La Opinión Popular
                  02:13  |  Lunes 18 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“En política no hay que reír ni llorar, sólo comprender”, Baruch Spinoza. "La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva", José Saramago.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 06-10-2021 / 09:10
¿SE CONSOLIDA UNA JUSTICIA MACRISTA?

Grave crisis en la Corte Suprema: renunció Elena Highton de Nolasco

Grave crisis en la Corte Suprema: renunció Elena Highton de Nolasco
Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda conformaron una mayoría opositora que no se verá afectada con la salida de la jueza sino todo lo contrario. Ricardo Lorenzetti quedará aislado y ya sin su aliada circunstancial. Pero eso no quiere decir que reportará al Gobierno: fuentes de la justicia creen que el ex presidente del tribunal se terminará plegando al resto.
Envuelta en lo que algunos de sus miembros definen como "una gravísima crisis institucional", la Corte Suprema sufrió su primera baja: la jueza Elena Highton de Nolasco presentó su renuncia al cargo a parir del próximo 1º de noviembre.
 
Machirula y descangayada quedará la Corte Suprema a partir de la renuncia. Lástima porque la jueza fue una de las dos primeras mujeres integrantes del Tribunal designadas por un presidente democrático: Néstor Kirchner. Dos contra ninguna antes y ninguna después. Un salto de calidad que va a entrar en el pasado.
 
Aquella integración resultó ser la más estable de la historia argentina. Plural también, con altos desempeños en materia de Derechos Humanos y otras temáticas. Méritos del tribunal y del presidente que lo formó y no lo condicionó. Notable aporte de un peronista a la calidad institucional. Negado, para variar, por la narrativa hegemónica.
 
La dimisión de Highton de Nolasco deja al Tribunal con solo cuatro miembros tras una conventillera elección de autoridades. Highton, explicó, quiso excluirse de un nuevo ciclo de la Corte. Ciclo que pinta aciago: cuesta abajo, entropía o derrumbe. En ese sentido Su Señoría hizo bien pero el retiro llega tarde.
 
Es una mala noticia para el Gobierno de Alberto Fernández.  La renuncia de Highton consolida la mayoría macrista de la Corte. Era la jueza más cercana al oficialismo. Se fortalece triunvirato que maneja el tribunal. El Frente de Todos está lejos de los dos tercios para elegir el reemplazante.
 
Además del tema de salud, la jueza había planteado un rechazo muy fuerte a la elección de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz como presidente y vice de la Corte, respectivamente, en la acordada realizada el pasado 23 de septiembre.
 
Rosatti, Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda conformaron una mayoría opositora que no se verá afectada con la salida de la jueza sino todo lo contrario. Ricardo Lorenzetti quedará aislado y ya sin su aliada circunstancial. Pero eso no quiere decir que reportará al Gobierno: fuentes de la justicia creen que el ex presidente del tribunal se terminará plegando al resto.
 
La peor noticia para el Gobierno es lo lejana que parece una alternativa para esta situación. Necesitan los dos tercios del Senado para nombrar a un nuevo miembro de la Corte y no los tienen. Después de las elecciones de noviembre, el escenario sería aún más complejo si se repiten los resultados de las primarias. Otra de las especulaciones que circulaban en torno a la renuncia es la posibilidad de que el Gobierno abra una negociación con los radicales para ampliar la Corte. Pero si el Tribunal, por caso, se ampliara en dos miembros, uno iría para la oposición y el Gobierno seguiría sin mayoría en la Corte.
 
En la Rosada lo único definido es que propondrán una mujer para reemplazar a Highton, si bien no están obligados por ley a cumplir con un cupo femenino. Por eso fuentes de la justicia aseguraron que se avecina un período caracterizado por una Corte macrista.
 
La Opinión Popular
 

 
Highton es hoy en día la única en la Corte que transitó peldaño por peldaño la carrera judicial. Fue, entre otros cargos, secretaria, jueza y camarista Nacional. Recorrido prolijo, ascensos correlativos con la experiencia y los méritos, fallos bien fundados.
 
Estuvo a la altura de la Corte desde su ingreso en el año 2004. Tal vez, opinamos, no tuvo los quilates del fallecido Enrique Petracchi o de Eugenio Raúl Zaffaroni, dos fuera de serie dentro del cuerpo, pero armonizó con sus colegas.
 
Nadie puede pegarla siempre, en ningún orden de la vida... menos que menos quien dicta centenares de sentencias o miles. Pero en los años dorados de la Corte Highton cumplió su deber con creces, formó parte de mayorías interesantes.
 
La caracterizaba una atenta mirada sobre el interés público. Era reacia a bartolear fallos contra el Estado, moda funesta que crece en nuestras pampas y en el mundo. Las inconstitucionalidades son excepcionales, "ultima ratio" en jerga latina. No un rebusque para quedar bien con ciertas vertientes antipolíticas, con los poderes fácticos y con los medios. Cultora del perfil mediático bajo, Highton eligió ser custodia de la legalidad y de la autocontención del más aristocrático de los poderes del Estado.
 
A comienzos de 2017 con alrededor de cincuenta años en tribunales una nota despidiéndola daría cuenta de esos desempeños. Que siguen existiendo, que dejaron huellas, resoluciones históricas. Pero la jueza se empacó en quedarse mediando contubernio con el poder político. Comenzó una decadencia que redondea su trayectoria. Y que tal vez promueva una valoración descompensada, severa en exceso. Cuando se evalúa a protagonistas poderosos suele otorgarse demasiada gravitación al final.
 
**
 
Highton tenía que retirarse a los 75 años o conseguir un nuevo acuerdo del Senado. La regla es constitucional y razonable a la vez. Los años pasan y pesan, la eternización en los cargos no es muy republicana que digamos. La magistrada prefirió interponer un recurso de amparo, antes de tiempo, en el juzgado de un colega bien predispuesto. Obtuvo una decisión favorable, se la facultó a perpetuarse. Una sentencia de primera instancia no es cosa juzgada. Nunca, ni qué hablar en un asunto tan sensible. Los abogados del Estado tienen el deber de apelar en esas situaciones. El ministro de Justicia macrista Germán Garavano dio la orden: nadie apeló, se vulneró una regla de oro. La cortesana quedó atornillada al sillón.
 
Poco después Highton de Nolasco integró la mayoría de tres que sentenció la causa "Muiña", aquella que aplicaba el 2x1 a los terroristas de Estado. Un fallo inicuo, con consecuencias nefastas. El juez Carlos Rosenkrantz fue su mentor, Horacio Rosatti adhirió con voto propio. Highton de Nolasco completó el trío: todos le debían algo-bastante al entonces presidente Mauricio Macri. Los Ro-Ro los nombramientos, Highton la prórroga indebida. Le dieron un gustazo a Macri en su guerra contra "el curro de los Derechos Humanos".
 
Duró poco porque la reacción ciudadana inesperada, pacífica, súper masiva, conmovió al sistema político. El desprestigio de la terna escaló en cuestión de horas, en las calles, en el mundillo jurídico-académico. La revuelta ciudadana espabiló a los otros poderes estatales. Se dictó a toda velocidad una ley que posibilitaba la revisión del fallo por el mismo Tribunal. Antes que eso ocurriera, fiscales y jueces de todo el país produjeron dictámenes y sentencias contradiciendo el fallo "Muiña", subrayando la arbitrariedad de la Corte Suprema. Ahorramos detalles técnicos sobre el incomprensible sistema jurídico nacional que permitió ese recorrido. Subrayamos, apenas, que la movilización popular promovió la reparación de la injusticia.,
 
**
 
Lo sucedido en jornadas vertiginosas, cuentan quienes la conocen, impactó emocionalmente en Su Señoría. Desde ese momento, no fue la misma. Perdió predicamento, se resintió la calidad técnica de sus resoluciones. Por años pareció ser una sombra de Rosenkrantz. Un personaje bien distinto a ella: un cuadro de la derecha convencido de su ideología, un cruzado sin matices, remordimientos ni pliegues. En estos días, en buena hora, Highton de Nolasco escogió diferenciarse del exabogado de Clarín.
 
Los dos sucedidos reseñados, una endeble producción jurídica resumen el aporte final de la jueza que se va.
 
Queda en el balance a su favor, lo realizado por la Secretaría de la violencia doméstica, la confección de estadísticas sobre femicidios. la incorporación de la problemática de género a la agenda de la Corte. Junto a la fallecida juez Carmen Argibay remozaron o, mejor dicho, recrearon el tribunal.
 
**
 
Uno es reacio a hacer centro en el psicologismo para el ejercicio periodístico de contar la historia en vivo. Pero sería necio no darle un espacio cuando se habla de la cabeza de un poder público, desempeñada por cinco individualidades. Que interactúan poco o nada, que conversan apenas, que ya en prepandemia solo se veían una vez por semana, que ni salen a almorzar juntos en horario de trabajo. Que ganan fortunas y no pagan impuestos, que gozan de licencias amplísimas. Un organismo estatal exótico, tan distinto a los parlamentos. Una modalidad de trabajo arcaica, disfuncional a simple vista.
 
Pero con poder, atributos, honores...
 
Ha de ser difícil renunciar a eso aunque los años pesen, aunque los últimos hayan sido amargos. Zaffaroni lo hizo con clase, sin ruido, en tiempo y forma. Highton rumbeó por otro camino: contra lo legal y lo sensato. Lástima porque la imagen de salida sería más colorida que el sepia que pinta la actual.
 
**
 
El futuro institucional luce brumoso, impredecible. El procurador general Eduardo Casal lleva años atornillado al sillón. Sin acuerdo ninguno, ni dos tercios ni simple mayoría. Ni su tía lo votó. En fin.
 
La Corte chiquita y devaluada tras el papelón electoral agrava el cuadro.
 
Las tensiones entre el oficialismo y la principal oposición dificultan imaginar una salida sistémica y razonada. Es lo que hay, no gran cosa.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

Agreganos como amigo a Facebook
17-10-2021 / 11:10
El regreso a cierta normalidad revitalizará los encuentros por el Día de la Madre. La Selección dio alegría a muchos corazones, la presencia del público "cambió el aire". Embelleció las victorias, consagró para siempre a Messi, hizo ídolo al Dibu Martínez, reivindicó al Fideo di María.
 
Las movilizaciones de hoy y de mañana fueron precedidas por idas y vueltas difíciles de explicar y hasta de comprender. En una de esas los cambios atendieron a reclamos de militantes y adherentes, de gente de a pie que quería expresarse. Pudieron incidir divergencias internas, que sobreviven y cuya real magnitud se medirá después de las elecciones.
 
Como fuera, el sistema político argentino es incompleto y hasta inconcebible sin la activa y multicolor movilización popular. La movida callejera protagoniza, influye, a menudo cambia la realidad. Como mínimo, da cuenta de los reclamos, las protestas y las emociones colectivas. Jamás una marcha o un acto expresan a la totalidad pero ésta es menos inteligible sin el termómetro callejero.
 
¿Hace falta decir, lectora o lector, que este reconocimiento-elegía no equivale a endiosar específicamente las movilizaciones antes de que se concreten? Miles o millones de protagonistas le darán sentido, demarcarán rumbos, cantarán o gritarán. Harán camino al andar.
 
Como es regla, las Madres y las Abuelas dieron el primer ejemplo al suspender los actos del 24 de marzo, dos años seguidos. Ahora, la comunidad pugna por recuperar pedacitos de vida, gestos de afecto, abrazos, compañía.
 
Las convocatorias de hoy y mañana reabren una puerta. No es serio predecir qué hay "del otro lado". Seguro que es mejor, más apegado a las tradiciones populares que las restricciones que impuso la pandemia. El resto, el futuro se irá re-construyendo.
 

17-10-2021 / 10:10
El pronóstico indica que este domingo el cielo estará mayormente despejado en todo el territorio argentino, con temperaturas agradables (excepto en las zonas más australes) y sin probabilidad de lluvia. Meteorológicamente hablando será lo que el maestro Osvaldo Soriano inmortalizó en las últimas líneas de su novela No habrá más penas ni olvidos como "un día peronista". El lunes, de acuerdo a las previsiones, va a pasar lo mismo.
 
Se trata de un escenario óptimo para que el peronismo vuelva a la calle después de dos años de pandemia y en medio de una feroz avanzada de la derecha, que en el peor momento económico y social del país en dos décadas pretende imponer una agenda de ajuste ortodoxo, flexibilización laboral y devaluación del poder adquisitivo. No serán, el domingo ni el lunes, manifestaciones de apoyo al gobierno, sino más bien marchas en defensa propia.
 
Decimos "en defensa propia" en dos sentidos. Social, porque un nuevo shock como el que promueve la oposición, después de tres años de recesión y una década de estancamiento y partiendo de un 40 por ciento de pobreza hundiría a la Argentina en una crisis peor que la de comienzos de siglo. Según los números que maneja el gobierno, una devaluación del 20 por ciento del tipo de cambio oficial arrojaría dos millones de personas más a la pobreza.
 
Político, por otro lado, porque todos los dirigentes y militantes peronistas son potenciales víctimas de la persecución que anuncia la derecha si vuelve al poder. Los mecanismos del lawfare siguen intactos. Lo demostró Casación esta semana, dictaminando que Gustavo Hornos es imparcial para juzgar a Mauricio Macri luego de que el propio juez confesara ser su amigo para no explicar las asiduas visitas a Casa Rosada y Olivos.
 
Sigue siendo un misterio la predisposición del empresariado argentino para apostar a una salida consensuada de la crisis a costa de postergar por un tiempo la recomposición de sus márgenes de ganancia. Si sigue primando, en cambio, la postura de insistir en reformas laborales inviables o en la salida del cepo vía devaluación, el gobierno deberá encontrar en las calles llenas de gente este 17 y 18 de octubre el valor para hacer lo que sea necesario.
 

16-10-2021 / 07:10
Que la gestión de Mauricio Macri benefició a las distribuidoras eléctricas privadas Edenor y Edesur se supo siempre. Ahora lo confirmó un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN). En una investigación referida a la Revisión Tarifaria Integral, la AGN revela que la gestión cambiemos aprobó "costos operativos mayores a los reales", que impactó en la tarifa final que pagaron los usuarios, y que ello produjo, sin causa, "una mayor rentabilidad para las empresas".
 
Y más: entre el 28 de enero de 2016 y el 1 de febrero de 2018 el Ente Nacional Regulador de la Electricidad no cumplió con su tarea de controlar a las concesionarias de Edenor y Edesur empresas que prestan el servicio en el Área Metropolitana Buenos Aires
 
En su auditoria, la AGN detectó que resultaron "mayores a los costos reales de las distribuidoras, lo que implicó una sobreestimación de los mismos y un mayor reconocimiento a incluir en el Costo Propio de Distribución para el cálculo del cuadro tarifario".
 
Comparando los costos presentados por las empresas con sus Estados Contables, se determinó que "el Enre aprobó costos operativos un 54% superiores para Edenor y un 61% para Edesur". Estas sobreestimaciones representaron montos adicionales para las distribuidoras equivalentes a 2.200 millones de pesos para Edenor y 2.000 millones de pesos para Edesur, solventados por los usuarios en sus tarifas.
 
El relevamiento fue aprobado por los auditores generales María Graciela de la Rosa, Javier Fernández, Juan Ignacio Forlón, Gabriel Mihura Estrada, Miguel Ángel Pichetto y Alejandro Nieva y el titular del organismo Jesús Rodríguez.
 
Tal un pasaje textual del informe "estos sobre costos derivaron en una tarifa final mayor para los usuarios". Y agrega: "La fórmula para determinar las bonificaciones que debía otorgarse a los usuarios por cortes de suministro perjudicaron a los mismos con respecto a la situación previa".
 
La Auditoría también descubrió "desvíos de los planes de inversión comprometidos por parte de las distribuidoras, lo que llevó a que en los primeros dos años del quinquenio persistan los cortes de suministro".
 
Conclusión: "La Revisión Tarifaria Integral benefició a las distribuidoras en detrimento de los usuarios ya que se aprobaron costos operativos mayores a los reales, lo que impactó en la tarifa final que pagaron los usuarios y en una mayor rentabilidad para las empresas".
 
La Opinión Popular
 

16-10-2021 / 07:10
"Tendríamos que haber pagado cinco mil millones de dólares este año y 19 mil millones en el 2022 ¿qué hubieran hecho ustedes si estuvieran en el gobierno?", preguntó Leandro Santoro. "Fácil -respondió María Eugenia Vidal-- tendríamos la confianza de los organismos internacionales y hubiéramos conseguido más crédito". Endeudarse más, según la candidata de Cambiemos. La respuesta resbaló por el éter hacia algún agujero negro.
 
