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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 10-09-2021 / 10:09
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El gran malentendido y las expectativas módicas

El gran malentendido y las expectativas módicas
Los más poderosos hombres de negocios del país palpitan las PASO con una mezcla de desdén y perplejidad, conscientes de que -salvo un batacazo imprevisto- influirán poco sobre el rumbo de una economía maltrecha pero con chances de recuperarse rápido.
Los más poderosos hombres de negocios del país palpitan las PASO con una mezcla de desdén y perplejidad, conscientes de que -salvo un batacazo imprevisto- influirán poco sobre el rumbo de una economía maltrecha pero con chances de recuperarse rápido.
 
Si pudieran adelantar el tiempo, irían directo a la segunda mitad de noviembre para ver qué condiciones consigue imponer el Fondo Monetario en la renegociación de la deuda que dejó como herencia Mauricio Macri.
 
El micromundo de la política, en cambio, se prepara para unos comicios donde los combates más encarnizados son los internos. Y no solo en la oposición, que define sus candidaturas de noviembre entre las alternativas que compiten el domingo, sino también en el oficialismo, donde las listas únicas esconden una batalla campal por el timón durante la segunda mitad del mandato.
 
Los inversores extranjeros desconfían de las encuestas pero a la vez se tientan con un país regalado. Todos quieren entrar en el punto más bajo de la curva de precios y por eso muchos se subieron al raid alcista del último mes y medio, lapso durante el cual el índice S&P Merval trepó un 20%. Desde mayo, las acciones ya acumulan una suba del 50%, más del doble que la inflación. Pero todavía están, en términos reales, entre 30 y 50% por debajo de lo que valían antes de las PASO de 2019.
 
Aquella vez, la política tendió una trampa caza bobos que todavía tiene escaldados a los dueños del capital. Una encuesta del economista Luciano Cohan para la consultora Elypsis que daba ganador a Macri con el 38% y asignaba un 37% al binomio de los Fernández disparó un tsunami de compras de bonos y acciones el viernes previo a la elección, que potenció el lunes siguiente el desplome de los activos y la devaluación del peso ante el resultado contrario.
 
El yerro fue tan brutal que destacó incluso en la confusión general de los encuestadores: al final fue 47% a 32% a favor del Frente de Todos.
 

 
Esa historia terminó de cerrarse recién meses más tarde, cuando empezó la pandemia. Cohan, subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda, ya había avisado aquel agosto que abandonaría la consultora fundada por Eduardo Levy Yeyati, asesor de varios ministerios durante el macrismo y hoy decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella.
 
El mismo día que se publicó la encuesta, Levy Yeyati intuyó una traición por cómo había impactado el sondeo en el mercado: si Cohan la pegaba, se llevaba la gloria a su nueva consultora, y si fallaba, la que quedaba manchada era Elypsis.
 
Al final ocurrió lo segundo. Pero la mancha fue tan grande que Cohan debió huir de Elypsis un mes antes de lo previsto y no se llevó ningún cliente. Y Levy Yeyati terminó por cerrar. Con la excusa del ASPO, echó a los cinco economistas que todavía colaboraban con él y rescindió el alquiler del PH en la calle Miñones que había ocupado durante años.
 
 
Te amo te odio dame más
  
La paradoja ahora es que, como quedó en suspenso la negociación con el Fondo, nadie tiene muy claro cómo impactará un eventual revés para el oficialismo sobre el precio de los activos. El raíd alcista de estas semanas no respondió a las encuestas que anticiparon ese resultado adverso (otra vez, de dudosa metodología) sino a la certeza de que el Gobierno firmará, de uno u otro modo, el pacto con el Fondo que le marcará la cancha en la segunda parte del mandato.
 
A esa paradoja se le suma el malentendido histórico entre el establishment y el kirchnerismo, que Cristina Fernández no consiguió y quizá nunca consiga obturar, por prejuicios mutuos muy enraizados. Un desencuentro que Máximo Kirchner y Wado de Pedro se propusieron superar aquella noche, ya en pandemia, en la que fueron a cenar a la casa del difunto Jorge Brito de la mano de Sergio Massa.
 
Una cena en la que también estuvieron el financista polirrubro Marcelo Mindlin y el contratista Hugo Dragonetti, hoy dos de los más activos entre los optimistas, aun cuando Mindlin le vendió Edenor a José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
 
La pregunta en esos círculos es una sola y no remite a 2019 sino a 2002. ¿Está para entrar? ¿Está para arrancar algo nuevo y aprovechar el rebote? Todo luce tan incierto que hay tantas respuestas como tomadores de decisiones. Y ahí entra a tallar el rechazo epidérmico del empresariado a Cristina, que parecía haberse disuelto en el Frente de Todos pero que los tropiezos albertistas de estos dos años reavivaron.
 
Uno de los puentes rotos es el de la Unión Industrial, donde Daniel Funes de Rioja empieza a sentirse entrampado por Techint, que lo aupó a la presidencia pero lo empujó a la vez a una guerra sin cuartel que no responde a lógicas de negocios sino estrictamente político-partidarias. A ese holding apuntó Axel Kicillof cuando dijo, el día de la industria, que "a veces los empresarios que uno ve en la televisión hablando de la situación económica, que dicen que representan a la industria nacional, no son empresarios ni nacionales".
 
A Funes de Rioja le preocupa que la institución pierda su razón de ser, porque cámaras sectoriales como la automotriz, la textil y la metalúrgica son recibidas cotidianamente por funcionarios de todos los niveles para gestiones puntuales que, a diferencia de las de la central fabril, fructifican rápido. Algunas empresas empiezan a replantearse si vale la pena pagar la cuota mensual de 200 mil pesos para sostenerla.
 
 
Sopa de letras
  
El interrogante también es válido porque el Presupuesto 2022 no augura un futuro inmediato venturoso. A las proyecciones que publicó en exclusiva esta columna la semana pasada y que serán ratificadas el martes, cuando se conozca el proyecto oficial (34% de inflación y dólar oficial a $135), esta semana se sumó la del crecimiento del PBI.
 
Según pudo confirmar BAE Negocios en las más altas fuentes del equipo económico, el texto prevé una mejora de apenas el 3,5%, menos de la mitad de lo que se recuperará este año y todavía sin conseguir volver al nivel de 2018. Algo también lógico si se da por hecho que habrá más ajuste de la mano del Fondo.
 
La proyección conservadora de Martín Guzmán, aun cuando está por encima de las expectativas del mercado (2,5%, según el REM del Banco Central), llama la atención por su contraste con lo que proyectan otros actores del Frente.
 
Sergio Massa les dijo a varios de los empresarios que lo frecuentan que el año que viene la economía va a crecer otro 9%, por encima del 8% que Guzmán prevé para 2021. "Incluso podríamos crecer 10%, pero me dejo un margen de un punto para las cagadas que podamos hacer nosotros", bromeó con uno de ellos.
 
El jefe de Diputados se muestra muy optimista y siempre cerca de Máximo Kirchner, con quien se cruzan chistes en público pero también en privado.
 
El "tajaí" que le dedicó anteayer risueño el hijo de la vicepresidenta tiene un antecedente inmediato: el mes pasado, después del acto en el estadio único de La Plata que compartieron casi los mismos protagonistas, Massa grabó un audio en un reducido grupo de Whatsapp que comparte con Axel Kicillof, De Pedro, Leopoldo Moreau, Carlos Bianco, "Rodra" Rodríguez y el propio Máximo.
 
Era el primer verso de la letra que entonaban los camporistas en 2014, después de la ruptura del Frente Renovador con el Frente para la Victoria: "No pasa nada / si todos los traidores se van con Massa / siempre te sigo / somos los soldados del Pingüino".
 
Massa, justamente, trajo de Washington los últimos avances con el Fondo. Pero, de vuelta, los plazos no están claros: Cristina no quiere hablar del tema hasta después del 14 de noviembre, el Congreso tiene que aprobar las negociaciones y la capital estadounidense se cierra por Navidad la tercera semana de diciembre.
 
¿Llegará a tiempo el pacto para evitar el segundo vencimiento de U$S 1.900 millones que opera ese mes? ¿Habrá pacto? Todo indica que sí, pero el plazo puede estirarse. Mientras siga abierta esa incógnita, hasta las expectativas módicas de Guzmán serán exageradas para los inversores. La mayoría insiste con que el miedo le seguirá ganando a la codicia.
 
Y sin embargo, ahí está la tentación. ¡Qué barato que está todo! Para el que tiene dólares, claro. Especialmente si se los compró a $45, antes de las últimas PASO.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


27-01-2026 / 10:01
La visita del presidente Javier Milei a Mar del Plata dejó una postal muy distinta a la que solía mostrar en anteriores desembarcos en la ciudad. Lejos de las multitudes que supieron acompañarlo durante la campaña y en los primeros meses de gestión, su llegada este lunes estuvo marcada por una convocatoria reducida que apenas superó el centenar de personas, un dato que no pasó inadvertido y que refleja un notorio desgaste de su imagen pública. Milei tuvo que enfrentar una importante manifestación opositora conformada por turistas y vecinos que se autoconvocaron en el centro para repudiar su agenda "vacacional" y su participación en la fascista "La Derecha Fest".
 
Milei arribó a la ciudad en el marco de lo que su entorno denomina el "Tour de la Gratitud", una gira de carácter político-partidario destinada a reencontrarse con simpatizantes y agradecer el apoyo electoral. También formó parte de actividades vinculadas a "La Derecha Fest" y realizó una breve recorrida por la zona de Güemes, en un intento de mostrarse cercano a vecinos y turistas. Sin embargo, el impacto real de la visita fue mucho menor al esperado.
 
Según pudo observarse en el lugar, la presencia de militantes rentdis y fanáticos fue escasa, con un operativo de seguridad que contrastó con la reducida cantidad de personas que aguardaban al presidente. Las imágenes difundidas evidenciaron un acompañamiento magro, muy lejos de las convocatorias masivas que Milei lograba reunir en Mar del Plata durante 2023, cuando su figura despertaba entusiasmo y curiosidad en amplios sectores de la sociedad.
 
Este marcado descenso en la convocatoria expone un cambio de clima político. Las medidas de ajuste, el deterioro del poder adquisitivo y los conflictos sociales comienzan a pasarle factura a un presidente que basó gran parte de su capital político en la conexión directa con "la gente".
 
La postal marplatense parece confirmar que ese vínculo ya no genera el mismo fervor. Así, la visita de Milei a Mar del Plata terminó funcionando más como un termómetro de su presente político que como un gesto de fortaleza. Con un operativo de seguridad nuevamente defectuoso, el Jefe de Estado intentó de manera infructuosa una caravana como parte de su tour de agradecimiento por los resultados de las elecciones de octubre de 2025.
 
El Presidente continúa su recorrida nacional, que no incluye zonas urgentes como las incendiadas en Chubut, pero sí abre terreno propicio para abogar por la nefasta reforma laboral. La escasa recepción, comparada con sus anteriores pasos por la ciudad, deja en evidencia una caída en su nivel de popularidad y abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el respaldo social en un contexto cada vez más adverso.
 
La confianza en el Gobierno volvió a mostrar señales de retroceso en el arranque de 2026. En enero, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 2,8 por ciento frente a diciembre y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, de acuerdo al relevamiento mensual que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
 
Lejos de la gestión, Milei tiene planificado seguir con los paseos y recorridas por distintas ciudades y evalúa continuar, además, con sus shows en distintas fiestas regionales que tanto criticó. Sin embargo, no tiene en los planes, por ejemplo, visitar la Patagonia que por estos momentos se consume bajo el fuego.
 
La Opinión Popular
 

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