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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 08-10-2021 / 10:10
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

La Argentina offshore sigue bien oculta en su caja de Pandora

La Argentina offshore sigue bien oculta en su caja de Pandora
De no mediar un milagro, todo parece dado para que la Argentina offshore siga creciendo hasta bloquear cualquier intento de devolverle al sistema tributario su progresividad perdida. Algo indispensable para que el Estado pueda financiar las crecientes demandas que enfrenta sin desplumar a los contribuyentes que sí pagan y sin abusar del endeudamiento ni de la emisión monetaria.
Tal vez haya que rezar para que Dios nos ayude, como propuso Juan Manzur a pocos días de asumir. O como les encargó el secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Beliz a sus colaboradores aquel fatídico jueves de la carta de Cristina Fernández de Kirchner, orden que acataron sin chistar en la mismísima Casa Rosada.
 
De no mediar un milagro, todo parece dado para que la Argentina offshore siga creciendo hasta bloquear cualquier intento de devolverle al sistema tributario su progresividad perdida. Algo indispensable para que el Estado pueda financiar las crecientes demandas que enfrenta sin desplumar a los contribuyentes que sí pagan y sin abusar del endeudamiento ni de la emisión monetaria.
 
La nueva difusión de documentos secretos de guaridas fiscales por parte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) puso de manifiesto que, lejos de haberse amilanado por las tres grandes revelaciones previas (Panama Papers, Bahamas Leaks y Paradise Papers), los multimillonarios argentinos simplemente cambiaron de plaza para sus negocios opacos.
 
Que un país tan alejado del podio de las mayores economías del mundo figure tercero en cantidad de beneficiarios finales de esas firmas no declaradas (2.521), solo superado por Rusia (4.437) y el Reino Unido (3.506), da cuenta de la vigencia de su vocación por lo oculto. Que eso no sea un escándalo, por otra parte, refleja lo socialmente tolerada que está la evasión VIP.
 
Los medios afiliados a ICIJ posaron nuevamente su lupa sobre las figuras políticas, que según datos de la ONG estadounidense Global Financial Integrity solo explican el 5% del dinero oculto en esas guaridas. Pero el mismo think tank estima que un 30% proviene del delito común (contrabando, trata, tráfico de armas), que en los últimos años empezó a migrar hacia las criptomonedas, y que el 65% restante es producto de maniobras de evasión y elusión de multinacionales e individuos de altos patrimonios.
 

 
El botín que esa super-élite les sustrajo a los Estados en menos de 30 años es el que procura recuperar ahora Joe Biden con su ambiciosa reforma tributaria y Janet Yellen con su propuesta de un "impuesto mínimo global" que revierta la "carrera hacia el fondo", como se denomina a la competencia entre países que pugnan por rebajarles impuestos a los dueños del capital para evitar que se muden a Bahamas o a las Islas Vírgenes.
 
Según el cálculo más conservador de la Red de Justicia Tributaria (TJN), por el sistema extraterritorial que conforman esos distritos se escurren cada año U$S 427.000 millones en recaudación, principalmente de las naciones más ricas.
 
 
Ya colaboré
  
Probablemente Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos sacarían provecho de tomar clases en Buenos Aires o contratar directamente a los estudios jurídico-contables que ofrecen desvergonzadamente sus servicios de planificación fiscal al mejor postor.
 
El uso y abuso de las mamushkas y las guaridas por parte de esos estudios ya está documentado en la AFIP desde mucho antes de los Pandora Papers. De hecho, los primeros argentinos cuyos activos aparecieron en la revelación (Hugo Sigman, Mauricio Pochettino y Ángel Di María) no son residentes fiscales locales, como sí lo son los casi 3 mil investigaciones que se abrieron el año pasado solo con los datos que entregó la OCDE en 2016 y 2017. Bajo las gestiones de Alberto Abad y Leonardo Cuccioli, esos datos habían permanecido sin analizar.
 
Tan difundido está el uso de estos artilugios financieros que ya quedan pocos grandes grupos empresarios que no estén controlados al menos parcialmente desde una guarida fiscal. Uno de los últimos en construir su red offshore fue Vicentin, que empezó a deslocalizar la propiedad de sus activos en el año 2000 y que completó su obra casi dos décadas después, justo cuando el Banco Nación de Javier González Fraga le entregó el crédito por U$S 300 millones que poco después defaulteó.
 
Pasa en las mejores familias. Lo prueba el fallo del Tribunal Fiscal de la Nación del 11 de noviembre de 2019 contra Inversora Juramento, piedra basal del imperio extra-bancario de los Brito, dueños del Macro pero con intereses muy diversificados en la energía, la ganadería y el fútbol.
 
Ese fallo, firmado por los jueces Daniel Martin, Edith Gomez y Agustina O'Donell, obligó a la familia a hacerse cargo de los impuestos que pretendían no pagar por un giro proveniente de Valdax Investerings Financieringsmaatschappij, una firma radicada en Holanda. El fallo dio por probado que entre el 5 de julio de 1999 y el 29 de diciembre de 2003, Hacofin lnvestments NV, establecida en las Antillas Holandesas, fue la única dueña de Valdax, y que lo que se presentaba ante el fisco como un préstamo holandés no era más que una maniobra simulada para evadirlo.
 
Algo parecido, más recientemente, encontró el mismo Tribunal Fiscal entre los accionistas del diario La Nación. En medio del escándalo en torno a la herencia de Bartolomé Mitre, con su hija Esmeralda como epicentro, los jueces Viviana Marmillon, Juan Carlos Vicchi y Claudio Esteban Luis concluyeron el 27 de abril pasado que la familia Saguier debía hacerse cargo de punitorios y costas por los impuestos que habían dejado impagos entre los años 1997 y 2000.
 
El fallo recorre en 24 páginas jugosísimas todo el entramado societario mediante el cual cambió de manos el diario más tradicional de la Argentina. Expone cómo la madre de sus dos ejecutivos más encumbrados hoy, Matilde Ana María Noble Mitre de Saguier, sobrina a la vez de Roberto Noble, se convirtió en pocos años en una especie de pulpo con tentáculos desde las islas Vírgenes británicas ("Matilde Saguier Corp") hasta Buenos Aires ("MNMS Holding").
 
Lo que más llamó la atención de los jueces fueron sus contratos en Zurich con Barton Corp, radicada en la isla Grand Cayman y propiedad a su vez de otra offshore, la Kron Corp AVV, de dueños desconocidos, quienes aportaron los fondos frescos para reembolsar un crédito de U$S 20 millones al polémico Clariden Bank, clave en el desembarco de los Saguier al frente del matutino.
 
 
Estoy Verde
  
Lo que también exhibió la revelación de los Pandora Papers es que el delito de guante blanco cada vez se perfecciona más. Ya no alcanza con la pantomima de "conozca a su cliente", que eximió durante muchos años a los bancos de hacer preguntas incómodas a los más ricos y poderosos de quienes les confiaban sus capitales.
 
Hasta hace unos años, el banco se exponía a pedir menos papeles de los recomendados por la OCDE o la GAFI y después pagaba las multas. Ahora la opacidad exige la complicidad de escribanos y registros de la propiedad de los países donde están los activos. Es decir, no los de Cayman o Bahamas sino los de Londres, París o Buenos Aires, porque las propiedades están ahí.
 
Esto no implica que muchos argentinos ricos no estén preocupados por el momento en que los Pandora Papers se abran de modo completo, como pasó con las anteriores revelaciones en www.offshoreleaks.icij.org. Dicen que eso ocurriría en noviembre y dispararía nuevas investigaciones de oficio de la AFIP y del Banco Central. Pero el debilitamiento del Frente de Todos en las elecciones y su intento posterior de recomponer relaciones con el establishment puede frenar ese ímpetu.
 
Por las buenas es poco lo que se logra. Lo supo Miguel Pesce cuando conversó semanas atrás por teléfono con Luis Betnaza, el lobista en jefe de Techint, para pedirle que el holding siderúrgico (controlado desde Luxemburgo y Países Bajos por la familia Rocca) no abusara de la línea automática de venta de dólares para el pago de adelantos de bienes de capital.
 
El Central venía vendiendo esos dólares a las empresas que los pedían sin mediar trámite, para no obstaculizar inversiones en la economía real, pero las compras empezaron a empinarse en los últimos tres meses y directamente volaron en septiembre, de la mano del recrudecimiento de las expectativas de devaluación.
 
El economista Pedro Martínez Gerber lo mostró nítido en un informe de la consultora PxQ. Aunque en agosto las exportaciones de bienes fueron récord desde que se publica la serie y el saldo comercial registrado por Aduana alcanzó U$S 2.339 millones, el superávit comercial que efectivamente se registró en ingreso de divisas fue de U$S 608 millones.
 
"La diferencia entre las exportaciones devengadas y los cobros por exportaciones fue negativo en U$S 1.287 millones en el mes y el diferencial entre las importaciones y los pagos por importaciones fue positivo en U$S 444 millones", compara el informe.
 
Después de las restricciones que impuso (solo vender los dólares a quienes tuvieran las importaciones ya despachadas a plaza local), el Central dio vuelta la cuenta. El jueves compró U$S 70 millones y anteayer otros 100 millones. Así redujo a menos de U$S 50 millones la venta neta del mes. Ventajas de conocer al cliente.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
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