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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 02-10-2021 / 08:10
TRAS LAS PASO, UN ANTICIPO DE LO QUE SE VIENE CON LA DERECHA

Juntos por el Cambio huele sangre y pretende ir por todo a degüello

Juntos por el Cambio huele sangre y pretende ir por todo a degüello
Intervenciones judiciales, operativos represivos, meganegocios sin control posible, atropellos políticos. En apenas una semana, la oposición macrista desplegó una avalancha irrefrenable frente a un Gobierno al que no le alcanzó con la buena gestión de la pandemia y necesita un borrón y cuenta nueva. ¿Ves para qué quieren Macri, Larreta y Vidal más legisladores?
Intervenciones judiciales, operativos represivos, meganegocios sin control posible, atropellos políticos. En apenas una semana, la oposición macrista desplegó una avalancha irrefrenable frente a un Gobierno al que no le alcanzó con la buena gestión de la pandemia y necesita un borrón y cuenta nueva. ¿Ves para qué quieren Macri, Larreta y Vidal más legisladores?
 
Una semana después de las PASO, María Eugenia Vidal anunció que arrebatarán la presidencia de Diputados al Frente de Todos, rompiendo la tradición que otorga ese lugar a los oficialismos. Con el envión de las primarias, Horacio Rodríguez Larreta, envió a la Legislatura de CABA un proyecto que transgrede once convenios urbanísticos para la construcción de 16 megatorres, además de otro proyecto violatorio de la Constitución Nacional que habilita al Tribunal Superior de Justicia, --que controla Cambiemos-- a intervenir en fallos nacionales, como los de la causa del Correo que involucra al Grupo Macri. Y en un operativo relámpago desalojó cien familias en la villa 31, derribando las casillas con topadoras e incendiando las ruinas.
 
La ofensiva de Juntos por el Cambio surge como la contracara del gobierno nacional que ha tratado de consensuar y negociar cada paso que dio desde el momento de su asunción tras una victoria electoral apabullante. Esta avalancha irrefrenable de meganegocios, intervenciones judiciales, atropellos políticos y represión brutal a los reclamos sociales sirve también como adelanto de lo que es posible esperar si se repiten los resultados de las PASO. No hay señales de respeto por las vías de diálogo ni búsqueda de consensos.
 
Los resultados de las primarias abiertas, que alimentaron este impulso de la alianza conservadora, en cambio cayeron como un baldazo de agua helada en el Frente de Todos, que después de un desempeño casi épico contra la pandemia no esperaba un marcador tan adverso. Sorprende la comparación entre la tragedia sanitaria más importante de los últimos 100 años y la tranquilidad con que la sociedad se encamina hacia la salida de esa pandemia fulminante. O no se tiene conciencia de la dimensión de lo que se vivió, o se considera natural su superación, algo que sucedería independientemente del gobierno que hubiera. Es probable que haya también una tremenda falla de comunicación.

 
Tras un primer momento de parálisis, la carta de Cristina Kirchner disparó un debate interno sobre los motivos de ese resultado, que desembocó en el cambio de gabinete y el anuncio de medidas paliativas para la economía de los sectores más afectados por la pandemia. Pero al mismo tiempo se sintieron los efectos que producen las derrotas: confusión, frustración, enojos, cruce de acusaciones, desilusión.
 
Cambiemos o Juntos por el Cambio o Juntos, toma la definición de von Clausewitz sobre la guerra para aplicarla en la política, como la imposición de la voluntad propia y el debilitamiento de la voluntad del adversario. El viejo militar prusiano, estudioso de la guerra, también ha dicho que "nos inclinamos a creer más lo malo que lo bueno y a exagerarlo sin visible causa", otra máxima que usó el macrismo para el "periodismo de guerra" y la persecución judicial.
 
 
El problema del Frente de Todos
 
Sin voluntad de ganar es difícil impulsar o participar en una campaña electoral. Es el problema que se le plantea ahora al Frente de Todos que, después de la derrota y el debate, tiene que lamerse las heridas, juntar filas y salir a la calle con el entusiasmo que requiere una campaña que busca revertir un resultado.
 
