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Nacionales - 22-09-2021 / 11:09
¡SE LE VINO LA NOCHE AL EX MANIPULADOR JUDICIAL PRÓFUGO!

Interpol disparó el alerta roja para capturar al macrista Pepín Rodríguez Simón

Interpol disparó el alerta roja para capturar al macrista  Pepín Rodríguez Simón
El único objetivo de Pepín al irse a Uruguay fue escapar de las autoridades judiciales argentinas, donde lejos de existir persecución, se investigan delitos gravísimos, con el agravante de que se podría estar ante la figura de una asociación ilícita que tendría a la cabeza al ex mandatario Mauricio Macri.
Pepinazo en contra. La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) activó el alerta roja contra el operador judicial macrista Fabián "Pepín" Rodríguez Simón quien está prófugo en Uruguay. El propio ex funcionario macrista reconoció ante el Parlasur el no consiguió el estatus de refugiado en el país vecino. "El informe (del CORE -Comision de Refugiados-) fue digamos que negativo. No fue enfáticamente negativo pero fue un informe negativo", dijo ante sus pares parlamentarios.
 
Visiblemente nervioso ante la Comisión de Presupuesto y Asuntos Internos del Parlasur, el prófugo Rodríguez Simón admitió que se le denegó el estatus de refugiado por lo que se activó el alerta roja e Intepol ya que la justicia argentina lo busca para declarar en una causa que lleva adelante la jueza María Servini.
 
"A que el informe no me... O sea... no era favorable a que se reconociera la condición de refugiado. El informe es un informe que hace un grupo de asistentes sociales que tienen que ver... o sea, la verdad, no tenía mucho contenido jurídico", trató de restar importancia pero lo cierto es que se espera ese documento del CORE para terminar de definir su condición en Uruguay.
 
"Pepín" Rodríguez Simón se presentó por videoconferencia en el marco del proceso abierto en el Parlasur para desplazarlo de su cargo, acusado de haber eludido el accionar de la justicia argentina tras haber viajado a Uruguay, donde pidió que se le conceda el estatus de refugiado político, ahora denegado.
 
Con la suposición de la persecución política, Rodríguez Simón buscó defenderse en el proceso abierto para removerlo del cuerpo, luego de que fuera acusado por sus pares del Parlasur de haberse profugado de la justicia argentina. Tras la presentación de Rodríguez Simón ante esta instancia del Parlasur, esta comisión emitirá dictamen -posiblemente uno por la mayoría y otro por la minoría-, tras lo cual el pedido para removerlo será tratado en fecha a determinar por el pleno del parlamento regional.
 
En mayo de este año, la jueza María Servini declaró en rebeldía a Rodríguez Simón y ordenó su captura nacional e internacional, además de disponer la inhibición general de sus bienes. El exfuncionario macrista está en Uruguay desde el 8 de diciembre de 2020, país al que viajó mientras se lo investigaba en una causa judicial por presiones al Grupo Indalo.
 
En ese expediente se investiga "la presunta existencia de actos llevados a cabo por funcionarios públicos, desde las altas esferas del Poder Ejecutivo Nacional o a instancias de aquellos, que mediante hostigamiento y ahogo financiero para con las empresas del Grupo Indalo, habrían importado casos de corrupción".
 
El único objetivo de Pepín al irse a Uruguay fue escapar de las autoridades judiciales argentinas, donde lejos de existir persecución, se investigan delitos penales gravísimos, con el agravante de que se podría  estar ante la figura de una asociación ilícita que tendría a la cabeza al ex mandatario Mauricio Macri.
 
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ANTE LOS PEDIDOS DE EXPULSIÓN
 
"Pepín" Rodríguez Simón se defendió en el Parlasur con la teoría de la persecución política
 
Fabián "Pepín" Rodríguez Simón volvió a recurrir a la teoría de que es un supuesto perseguido político al hacer su descargo en el proceso de expulsión que se le sigue en el Parlamento del Mercosur y pedir que no lo remuevan de su banca. Sin embargo, después de intentar esquivar varias preguntas tuvo que reconocer que lo que tiene en Argentina es una causa penal por delitos comunes --amenazas y extorsiones contra los accionistas del Grupo Indalo-- donde decidió no presentarse a indagatoria y que la Comisión de Refugiados de Uruguay (CORE) dictaminó que debe ser rechazada su solicitud de refugio.
 
 Con frases entrecortadas y por momentos imprecisas, el operador judicial macrista, que ya tiene un alerta rojo de Interpol en su contra, buscó poner énfasis en que la justicia uruguaya todavía no tomó ninguna decisión sobre su suerte y que mientras tanto tiene protección como si fuera un refugiado. Pero no respondió con argumentos a la acusación concreta presentada en su contra por la parlamentaria Cecilia Brito (Frente para la Victoria) y su par Jorge Vanossi (Unidos por una Nueva Alternativa), que le atribuyen "inhabilidad moral" y "falta de decoro" precisamente por eludir a la justicia del país al que representa como parlamentario. 
 
Uno de los momentos más tensos de la extensa audiencia ante la Comisión de Presupuesto y Asuntos Internos, y donde Pepín comenzó a trastabillar, se produjo cuando la representante de Paraguay Edith Benítez le hizo preguntas concretas sobre su pedido de refugio en Uruguay y la causa que tramita en Comodoro Py, a cargo de la jueza María Servini, quién pidió su captura y extradición después de que él anunciara públicamente que no iría a la indagatoria. "Lo que le digo es que todavía no se resolvió nada", señaló Rodríguez Simón sobre su pedido de protección al país vecino. "Desde que pido refugio se me considera refugiado", subrayó, y acotó de manera enrevesada que la CORE había emitido un informe "declarativo" pero "no tiene potestad de resolver".
 
Luego admitió: "Fue un informe negativo". 
 
--¿A qué se refiere? ¿Qué significa ese informe negativo?--le insistió Benítez.
 
--Ni la CORE, ni Relaciones Exteriores ni la Justicia me denegaron la condición de refugio. Mantengo la protección como si fuera de refugiado hasta que haya una denegatoria. La juez todavía no se pronunció--, eludió Pepín. 
 
--Le reitero la pregunta. Usted se refirió a un informe negativo, ¿A qué se refirió?--insistió la mujer. 
 
--El informe, que no era vinculante, no era favorable a que se me reconociera la condición de refugiado. Es uno de los elementos que tiene la juez para resolver. No me fue denegada la solicitud. Es un informe que hacen asistentes sociales, no tenía mucho contenido jurídico, pero tengo un deber de confidencialidad. No tengo ningún rechazo a mi petición. No estoy prófugo y puedo circular libremente por todo el Uruguay. 
 
El informe de la CORE, explicaron funcionarios uruguayos a este diario, lo hacen sus miembros que son integrantes del Ministerio de Relaciones Exteriores; de la Dirección de Migración; de la Universidad de la República; del Poder Legislativo; de organizaciones no gubernamentales; del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados o su representante (cómo miembro invitado).
 
La orden de captura internacional emitida por Interpol, describe a Rodríguez Simón como "prófugo buscado para un proceso penal". Si saliera de Uruguay, sería detenido de inmediato. La jueza uruguaya Adriana Chamsarian, en efecto, tiene la palabra final sobre la solicitud de refugio, que condicionará lo que suceda con el pedido de extradición. Por lo general, la palabra de la CORE tiene peso, aunque no sea determinante. 
 
Rodríguez Simón leyó su presentación ante esa Comisión de Refugiados, donde dice que lo persiguen en Argentina por razones políticas, por momentos bramó cuestionamientos al Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, y cuando la parlamentaria Benítez quiso indagar sobre la causa judicial, dijo que es "solo una herramienta de persecución", "otra es el pedido de remoción que pretende proscribirme políticamente".
 
"Me imputan haber amenazado a los operadores del juego de la Ciudad de Buenos Aires y haberlos extorsionado (...) sería que si no pagaban los impuestos se les haría una ejecución fiscal o rescindir las concesiones cosa que no es tan así, porque yo no era func...", se auto interrumpió Pepín.
 
Porque claro, no era un funcionario con facultades para recaudar. Sus cargos formales eran los de director de YPF, parlamentario del Mercosur y tuvo una llamativa designación como asesor de Lotería de la Ciudad después, cargo que no le otorga grandes potestades pero lo habilitaba a desplegar su especialidad como operador.  
 
Cuando la jueza Servini declaró a Pepín en rebeldía y pidió su captura describió la hipótesis de su investigación, en la que también están imputados el expresidente Mauricio Macri, entre otros ex funcionarios: "Se investiga la presunta existencia de actos llevados a cabo por funcionarios públicos, desde las altas esferas del Poder Ejecutivo Nacional o a instancias de aquellos, que mediante hostigamiento y ahogo financiero para con las empresas del Grupo Indalo, habrían importado casos de corrupción a través de los cuales, con abuso funcional y desvío de intereses, habrían producido perjuicios económicos tanto a particulares, como al patrimonio nacional, con el objetivo de llevar al derrumbe de las empresas integrantes de aquel grupo para su liquidación y venta a precio vil, presuntamente en beneficio de intereses empresarios afines al gobierno y en perjuicio de los intereses públicos por los que debía velar el organismo recaudador nacional". Servini hizo mucho hincapié en la declaración de uno de los accionistas, Cristóbal López, quien dijo que todo había sido producto de negarse al pedido de Macri "para que las empresas de medios del Grupo Indalo estuviesen a su disposición para encarcelar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner". Como es conocido, tanto López como Fabián de Sousa fueron encarcelados incluso con otra excusa, una supuesta deuda de Oil Combustibles.
 
"Los delitos que se me imputan son amenaza y extorsión", tuvo que admitir Rodríguez Simón ante las preguntas. Sugirió que a él aplicaría lo que exfuncionarios del kirchnerismo denominan "lawfare". 
 
"Es claro que Pepín no pudo negar su condición de prófugo para la justicia argentina, por lo tanto no es un perseguido político, y tuvo que aceptar que la CORE le negó la condición de asilado. Los argentinos de bien esperamos que se presente en nuestra justicia y se defienda como tiene que ser", dijo el Parlamentario del Frente Para la Victoria Oscar Laborde.
 
Los integrantes del Bloque Frente de Todos y Argentina Federal en el Parlasur, difundieron un comunicado después de escuchar el descargo, donde dicen que Rodríguez Simón "sin dudas aprovechó el escenario" de su defensa ante las/los parlamentarias/os "para desesperadamente enviar mensajes a las autoridades uruguayas que hoy por hoy deben decidir su condición de asilado y refugiado. Más que enfocarse en el núcleo de la denuncia, la falta de decoro que implica no estar a derecho en su propio país, desplegó una estrategia para convencer a las autoridades del hermano país que es un perseguido político en Argentina".
 
Calificaron la exposición como "tediosa, incongruente, reiterativa, fundada en titulares de prensa para sostener su tesis de perseguido político" y reveladora de "su único objetivo: escapar de las autoridades judiciales argentinas donde lejos de existir persecución, se investigan delitos gravísimos, con el agravante de que podríamos estar ante la figura de una asociación ilícita que tendría a la cabeza al ex mandatario Macri". Reafirmaron su convicción de que "la separación del pleno de Pepín Rodríguez constituye un acto de institucionalidad necesario y urgente". 
 
Ahora tendrán el desafío de juntar los votos, ya que para expulsar a un parlamentario hace falta una mayoría de dos tercios: 86 votos de 120 integrantes del parlamento. Primero habrá un despacho de comisión y después habrá que ver hacia donde se inclinan los votos. La demora de la justicia uruguaya aumenta más aún la incertidumbre. 
 
Fuente: Página12
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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