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Sociedad e Interés General - 04-03-2021 / 18:03
EL MAYOR CAPOCÓMICO DEL PAÍS

Alberto Olmedo, el irremplazable

Alberto Olmedo, el irremplazable
Alberto Olmedo, dentro de su galería de personajes, hacía uno, que a pesar de no tener nombre (se le llamaba Excelencia), su cargo era de Dictador de Costa Pobre, un paupérrimo país bananero del Tercer Mundo, sumido en la más profunda de las miserias. Era un fantoche, siempre vestido con una gorra militar y con una banda presidencial que decía “Tus amigos” (a la manera de las coronas de flores de los velatorios) y con medallas en el pecho ganadas en batallas inexistentes.
 
Hoy se cumplen 33 años del fallecimiento del querido Alberto Olmedo. Un 05 de marzo de 1988, murió en la ciudad de Mar del Plata uno de los capocómicos más exitosos del país.

Fue de lo más reconocidos humoristas argentinos, de estilo transgresor. El "negro" Olmedo robó sonrisas a grandes y chicos, y participó en casi 50 films-decenas de ellas en dupla con Jorge Porcel-, además de varios ciclos en televisión.

Sus frases: Y, ¡si no me tienen fe!, ¡De acaaaaaaá!, ¡Éramos tannn pobres!, Siempre que "yovió" paró, ¿Me trajiste a la nena?, ¡Poniendo estaba la gansa!, ¡Adianchi, adianchi!, Si la vamo a hacer, la vamo a hacer bien..., Hay efectivo!!! y toda su obra vivirán por siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos. Un grande, un verdadero cómico nacional y popular.

La Opinión Popular

 
Alberto Olmedo, el irremplazable  

Un repaso de los mejores momentos de la carrera de Alberto Olmedo, a 31 años de su muerte
 
Creador de más de una veintena de recordados personajes, el inolvidable cómico dejó su impronta tanto en la pantalla chica como en el cine y el teatro
 
 
Hace 31 años, la ciudad de Mar del Plata amanecía conmovida por la muerte de Alberto Olmedo. Sin embargo, la tragedia del Maral 39 nunca logró borrar el recuerdo de su sonrisa contagiosa cada vez que se aproxima esta fecha.
 
Sintetizar la carrera del Negro en un puñado de momentos suena a quimera ante la avalancha de recuerdos que enseguida se vienen a la mente, aunque, claro está, hay algunos que son imposibles de soslayar.
 
Recién asomaba la década del '60 cuando hace sus primeras apariciones en en Canal 9 El Capitán Piluso, a la postre su primer gran éxito. El ciclo que dura poco más de tres años en esa emisora, para luego pasar por Canal 7 y Canal 2 de La Plata.
 
A principios de 1964 ingresa al elenco de Operación Ja-Já, uno de los grandes éxitos de Gerardo y Hugo Sofovich en Canal 11. En aquél ciclo vieron la luz sus personajes de Rucucu y el Yéneral González.
 
 
En marzo de 1973 hace su estreno en el cine con Los caballeros de la cama redonda, la primera de las películas filmadas bajo el sello Aries, con la dirección de Gerardo Sofovich. En tanto, su debut en el teatro de revistas llega un año más tarde, junto a José Marrone en el Teatro Maipo.
 
Con la dictadura militar ya instalada, la falsa noticia de la "desaparición física" de Olmedo en el programa El Chupete deriva en el levantamiento del ciclo y en estar fuera de la pantalla chica por dos años. Si embargo, en 1978 regresa al frente de Olmedo '78 por la pantalla del viejo Canal 11.
 
Dos años más tarde protagoniza junto a Susana Giménez el ciclo Alberto y Susana, en el Canal 13, con libros de Hugo Moser, Víctor Sueiro y Humberto Ortiz. Ese mismo año se estrena A los cirujanos se les va la mano, primera película del cuarteto Alberto Olmedo, Susana Giménez, Jorge Porcel y Moria Casán, dirigida por Hugo Sofovich.
 
El año 1981 marca otro hito en su carrera, ya que comienza en Canal 11, y bajo la dirección de Hugo Sofovich, el que sería su último y más exitoso programa de televisión: No toca botón. Paralelamente estrena en el Teatro Metropolitan, junto a Porcel, Susana Giménez y Moria Casán, La revista de las superestrellas, también de Hugo Sofovich.
 
En No toca botón nace en 1984 el personaje de Chiquito Reyes, otra inolvidable creación suya, a la que le siguieron El Dictador de Costa Pobre, El Pitufo, El Psicoanalista y el nuevo Chiquito Reyes, entre otros.
 
Durante el verano de 1987 la obra bate el récord histórico de asistencia de público a la sala, con casi 120 mil espectadores, y se alza con el premio Estrella de Mar. Mientras tanto, No toca botón pasa a Canal 9 y nace el personaje de Rogelio Roldán.
 
El verano siguiente la obra Éramos tan pobres, dirigida por Hugo Sofovich, volvió a ser récord de taquilla. Nada hacía prever que su vida terminaría en pleno éxito y dos días después de que se estrenara Atracción peculiar, su última película.
 
Fuente: Infobae

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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