La aparición pública, el jueves, de Alberto Fernández y Cristina Kirchner juntos en la Casa Rosada para el lanzamiento de la ley de Fomento al Desarrollo Agroindustrial fue una señal de esa necesidad de apretar filas. En la dirigencia es más fácil asumir la posibilidad de debatir en un marco de contención. Pero tienen que transmitir esa convicción a las bases, que deberán salir a la calle, poner mesas, hacer campañas de timbreo y hasta buscar y convencer a los que cambiaron su voto o llevar a votar a los que no votaron.
 
Debatir y entusiasmarse para la campaña son dos movimientos que necesitan tiempo de asentamiento, que en este caso no tienen porque ya está encima la nueva elección. Si no hay una campaña movilizadora y convocante, es como si no hubiera habido debate, cambios de gabinete ni nuevas medidas.
 
El gobierno creyó que su excelente desempeño contra la pandemia, sería el factor principal para decidir el voto y le dio poca importancia a la campaña para las primarias.
 
Pero el contraste entre el manejo acertado de las distintas problemáticas que fue planteando la pandemia, y las propuestas negativas de la oposición resultó muy poco considerado en el momento de votar. El gobierno planteó al inicio una fuerte cuarentena para ganar tiempo que le permitieran construir nuevos hospitales y más que duplicar el número de camas de internación.
 
Si la pandemia se extendía con la mínima infraestructura sanitaria que había dejado el gobierno macrista, Argentina hubiera replicado las escenas que se vieron en Estados Unidos, en España, Italia y en Brasil o en la India, en Ecuador y otros países donde cientos de enfermos se apilaban en los pasillos de los hospitales y no daban abasto los cementerios y crematorios y muchas personas fallecían en sus casas.
 
 
El teorema de la pandemia
 
Gracias a la cuarentena no hubo un solo argentino sin atención médica y los contagios no desbordaron la cantidad de camas de internación ni siquiera en los momentos críticos. La oposición macrista cuestionó la cuarentena por su impacto en la economía, cuestionó el uso de barbijo y las medidas de distanciamiento. Hizo marchas y movilizaciones en las que participaron dirigentes del partido de Javier Milei y de Cambiemos donde se quemaron barbijos.
 
Cuando las grandes potencias acapararon las vacunas y fue casi imposible conseguirlas en el mercado internacional, el gobierno cerró un acuerdo ventajoso con el laboratorio ruso Gamaleya y consiguió abastecerse en cantidad con la Sputnik V. La oposición dijo que era una decisión ideologizada, que la vacuna rusa era veneno e hizo campaña contra la vacunación. Otra vez marchas en las que se decía que la vacuna tenía un chip espía y otras estupideces.
 
La última estupidez fue esta semana cuando algunos periodistas y el diputado Fernando Iglesias atacaron con argumentos discriminatorios a Florencia Carignano, directora nacional de Migración, por las regulaciones a la entrada de viajeros internacionales. Cuando la cepa Delta devastaba a la población no vacunada de Estados Unidos, México y otros países, incluyendo a los europeos, el gobierno impuso cupos a la entrada de viajeros para impedir la llegada de esa variable y otra vez ganar tiempo para avanzar en la vacunación.
 
Si abrían las fronteras con menos del 30 por ciento de la población vacunada, la cepa Delta hubiera hecho estragos. Gracias al tiempo que se ganó con el cierre de fronteras, las vacunación pudo avanzar y las cifras de contagios disminuyeron al punto que ya hubo días en que 350 hospitales bonaerenses, públicos y privados, no recibieron ningún paciente de coronavirus.
 
Se podrá plantear si la cuarentena duró una o dos semanas más de lo necesario, pero no se puede negar la importancia que tuvo, se podrá discutir la problemática de las clases presenciales, pero es innegable que en las fases críticas, que fueron varias y duraron bastante, hubieran sido imposibles. Las críticas al barbijo y las vacunas resultaron insostenibles.
 
Pero el desastre que se evitó es intangible porque no ocurrió. En cambio pesa lo que se sufrió: las molestias de las medidas de precaución y los efectos penosos en las economías domésticas, sobre todo en los sectores de menos recursos y otros afectados por la caída abrupta de la actividad económica.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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07-02-2026 / 11:02
El vergonzoso acuerdo que Javier "el Cipayo" Milei selló recientemente con Estados Unidos constituye el Estatuto Legal de Coloniaje, al transformar la actual dependencia de la Argentina respecto de Washington en un esquema permanente de subordinación colonialista que, además de poner en riesgo la producción y el empleo nacional en numerosos sectores, restringe severamente el margen de acción del estado nacional en áreas críticas. La decisión de convertir a la Argentina en un apéndice económico y político de la potencia yanqui ya está tomada.
 
La lectura rigurosa del tratado permite observar con claridad el contraste entre las partes. Washington utilizó el proceso para fijar reglas, ampliar su acceso al mercado argentino y alinear el marco regulatorio local con sus propias prioridades económicas y estratégicas. Los cipayos funcionarios libertarios, por su parte, aceptaron servilmente ese esquema sin introducir compensaciones, contrapesos ni salvaguardias. La Argentina incorpora más de un centenar de obligaciones operativas, mientras que Estados Unidos asume menos de una decena de compromisos, en su mayoría condicionales o discrecionales.
 
Ese patrón se reproduce capítulo por capítulo. En comercio de bienes, numerosos productos industriales pasan a tener arancel cero desde la entrada en vigor del acuerdo, incluyendo dispositivos médicos, instrumental hospitalario, reactivos químicos, maquinaria eléctrica y componentes industriales. Otros productos contemplan una reducción inmediata del arancel al 2 por ciento. Entre ellos, autopartes, insumos industriales y bienes de capital. La apertura recae, asimismo, sobre múltiples sectores sensibles, sin instancias de adecuación ni salvaguardias productivas, en un contexto de desindustrialización y destrucción de empleo.
 
El sector automotor es ilustrativo de esa lógica. El acuerdo habilita un cupo anual de 10.000 vehículos originarios de Estados Unidos con arancel cero, desde el primer año de vigencia. El impacto se concentra en provincias con fuerte base automotriz y autopartista como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Aquí tampoco se introducen mecanismos de administración del flujo ni exigencias de inversión, trasladando el impacto de la apertura directamente sobre la producción local.
 
En el complejo aviar, la asimetría es todavía más directa. El tratado obliga a habilitar el ingreso de aves y productos avícolas estadounidenses en un plazo máximo de un año. El régimen sanitario queda alineado así con los criterios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la certificación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria, facilitando el acceso de productos provenientes de uno de los principales exportadores mundiales del sector y exponiendo al entramado avícola argentino, con impacto directo en Entre Ríos y Buenos Aires.
 
En salud, el acuerdo profundiza la apertura importadora de medicamentos y dispositivos médicos de uso humano. A esa liberalización comercial se suma un corrimiento del poder regulatorio del Estado argentino, al aceptar como suficientes las autorizaciones otorgadas por la autoridad sanitaria estadounidense. La combinación de apertura y subordinación normativa limita la capacidad de la ANMAT de definir estándares propios y condiciona el desarrollo del complejo médico-industrial local.
 
El capítulo aduanero consolida una apertura sin instrumentos de administración del comercio. Se elimina el requisito consular y se fija la eliminación de la tasa estadística en un plazo de tres años; mientras en economía digital, el tratado garantiza el libre flujo transfronterizo de datos, reconoce a Estados Unidos como jurisdicción adecuada y prohíbe requisitos de localización o transferencia tecnológica, restringiendo severamente la capacidad regulatoria del Estado sobre las grandes plataformas tecnológicas.
 

06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
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