Vidal lo soluciona todo fácil: Nos endeudamos más y que pague Magoya a costa de la educación, la salud y la seguridad de los pobres. Así. lo único que queda de esos debates son gestos, como el de Myriam Bregman de negarse a saludar a Javier Milei, o la sonrisa escenográfica de falsa ama de casa de Vidal cuando respondía barrabasadas o afirmaciones falsas sobre sus propuestas para un tema como educación que nunca fue prioridad en los gobiernos del macrismo.
 
Al revés del discurso de falsa sonrisa, el macrismo siempre bajó los presupuestos en educación y salud, no construyó ninguna escuela cuando fue gobernadora y hasta le explotó una por falta de mantenimiento. Y en CABA con Rodríguez Larreta siempre hay déficit de vacantes en las escuelas. "CABA tiene un héroe de la pandemia que se llama Fermán Quirós", afirmó Vidal, cuando Quirós no hubiera podido vacunar a nadie si no fuera por el enorme esfuerzo del gobierno nacional para conseguir las vacunas a pesar de los obstáculos y las críticas permanentes del macrismo.
 
Eso fue el debate estelar de esta semana durante el cual Leandro Santoro, el candidato del Frente de Todos, se mantuvo sobrio y con más consistencia que Vidal. Bregman sobresalió por su gesto con un Milei que está formateado para gritar solo, pero hace agua en un debate. Imposible que el debate haya aclarado algo a los porteños o que haya movido el amperímetro.
 
Un acto de exposición de ideas entre los candidatos --que tiene un fundamento democrático-- está tan intermediado por la lógica mediática que se convierte en un festival guionado donde los contenidos pasan a un lugar muy secundario.
 

15-10-2021 / 10:10
Superada la etapa "fiscalista" a la que el kirchnerismo adjudica la derrota en las PASO, y luego de los anuncios que volcarán casi medio punto del PBI a los bolsillos de la clase media y baja, lo que determinará ahora el carácter progresivo o regresivo del rebote post-pandemia es el éxito que tenga el Gobierno en el combate contra la inflación.
 
Si sigue como en septiembre, de vuelta arriba del 50% interanual, se va a hacer realidad el peor vaticinio de Cristina Fernández en aquel discurso platense de fines del año pasado: que el crecimiento "se lo queden tres o cuatro vivos nada más". Para evitarlo, la vicepresidenta dijo aquella vez que había que "alinear salarios y jubilaciones, obviamente, precios, sobre todo los de los alimentos y tarifas". Por ahora no lo logró.
 
Es la misión que le encomendaron al flamante secretario de Comercio, Roberto Feletti, quien ayer avisó a supermercadistas que el mecanismo de seguimiento va a cambiar respecto del que llevaba adelante Paula Español.
 
La guardiana eyectada no pudo resistir la presión del 3,5% de inflación de septiembre, por encima de los peores pronósticos. En las últimas semanas venía hablando pestes de su jefe en los papeles, Matías Kulfas, quien de todos modos tampoco festejó su desplazamiento porque con su sucesor aterrizó la exministra Débora Giorgi, con quien nunca congenió.
 
La negociación con el FMI, donde se juega el futuro inmediato del país, la llevará adelante durante los próximos tres meses ese oficialismo lastimado en su legitimidad, urgido por los vencimientos, presionado por el empresariado y sin unanimidad respecto de qué es aceptable socialmente firmar.
 
Todo va a acelerar después de las elecciones de noviembre. Pero si lo que se firma es lo que está en los borradores, en 2026 va a haber vencimientos por más de la mitad de las reservas brutas del Banco Central.
 
Es algo que el Guzmán académico difícilmente podría definir como sostenible. Hasta ese momento, sin embargo, un sector del establishment coincide con parte del oficialismo y parte de la oposición en que puede recrearse un modelo de alto crecimiento con inversión alta y salarios modestos. Parecido al de Néstor Kirchner. El obstáculo es que hay mucho menos para repartir. Y una deuda mucho más cuantiosa.
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar