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Sociedad e Interés General - 11-02-2021 / 18:02

Julio Cortázar, un cronopio argentino

Julio Cortázar, un cronopio argentino
Julio Cortázar. Foto de Sara Facio, 1967
 
Julio Cortázar, un cronopio argentino nacido en Bélgica y parisino de corazón, se fue un 12 de febrero de 1984 en París a causa de una leucemia. Desde entonces el mundo en menos verde, menos húmedo y algo más previsible.
 
Para la imaginación de Cortázar, los cronopios son criaturas ingenuas, idealistas, desordenadas, sensibles y poco convencionales, en claro contraste con los famas, que son rígidos, organizados y sentenciosos; y las esperanzas: simples, indolentes, ignorantes y aburridas.
 
Cortázar fue sin duda uno de los escritores que revolucionaron la literatura del siglo XX, rompió de todos los moldes clásicos, junto a autores como Jorge Luis Borges. Figura destacada de la literatura en castellano, es uno de los maestros del relato corto y creador de un género de novela que escapa a los lineamientos clásicos de la temporalidad. Novelas que se confundían entre lo fantástico y lo real sin una línea temporal definida.
 
Vivió casi toda su vida en Argentina y buena parte en París, ciudad en la que se estableció en 1951, en la que ambientó algunas de sus obras y donde finalmente murió. En 1981 se le otorgó la ciudadanía francesa. Cortázar también vivió en Italia, España, Suiza, Cuba y Nicaragua, siendo partidario del los procesos revolucionarios castrista y sandinista.
 
Su mayor éxito editorial se publicó en 1963, "Rayuela", pero también dejo notables obras poéticas y muchos relatos cortos, como de los que se compone el libro "Historias de cronopios y famas".
 
La Opinión Popular

 
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26-02-2021 / 19:02
26-02-2021 / 19:02
 
Manuel Belgrano es el creador de la bandera "Azul y blanca" y no la "celeste y blanca" que impusieron Sarmiento y Mitre. La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato, debido al color de la heráldica, que no es azul-turquí ni celeste sino el que conocemos como azul. Nada tuvo que ver el color del cielo con que nos quisieron convencer.
 
Algunos utilizan el argumento para defender el celeste, por el hecho de que por la "sincera religiosidad de Belgrano", este debió tomar el celeste de la virgen y no el azul. Sin embargo la "sincera religiosidad de Belgrano" no contradice el hecho de que usara al azul ya que algunos suponen que el azul-celeste de los patricios fue tomado de la Orden de Carlos III, otros, de la inmaculada Concepción, y otros que ambos colores (el blanco y el azul) fueron sacados del escudo de la ciudad de Buenos Aires, cuyos colores eran precisamente blanco y azul.
 
Lo cierto es que el Congreso sancionó la ley de banderas el 25 de enero de 1818 estableciendo que la insignia nacional estaría formada por "los dos colores blanco y azul en el modo y la forma hasta ahora acostumbrados". 
 
Tampoco fueron "celestes y blancas" las cintas que distinguieron a los patriotas del 22 de mayo, sino que eran solamente blancas o "argentino" que en la heráldica simboliza "la plata". Fueron solamente blancas. La cinta azul se agregó como distintivo del Regimiento de Patricios. Pero tampoco era celeste, sino tomados del azul y blanco del escudo de Buenos Aires. 

 
26-02-2021 / 19:02
26-02-2021 / 19:02
26-02-2021 / 19:02
 
El 27 de febrero de 1974, el Jefe de la Policía de Córdoba, el teniente coronel (RE) Antonio Domingo Navarro, fue relevado de su cargo de Jefe de Policía provincial por el gobernador, Ricardo Armando Obregón Cano por considerarlo "poco confiable". El jerarca policial le respondió acuartelando a siete mil efectivos bajo sus órdenes en la ciudad, aduciendo una "infiltración marxista" en el Gobierno Popular.
 
Esa misma tarde, grupos de comandos civiles ocuparon las emisoras La Voz del Pueblo y Radio Córdoba y emitieron comunicados en apoyo al jefe de la insurrección. Al caer la noche, hubo tiroteos en distintas partes de la ciudad. Civiles armados e identificados con brazaletes comenzaron a circular por las calles.
 
A la noche, un grupo de más de cincuenta policías provinciales, vestidos de civil y con armas largas, ingresó a los gritos a la Casa de Gobierno y depuso al gobernador peronista Obregón Cano y a su vice, el dirigente gremial Atilio López
 
Los sublevados, que tomaron por asalto la Gobernación, se encontraban al mando del facho Navarro, y detuvieron en forma ilegal a las autoridades que once meses antes habían ganado las elecciones con más del 50 por ciento de los votos. El "movimiento", conocido como el "Navarrazo" o el anticordobazo, contaba con apoyo en el gobierno central, especialmente del ministro de Bienestar Social, "El Brujo" José López Rega.
 
Los sediciosos detuvieron, para tenerlos como rehenes, a unos setenta funcionarios que se encontraban en la gobernación, entre ellos, los ministros de Bienestar Social y de Gobierno; el presidente del Banco de la Provincia; el Fiscal de Estado, y los diputados Luis Bruno Blas García, autor de esta nota.
 
Esa noche, los grupos de comandos civiles "fachos" de Navarro llevaron a cabo un atentado contra el domicilio de Obregón Cano y descargaron sus armas contra los frentes de las casas, los faroles de alumbrado o, simplemente, el aire. El objetivo era sembrar el caos y el terror para provocar la intervención a la provincia. En los días siguientes serían detenidos más de 80 personas y se producirían decenas de allanamientos ilegales.
 
El 2 de marzo el gobierno nacional de Juan Perón dio a conocer su lamentable posición: la intervención federal al Poder Ejecutivo de la provincia. Obregón Cano y López, faltos de apoyo político en el plano nacional, renunciaron el 8 de marzo.
 
El Navarrazo fue la antesala del golpe genocida de 1976, el anticipo de lo que sucedería con la dictadura militar, por el derrocamiento de un gobierno democráticamente elegido por el voto popular; la persecución y el asesinato de militantes políticos y gremiales; y la implantación  de un estado policial autoritario que desplegó la represión ilegal en toda su magnitud.


Escribe Blas García 

 
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