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Nacionales - 07-02-2021 / 10:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Juntos pero no tan Juntos: la oposición a los codazos

Juntos pero no tan Juntos: la oposición a los codazos
A los codazos, la oposición resuelve sus diferencias internas, que por lo menos hasta ahora parecen más cuestión de proyectos personales que de desacuerdos políticos de fondo.
Para entender las internas de Juntos por el Cambio hace falta armar un diagrama complejo, parecido a esos que aparecen en las salas de investigación, montados con fotos, recortes de diario, nombres y fechas e hilos entrecruzados.
 
Mauricio Macri piensa en volver a ser presidente pero le da soga a la candidatura de Patricia Bullrich para evitar que Horacio Rodríguez Larreta se instale, con tanta anticipación, como el número puesto. El alcalde porteño tiene dos desafíos: garantizarse la boleta nacional y dejar un sucesor en la ciudad de Buenos Aires, y el radical Martín Lousteau aparece como una amenaza en ambos flancos.
 
El titular de la UCR, Alfredo Cornejo, recela del senador porteño y planea su propia campaña de cara a 2023. Desde Jujuy, Gerardo Morales sigue construyendo su viejo proyecto presidencial y hasta María Eugenia Vidal aprovecha la confusión y se anota. Será una carrera de resistencia más que una prueba de velocidad. Hay muchos contendientes pero el premio mayor sólo puede ser para uno.
 
Sin decirlo con todas las letras, Macri dibuja en el aire una flecha que señala a 2023. Con la sutileza que lo caracteriza, su nuevo interés en medios de comunicación, el lanzamiento de una fundación (trucha) con su nombre y la inminente publicación de un libro llamado sugerentemente Primer Tiempo anuncian un nuevo intento para regresar a la Casa Rosada; una sensación que comparten los dirigentes que se han reunido con él durante los últimos meses, en los que estuvo muy activo.
 
Una de esas tertulias, el 23 de enero, en la casa del ex presidente en Cumelén, lo volvió a juntar después de varios meses con Rodríguez Larreta. Aunque buscaron minimizar la importancia del encuentro, significó el reconocimiento mutuo de dos adversarios que comenzaron a preparar el terreno para enfrentarse.
 
La primera batalla que permitirá observar y modificar la correlación de fuerzas se dará en la composición de las listas legislativas para los comicios de este año, y también en el resultado de esas elecciones. La interna ya empezó.
 

 
Mientras espera el momento adecuado para blanquear sus planes, Macri necesita evitar que Rodríguez Larreta se instale como candidato único. Por eso deja correr a Patricia Bullrich, que también utilizó un libro ("Guerra sin cuartel") como excusa para caminar su postulación por el país.
 
Mientras busca financiamiento para su aventura presidencial, desafía al alcalde porteño on y off the record y guarda dos cartas en la manga: forzarlo a que ceda la primera candidatura porteña o desafiarlo en territorio bonaerense.
 
Además de articular políticamente con policías en actividad, la exministra de Seguridad abrió canales de diálogo con sectores de la derecha desencantada de Mauricio Macri, que tiene como referentes a José Luis Espert y Javier Milei y que están armando una alternativa por afuera del PRO para intentar contenerlos dentro del espacio.
 
Mano dura y liberalismo al palo, una fórmula remanida en la historia reciente argentina que Bullrich eligió transitar con altas expectativas.
 
Dentro del PRO ya señalan sin tapujos que Rodríguez Larreta pasó en pocos meses de perro grande a perrito chico, como en el meme. Al comienzo de la pandemia, cuando compartía anuncios con Alberto Fernández y Axel Kicillof, parecía que el camino a la candidatura presidencial se le allanaba de obstáculos y que ningún otro dirigente opositor estaba en condiciones de disputarle esa primacía.
 
Hoy la sensación es muy diferente: no pudo retirar a Macri cuando tenía ese partido match point, le surgieron media docena de adversarios con credenciales y nunca pudo nacionalizar su discurso ni su proyección.
 
Como decía un posteo anónimo que circuló esta semana en las redes sociales, "Larreta hace un hilo mostrándose como estadista en una visita a Salta y en el primer comentario una señora pide que le saquen el contenedor de basura que está en la puerta de la casa". Incluso su formidable blindaje mediático ha mostrado algunas fisuras últimamente.
 
La debilidad de Rodríguez Larreta quedó desnuda hace un mes cuando el diputado Cristian Ritondo, miembro fundador del macrismo, dijo en una entrevista que a su entender "la mejor candidata a presidenta es María Eugenia".
 
Vidal era y sigue siendo la principal lugarteniente del jefe de Gobierno, aunque explora su propia candidatura. La exgobernadora tiene que jugar y ganar este año para posicionarse nuevamente después de la fuerte derrota que sufrió en 2019 a manos de Axel Kicillof. La esperan con los brazos abiertos en la provincia que condujo cuatro años o en la ciudad de Buenos Aires, donde hizo toda su carrera política previa.
 
En ninguno de los dos casos le resultará sencillo quedarse con el primer lugar de la lista: además de Bullrich, Elisa Carrió anunció esta semana que volverá de su retiro una vez más para competir por una banca en la provincia de Buenos Aires. ¿Para quién juega Lilita de cara al 2023? Nadie pudo responder esa pregunta y quizás ni ella misma lo sepa aún.
 
Mientras tanto, los radicales, que se ven como los ganadores morales de una interna que nunca llegó a disputarse y perdieron en 2019, reclaman para uno de los suyos el lugar principal de la próxima fórmula presidencial.
 
Siguiendo una añeja tradición que a veces se dobla pero nunca se rompe, los correligionarios no pueden, sin embargo, ponerse de acuerdo entre ellos: hoy las rencillas dentro de la UCR tensionan al partido en CABA, la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán, los distritos más populosos del país y donde el radicalismo traccionó históricamente el grueso de sus votos a nivel nacional.
 
Cornejo, presidente del partido, no puede ni siquiera controlar esas disputas y pretende quedarse con la candidatura, algo que se nota cada vez que le acercan un micrófono. El jujeño Gerardo Morales, que tiene la responsabilidad de gobernar, silba más bajo y pivotea con Casa Rosada para afrontar la coyuntura, pero trabaja con el mismo objetivo.
 
El que gana tracción en la interna radicheta es el incombustible senador Lousteau, que aprovecha la vidriera de la cámara alta, con bonus: es el único de todos los precandidatos presidenciales de la oposición que puede medirse cara a cara con Cristina Fernández de Kirchner, y aprovecha esa ventaja.
 
Aunque no tiene apuro y su plan original incluye una escala en el gobierno de la ciudad de Buenos Aires en 2023, si la historia le abre la posibilidad de ir por todo va a tomarla.
 
Sus declaraciones sobre Macri ("lo mejor que hizo fue terminar su mandato") transparentan esa intención y por eso desataron una tormenta al interior de Juntos por el Cambio: Diego Santilli lo respaldó, Hernán Lombardi salió al cruce, Fernando Iglesias le mandó sus trolls en Twitter, los radicales salieron a contestar y fue todo confusión. Lo único que está claro es que la conducción de ese espacio está en disputa y nadie tiene nada garantizado.
 
Esta semana Lousteau comenzará a recorrer la provincia de Buenos Aires para apoyar a su candidato en las elecciones partidarias de la UCR bonaerense. Fiel a su propuesta modernizadora, apostó por una alianza con Gustavo Posse, jefe de un clan que inauguró su padre en 1958. Del otro lado estará Maximilano Abad, presidente del bloque de diputados de JxC en la legislatura, apadrinado por María Eugenia Vidal. Proxy wars.
 
Resta por verse cuánto pesa el sponsor del ideólogo de la 125 en el interior agrícola, al igual que en el resto del corazón productivo del campo argentino, donde la alianza opositora cultiva su electorado. Pronto nos enteraremos; la próxima parada en su gira es en Córdoba, provincia que acaba de visitar, libro bajo el brazo, Bullrich.
 
A los codazos, la oposición resuelve sus diferencias internas, que por lo menos hasta ahora parecen más cuestión de proyectos personales que de desacuerdos políticos de fondo.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Debate 
 

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12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

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