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Nacionales - 26-03-2021 / 10:03
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Lecciones a distancia para el superministro estudioso Martín Guzmán

Lecciones a distancia para el superministro estudioso Martín Guzmán
Que el Fondo Monetario haya vuelto a blasfemar contra la ortodoxia económica en el comunicado con el cual despidió a Martín Guzmán tras su visita a Washington es todo un triunfo teórico para el discípulo de Joe Stiglitz.
Que el Fondo Monetario haya vuelto a blasfemar contra la ortodoxia económica en el comunicado con el cual despidió a Martín Guzmán tras su visita a Washington es todo un triunfo teórico para el discípulo de Joe Stiglitz.
 
Que el texto admita que la inflación es "un fenómeno multicausal" y que reducirla requiere "esfuerzos de coordinación para ayudar a anclar las expectativas" avala incluso las multas que impuso la Secretaría de Comercio a grandes empresas que especulan con sus stocks, tal como lo había hecho la semana pasada otro paper donde el FMI advirtió que la pandemia podría incrementar el "poder de mercado" de ciertas compañías para remarcar.
 
Pero las lecciones de la semana para el más estudioso del gabinete no fueron teóricas sino prácticas. Las impartió a la distancia Cristina Fernández y no solo en el discurso donde fulminó a quienes en ese mismo momento se sentaban a negociar con el jefe del Palacio de Hacienda.
 
El establishment procura dilucidar si el discurso de la vicepresidenta en Las Flores fue una jugada preparada o una amonestación. Si el Gobierno juega al policía bueno-policía malo o si la accionista mayoritaria de la coalición decidió finalmente ocupar el directorio.
 
Para entenderlo conviene prestar más atención a una pulseada a punto de definirse: cuánto aumentarán desde abril las tarifas de luz y gas, una contracara del ajuste fiscal que propuso Guzmán en el Presupuesto 2021 que interesa especialmente al Fondo Monetario porque los subsidios para contenerlas ya insumen un 1,7% del PBI.
 

 
La discusión tuvo un punto de inflexión un mes atrás, el 19 de febrero, cuando Axel Kicillof volvió al que fuera su despacho como ministro durante el último gobierno de Cristina, esta vez para una visita secreta y fugaz. Guzmán lo recibió junto al secretario de Energía, el neuquino Darío Martínez.
 
Fueron también los dos "Fedes", Basualdo y Bernal, delegados directos de la vicepresidenta que controlan respectivamente el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) y el Ente Regulador del Gas (Enargas), empoderados por decreto pocos días antes de Navidad para llevar adelante la Revisión Tarifaria Integral (RTI) de ambos servicios.
 
El gobernador fue al grano. "Si aumentamos así las tarifas de Edenor y Edesur me prenden fuego la provincia", soltó. Guzmán todavía insistía en no pagar un solo peso más que el año pasado en subsidios, lo cual exigía incrementar las facturas a la par de la inflación proyectada en el Presupuesto, alrededor de un 30%.
 
El tiempo perdido entre el reemplazo del rocambolesco Sergio Lanziani y el traslado del área energética de la cartera de Matías Kulfas a la de Guzmán ya obligaba a descartar la propuesta de Martínez de segmentar los aumentos según el poder adquisitivo del usuario.
 
En esa reunión, según confirmaron dos de los presentes a BAE Negocios, el jefe del Palacio de Hacienda admitió que las del Presupuesto eran "metas teóricas" y que la partida de subsidios podía ampliarse porque la planilla de ingresos y gastos redactada en septiembre proyectaba una caída mayor que la finalmente registrada en 2020 y también un rebote menor este año.
 
Como el 1,7% de un PBI mayor es más plata que el mismo porcentaje de un PBI menor, había margen para doblar sin romper. El problema es que después, Guzmán volvió a la carga internamente con la necesidad de recortar esa partida y lo hizo a caballo de las exigencias del FMI para refinanciar la deuda.
 
Ahí llegó la orden de Cristina, casi un guiño leninista aunque nunca haya elegido Moscú para vacacionar: todo el poder a los Fedes. Ayer Basualdo terminó de descartar la segmentación en una entrevista con Radio Con Vos y habló de aumentos tarifarios "que no afecten la recuperación económica ni el poder adquisitivo de los trabajadores".
 
Puntualmente mencionó incrementos de "un 7%, un 9% o un 15%". Y por si quedaban dudas, aclaró: "Nuestra hoja de ruta es, además del Presupuesto, nuestra plataforma electoral, donde planteamos la necesidad de modificar la política tarifaria de Macri".
 
 
Hacete amigo del juez
  
La definición tiene como antecedente otra reunión, tampoco difundida hasta ahora, que encabezó en Olivos el propio Fernández. Fue a fines de enero y estaban también Guzmán, Martínez, los dos Fedes y Soledad Manin, la interventora formal del ENRE. El ministro de Economía todavía proponía subas por encima de la inflación para apurar el recorte de subsidios. Terció el Presidente.
 
-¡Pero Martín, así perdemos las elecciones! ¡Macri perdió por los tarifazos!
 
-Macri perdió por la devaluación -se animó a replicar en voz baja.
 
-¡No! ¡Perdió por los tarifazos!
 
Según el flujo de fondos que presentó Edenor para las audiencias públicas de distribución eléctrica convocadas para lunes y martes próximos, el aumento debería ser de un 28% promedio para los residenciales y del 31% para el promedio de todos los clientes. Más del doble de lo que dijo ayer el subsecretario.
 
Es algo decisivo para la venta de la distribuidora a José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, que ya aprobó el grupo Pampa de Marcelo Mindlin pero que ahora empieza a inquietar al antiguo pupilo de George Soros. ¿Y si los compradores no tienen la plata que ofrecieron?
 
Mindlin fue a ver a Alberto Fernández antes de cerrar ese deal, al que todavía le faltan las efectividades conducentes. Aprovechó para manifestarle su desagrado ante la reglamentación del Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas que impulsó Máximo Kirchner en el Congreso, pero también para aclararle que no haría juicio para evitar pagarlo.
 
Hasta esta semana, de hecho, solo había seis recursos de amparo presentados ante la Justicia por los casi 13.000 alcanzados por el tributo. Estudios como Lisicki & Litvin, que incluso organizaron tours por countries y barrios cerrados para compartir con sus habitantes estrategias para eludir su pago, recomendaron esperar al vencimiento de la semana que viene para litigar.
 
Por eso sorprendió tanto en el propio círculo rojo la cautelar que obtuvo Alejandro Scannapieco, un alto ejecutivo de Globant que durante muchos años fue su gerente financiero y antes trabajó para JP Morgan, Microsoft y el estudio Ernst&Young. La jueza Cecilia Gilardi Madariaga de Negre ordenó que la AFIP no le cobre el impuesto al empresario durante 3 meses. Al día siguiente eximió a otro de los demandantes, después que un juez de Bell Ville rechazara un tercer amparo de un corredor de campos.
 
Dos curiosidades. Una: la jueza Gilardi Madariaga de Negre, del fuero contencioso administrativo, es la misma a la que ayer la jueza federal María Servini le ordenó que reserve las identidades de decenas de espías de la AFI que expuso sin querer al publicar el contenido de una demanda de tres exempleados que reclamaban una indemnización al Estado. Un blooper similar al del año pasado en Lomas de Zamora.
 
La otra: los que más festejaron la repercusión que tuvo el amparo de Scannapieco fueron las competidoras locales de Globant. Su timing no pudo ser peor: se supo justo el mismo día que se reglamentó la Ley de Economía del Conocimiento, que renueva para las firmas del sector las jugosas rebajas de aportes patronales (del 60 al 70%) que ya tenían desde hace más de una década por la Ley de Software.
 
 
Salvavidas de plomo
  
En Economía celebran como un gol que Kristalina Georgieva haya comunicado justo en la semana de la visita de Guzmán la emisión extraordinaria de Derechos Especiales de Giro (DEG) que repartirá entre sus socios para paliar los efectos de la pandemia. Serían 3.052,6 millones de DEGs, equivalentes a U$S 4.354 millones.
 
"Es un salvavidas", dicen cerca de Guzmán. Pero el monto no alcanza ni para los vencimientos de este año con el propio FMI y con el Club de París. Ante el Fondo vencen U$S 3.735 millones entre septiembre y diciembre. Con el Club, en mayo, U$S 1.900 millones más intereses. Los que deciden si refinanciar o no ambas deudas son los mismos: los gobiernos del G-7.
 
Pese al comunicado del Fondo que llevó alivio ayer a la City sobre el final de la rueda bursátil, su vocero Gerry Rice advirtió que el Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, en inglés) prevé que "los desembolsos se repaguen en un período de 4 y medio a 10 años" y que "esas condiciones se aplican en forma uniforme, no solo para la Argentina".
 
También descartó cualquier rebaja de intereses. El comunicado, además, no hizo énfasis en las facilidades de pago que podría otorgar el organismo sino en el "programa macroeconómico sustentable" que debe encarar la Argentina.
 
En Olivos piden cautela y aseguran que todavía puede haber un acuerdo después de las elecciones de octubre, sobre la hora, que evite malgastar esos DEGs en cancelar deuda vieja. Se aferran de un dato: que el Banco Mundial haya decidido ampliar en U$S 2.000 millones su asistencia al país este año. Como son instituciones hermanas, juran que si estuviera todo roto con el FMI, el Banco no avanzaría en nuevos préstamos.
 
"Al lado de los 45 billion que le debemos al Fondo todo parece poco, pero creéme que esos 2 billion, con la preocupación que hay por los países más pobres, son muy positivos", dijo a este diario un miembro de la delegación que pasó esta semana en el DC. También descartó que haya habido una doble intención en la oración final del comunicado del Banco, que llama a no malgastar en "subsidios energéticos regresivos".
 
"Es la posición standard, tradicional y general del Banco sobre los subsidios a la energía, lo dicen siempre y a todos", agregó la fuente. Pero las inquinas en Buenos Aires persisten. ¿Y si lo coló Georgieva? ¿Y si lo mechó a pedido de algún argentino?
 
Habrá que esperar las próximas lecciones prácticas. Por lo pronto, si lo sabía, la vicepresidenta omitió un dato en su discurso de Las Flores que podría haberlo hecho retumbar aún más. Lo cuenta Noemí Brenta en su imprescindible "Historia de las relaciones entre Argentina y el FMI" (Eudeba). No solo Estados Unidos, su accionista principal, sabía de antemano del golpe de 1976.
 
En un memorandum que remitió a Washington el 11 de marzo de 1976 la misión que había fletado el Fondo a la Argentina, sus enviados recomendaron frenar todo desembolso para el gobierno de Isabel Perón. "Los militares están permitiendo que la situación se continúe deteriorando. Sin embargo, hay rumores diarios de que actuarán pronto", advirtieron. Dicho y hecho. La plata apareció a principios de abril, pero para la Junta Militar.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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24-02-2026 / 09:02
Por decisión unánime, el Comité Ejecutivo de la AFA suspendió la fecha 9 de La Liga Profesional, que va del 5 al 8 de marzo, en repudio a la denuncia de ARCA contra los dirigentes de la institución. La AFA sostiene que "está todo pago" y que, en realidad, el Gobierno del Loco Milei "le está declarando la guerra al fútbol para imponer las Sociedades Anónimas Deportivas que los clubes no quieren", y de la que el Gato Macri se quiere beneficiar. La Asociación refutó las acusaciones contra sus principales dirigentes y votó suspender las fechas que se iban a jugar entre el jueves 5 y el domingo 8. "Se está declarando una guerra contra el fútbol", expresó el presidente de Vélez.
 
El enfrentamiento entre el Gobierno libertario y la alta dirigencia del fútbol argentino se recalentó este lunes a partir de la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA de suspender toda la actividad del fútbol local entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo en protesta por la acusación de evasión impositiva hacia las máximas autoridades de la casa madre del fútbol. El parate, de características inéditas en la historia del fútbol argentino, abarcará a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional y a todas las restantes categorías, incluso formativas, que deberán ser reprogramadas oportunamente.
 
El jueves 5 de marzo, primero del cese de actividades futbolísticas, es el día en el que está prevista la declaración del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico en la causa abierta el 12 de diciembre pasado, a partir de una denuncia del ARCA, el ente recaudador a nivel nacional, por una presunta omisión sistemática en el pago de tributos y la retención de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. El monto estimado superaría los 19 mil millones de pesos.
 
El cronograma de audiencias indagatorias comenzará el jueves 5 con la declaración de Tapia y proseguirá un día más tarde con las de Toviggino y Gustavo Lorenzo, director general de la AFA. Mientras que el lunes 9 deberán presentarse Víctor Blanco Rodríguez, expresidente de Racing y anterior secretario general de la entidad, y Cristian Malaspina, actual titular de Argentinos Juniors. La pelota estará parada mientras duren estas audiencias.
 
La decisión de la alta dirigencia del fútbol argentino se disparó en la reunión de Comité Ejecutivo desarrollada en la mañana de este lunes en el predio Lionel Messi de Ezeiza. En ese encuentro, Gustavo Lorenzo, director general de la AFA y uno de los acusados, presentó una captura de la página oficial de ARCA que, de acuerdo con sus palabras, demostraba que la AFA no registra deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes.
 
A partir de este documento, los dirigentes sostuvieron que la deuda que motivó la causa judicial no existe. Por lo cual, los representantes de la Primera División resolvieron impulsar el paro como señal de respaldo institucional e iniciar una ronda de consultas con las mesas de las diferentes divisionales para que adhieran a la medida.
 
La Opinión Popular
 

23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
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