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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 09-09-2021 / 08:09
EL MACRISMO EN CAMPAÑA PARA ELIMINAR LAS INDEMNIZACIONES POR DESPIDOS

Larreta pretende que los empresarios puedan despedir cuando y como quieran

Larreta pretende que los empresarios puedan despedir cuando y como quieran
¡SIEMPRE CONTRA LOS TRABAJADORES! Con la excusa de “facilitar la creación de puestos de trabajo”, desmentida cada vez que se aplicó la precarización laboral, Horacio Rodríguez Larreta propuso eliminar las indemnizaciones por despido. Planea reemplazarlas por una especie de “seguro” como el que funciona en la construcción. Recogió apoyos empresarios y repudios gremiales y políticos.
Hace tiempo que quedó en claro que el PRO es el partido defensor de los ricos, de los oligarcas del campo, de los grandes empresarios y financistas. Propician la flexibilización laboral extrema para poder bajar salarios y garantizar que los empresarios puedan despedir cuando y como quieran. Nada más evidente de ello fue la posición de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal en el programa Intratables. Uno de los temas que se abordó fue la propuesta del jefe de Gobierno porteño, quien anunció que pretende eliminar la indemnización por despido a los trabajadores. "Vos tenés que tener que tener en cuenta que los trabajadores actuales... millones y millones de personas hoy no consiguen un trabajo porque nadie toma un empleado en la Argentina con sistemas como este", afirmó.
 
La derecha macrista dejó de sentir vergüenza de ser lo que es. Lo que antes se ocultaba discursivamente porque era "piantavotos" hoy se expone sin vergüenza.  Pero no es un sincericidio irreflexivo sino de la ostentación naturalizada de una serie de ideas, prejuicios y miedos que esa misma derecha -a través de los grandes medios porteños- fue inoculando en mucha gente durante tiempo. Esto ciclo funciona así: con su política de privatizaciones, desindustrialización y especulación financiera, el modelo económico neoliberal excluye desde el vamos a un sector importante de la sociedad. Pero para seguir su proceso excluyente necesita generar chivos expiatorios que desvíen la mirada del verdadero origen de esa exclusión.
 
A la clase media en problemas le dice que la culpa de sus males la tiene ese otro sector ya marginado anteriormente, al volverse dependiente de la ayuda de planes del Estado. Y a los que se quedaron fuera del sistema (cuentapropistas, empleados en negro, emprendedores pobres) les explica que la culpa la tienen los que todavía están adentro: trabajadores registrados, sindicalizados, que oprimen al sector empresarial que le impide hacerlos entrar a ellos.
 
El plan del neoliberalismo macrista consiste en generar en cada sector social la idea de que hay un "otro" privilegiado. Por eso cada recorte o limitación de derechos sugerido para castigar a estos "privilegiados" es presentado como un supuesto plan "al servicio de la gente". El modelo neoliberal instaurado en 1976 por la dictadura genocida y continuado a través de Menem, De la Rúa y Macri provocó que haya cada vez menos trabajadores en blanco. Una vez reducidos a una minoría, estos trabajadores registrados se convierten -para el discurso neoliberal- en "privilegiados" que obstruyen la inclusión de los marginados en el mercado laboral. Los marginados que ellos mismos generaron.
 
A modo de respuesta, el diputado nacional Máximo Kirchner arremetió contra el jefe de gobierno porteño durante el acto de cierre de campaña del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires. En ese marco, ejemplificó lo sucedido durante el ciclo K: "En los primeros años de gobierno de Néstor, miraba mucho los números de la desocupación. Hoy escuchaba a Larreta que tiene una muy buena idea, siempre la misma, suspender o eliminar las indemnizaciones por despido. El 25 de mayo de 2003, argentina tenía más de 25% de desempleo, el 9 de diciembre de 2015 era de 6%, sin eliminar indemnizaciones". Y le envió un mensaje muy claro: "No les mientan más a la gente, que se haga cargo si las quiere eliminar, pero que no diga que va a generar trabajo, que no disfrace sus ideas".
 
La Opinión Popular


 
EN CAMPAÑA CON LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL
 
PASO 2021: Horacio Rodríguez Larreta y la idea fija de eliminar las indemnizaciones por despidos
 
A días de las elecciones primarias, el jefe del gobierno porteño se pronunció a favor de quitar las indemnizaciones laborales y reemplazarlas por un sistema de seguros. El PRO ya presentó un proyecto con ese objetivo en Diputados. El Presidente, funcionarios y candidatos del Frente de Todos rechazaron la iniciativa de Larreta.
 
 
La promesa de futuro, pero las mismas recetas del pasado. En la recta final hacia las PASO, Juntos por el Cambio decidió reinstalar el discurso de la flexibilización laboral como uno de los ejes de campaña. A los espadachines de la reforma laboral, como Ricardo López Murphy y Martín Tetaz, se sumó el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien declaró que el país debe encaminarse a eliminar las indemnizaciones por despido. "Claramente hay que ir de la indemnización a un seguro, como sucede en la construcción", sostuvo en una entrevista junto a María Eugenia Vidal.
 
Con las encuestas en mano, el larretismo hace lo imposible para contener los votos que Javier Milei le está drenando. Los discursos, sin embargo, tienen su correlato en el Congreso, en donde ya hay un proyecto de ley presentado por un grupo de diputados del PRO que propone la creación de un Seguro de Garantía de Indemnización.
 
En el Frente de Todos salieron a criticar estas posturas con dureza. "Dicen que tienen que parar las indemnizaciones porque, para ellos, trabajar es un costo", cuestionó el presidente Alberto Fernández en el cierre de campaña bonaerense. "No le mientan más a la gente. Si quiere eliminar las indemnizaciones porque las considera un costo que las elimine, pero que no diga que va a generar más trabajo", se sumó el jefe del bloque del FdT en Diputados, Máximo Kirchner.
 
 
Adiós indemnizaciones, hola seguro
  
Sentado a sus anchas en el piso de Intratables, Larreta respondió primero a la pregunta de si él mantendría la política de doble indemnización (establecida en el marco de la emergencia sanitaria): "Yo creo que gradualmente tenemos que ir yendo al sistema tradicional. Vos tenés que tener en cuenta que millones de personas hoy no consiguen trabajo porque nadie toma un empleado en la Argentina con sistemas como este", comenzó de manera tentativa.
 
Luego, remató: "No digo que haya que sacarlo de un día para otro todo junto, pero tenés que ir a un sistema como el de la construcción en la Argentina: mucho más parecido a un seguro que a tener que pagar la indemnización. Incluso para el trabajador termina siendo mejor, es un buen sistema. No te estoy diciendo de traer el sistema de Suecia o Dinamarca, sino de acá. Ya está probado. Claramente tenés que ir de la indemnización a un seguro".
 
La apuesta de Larreta a un discurso que pone en entredicho los derechos laborales no es aleatoria, sino que se inscribe en una estrategia de campaña que busca endurecer el discurso para competirle a las peroratas ultraliberales del precandidato Milei. Las encuestas que maneja el PRO le dan que supera los dos dígitos y, a tres días de las PASO, la brutalidad del jefe de gobierno porteño apunta a conquistar a los votantes que migraron a la tribu libertaria.
 
Este reversionamiento de la metáfora del "comer y descomer" macrista no es exclusivo de Larreta, sino que en los últimos días varios precandidatos se pronunciaron en el mismo sentido. "Tiene que existir libertad para contratar y despedir empleados con un seguro de desempleo razonable", declaró Tetaz, segundo en la lista que encabeza Vidal, el martes.
 
Otro que hizo declaraciones similares es Ricardo López Murphy, principal competidor de Vidal en la interna porteña: "Necesitamos nuevos contratos laborales que tiendan a no generar litigiosidad", manifestó ayer en Futurock. Hace semanas que en el larretismo miran con preocupación el crecimiento de López Murphy en las encuestas, quien se está acercando al 15 por ciento necesario para ser incorporado en la lista que competirá en noviembre. Patricia Bullrich, en cambio, alienta su candidatura. "López Murphy aporta votos a Juntos que de otra manera se irían a Milei", explicó un funcionario cercano a ella.
 
 
El proyecto
  
La propuesta de acabar con el actual sistema de indemnizaciones por despido no se agota, sin embargo, en los discursos. Hace tres semanas, el diputado Héctor Stefani (PRO) presentó un proyecto que propone la creación de un Seguro de Garantía de Indemnizaciones (SGI) por el cual un trabajador despedido dejaría de cobrar la indemnización completa y, a cambio, se le pagaría ese seguro de manera mensual acorde la cantidad de años de aportes. ¿El origen de este seguro? La misma nómina salarial del trabajador. "El SGI estará constituido en base a los conceptos patronales incluidos en la nómina salarial y los aportes vigentes por parte de cada trabajador sin poder para ello añadir ni incrementar conceptos ni puntos a los ya vigentes", reza el proyecto que ya giró a las comisiones de Trabajo y de Presupuesto pero que, tal como indicaron desde el FdT, "no tiene ninguna posibilidad de ser aprobado".
 
 
Trabajo no es costo
  
"Para ellos trabajar es un costo, por eso quieren parar las indemnizaciones. Para nosotros es capital, un proyecto común de una empresa, el Estado. El trabajo no es costo, es un aporte para el crecimiento, entiéndanlo de una vez. Necesitamos que los derechos sean reconocidos", exclamó Alberto Fernández en el acto del FdT en Mar del Plata. Al igual que el Presidente, fueron varios les referentes del FdT que salieron a cuestionar las palabras de Larreta.
 
"En 2003 la Argentina tenía más del 25 por ciento de desocupación. El 9 de diciembre de 2015, cuando Cristina dejó dejó la Presidencia, era de 6 puntos. Sin eliminar indemnizaciones, la Argentina bajó 19 puntos la desocupación. No le mientan más a la gente", expuso Máximo Kirchner, en el mismo acto de cierre.
 
"Son los dueños de la picadora de empleo. Solo protegen a los empresarios que quieren volver a la especulación financiera, porque el empresario Pyme no está pensando en despedir trabajadores sino en cómo producir. Ese seguro es una gran mentira porque lo que en realidad están haciendo es un programa de capitalización individual, como una pequeña AFJP que cada trabajador va a cargar sobre su espalda", dijo a PáginaI12 el diputado y secretario general de la CTA, Hugo Yasky. "Que Larreta diga que quiere eliminar la indemnización por despido muestra a las claras los dos proyectos de país que se ponen en juego en estas elecciones", sostuvo la diputada y precandidata porteña Gisela Marziotta.
 
 
Moroni: "Un discurso simplista"
  
"Nosotros no estamos de acuerdo con lo que se dijo. El período de mayor crecimiento de la Argentina fue el 2003-2011 con estas normas laborales. ¿Por qué? Porque el modelo de protección de contratación de trabajo en Argentina no es solo un problema económico, sino que forma parte de nuestra estructura social. Nosotros protegemos nuestros contratos de trabajo porque sobre ellos tenemos vinculada la seguridad social, la salud. No es solo una cuestión de ingresos. Ese es el modelo argentino, que tiene una historia y que ha demostrado ser eficaz", sostuvo en diálogo con Página/12 el ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, sobre las declaraciones de Rodríguez Larreta.
 
"Creo que es un discurso simplista para un sector del empresariado que cree que los problemas de la Argentina son las leyes laborales", declaró y aseguró que "no entendía" cómo "las clases medias trabajadoras" podían pensar que "esta propuesta los favorece". "Nosotros no tenemos en nuestra agenda una reforma laboral que afecte los derechos de los trabajadores. Creemos que hay que actualizar los convenios colectivos, pero la reforma que quita las indemnizaciones por despido no forma parte de nuestra agenda. No funciona", finalizó.
 
Por María Cafferata

Por Fernando D'Addario

 
Fuente: Página12
 

 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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