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Nacionales - 27-03-2021 / 20:03
28 DE MARZO DE 1968: NACE LA CGT DE LOS ARGENTINOS

Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo y organizarse combatiendo

Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo y organizarse combatiendo
Encuentro de Raimundo Ongaro de la CGT A y Agustín Tosco, líder de la sede cordobesa, uno de los principales artífices del Cordobazo. Circa 1968
El golpe de 1955 destruyó las conquistas sociales y políticas logradas por los trabajadores y el Movimiento Obrero durante el peronismo, quienes resistieron los planes de las dictaduras gorilas luchando por ellas.

La Confederación General del Trabajo de los Argentinos (CGT de los Argentinos o CGT A) fue la central obrera que reunió a dirigentes y movimientos sindicales que se oponían al establecimiento de un pacto de los gremios con la dictadura militar encabezada por Juan Carlos Onganía.

El Congreso Normalizador "Amado Olmos", realizado el 28 de marzo de 1968, elige al dirigente gráfico Raimundo Ongaro como secretario general de la CGT A, mientras se retiran los gremios colaboracionistas y vandoristas que constituyen la "CGT de Azopardo".

Pocos días después, la nueva Central dará a conocer el "Programa del 1º de Mayo de 1968", que sigue los lineamientos de los históricos Congresos sindicales peronistas de La Falda, en 1957, y Huerta Grande, en 1962, de contenido antiimperialista, anti monopólico y anti dictatorial.

La formación de la CGT A significó un cambio fundamental en el desarrollo político de la década, en la historia del peronismo y en el movimiento popular argentino. No ofrecía "a los trabajadores un camino fácil, un panorama risueño, una mentira más, sino a cada uno un puesto de lucha".

La CGT A, en la que confluyeron sindicalistas, agrupaciones estudiantiles, gremiales y políticas, tanto peronistas, como radicales, socialistas, comunistas y casi toda la amplia gama de la izquierda, sacerdotes del tercer mundo y diversos sectores socialcristianos, se convirtió en eje articulador de la resistencia contra la dictadura de Onganía.

Su marca sería indeleble y su herencia principal, el Cordobazo, detendría la embestida oligárquica iniciada en la Revolución Libertadora, voltearía a la dictadura de Onganía, e iniciaría la contraofensiva popular que trajo de vuelta a Juan Perón al país y al peronismo al gobierno en 1973.


Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba 
Escribe: Blas García 

 

Golpe del 28 de junio de 1966

El 28 de junio de 1966 un golpe militar liderado por el General Juan Carlos Onganía derrocó al presidente radical Arturo Umberto Illia e instaló una dictadura que respondía a los intereses de los monopolios nacionales y extranjeros que dominaban la economía nacional, entregando su manejo a los sectores más conservadores y liberales. Esto trajo el quiebre de las economías regionales y la crisis de las pequeñas y medianas empresas.

La política social de salarios deprimidos, despidos injustificados y masivos, anulación de indemnizaciones, elevación de la edad jubilatoria de 55 a 60 años, etc., que suprimió los derechos gremiales y reprimió las huelgas y actividades obreras, engendró jornadas de rebelión popular generalizada, cuyo punto superior fue el "Cordobazo" en 1969.


Dirigencia sindical

Sectores importantes de la dirigencia sindical acogieron con optimismo a la "Revolución Argentina": el inventor del "peronismo sin Perón" Augusto Timoteo "el Lobo" Vandor, José Alonso y otros sindicalistas, asistieron en la Casa Rosada a la asunción del dictador. Buscaban revivir la vieja alianza pueblo-fuerzas armadas y deslumbrados por la proximidad del poder, aconsejando calma y retrocesos tácticos, desalentando la resistencia.

El régimen militar, sin embargo, desplegó medidas económicas lesivas a la producción nacional y socavó el poder sindical suspendiendo aumentos salariales y negociaciones colectivas. Ante el avance de estas políticas oligárquicas, la resistencia creció entre las bases obreras.

En marzo de 1967, la CGT, liderada por Francisco Prado y tutelada por Vandor, ensaya un acto de firmeza contra la dictadura denominado "Plan de Acción de Principios", viciado por la falta de convicción de quienes lo organizaron. Lo levantan a poco de empezar echándole la culpa a "la falta de espíritu combativo de los trabajadores". Horas después se sentaban con los militares a negociar.

La profundización de la represión a los sindicatos era la demostración fehaciente de que la táctica de "primero golpear y después negociar" practicada hasta entonces por los principales dirigentes del gremialismo argentino encontraba su límite. 

Entretanto, los sindicatos más combativos eran puestos al margen de la ley, presionados y reprimidos. Ante esa catástrofe, la dirigencia sindical advirtió que tenía dos opciones: enfrentarse al régimen y perder los sindicatos, o no enfrentarse y perder credibilidad.


Alberte, el Delegado de Perón 

A comienzos de 1967, Juan Perón nombra al Mayor Bernardo Alberte -su antiguo edecán militar- Delegado Personal y Secretario General del Movimiento Peronista.

"El Yorma" Alberte puso fin a la etapa de "desensillar hasta que aclare" desafiando las persecuciones desatadas por la dictadura. En poco más de un año, puso en pie a un Movimiento Peronista que estaba postrado y dividido, dando particular intervención a la juventud.

La política seguida por Alberte fue de lucha frontal contra el régimen de Onganía, de apertura a los sectores sociales y políticos que se le oponían y de apoyo a los sectores sindicales más combativos dentro del peronismo.

En enero de 1968, muerto el dirigente gremial Olmos en un sospechoso accidente, Alberte consultó inmediatamente a Madrid sobre quien podría ser el reemplazante. La sugerencia fue "El Lobo" Vandor. Según Perón, Vandor estaba muy cambiado, el general Onganía lo había dejado en la estacada y había vuelto al redil. Entonces había que aprovecharlo. Esa sería la interpreta­ción de Perón.

Alberte no acata la sugerencia. Impulsa a Raimundo Ongaro, que era el hombre más indicado para resistir al gobierno de Onganía, y resistirlo en serio.

El mayor Alberte viaja solo a Madrid. Imposible saber lo que hablan el General y su antiguo edecán a mediados de febrero en Madrid, pero es evidente que Perón: o se convence o se deja convencer.

El 19 de marzo Alberte decidió avanzar en una nueva conducción del movimiento obrero, respaldó al sector combativo, para construir una CGT que enfrente abiertamente a la dictadura y defienda las banderas históricas del peronismo.

Repu­diando además, el decreto del gobierno que reglamentaba al movimiento sindical, oponiéndose a todos los reclamos del vandorismo y de la dictadura, como el de impedir la participación en el congreso de la CGT de los gremios intervenidos, casualmente los más combativos.

Reclama, asimismo, un pro­grama de acción basado en:

-lucha contra la desocupación,
-aumento de salarios y descen­so de la carestía,
-defensa de las empresas nacionales como fuente de trabajo y de defensa de la soberanía,
-oposición a la penetración imperialista por parte de los monopolios de la cultura, las FF.AA., y los sindicatos,
-oposición a los despidos en las empresas del Estado.

La CGT A seguramente no habría existido sin la decisión de Alberte de desatender la sugerencia de Perón de nombrar a Vandor al frente de la CGT.


El movimiento estudiantil se prepara

En enero de 1968, recibimos en Córdoba, a través de los compañeros del Mayor Alberte, la información de estos movimientos gremiales para constituir una nueva conducción de la CGT.

Acordamos inmediatamente una reunión en Rosario para el día 27 de enero con Amado Olmos, el legendario dirigente del gremio de Sanidad, que surgía como el posible Secretario General de la CGT, apoyado por Juan Perón.

El encuentro tuvo lugar en el marco de un Congreso de los sectores estudiantiles que luego conformarían la Unión Nacional de Estudiantes (UNE): los Integralismos de: Córdoba, Chaco, Corrientes, San Luis y Santa Fe; la Unión de Estudiantes del Litoral de Rosario y la Liga Humanista renovadora de Buenos Aires, que venían todos de un origen social cristiano y estaban haciendo el paso al peronismo como buena parte de los sectores de la clase media.

Muchos de los militantes universitarios de estas corrientes nos incorporaríamos, a finales de esa década, a la lucha política adhiriendo al peronismo revolucionario.

Lamentablemente, el día previsto para la reunión se mató Amado Olmos, en un sospechoso accidente, y debimos juntarnos con los dirigentes Julio Guillán, de los telefónicos, y Lorenzo Pepe, de la Unión Ferroviaria, quienes nos interiorizaron de los pormenores de lo que estaba ocurriendo en la CGT.
 

Congreso normalizador de la CGT

Entre el 28 y el 30 de marzo de 1968, en Buenos Aires en la sede de la UTA, se reunió el Congreso Normalizador de la CGT donde concurren los gremios combativos, vandoristas y colaboracionistas. Pese a la oposición de la conducción peronista de Alberte, el sector vandorista intentó lograr el apoyo de todo el arco colaboracionista con la dictadura e impedir la participación de los gremios intervenidos.

Como el prestigio de la conducción de Alberte era muy alto, y ante el temor de quedar en minoría, Vandor se retiró del Congreso, dejando sólo al sector combativo que sesionó sin los colaboracionistas, lo que daría origen a la nueva CGT.

El congreso normalizador logró funcionar a pesar de la maniobra de Vandor de sacarle el quórum comprando delegados. Los combativos lograron pasar de 218 delegados a 393 lo cual aplastó las maniobras del Lobo.

Derrotado Vandor, el congreso votó un repudio a la dictadura, cuestión a la que el Lobo se oponía especialmente, también se solidarizó con el Dirigente portuario Eustaquio Tolosa condenado a cinco años de cárcel por Onganía, quien fue designado presidente honorario del Congreso. Además, se recordó al dirigente Amado Olmos muerto hacía poco y que debió haber sido ser el candidato de unidad de todo el sindicalismo peronista.

Se eligió una comisión directiva encabezada por Raimundo Ongaro, Secretario de la Federación Gráfica, como Secretario General de la CGT, convocando a los cuadros sindicales y políticos que estaban enfrentado con mayor dureza al régimen militar.

Estaban entre los fundadores o en el consejo directivo, los dirigentes: Ricardo De Luca, de obreros navales y del Movimiento Revolucionario Peronista; Julio Guillán, de los telefónicos; Lorenzo Pepe, de la Unión Ferroviaria; Amancio Pafundi, de los estatales: Jorge Di Pasquale, de los empleados de farmacia; Benito Romano, de los obreros azucareros.

Esta nueva CGT representaba el peronismo de la Resistencia, aquel que combatía la represión y la proscripción desde 1955 y que enfrentaba la propia traición en su seno, encarnada por el vandorismo y la burocracia sindical conciliadora, que habían apoyado el advenimiento de la dictadura de Onganía.

El sector de Vandor decidió no reconocer el Congreso y formó una conducción paralela que funcionaría en la sede legal de la CGT en Azopardo pues el Ministerio de Trabajo en manos de un amigo de Vandor -San Sebastián- no entregó la sede cegetista a la CGT A.


El sindicalismo combativo de tierra adentro

Producida la ruptura gremial, me encontraba en la ciudad de Tucumán, tratando de sumar al Integralismo a militantes y activistas universitarios democristianos. Estando allí, la Conducción me llama a Córdoba y me indica que debo viajar a Capital para trasmitirle el apoyo de nuestro movimiento estudiantil a la nueva CGT.

Así lo hice y pude conocer a Ongaro en la Federación Gráfica Bonaerense, en calle Paseo Colón, y por invitación de Ongaro participé en la mesa que presidía el encuentro del Comité Central Confederal (CCC) máximo organismo de la Confederación General del Trabajo llevando el apoyo y la solidaridad del movimiento estudiantil que representábamos.

Allí comenzó a expresarse con claridad, en los hechos no solo en las palabras, una tendencia nacional estudiantil para luchar junto a la clase obrera argentina, representada por la CGT de los Argentinos. Este proceso contribuyó en gran medida a la nacionalización y peronizacion de los estudiantes e importantes sectores de las clases medias.

Desde sus inicios, la CGT A cargaría con el peso de que en el sector vandorista estaban los gremios de mayor poder: Metalúrgicos, Textiles, Mecánicos, Vestido, del otro lado quedaban gremios combativos pero de menor peso: Gráficos, Farmacéuticos, Navales, Luz y Fuerza de Córdoba, Sanidad, etc.

El trabajo posterior de Ongaro permitió que adhirieran a la CGT A las delegacio¬nes de las CGT de: Córdoba, La Plata, Rosario, Santa Fe, Paraná, Corrientes, Chaco, Tucumán, Salta, Mendoza y otras regionales. Entre ellos sobresale Agustín Tosco, líder en la sede cordobesa, uno de los principales artífices del Cordobazo.

La adhesión de sindicatos y regionales CGT del interior, haría de la CGT A un bastión del sindicalismo combativo de tierra adentro y un verdadero problema para el vandorismo y demás fuerzas colaboracionistas propatronales del movimiento sindical.

La CGT A sería una pieza fundamental en la articulación del peronismo y la izquierda ya que a su política unitaria, combativa y no sectaria se sumarían intelectuales, universitarios, coordinadoras barriales, centros culturales, el movimiento de Sacerdotes Para el Tercer Mundo, los embriones de los grupos armados, todo el nuevo peronismo que expresaban John William Cooke, Gustavo Rearte y el Mayor Bernardo Alberte, la izquierda clasista y cuadros sociales en general.
 

Programa del 1º de Mayo

El 1º de mayo de 1968 la CGT de los Argentinos dio a conocer un programa titulado, "Mensaje a los trabajadores y al pueblo argentino" que levanta las banderas históricas plasmadas en la Constitución de 1949; y en los Programas obreros revolucionarios de La Falda (1957) y Huerta Grande (1962).

La CGT A retoma pronunciamientos históricos de la clase trabajadora peronista:

-la propiedad sólo debe existir en función social; 
-los trabajadores, como auténticos creadores del patrimonio nacional, tienen derecho a intervenir no sólo en la producción sino también en la administración de las empresas y en la distribución de los bienes, y 
-los sectores básicos de la economía pertenecen a la Nación.
El texto, redactado por Rodolfo Walsh, director del Semanario de la CGT A, reclama:
-la nacionalización del comercio exterior, los bancos, el petróleo, la electricidad, la siderurgia y los frigoríficos; 
-denuncia que los monopolios que arruinan la industria nacional, y que durante largos años han despojado a nuestro pueblo deben ser expulsados sin compensación de ninguna especie, y 
-aboga por una profunda reforma agraria.



Semanario de la CGT de los Argen­tinos

El 1° de mayo aparece el semanario de la CGT que Rodolfo Walsh funda y dirige por expreso pedido de Perón. El semanario circula hasta junio de 1969 en forma regular, para luego espaciar su aparición. Se publican en total unos cincuenta números.

El Semanario llegó a tirar un millón de ejemplares y sirvió de impulso a otras formas de comunica­ción, como las experiencias de militan­cia artística del pintor Ricardo Carpani, o el trascendental trabajo del Grupo Cine Liberación, que permitió la filmación de la película "La hora de los hornos" de Fernando Solanas y Octavio Getino.

Ese órgano de prensa impulsaría un gran debate, movilización y unidad en la lucha contra la dictadura, dando cabida a todas las expresiones del campo nacional, popular y revolucionario; y fue para todos nosotros una herramienta permanente de formación y organización política.


Apoyo de Juan Perón

A pesar de que Perón que no estaba del todo de acuerdo con la división del movi­miento obrero peronista, dos meses más tarde, desde Madrid saludaba al nuevo Secretario General expresándole su apoyo y reconociendo la nueva realidad del gremialismo, pronunciaba que:

"Desde el comienzo de las actividades de la CGT que Usted encabeza, he venido observando un cambio radical en la conducta de las organizaciones sindicales. Es indudable que la inacción suicida que caracterizó la etapa anterior, como consecuencia de la descomposición moral de un numeroso grupo de dirigentes sindicales que, en vez de cumplir con su misión, se dedicaron a especular deshonrosamente con su cargo, ha sido la causa que más ha gravitado en el desastre de la conducción de la clase trabajadora... El último Primero de Mayo ha sido sólo un síntoma de tal regeneración, después de varios aniversarios opacos y decepcionantes". 

La crítica implacable del líder del Movimiento a Vandor y a sus aliados, es la opción de Perón de pelear durante esta fase con su ala izquierda. Frente a la dureza del gobierno de Onganía, Perón resiste afirmándose en el sector combativo del Movimiento fomentando la constitución de una CGT poco propensa a los acuerdos de cúpula y a deslealtad.

La idea central de la estrategia de Perón es quebrar el campo enemigo, acumulando hacia el campo propio. Los sectores combativos y revolucionarios de peronismo ingresaban en un dispositivo amplio en donde convivían grupos con diferentes objetivos, subordinados siempre a la estrategia de Perón.

La formación de la CGT de los Argentinos fue un cambio fundamental en el desarrollo político de la década, en la historia del peronismo y en el movimiento popular argentino.

Su marca sería indeleble y su herencia principal, el Cordobazo, detendría la embestida oligárquica iniciada en la Libertadora, voltearía a la dictadura de Onganía, e iniciaría la ofensiva popular que trajo de vuelta a Perón al país y al peronismo al gobierno.

Escribe: Blas García

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Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo y organizarse combatiendo
Rodolfo Walsh, Enrique Coronel, José Vázquez, Ricardo de Luca y Raimundo Ongaro, los principales orientadores del periódico de la CGT de los Argentinos en una conferencia de prensa.
Raimundo Ongaro: Unirse desde abajo y organizarse combatiendo
Afiche del artista Ricardo Carpani.
18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 08:02
El gobierno del anarco capitalista Javier "el Loco" Milei volvió a quedar en el centro del escándalo por un vergonzoso contrato estatal que cuestiona su prédica contra la "casta" y las prácticas de su gestión. La controversia gira en torno a una adjudicación millonaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad cuya directora ejecutiva es María Josefina Rouillet, esposa del ministro Federico "Pelado" Sturzenegger, el de la motosierra y el "achicamiento del Estado" para todos, menos para su esposa.
 
La contratación, formalizada mediante una disposición oficial publicada en el sistema COMPR.AR, asciende a 114.044.133 de pesos y contempla la capacitación en inglés de 132 empleados durante 2026. El procedimiento utilizado fue una "Adjudicación Simple por Especialidad", justificada en el expediente bajo el argumento de que la AACI era el único proveedor capaz de garantizar la continuidad del programa formativo. Sin embargo, el dato de que se registró una sola oferta -la de la propia entidad adjudicada- alimentó cuestionamientos sobre la competencia real del proceso.
 
El vínculo matrimonial entre Rouillet y Sturzenegger obligó a activar el mecanismo de integridad previsto por el Decreto 202/2017. En ese marco intervinieron la Oficina Anticorrupción y la Sindicatura General de la Nación, que confirmaron en dictamen la existencia de un vínculo familiar directo con un ministro nacional. Como respuesta, el área de Compras recomendó la firma de un Pacto de Integridad para prevenir conflictos de interés.
 
Aunque ese procedimiento se presentó como garantía de transparencia, especialistas en administración pública suelen advertir que estos mecanismos son correctivos y no sustituyen el principio básico de evitar situaciones que puedan generar sospechas de favoritismo. El hecho de que el Estado contrate a una organización dirigida por un familiar directo de un funcionario de alto rango, aun con controles formales, expone una zona gris difícil de conciliar con el discurso oficial contra los privilegios políticos de casta.
 
El caso no es aislado. Registros del mismo portal oficial muestran que Cancillería ya había contratado a la AACI en 2024 por 55.388.180 pesos para un servicio similar. En esa ocasión, la documentación pública no incluía un Pacto de Integridad ni permitía descargar el pliego completo, lo que suma interrogantes sobre la consistencia de los estándares de transparencia aplicados.

Desde su campaña presidencial, Milei construyó su identidad política en torno a la denuncia de la "casta" y la promesa de terminar con los beneficios para funcionarios y allegados. Sin embargo, episodios como este niegan esa narrativa. Si bien la contratación no fue declarada ilegal y siguió los pasos administrativos exigidos, el problema radica en el plano político: la percepción de que ciertos vínculos personales siguen teniendo acceso privilegiado a recursos públicos.

La defensa oficial se apoya en la legalidad de los procedimientos. Pero la discusión pública se mueve en otro terreno: el de la legitimidad ética y simbólica. En un gobierno que hizo de la austeridad y la lucha contra los privilegios su principal bandera, cada contratación que involucra familiares directos de altos cargos se convierte en una prueba de inconsistencia. Ya denunciaron penalmente a Sturzenegger.

 
El caso, lejos de cerrarse con la firma de un supuesto pacto administrativo, reabre el debate sobre hasta qué punto la promesa de terminar con la "casta" queda limitada al terreno discursivo. Porque, cuando los beneficiarios de contratos estatales están vinculados a la cúpula del poder, la distancia entre relato y realidad es indisimulable.
 
La Opinión Popular
 
 

16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
La Opinión Popular
 

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