La Opinión Popular
                  22:52  |  Sabado 04 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 27-03-2021 / 09:03
NARCISO: SACA LIBRO, COMPRA MEDIOS Y SE HACE ENTREVISTAR POR LOS MISMOS, SE OLVIDA DE REPUDIAR A LA DICTADURA…

En plena pandemia, Mauricio Macri en campaña electoral

En plena pandemia, Mauricio Macri en campaña electoral
Primero compró parte de las acciones de La Nación y la programación del canal de cable de ese medio. El 18 fue la presentación del libro, el lunes de esta semana fue la reunión del PRO por Zoom, donde apareció a las diez de la mañana dormido, desde la cama y hablando con terrible papa en la boca. El martes lo entrevistaron los periodistas del canal que había comprado. El miércoles fue de los pocos que no repudiaron a la dictadura. Y el jueves salió por radio para decir que Estela Carlotto es una resentida.
Primero compró parte de las acciones de La Nación y la programación del canal de cable de ese medio. El 18 fue la presentación del libro, el lunes de esta semana fue la reunión del PRO por Zoom, donde apareció a las diez de la mañana dormido, desde la cama y hablando con terrible papa en la boca. El martes lo entrevistaron los periodistas del canal que había comprado. El miércoles fue de los pocos que no repudiaron a la dictadura. Y el jueves salió por radio para decir que Estela Carlotto es una resentida.
 
Mauricio Macri, el expresidente de los negociados y las offshore, el tipo que quebró al país y lo endeudó hasta las pestañas, está en campaña. Una persona normal pasaría a retiro después del tremendo fracaso que fue su gobierno pese al respaldo de todos los poderes fácticos, desde el sector más influyente del Poder Judicial y el poder económico local, hasta los organismos financieros internacionales, más el presidente Donald Trump y las grandes corporaciones mediáticas.
 
A pesar de todo ese respaldo, la incapacidad manifiesta, solamente equiparable al desastre de Fernando de la Rúa, descontroló la economía y habilitó un festival de negociados, en algunos de los cuales está involucrado en forma directa.
 
El discurso sectario y de extrema derecha que usa Macri tiene horizonte cortito. Una encuesta que realizó Ricardo Rouvier apenas se lanzó el libro demostró que siete de cada diez argentinos no lo votarían. Y que la mitad de la clase alta y media alta que lo votó, no volvería a hacerlo. Sin embargo ese discurso representa al núcleo duro de la derecha que Macri trata de fidelizar.
 
Es el sector que ideológicamente ha sido la base de golpes de Estado y dictaduras y que disputa la misma base electoral que los falsos libertarios. Con esta prédica, Macri trata de contener la sangría del PRO que le produce por derecha el grupo de José Luis Espert y Javier Milei, que algunas encuestas sitúan con una intención de voto del 8 por ciento. Son todos votos que salen de Cambiemos.
 

 
"Yo supe perdonar, ella no ha podido. Supe decir que mi vida no va a estar marcada por el resentimiento y el odio a lo que me pasó" afirmó el expresidente el jueves. "Me da mucha pena que ella no pueda salir del odio y del rencor".
 
El tipo fue secuestrado en 1991 por una banda de comisarios. Pagó el rescate millonario y fue liberado. Comparó ese episodio de delincuencia común con el secuestro, la tortura y la desaparición de la hija de Estela Carlotto y la apropiación de su nieto, por causas políticas en el marco del terrorismo de Estado. Macri no es cualquier persona. Es un expresidente que tiene que conocer esa diferencia. No es lo mismo.
 
Pero es el presidente que frenó los juicios por violaciones a los derechos humanos, que trató de mandar a los torturadores a sus casas con el 2x1, el mismo que definió a la lucha de las Madres y las Abuelas como "un curro". Es el expresidente cuya familia tenía siete empresas el 24 de marzo de 1976 y en 1984, apenas los militares se retiraron, el grupo familiar acumulaba más de cuarenta empresas.
 
Decirle resentida y odiadora a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, que ha sido propuesta para el Premio Nobel de la Paz, concuerda con otros desbordes. Cuando había empezado la cuarentena por la pandemia mundial, Macri habló con el presidente Alberto Fernández para decirle que no estaba de acuerdo con esa decisión y le aconsejó "que dejemos a toda la gente en la calle, que se mueran los que tengan que morirse".
 
Macri financió con deuda externa la fuga de dólares para evitar una fuerte devaluación antes de las elecciones. Después de perder las PASO en 2019 por una diferencia sideral, llamó indignado al Banco Central y le ordenó no intervenir en el mercado "para que el dólar se vaya donde se tenga que ir y los argentinos aprendan a votar". Y esa misma tarde volvió a decir que la devaluación era un castigo a los que habían votado al Frente de Todos.
 
En su libro reconoce que aconsejó a la exgobernadora bonaerense que no pague los aguinaldos "para que la gente viera cómo el kirchnerismo había dejado la provincia". Tenía la plata y le aconsejaba castigar a la gente para que "aprenda".
 
Buscando en el diccionario hay algunas definiciones para explicar algunas reacciones por parte de aquellos que "no establecen límites afectivos, no respetan los límites, son impulsivos y no sienten grandes remordimientos cuando hacen daño a los demás". Se indica que "son personas que no toleran la frustración y que viven cualquier límite que le pongan como un robo de libertad".
 
Muestran una falta llamativa de empatía con los demás, superficialidad en su vida emocional, y carecen de capacidad para comprometerse con las relaciones, objetivos o propósitos conjuntos con los otros. (Personalidades narcisistas, Diagnostico psicoanalítico, Mcwilliams, N.).
 
En otro apartado se lee que estas personas tienen "un determinado patrón de conducta, siendo en este caso, el desprecio, la violación y la explotación de los derechos de las demás personas".
 
Trastorno sociopático asociado a una personalidad narcisista es lo que describen los textos. La decisión de Bolsonaro y Trump de que "se mueran los que se tengan que morir" es de una crueldad y ausencia de empatía que se encuadra bien en esos textos.
 
Son los dos países que encabezan la lista de muertos por la enfermedad. Estados Unidos, con medio millón, y Brasil, con 300 mil muertos. Argentina estaría en esa estadística junto a Brasil si hubieran seguido los consejos de Macri.
 
La misma crueldad está detrás de la decisión de provocar una devaluación como castigo, para hundir a una sociedad porque no lo votó. El tipo estaba furioso y le bajó el dedo al ciudadano de a pie ahogado por la inflación descontrolada durante los cuatro años de su gobierno.
 
"Este comportamiento se caracteriza por ser delictivo, donde el individuo se vale de la mentira y la manipulación" dicen los diagnósticos de estas personalidades sociópatas. Alguien que venía de hacer grandes negociados a costa del Estado, como el del Correo o la estatización de las deudas de sus empresas, y el único argumento de sus campañas fue acusar a sus adversarios de lo que había hecho él.
 
El gobierno de Macri no solamente dejó una deuda externa impagable, sino también una enorme deuda moral que destruyó la confiabilidad en la información y en la Justicia. Fake news, lawfare, son términos que causan gracia a los periodistas que cobran salarios astronómicos en La Nación+ que compró Macri, pero han sido mecanismos que descalabraron el funcionamiento democrático.
 
Macri se lanzó a fondo en esta campaña. La presentación del libro no tuvo la convocatoria que esperaba y la aspiración de vender 75 mil ejemplares está muy lejos de los más de 400 mil que vendió la expresidenta Cristina Kirchner.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Páagina12
 

Agreganos como amigo a Facebook
04-04-2026 / 14:04
04-04-2026 / 09:04
02-04-2026 / 18:04
02-04-2026 / 18:04
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar