La Opinión Popular
                  23:29  |  Miercoles 01 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 20-02-2021 / 10:02
EL PODER POLÍTICO ES UNA RESPONSABILIDAD Y NO UN PRIVILEGIO

Escándalo por los acomodos para recibir la vacuna rusa Sputnik V

Escándalo por los acomodos para recibir la vacuna rusa Sputnik V
La consecuencia que se deduce de este escándalo de vacunación VIP, que tanto daño le ha costado al gobierno, es que el poder político es una responsabilidad y no un privilegio. Sin favoritismos ni acomodos.
El alejamiento del ministro de Salud, Ginés González, por el escándalo de la vacunación VIP golpeó al gobierno por una autoimputación pública del periodista Horacio Verbitsky, titular del CELS. La sorpresiva declaración de que había llamado a su amigo Ginés para ser vacunado, salteándose el orden de prioridades establecido por las autoridades sanitarias levantó una ola de rechazos y críticas y provocó que el presidente Alberto Fernández pidiera la inmediata renuncia de Ginés, un ministro que ha sido esencial en los esfuerzos contra la epidemia.
 
El impacto resulta tan fuerte porque involucra a dos protagonistas destacados y porque no resiste ninguna excusa. Todos tienen contagiados en la familia. Y hay ciudadanos con enfermedades de riesgo, furiosos porque no se han podido inscribir en el programa de vacunación de CABA por la imprevisión del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta que hizo colapsar la página web correspondiente. Y resulta ofensivo que esos ciudadanos con enfermedades de alto riesgo no puedan vacunarse y sí lo haga un amigo del ministro.
 
La revelación de Verbitsky de que había sido vacunado por amiguismo golpeó al gobierno con el que supuestamente simpatizaba y provocó el alejamiento del ministro que según sus propias palabras, era amigo suyo desde antes de la gestión. El senador Jorge Taiana y el diputado Eduardo Valdes fueron bajados de la comitiva que iba a acompañar al presidente en su viaje a México. Los dos habían explicado que se habían vacunado por el viaje que debían realizar a un país muy golpeado por la epidemia.
 
El escándalo de la vacunación VIP se produjo cuando la gestión del gobierno había logrado metas importantes con relación a la epidemia y las vacunas. Y había sacado mucha ventaja sobre una oposición que no encontraba un argumento que golpeara con tanta fuerza como este escándalo generado desde dentro del oficialismo.
 
El gobernador bonaerense Axel Kiciloff lleva vacunadas 237 mil personas y en cuatro días espera vacunar a 125 mil más. En cambio, por especular con los programas de vacunación, Horacio Rodríguez Larreta postergó en CABA la convocatoria y todo el proceso de inscripción se convirtió ahora en un incordio para miles de personas que trataban de inscribirse todas al mismo tiempo y encontraban los sitios desbordados hasta que provocaron la caída de la página correspondiente. En ese contexto circuló la declaración de Verbitsky y provocó el despido de Ginés
 

 
Es un mundo extraño, en el que la política sigue su marcha en el contexto de una pandemia que se ha cobrado millones de vidas y llegó a congelar la economía planetaria. Un mundo donde los chicos que empezaron la escuela aceptaron los barbijos con naturalidad porque es lo que han visto en sus padres a lo largo de todo el año.
 
Uno de los aciertos de la política sanitaria fue la opción de las vacunas, un área que está a cargo de la viceministra Carla Vizzotti, especialista en ese tema y reemplazante de Ginés.
 
Hubo una campaña de la oposición por los atrasos de provisión de la Sputnik V, en la que el gobierno hizo la apuesta principal por su efectividad, precio y facilidades de logística. Pero la fábrica de la vacuna en la India tuvo problemas y retrasó unos días los envíos que había comprometido. Sin embargo el país es uno de los que está mejor colocado en la región. Incluso ha ofrecido ayuda a los gobiernos de Bolivia y Uruguay.
 
Chile, que tuvo un mal comienzo por las limitaciones de su sistema de salud, comenzó con un pequeño envío de Pfizer, que también tuvo problemas para abastecer a países de la Unión Europea. Pero adquirió las vacunas chinas, que por ser las últimas en entrar al mercado eran las menos comprometidas.
 
Resulta simpático que el gobierno derechista chileno se haya puesto a la cabeza en las campañas de vacunación gracias a las vacunas de China comunista. Y aquí, la derecha macrista se cansó de decir que la Sputnik V había sido una elección ideológica. Hasta el ministro de Salud de la ciudad, Fernán Quirós, había expresado con suspicacia que quería "esperar a tener más información de la vacuna rusa".
 
Es más simpático todavía porque el gobierno derechista de Chile inició la vacunación masiva, que ya lleva muy adelantada, con una vacuna china cuando todavía no se habían difundido los resultados de fase tres en una publicación científica con referato, como The Lancet.
 
Aquí fue más ordenado porque el gobierno tenía los resultados de antemano y había mandado una delegación de técnicos a intercambiar información con los rusos. Cuando la Sputnik llegó, esos resultados fueron publicados en The Lancet y medio planeta se lanzó a tratar de conseguir la vacuna rusa por los resultados que había confirmado la publicación científica.
 
El inicio del año escolar presencial en este cuadro constituye el hecho más visible del cambio de estrategias ante la epidemia en todo el mundo. Los países, su cultura y su economía pueden congelarse por unas semanas o unos meses, pero la epidemia ya lleva más de un año. Existe consenso en todo el mundo que las sociedades deberán  aprender a convivir con el virus.
 
Quiere decir que se reabren actividades, pero con protocolos sanitarios más o menos estrictos, según los casos. Los epidemiólogos sostienen que varias de las medidas incluidas en estos protocolos, como los barbijos y el distanciamiento deberán mantenerse incluso después de que la mayoría de la población haya sido vacunada.
 
Al revés que en Chile, en Argentina, la tendencia de la oposición de derecha ha sido ideologizar las vacunas sobre la base de prejuicios instalados contra todo lo que no sea norteamericano o europeo.
 
En CABA, Rodríguez Larreta no quiso preparar un programa de vacunación en forma anticipada. La postergación se basó en suspicacias que intentaban cuestionar al gobierno nacional, primero por la nacionalidad y efectividad de las vacunas y después por el cumplimiento de las entregas.
 
Es probable que haya conseguido algo en ese sentido con sus seguidores más fanáticos. Pero lo que han conseguido al atrasar el programa de vacunación ha sido el escándalo de ayer cuando miles de personas que querían inscribir a sus familiares mayores de 80 años no pudieron hacerlo porque colapsó la página a poco de haber sido abierta.
 
En la provincia de Buenos Aires, Kicillof abrió las listas en enero y pocos días después tenía más de un millón de inscriptos. Rápidamente llegaron a los domicilios los mensajes con los turnos de vacunación que empezaron a cumplirse. Todo tendría que haber sido más complicado en la provincia, porque tiene más habitantes y ciudades y pueblos separados por grandes distancias. Sin embargo en CABA, por querer diferenciarse del oficialismo, Rodríguez Larreta complicó todo.
 
En este país que no se cansa de producir sorpresas, la epidemia ha dejado algunas moralejas bien claras. Aunque las estrategias sobre las que se basa la lucha contra la epidemia tienen una base ideológica, las vacunas no tienen ideología, sirven o no sirven.
 
Y en ese sentido fue un acierto del gobierno nacional haber diseñado la provisión de vacunas tomando en cuenta sus beneficios en salud, precio y logística. La otra consecuencia que se deduce de este escándalo de vacunación VIP, que tanto daño le ha costado al gobierno, es que el poder político es una responsabilidad y no un privilegio. Sin favoritismos ni acomodos.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar