la autoridad sanitaria nacional, enviaron la muestra para su secuenciación genómica en el Laboratorio Nacional de Referencia y estudiaron en el Laboratorio de Salud Pública de la provincia de San Luis la muestra para la detección de mutaciones características por PCR como tamizaje, obteniendo su muestra el día de hoy, 5 de diciembre, resultados compatibles con variantes Ómicron o Alpha.
 
Desde el arribo a su localidad de origen se encuentra cumpliendo aislamiento. Presenta cuatro contactos estrechos, que se encuentran también cumpliendo aislamiento en otro domicilio, no presentan síntomas y fueron estudiados por PCR resultando hasta el momento negativos. Todos serán testeados nuevamente al finalizar el aislamiento.
 
La Opinión Popular
 

05-12-2021 / 09:12
La misión a Washington conformada por funcionarios técnicos del ministerio de Economía y del Banco Central comenzará esta semana a dar los trazos finos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
 
En la hoja de ruta que anotaron en lápiz los negociadores del gobierno argentino, siempre susceptible a cambios, la recta final comenzará horas antes de Navidad, cuando el directorio del FMI dé a conocer su evaluación técnica del programa que acordó e incumplió Mauricio Macri.
 
Para los primeros días de enero podría estar listo un borrador o una carta de intención que dé a conocer los lineamientos generales del entendimiento de cara a las últimas negociaciones. La firma de un nuevo programa podría esperar hasta febrero o incluso a comienzos de marzo.
 
Es una gestión de alta complejidad que todavía no tiene garantías de éxito. La propuesta que lleva adelante el ministro de Economía Martín Guzmán es inédita: no existen antecedentes de que el FMI haya aceptado un programa con las características que propone la Argentina.
 
Según fueron conociendo en los últimos días empresarios, sindicalistas y dirigentes políticos y sociales que se interiorizaron en los términos de la negociación, desde Washington existe, en principio, buena predisposición para llegar a un acuerdo que no implique un ajuste del gasto público con consecuencias recesivas para la actividad económica, ni una devaluación abrupta que alimente la inflación, ni reformas regresivas en las leyes laborales y previsionales.
 
El camino que pone sobre la mesa Guzmán, y que se conocerá en detalle esta semana cuando ingrese al Congreso el proyecto del plan económico plurianual que acompaña la negociación con el Fondo, prevé un sendero hacia el equilibrio fiscal de cuatro años en forma gradual, además de un período idéntico de gracia antes de tener que hacer los primeros desembolsos en 2026.
 
El acuerdo contempla los 44 millones de dólares que recibió Macri, lo que significa que el país volverá a disponer de los recursos que haya desembolsado para saldar cuotas que vencieran antes de la firma. También incluye una cláusula de país más favorecido, que implica que cualquier beneficio que en el futuro reciba otro acreedor o grupo de acreedores podrá ser adoptado por sin pagar ninguna penalidad.
 

05-12-2021 / 08:12
Respecto de la oposición, casi todos los consultores están de acuerdo: tiene un importante caudal que tiende a no bajar del 40 por ciento; pero no creció en estas elecciones, se dinamizó con un nuevo papel del radicalismo, pero arrastra una interna de difícil pronóstico, con un problema llamado Mauricio Macri. Juntos por el Cambio expresó, a las pocas horas de haber ganado, una disputa de fracciones internas que muestran diferencias políticas y lucha de individualidades. El conflicto sufrió un escalamiento que desnudó una unidad endeble. Si Juntos no logra administrar sus diferencias pondrá en peligro lo que los coloca en la probabilidad de triunfo: la unidad.
 
La oposición ha demostrado que tiene un 40 por ciento de electores. Los tuvo en 2017, en 2019, en 2021. Se ha fortalecido y ha generado la emergencia de nuevos dirigentes en muchas provincias. Hay claramente tres líneas que no necesariamente son convergentes en su oferta al electorado. Los halcones, los radicales y las palomas del Pro con Larreta a la cabeza. Y tiene el problema Macri. En tanto el expresidente y quienes se definan como halcones tomen protagonismo y hegemonismo, les será muy difícil crecer.
 
El principal espacio opositor, inicia la carrera presidencial con un triunfo nacional de casi ocho puntos. Es una base muy importante pero no suficiente para garantizar la presidencial 2023. Internamente las distintas alas del PRO no están encolumnadas en un sólo liderazgo. Además, la UCR presenta varios dirigentes bien posicionados a nivel nacional que, si se unifican en un candidato, pueden presentar una primaria competitiva al candidato del PRO.
 
La recuperación del espacio radical incorpora otra dinámica al espacio. A excepción de CABA, el resto de las provincias que gobiernan es a través de dirigentes radicales. Esta nueva situación de JxC, por un lado los dinamiza y amplia su espectro, pero por otro lado tensiona y desgasta frente a la opinión pública.
 
Sumida en sus internas y sin un liderazgo claro, la oposición parece no tener en cuenta, o ser indiferente, al hecho de que en las elecciones legislativas apenas conservó su caudal, que si bien representa un piso alto muestra que terceras fuerzas podrían complicar sus chances de cara a 2023.
 
La oposición está atravesada por dos tensiones. Primero, la competencia por la sucesión del liderazgo de Macri. Segundo, por las diferencias ideológicas que la atraviesan, especialmente alrededor de la mirada sobre la experiencia de gobierno 2015-2019. Hay sectores que plantean que el error fue no haber sido más duros en la aplicación de un programa de reformas estructurales. Otros piensan que las dificultades pasaron por no haber ampliado la coalición de gobierno, y que se deben buscar consensos con otros actores del sistema político para llevar adelante un programa exitoso de gobierno. Es posible que la coalición se termine reconfigurando si no logra procesar estas tensiones.
 
En síntesis no todo es color de rosa en la oposición. 
 

04-12-2021 / 10:12
El 10 de diciembre es una fecha de múltiples festejos. En 1983 asumió la presidencia Raúl Alfonsín y por eso es el día de la Democracia. También es el día de los Derechos Humanos y en 2003 el entonces presidente Néstor Kirchner instituyó la entrega del premio anual Azucena Villaflor, quien fuera la fundadora de Madres de Plaza de Mayo y desparecida por la dictadura, con el objetivo reconocer a ciudadanos o entidades destacados por su trayectoria cívica en defensa de los derechos humanos. Paradójicamente, esos premios no se entregaron durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
Ayer, el presidente Alberto Fernández confirmó un gran acto en Plaza de Mayo para el 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos y día en el que se cumplirán 38 años del retorno de la democracia en la Argentina, luego de la dictadura cívico-militar de 1976. Estará acompañado por la vicepresidenta, Cristina Fernández, y también por el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.
 
Está previsto que los tres hablen, pero en la Rosada advierten que no se tratará de un acto partidario, sino de un festival cultural con bandas musicales y dirigido a todo el pueblo. Antes, el Gobierno entregará en el Museo del Bicentenario los premios Azucena Villaflor a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, a la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, al exsenador y defensor de los Derechos Humanos, Hipólito Solari Yrigoyen, y al cineasta Pablo Torellio.
 
Ese día también se cumplen dos años de la asunción de la fórmula Fernández- Fernández. El Presidente explicó que la presencia de Lula tiene que ver con su vínculo personal. Fernández tiene una amistad de años con Da Silva. Incluso fue a visitarlo cuando estaba detenido en Curitiba, el 4 de julio de 2019. Lula se encontraba cumpliendo la cuestionada sentencia del juez Sergio Moro, por la que estuvo preso injustamente 580 días.
 
También formó parte del comité internacional para su liberación, en el que estaban, entre otros, Cristina, el premio nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. El 5 de julio de este año, Lula había resaltado que se encontraba conmovido por el apoyo que recibió de Alberto y de Cristina mientras estuvo detenido y anticipó que "quiero visitar la Argentina este año y agradecerle al pueblo".
 
La posibilidad finalmente se dará el próximo viernes, cuando también se cumplan dos años de la asunción del gobierno del Frente de Todos y de la masiva multitud que se congregó en aquella ocasión en Plaza de Mayo. Esta vez, aclaran, se tratará de "un festival ciudadano", la concentración no será un acto partidario.
 
El último acto importante, y el primero después de la pandemia, que se hizo en la histórica plaza fue el que se llevó adelante para celebrar el Día de la Militancia el 17 de noviembre. Esa concentración significó para el Presidente un respaldo importante de los movimientos sociales, políticos, sindicales, de intendentes y gobernadores.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar