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Sociedad e Interés General - 31-07-2021 / 18:07
EL 1 DE AGOSTO DE 2016, MUERE A LOS 92 AÑOS EL LÍDER SINDICAL

Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo, organizarse combatiendo

Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo, organizarse combatiendo
Raimundo Ongaro, en 1999.
 
El 01 de agosto de 2016, en Los Polvorines, muere a los 92 años Raimundo José Ongaro. Fue un dirigente sindical peronista combativo, secretario general del gremio de los trabajadores gráficos y de la CGT de los Argentinos. Quienes tuvimos la suerte de conocerlo y frecuentarlo, sabemos que con él se fue una parte de la mejor historia del movimiento obrero argentino.

El golpe oligárquico de 1955 destruyó las conquistas sociales y políticas logradas por los trabajadores y el Movimiento Obrero durante el peronismo, quienes resistieron los planes de las dictaduras gorilas luchando por ellas.

La Confederación General del Trabajo de los Argentinos (CGT de los Argentinos o CGT A) fue la central obrera que reunió a dirigentes y movimientos sindicales que se oponían al establecimiento de un pacto de los gremios con la dictadura militar encabezada por Juan Carlos Onganía.

El Congreso Normalizador "Amado Olmos", realizado el 28 de marzo de 1968, elige al dirigente gráfico Raimundo Ongaro como secretario general de la CGT A, mientras se retiran los gremios colaboracionistas y vandoristas que constituyen la "CGT de Azopardo".

Pocos días después, la nueva Central dará a conocer el "Programa del 1º de Mayo de 1968", que sigue los lineamientos revolucionarios de los históricos Congresos sindicales peronistas de La Falda, en 1957, y Huerta Grande, en 1962, de contenido antiimperialista, anti monopólico y anti dictatorial.

La formación de la CGT A significó un cambio fundamental en el desarrollo político de la década, en la historia del peronismo y en el movimiento popular argentino. No ofrecía "a los trabajadores un camino fácil, un panorama risueño, una mentira más, sino a cada uno un puesto de lucha".

La CGT A, en la que confluyeron sindicalistas, agrupaciones estudiantiles, gremiales y políticas, tanto peronistas, como radicales, socialistas, comunistas y casi toda la amplia gama de la izquierda, sacerdotes del tercer mundo y diversos sectores socialcristianos, se convirtió en eje articulador de la resistencia contra la dictadura de Onganía.

Su marca sería indeleble y su herencia principal, el Cordobazo, detendría la embestida oligárquica iniciada en la "Revolución Libertadora", voltearía a la dictadura de Onganía, e iniciaría la contraofensiva popular que trajo de vuelta a Juan Perón al país y al peronismo al gobierno en 1973. 

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista 
Escribe: Blas García 

 

RAYMUNDO ONGARO, UN HISTORICO DEL GREMIALISMO COMBATIVO
 
De la CGT de los Argentinos al Cordobazo
 
Denunció a la burocracia sindical y derrotó al vandorismo. Sufrió cárcel y exilio y uno de sus hijos fue asesinado por la Triple A. Fue reconocido por su coherencia y honestidad.
 
 
Hay amigos que dicen que, en realidad, a Raymundo Ongaro lo mataron en mayo de1975, el día que un comando de la Triple A asesinó de once balazos a su hijo mayor Alfredo Máximo. Ese día, Ongaro estaba en prisión.Por enésima vez, el dirigente gremial del peronismo revolucionario había sido detenido, esta vez por la policía de José López Rega. Se enteró del fusilamiento de su hijo por Radio Colonia. Ese día aceptó partir al exilio y muchos dicen que nunca volvió a ser el mismo. Otro de sus hijos ya había sido obligado a refugiarse en el exterior y su hijo menor fue salvado por numerosos transeúntes cuando intentaban secuestrarlo en el centro de la ciudad.
 
Ayer a los 91 años murió Raymundo Ongaro, dirigente del gremio gráfico desde los años '50, secretario general de la CGT y de la CGT de los Argentinos durante los años de la dictadura de Onganía, una parte de la mejor historia del movimiento obrero argentino.
 
Como dirigente sindical enfrentó a las corrientes del vandorismo que negociaban con los militares y dejó como legado su propia historia, la del sindicalista que defendió consecuentemente los intereses de los trabajadores, que sufrió persecución y ataques y que murió en la misma sencillez con que había empezado su carrera como dirigente sindical.
 
Su casa en el barrio de Los Polvorines fue en los años '60 un punto de encuentro de las agrupaciones del peronismo combativo, sobre todo las que militaban en el campo gremial. Había nacido en 1925 y en 1943 comenzó a trabajar como obrero gráfico. Había estudiado en colegios católicos y esa formación lo acompañó también en su militancia. Ongaro se asumía como un cristiano revolucionario y los comunicados de la Gráfica, cuya conducción ganó como candidato de la Lista Verde, estaban encabezados por una cruz verde y comenzaban siempre con la frase "Hermanos en Cristo".
 
De una honestidad franciscana, junto con Jorge Di Pasquale, del gremio de Farmacia, expresó al ala más radical del peronismo gremial, aunque nunca se enroló en ninguna de las organizaciones revolucionarias de la época. Pero esa militancia le costó encarcelamientos, persecuciones, exilios y el asesinato de uno de sus hijos.
 
Ongaro había fundado la Lista Verde de la Gráfica pero durante los gobiernos peronistas no tuvo cargos gremiales ni políticos. En 1955 asumió como secretario general de la Lista Verde, que fue enrolándose con los sectores más duros del peronismo, primero en las 62 Organizaciones y después en las 62 de Pie.
 
En noviembre de 1966 ganó las elecciones en la Federación Gráfica Bonaerense y en la Federación Argentina de Trabajadores de la Imprenta. Los medios comienzan a reconocerlo, hay una tapa de Primer Plana con la foto de un hombre de buen porte y traje y corbata. Lo anuncian como expresión de la nueva dirigencia sindical.
 
En 1968 ganó la elección en el Comité Central Confederal y el hombre que denunciaba a la burocracia sindical resultó elegido secretario general de la CGT por el voto de la mayoría de los congresistas . Derrotado, el vandorismo se retiró, desconoció el Congreso y creó la CGT de Azopardo.
 
La CGT que dirigía Ongaro pasó a llamarse CGT de los Argentinos. El Cordobazo se produjo entre el 28 y el 30 de mayo de 1969. Un mes después fue acribillado a balazos Augusto Timoteo Vandor y Ongaro fue detenido junto con Elpidio Torres y Agustín Tosco, que habían encabezado el Cordobazo. Ongaro estuvo preso varios años. Al salir en libertad respaldó la creación de la corriente Peronismo de Base.
 
Tras la muerte del general Perón, a fines de 1974 creó junto a otros sindicalistas combativos la Coordinara de Gremios, Comisiones Internas y Fábricas en Lucha por lo que fue detenido en 1975. Lo presionaron para que se fuera del país pero se negó y comenzó la persecución a su familia hasta que finalmente decidió exiliarse. Fue un largo y doloroso destierro en España con el peso del recuerdo de su hijo fusilado.
 
Al regresar en 1984, fue recibido por su gremio y volvió a ocupar un lugar ya no como conducción, sino más bien como referente histórico y ético, en la dirección de la Federación Gráfica Bonaerense.
 
Fuente: Página12

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Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo, organizarse combatiendo
Encuentro de Raimundo Ongaro de la CGT A y Agustín Tosco, líder de la sede cordobesa, uno de los principales artífices del Cordobazo. Circa 1968
Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo, organizarse combatiendo
Raimundo Ongaro de la CGT A. Circa 1968
22-09-2021 / 09:09
 
El 22 de septiembre de 1974 fallece, en la ciudad de Mar del Plata, Juan José Hernández Arregui. Filósofo, intelectual y ensayista, fue un escritor argentino que a partir de 1955, cuando el peronismo es expulsado del poder por antimperialista, inició una importante producción destinada a revisar "el pensamiento nacional" que lo colocó como uno de los referentes principales de la corriente nacionalista de izquierda y la izquierda peronista.

La corriente nacionalista de izquierda, denominada también izquierda nacional o marxismo nacional, surgió en la Argentina a mediados del siglo XX. Sus fundadores replantearon la interpretación de la historia y la cultura nacional con una perspectiva revolucionaria, latinoamericanista y socialista, cuestionando la visión liberal eurocéntrica predominante y su influencia en la izquierda tradicional.

De la confluencia de dos tradiciones ideológicas diferentes, el nacionalismo y el marxismo, se gesta el nacionalismo de izquierda, que se inserta en el cauce más amplio de una corriente nacional y popular peronista. Hernández Arregui es considerado el ideólogo de "Peronismo Revolucionario".

Hernández Arregui, a quien tuve la suerte de conocerlo y tratarlo, fue un intelectual fuertemente comprometido con la política. Sus principales obras: Imperialismo y cultura (1957) La formación de la Conciencia Nacional (1960) ¿Qué es el ser nacional? (1963) Nacionalismo y liberación (1969) Peronismo y socialismo (1972), han formado generaciones enteras de militantes políticos.
 
Escribe: Blas García



22-09-2021 / 09:09
 
A principios de los setenta se acentuó el reclamo popular por el regreso a la Patria de Juan Domingo Perón. El general Alejandro Lanusse había tomado el poder en marzo de 1971 mediante un golpe palaciego dentro del régimen militar surgido en 1966, y decidió restaurar la democracia institucional en 1973.
 
El 22 de septiembre de 1972, en una maniobra fraudulenta, el destituido presidente Perón es excluido, por tercera vez desde 1955, de las elecciones presidenciales. Perón, desde el exilio en España, tomó la decisión de nombrar un candidato a presidente por el peronismo cuya misión sería eliminar la proscripción por la que él no podía presentarse, para que Perón pudiera retornar al país y -tras la necesaria renuncia del presidente peronista que se descontaba que sería elegido- se llamara a elecciones y triunfara Perón.
 
Perón se decidió por Héctor J. Cámpora y el 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales. Cámpora, con el apoyo de Perón en el exilio, gana las elecciones con el 49,5% de los votos; el líder radical, Ricardo Balbín, había salido segundo con un 21,3%, y, como el FreJuLi no había obtenido más del 50% de los votos tenía que realizarse un ballotage entre la primera y segunda fuerza.
 
Sin embargo, Balbín reconoció la victoria de Cámpora y renunció al ballotage. El delegado de Perón asumió el 25 de mayo de 1973, dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
 
Carlos Morales para La Opinión Popular

 
22-09-2021 / 09:09
 
El 22 de septiembre de 1866, en Paraguay -en el marco de la invasión de este país por parte de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay)- se libra la batalla de Curupaytí donde, en una verdadera masacre,  mueren alrededor de 9.000 argentinos y menos de 100 paraguayos.
 
La batalla tuvo inicio con el bombardeo de la flota brasileña a las fortificaciones paraguayas, seguido del avance terrestre del ejército aliado. Pero las pésimas condiciones del terreno dificultaron el ataque aliado, lo que resultó más fácil a los paraguayos defender sus posiciones. El desenlace de este enfrentamiento fue favorable al ejército paraguayo, y fue su mayor victoria en esa guerra.
 
Cuando los soldados aliados estuvieron a tiro, se ordenó disparar a la artillería paraguaya que estaba casi intacta y que causó enormes bajas a las tropas enemigas que avanzaban en formaciones muy densas y con mucho esfuerzo y lentitud debido a la zona lodosa.
 
Estas fuerzas, al superar la zona batida por la artillería debían pasar por zanjas cubiertas con espinas y estacas para llegar al campo de tiro de la infantería paraguaya atrincherada en sus posiciones. Los soldados aliados no pudieron acercarse a las trincheras enemigas, y los pocos que lograron hacerlo fueron literalmente fusilados.
 
El desastre de Curupaytí, que constituye un cabal ejemplo del fracaso de un ataque frontal sin reconocimiento previo contra una posición prácticamente inexpugnable, paralizó las operaciones de los aliados durante diez meses, terminó de hundir el ya mermado prestigio del entonces presidente argentino Bartolomé Mitre como generalísimo y reavivó especialmente en Argentina el rechazo popular a la guerra, lo cual devino en una serie de levantamientos en las provincias que hicieron forzoso retirar tropas del frente.
 
La Opinión Popular



21-09-2021 / 09:09
20-09-2021 / 10:09
 
El 16 de septiembre de 1955 se produce el golpe militar oligárquico contra el gobierno constitucional de Juan Perón. El 20 de septiembre, Eduardo Lonardi asume la presidencia de la República con una famosa frase que luego fue desvirtuada por la realidad de los hechos: "Ni vencedores, ni vencidos".
 
Pese al eslogan de Lonardi, apenas derrocado Perón, no hubo misericordia con los peronistas y se desató una ola de odio que golpeó a los sectores mayoritarios de la sociedad. No controlaron al sector más violentamente antiperonista y se produjo una secuela sin precedentes de despidos por causas políticas o gremiales.
 
Encarcelaron a todos los diputados, senadores, ministros, intendentes y gobernadores peronistas de todo el país. Fusilaron al secretario general de la CGT de Azul, Manuel Chaves. Saquearon las casas de funcionarios peronistas como Ramón Carrillo, Raúl Apold, Ángel Borlenghi, Oscar Nicolini y Franklin Lucero, entre otros.
 
Aun así, el primer presidente de facto fue visto como demasiado débil: lo sustituyó Pedro Eugenio Aramburu con su siniestro decreto 4.161, que prohibió nombrar a Perón. Lo trataban de "tirano prófugo" y "tirano sonriente"... Con la llegada del gorila Aramburu se intensificó la venganza de los vencedores. El peronismo pasó a estar prohibido y el Movimiento se encontraba desorganizado. Se produce el desbande general de los viejos dirigentes; muy pocos permanecerán en sus puestos de lucha.
 
Los "comandos civiles" atacan los sindicatos obreros y los ocupan a punta de pistola. Se interviene la CGT, se asaltan las Unidades Básicas y se encarcela a sus dirigentes más representativos. Fusilaron militantes peronistas en oscuro basurales. Pero la Resistencia surgió rápida y espontánea en las bases populares indignadas por el derrocamiento de Perón, aunque sus dirigentes estaban presos, ocultos o exiliados.
 
Las bases peronistas no esperaron nada porque no podían esperar. Se largaron a pelear por su cuenta y protagonizaron una de las luchas más puras de la historia política de nuestra Patria, la lucha obrera y popular clandestina por el retorno del Líder. La realizaron al margen de todas las conducciones formales, políticas y gremiales, del PJ y la CGT que estaban intervenidos, y la hicieron desde el seno mismo del Pueblo, porque estaban dispuestos a no rendirse, a no doblegarse, a seguir luchando.
 
Se llenaron todas las cárceles del país con los que resistían a la dictadura militar, con los que exigían la vuelta al sistema constitucional, el retorno de Perón a la Patria y al poder y la restauración de las conquistas sociales obtenidas por la clase trabajadora durante el gobierno justicialista.
 
La campaña de desperonización de los gorilas vencedores no dio el resultado que esperaban y, por el contrario, se inició en el país la Resistencia Peronista, que duraría casi 18 años, hasta el 25 de mayo de 1973.


El retorno del Líder del exilio y la proscripción 
Escribe: Blas García 

 

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