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Sociedad e Interés General - 01-04-2021 / 18:04
ESTE 2 DE ABRIL SE CUMPLE UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA RECUPERACIÓN DE NUESTRAS ISLAS

Gesta de Malvinas: Una lucha patriótica por una causa justa que sigue vigente

Gesta de Malvinas: Una lucha patriótica por una causa justa que sigue vigente
Una imagen histórica. Con las primeras luces del 2 de abril, se le pidió la rendición al gobernador británico Rex Hunt, quien dijo que de ninguna manera se iba a rendir ante 'los malditos argentinos', pero al rato tuvo que hacerlo. Cuando Hunt finalmente se rindió, empezaron a salir marines de detrás de los arbustos y se rindieron ante los argentinos. Fueron obligados a dejar sus armas en el piso y a levantar las manos. Un soldado argentino los lleva prisioneros por las calles de nuestras Malvinas recuperadas. Fotomontaje: La Opinión Popular
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.
 
Treinta y nueve años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

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Escribe: Blas García 

 

Peronismo e islas Malvinas

El 28 de septiembre de 1966, dieciocho estudiantes y obreros, militantes nacionalistas y de la Juventud Peronista procedentes de la Resistencia Peronista, apoyados por sectores de la CGT y dirigidos por Dardo Cabo, secuestraron un avión de línea y lo aterrizaron en las Islas Malvinas.

Los jóvenes bajaron armados, izaron banderas argentinas y rebautizaron a Puerto Stanley como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho entrerriano Antonio Rivero que en 1833 se alzó contra los ingleses, gobernó las islas por unos meses, siendo luego abatido en los heroicos combates de Vuelta de Obligado, en 1845, contra ingleses y franceses.

Los jóvenes reclamaron la soberanía sobre ese territorio y, con mucho idealismo, aguardaron que un sector nacionalista del Ejército aprovechara esa irrupción y desembarcara en las islas para recuperarlas.

La noticia conmocionó a la opinión pública y molestó al gobierno de facto presidido por Juan Carlos Onganía. En las ciudades de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, entre otras, cientos de militantes se movilizaron.

Ante la aprobación popular del denominado Operativo Cóndor, el dictador advirtió a sus camaradas de armas que se juzgaría a quien se vinculara con el operativo. Lo real es que el operativo significó un duro golpe a la flamante dictadura militar.

Los integrantes del Operativo Cóndor depusieron su actitud, entregaron sus armas y un barco de la Armada Argentina, el Bahía Buen Suceso, fue el encargado de hacerlos volver al continente donde no los esperaban condecoraciones sino las frías cárceles patagónicas.

Dardo Cabo, periodista y revolucionario, un dirigente formado en la Resistencia Peronista se integró mas tarde a la combativa JP de los '70 y fue asesinado por la dictadura militar en enero de 1977.

La Causa de Malvinas fue momentáneamente olvidada hasta que, hace treina y seis años, los argentinos intentamos recuperar nuevamente nuestras islas por la fuerza.

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Situación antes del conflicto

A comienzos de los años 1980, la Junta militar estaba en crisis: inflación, recesión profunda, empobrecimiento de los sectores medios, aumento del endeudamiento externo, salario real cada vez más depreciado, crecimiento de la pobreza, etc.

La decisión de recuperar las Malvinas fue tomada por una autoridad ilegítima, para desviar la atención social de esos problemas y rescatar el crédito político perdido, perpetuándose en el poder.
 
La tragedia del pueblo herero: El primer genocidio del siglo XX 
Hundimiento del HMS Ardent.
 
Frente al colonialismo, por una causa justa

Hace 36 años, los argentinos intentamos recuperar nuestras islas por la fuerza, cumpliendo con una reivindicación nacional de tenaces y profundas raíces en la sociedad argentina,

Pero la decisión de iniciar esta lucha no se realizó con una intención correcta, más allá del pésimo manejo hubo una oscura motivación en los militares que proyectaron el conflicto.

Emprendimos una lucha contra las principales potencias de Occidente, contra Gran Bretaña, socio incondicional de los EE.UU., y toda la OTAN, que se unirían en una descomunal campaña militar contra un país que se había atrevido a retomar su soberanía y que contaba con la solidaridad de otras naciones hermanas de toda Latinoamérica.

Las tropas argentinas, que un 02 de abril de hace 36 años, ocuparon las islas, desalojaron al británico usurpador, y se enfrentaron, en una corta pero sangrienta contienda, a una enorme Armada inglesa que vino al Atlántico sur para recuperarlas.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían, para mantenerse en el poder y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas ante las que se plantaba.

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Mujeres en la guerra de Malvinas. La mayoría fueron enfermeras e instrumentadoras quirúrgicas civiles. 
 

Batallas desiguales

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra -hoy "veteranos" o "ex combatientes"- libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por norteamericanos y los chilenos de Pinochet, pero también contra los errores, el desconcierto y la inoperancia del propio gobierno militar de facto.

La sociedad argentina acompañó generosamente la gesta emprendida, más allá de la ilegitimidad del gobierno que decidió esa guerra y de la contradicción entre la política de la dictadura, arrodillada frente Estados Unidos que hacia de la Argentina un país dependiente, y su intento de desafiar militarmente, sin conciencia cabal, el orden mundial dirigido por la superpotencia, provocando a Gran Bretaña, su principal aliado.

Los combates impusieron la fuerza de la OTAN y las islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una.

43 años después del plan neoliberal de ajuste de Martínez de Hoz que dejó al país en bancarrota

"Desmalvinización"


Utilizando la reprobación que merecía la siniestra operatoria del Proceso Militar, se montó la "desmalvinización", un deliberado proyecto para demoler lo que había de digno en aquella causa justa.

Se deshonró la acción de las Fuerzas Armadas en el sur y se banalizaron u oscurecieron los sacrificios cumplidos bajo su enseña, al trazar una divisoria artificial y tajante entre oficiales y soldados rasos.

A los oficiales, se los agravió de manera genérica, cualquiera hubiera sido su rango y desempeño; a los soldados, se los rodeó de un aureola de falsa compasión, viéndolos de modo exclusivo como a las víctimas de la "locura" de sus superiores.

Como resultado de esa campaña, los argentinos borraron el tema con dolor negador y además porque el genocidio de los '70 se impuso naturalmente sobre este tema.

Y así fue cómo la sociedad argentina no asimiló cabalmente el suceso de que era una nación derrotada, le daba vergüenza reivindicar la "Causa Malvinas" y olvidó el hecho.

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Pilotos argentinos.
 
Ingratitud social

Con esa pobre compasión, el Estado y muchos medios de comunicación, más buena parte de la opinión publica, le dieron la espalda a quienes habían vuelto de la guerra en las islas.

Sin compensación por los sacrificios realizados y tocados por la prédica que desvalorizaba la causa a la que se habían entregado, muchos de aquellos jóvenes optaron por el suicidio. Cerca de 300, según las últimas estimaciones. Una cifra casi igual a la mitad de los que murieron en batalla.

Por supuesto que quienes se ocuparon de rebajar la causa nacional que supuso la gesta malvinera, pusieron esa contabilidad en la cuenta de la guerra. Pero es mucho más lógico pensar que no fue eso, sino la ingratitud social, lo que empujó a tantos muchachos a terminar con sus vidas.


Contra la dependencia

Hubo sectores "progresistas" que fomentaron la "desmalvinización" porque estaban movidos por el anhelo cortoplacista de terminar con la nefasta presencia castrense en la política argentina y no señalaron las diferencias entre el golpe y la causa Malvinas.

Pero, la derrota de Malvinas suministró a la oligarquía local y a los poderes foráneos (EE.UU. y Gran Bretaña) que siempre han tenido un papel determinante, una oportunidad para rematar una tarea que venían realizando desde la Revolución Libertadora de 1955 y que apuntaba a destruir las ansias de independencia de nuestro país dentro de la unidad latinoamericana.

Argentina ha demostrado siempre, a lo largo de su historia, una marcada tendencia en su Pueblo a adoptar una actitud soberana y acompañarla con logros concretos en la lucha contra la dependencia: con Juan Manuel de Rosas, Hipólito Irigoyen y Juan Perón.

Por eso, humillarla, hundirla en la derrota y el desconcierto, era una manera de aplicarle una lección para que no volviese a levantar cabeza.

Al horrible castigo de los años de la sangrienta dictadura, se sumó la "desmalvinización" y, con ella, la desarticulación de proyectos esenciales para nuestro progreso tecnológico. La liquidación del Plan Cóndor, de desarrollo misilístico; la paralización de los proyectos nucleares y, luego, la hiperinflación que terminó de aterrorizar al país, abrieron el camino al modelo neoliberal que liquidó la industria y el empleo. Todas fueron etapas de un mismo proyecto.

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Recuperación y valoración de la gesta 

La actitud de reconocer la lucha de los sobrevivientes de Malvinas, es una señal de que las cosas están cambiando.

En muchos aspectos, es demasiado tarde, pues no se puede volver a la vida a quienes se alejaron desilusionados de ella, ni es posible recuperar el tiempo perdido a causa de la destrucción de nuestra infraestructura industrial.

Pero siempre es posible comenzar de nuevo. Porque 36 años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas pasa por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur.

La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con los compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos que sobrevivieron y con nuestros derechos a la soberanía en las Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

Por Blas Garcia

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Gesta de Malvinas: Una lucha patriótica por una causa justa que sigue vigente
Los heroicos pilotos argentinos lograron hundir con sus bombas al destructor “Coventry”, a las fragatas “Antílope” y “Ardent”, y al buque de desembarco “Sir Galahad”. El destructor “Sheffield” y el buque transporte de aviones “Atlantic Conveyor” fueron hundidos por misiles del tipo Exocet. También alcanzaron a otros 14 barcos de las 23 unidades de combate del núcleo de la Task-Force británica, entre ellos al poderoso portaaviones “Invencible”. Dibujo de Carlos A. Garcia
Gesta de Malvinas: Una lucha patriótica por una causa justa que sigue vigente
Ataque a la HMS Ardent, primera oleada. 21 de Mayo de 1982, tres A-4Q de la ARA dan el golpe final que hunde a la fragata inglesa HMS Ardent. Los aviones piloteados por los Capitanes Filippi, Arca y Márquez son posteriormente derribados. Dibujo de Carlos A. Garcia
15-04-2021 / 18:04
 
El 16 de abril de 1987, el ignoto teniente coronel Aldo Rico se sublevó con otros camaradas en el Regimiento de Campo de Mayo y durante cuatro días mantuvieron en vilo al pueblo argentino con una velada amenaza de golpe militar, nunca confesada, pero que siempre estuvo latente.
 
La motivación principal de esos militares que se levantaron a tres años y medio después del retorno de la democracia -mientras gobernaba el radical Raúl Alfonsín- era intentar desactivar los innumerables procesos judiciales que los acosaban por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
 
La Justicia, que ya había condenado a las cúpulas de las Juntas militares, inició causas contra los oficiales de segunda y tercera línea que tenían denuncias en su contra.
 
La actitud intempestiva de los "carapintadas" -llamados así porque en su rol de comandos se habían pintado la cara de negro- fue rechazada por gran parte de la ciudadanía que salió a las calles en forma espontánea en apoyo al sistema democrático.
 
En ese marco, se desarrollaron marchas diarias a partir del Jueves Santo, que concluyeron con una gran manifestación, el domingo de Pascuas en la Plaza de Mayo. Esa tarde, el entonces presidente Alfonsín viajó hasta Campo de Mayo para hablar con Rico con el fin de intentar superar esta crisis.
 
Culminado el motín, el entonces presidente Alfonsín emitió la célebre frase: "Felices Pascuas, la casa está en orden".
 
Por Carlos Morales para La Opinión Popular

 
14-04-2021 / 19:04
 
El antiperonismo fue antipopular, terrorista, antidemocrático y golpista desde su mismo origen. Un hecho muy poco conocido es el atentado terrorista indiscriminado, contra víctimas inocentes, realizado el 15 de abril de 1953 por el antiperonismo, que consistió en la detonación de bombas mientras se realizaba un acto sindical organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.
 
Como trágico resultado murieron 7 trabajadores peronistas y más de 90 quedaron heridos, entre ellos 19 mutilados. El atentado se realizó en la histórica Plaza y en la línea A de subterráneos que corre por debajo de la misma, mientras el entonces presidente Juan Perón se dirigía a los trabajadores argentinos desde la Casa Rosada.
 
El 16 de junio de 1955 diversos grupos de militares y civiles antiperonistas ejecutaron el brutal bombardeo en la Plaza de Mayo, asesinando más de 300 personas y dejando heridas a otras 800.
 
Después del golpe del 16 de septiembre de 1955 (Revolución Libertadora), el antiperonismo inició una política para "desperonizar" el país, que incluyó la represión sistemática contra peronistas, con fusilamientos, detenciones arbitrarias, cesantías laborales, discriminación política y proscripciones electorales, que continuó hasta 1973.
 
En especial, cabe mencionar los fusilamientos de 1956 en contra del general Juan José Valle y otros militares y civiles peronistas que se habían levantado contra la dictadura gorila, y que culminó con los fusilamientos clandestinos de peronistas en los basurales de José León Suárez.

Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba
Escribe: Blas García 

 
13-04-2021 / 20:04
12-04-2021 / 19:04
 
La Unión Cívica fue un partido político de breve existencia a fines del siglo XIX, que inspiró la creación de los partidos modernos en Argentina. Creado en 1890, su división en 1891 dio origen a la Unión Cívica Radical y a la Unión Cívica Nacional.

En 1889 Argentina está convulsionada: una grave crisis económica se ha prolongado por dos años, causando una brusca caída de los salarios, desocupación y un reguero de huelgas nunca antes visto.

La presidencia del General Roca fue sucedida por la de su cuñado, Miguel Juárez Celman, cuyo gobierno se caracterizó por las denuncias de corrupción y autoritarismo; sus opositores llamaban a esa gestión como el Unicato.

El 1 de septiembre de 1889 un grupo de jóvenes convoca a un gran mitin en el Jardín Florida de la ciudad de Buenos Aires, y se constituye como Unión Cívica de la Juventud, con el fin de aglutinar al amplio espectro de opositores al régimen de Juárez Celman, sostenido por el oficialista Partido Autonomista Nacional.

Poco después, el 13 de abril de 1890, el partido juvenil se consolida en un gran acto en el Frontón Buenos Aires, donde se constituye un nuevo partido que será denominado Unión Cívica.

La Unión Cívica se organizó en todo el país y consagró una fórmula para las elecciones presidenciales de 1891 conformada por Bartolomé Mitre y Bernardo de Irigoyen. Sin embargo, Roca acuerda con Mitre una fórmula de unidad nacional entre ambos partidos, encabezada por el propio Mitre.

Al conocer el acuerdo el 16 de abril, Leandro N. Alem se opone al mismo en forma tajante, lo que desencadena la ruptura de la Unión Cívica y constituyen formalmente la Unión Cívica Radical.

La Opinión Popular

 

11-04-2021 / 20:04
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