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Nacionales - 18-02-2021 / 09:02
RETENCIÓN DE PRODUCCIÓN Y FALTA DE ENTREGA DE ALIMENTOS

Imputan a grandes empresas de consumo masivo por desabastecimiento

Imputan a grandes empresas de consumo masivo por desabastecimiento
El Gobierno imputó a 11 empresas de primera línea por el faltante de productos incluidos en el programa de Precios Máximos, instituido a partir de la pandemia. Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian fueron acusados por retener productos para su comercialización y generar faltantes en supermercados. Las compañías deberán normalizar el abastecimiento dentro de 5 días hábiles. Si no lo hacen o no consiguen justificar lo sucedido, pueden sufrir multas millonarias.
La Secretaría de Comercio Interior de la Nación, a través de la Subsecretaria de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores (SSADC), imputó este miércoles a un grupo de grandes empresas de venta de productos de consumo masivo por desabastecimiento ya que comprobó que redujeron su producción o no la entregaron, con lo que generaron faltante en supermercados. Se trata de las empresas Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian, en las que detectó que retenían o no entregaban productos de consumo masivo para su comercialización.
 
"Las imputaciones se realizaron luego de verificar que las mencionadas empresas habrían incumplido la intimación a incrementar su producción hasta el más alto grado de su capacidad instalada y arbitrar los medios a su alcance para asegurar su transporte y distribución con el fin de satisfacer la demanda", "establecida por la resolución 100/2020 y sus modificatorias, en el marco de la emergencia sanitaria establecida en 20 marzo del año 2020", señaló Comercio Interior en un comunicado.
 
Esa resolución establece el marco legal para la implementación de los Precios Máximos y tiene como finalidad proteger a las y los consumidores de posibles abusos en los precios y garantizar el normal abastecimiento de productos en supermercados. El organismo señaló que, durante las fiscalizaciones realizadas en comercios, inspectores identificaron algunos faltantes en góndolas de productos de consumo masivo.
 
A partir de eso se realizaron inspecciones en las oficinas administrativas de diversas empresas proveedoras, lo que derivó en distintos requerimientos de información sobre stocks e inventarios durante los meses de noviembre y diciembre de 2020, y enero de 2021. Del análisis de la información remitida por las empresas se comprobó una importante caída de la producción o en la distribución de diversas gamas de productos.
 

 
En el comunicado, Comercio Interior detalló que en la multinacional Unilever, que elabora alimentos, artículos de limpieza e higiene personal, se detectó una caída de casi el 100% en su inventario de aderezos. En la multinacional alimenticia Danone se corroboró una disminución relevante en la producción y despacho de quesos cremas y postres. En la multinacional P&G, que elabora productos de limpieza y para el cuidado personal, se identificaron una reducción importante en el stock de varias presentaciones de productos de marcas emblemáticas de pañales y detergentes.
 
En el caso de Fargo, se evidenció una reducción en el stock de diversas presentaciones de ravioles y ñoquis, tapas de empanadas y de pan lactal en todas sus variedades. En Aceitera General Deheza (AGD) se acreditó una baja de inventario en su totalidad de marcas y presentaciones de aceites. En Molinos Río de la Plata se relevó una importante reducción de inventarios de harinas, productos a base de arroz, arroz y aceites. En la empresa Bunge, compañía global de agronegocios, se corroboró una baja en el despacho de aceites envasados y una variación negativa de stocks de harinas.
 
La láctea Mastellone, la distribuidora de golosinas Potigian, la empresa Molinos Cañuelas y el frigorífico Paladini no aportaron la información con el detalle requerido para realizar un análisis completo y fueron imputadas por este motivo.
 
La Opinión Popular
 
 
EL GOBIERNO IMPUTÓ A 11 EMPRESAS POR DESABASTECIMIENTO
 
Los pícaros de las fábricas de alimentos
 
El Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Comercio Interior, imputó a 11 empresas que fabrican alimentos y productos de la canasta básica, por considerar que habrían retenido volúmenes de producción o bien pudieron tener falta de entrega de bienes de consumo masivo.
 
Luego de pesquisas que se iniciaron a fines del 2020 observando faltantes en góndolas, el Estado constantó que las firmas Mastellone, Fargo, Aceitera General Deheza (AGD), Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian, habrían incumplido con consideraciones vigentes en la Resolución 100, con la que se instauró el acuerdo de Precios Máximos, una canasta de valores congelados mientras durara la pandemia.
 
Como paso legal, la imputación obliga a las compañías involucradas a acreditar, en cinco días hábiles, el cumplimiento de la norma y a la vez restablecer los stocks al nivel de noviembre del 2020. Sobre el tema, la secretaria de Comercio, Paula Español, detalló que el Gobierno será "implacable con los especuladores" y aseguró que la decisión tiene "el objetivo de cuidar el bolsillo de todas y todos los argentinos".
 
Más allá de que la medida llega justo cuando el Gobierno discute con sindicatos y empresarios un acuerdo de precios y salarios, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se encargó de diferenciar los tantos: "el diálogo no reemplaza la potestad del Estado de aplicar las leyes vigentes, son dos cosas distintas. Lo cual no obsta que sigamos dialogando", dijo sobre las imputaciones.
 
Y contó que "cuando se fue a requerir por qué sucedía esto, que el supermercado no tenía el producto, se mostraba que no era un problema del supermercado en sí sino del productor industrial. Se hicieron algunos requerimientos y la Secretaría detecta una reducción del volumen de producción" por parte de las empresas.
 
 
Un camino legal, lejos del morenismo
  
A diferencia de otras medidas o incluso de los métodos poco efectivos del ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, la pesquisa actual consigue fortaleza propia no sólo en las pruebas, sino en el seguimiento de los pasos legales para la concreción. En el caso que se deba, habrá multas y sanciones o, en su defecto, el cierre de las causas. Todo en el marco de los pasos que dicta la Ley de Abastecimiento.
 
Según detallaron fuentes oficiales, la imputación es un proceso administrativo que implica la apertura de un expediente de oficio en el cual se registran las actuaciones de la Secretaría, la información que se recolectó y el motivo de la imputación. Una vez notificada la empresa a través del Trámite A Distancia (TAD), debe responder en el plazo de 5 días o modificar la actitud que causó la imputación.
 
Las empresas pueden apelar en la Justicia y a partir de ahí el proceso se ajusta a los plazos judiciales. Naturalmente, de comprobarse las irregularidades, las sanciones posibles van desde los 500 pesos a los 10 millones de pesos. "El objetivo no es sancionar, sino que vuelvan a producir para poder abastecer de mercadería los puntos de venta", aclararon en el Gobierno.
 
 
El rastro de los aderezos
  
Según supo Página I12, la investigación que derivó en la advertencia a las empresas se inició a mediados del 2020 tras la pista del faltante de productos. Una simple inspección ocular observó que había un producto desaparecido de las góndolas: aderezos como la mayonesa y la mostaza, de casi todas las marcas que los tenían en Precios Máximos. Luego, con el tiempo, ocurrió lo mismo con aceites o panes lactales.
 
La pregunta fue, entonces, dónde estaba la mercadería que no se estaba vendiendo en los grandes supermercados, comercios alcanzados por la resolución oficial de Precios Máximos. Así, primero se revisaron los depósitos de grandes cadenas. Se siguió con la distribución de esos alimentos, y se terminó en las mismas empresas que fabrican los bienes. Pero la mercadería, en general, no estaba acopiada en ningún lugar.
 
Mientras el Gobierno aguarda el descargo de las empresas, este no acopio se explica - desde fuentes que conocen el sector de ventas-, por dos vías: por un lado, para evitar el corset de Precios Máximos, las empresas fabricaban productos que en la jerga se denominan "innovadores". Son casi iguales que los que están congelados pero con algun agregado extra que les permite diferenciarlos y venderlos más caros.
 
De este modo, obligan a los super a comprar la variante o quedarse sin oferta. Por otro lado, como el Gobierno mantiene con los supermercados nucleados en ASU un sistema on line diario de información de precios y volúmenes, los fabricantes derivaron esos productos que no se encontraban en la góndola de los grandes comercios, a los super chinos o almacenes. Eso les permitía colocar a precio más caro, sin límite, el mismo producto que no querían vender sin aumento en grandes superficies. Aprovechando, además, que los locales orientales y almacenes representan casi del 70 por ciento de las bocas de expendio totales.
 
 
Las irregularidades
  
El Gobierno detalló que, partir de la evidencia antes mencionada, "se realizaron inspecciones en las oficinas administrativas de diversas empresas proveedoras, lo que derivó en distintos requerimientos de información sobre stocks e inventarios durante noviembre y diciembre de 2020, y enero de 2021".
 
Una mirada a los casos refleja que, por ejemplo, en la multinacional Unilever, que elabora alimentos, artículos de limpieza e higiene personal, "se detectó una caída de casi el 100 por ciento en su inventario de aderezos". Por su parte, en la francesa Danone "se corroboró una disminución relevante en la producción y despacho de quesos cremas y postres durante el trimestre relevado". En la estadounidense Procter & Gamble (P&G), que elabora productos de limpieza y para el cuidado personal, "se identificaron una reducción importante en el stock de varias presentaciones de productos de marcas emblemáticas de pañales y detergentes".
 
La panificadora y elaboradora de pastas Fargo "también evidenció una reducción en el stock de diversas presentaciones de ravioles y ñoquis, tapas de empanadas y de pan lactal en todas sus variedades". En aceites, la empresa local AGD "acreditó una baja de inventario en su totalidad de marcas y presentaciones". De igual modo, en la empresa Molinos Río de la Plata "se relevó una importante reducción de inventarios de harinas, productos a base de arroz, arroz y aceites". En Bunge, en tanto, "también se corroboró una baja en el despacho de aceites envasados y una variación negativa de stocks de harinas".
 
Por último la láctea Mastellone, la distribuidora de golosinas Potigian, la empresa regional de alimentos agroindustriales Molinos Cañuelas y el frigorífico Paladini "no aportaron la información con el detalle requerido para realizar un análisis completo de imputadas por este motivo".
 
Por Leandro Renou
 
Fuente Página12
 

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29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
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