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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 08-01-2021 / 11:01
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El repunte económico depende del éxito del plan de vacunación

El repunte económico depende del éxito del plan de vacunación
El gobierno de Alberto Fernández considera que para que la economía deje de ser una sábana corta tironeada por todos y todas a la vez depende de un solo factor: el éxito del plan de vacunación. Lo repite puertas adentro el corresponsal vaticano Eduardo Valdés: "Hoy, en el mundo, el que tiene la vacuna tiene el poder".
El gobierno de Alberto Fernández considera que para que la economía deje de ser una sábana corta tironeada por todos y todas a la vez depende de un solo factor: el éxito del plan de vacunación. Lo repite puertas adentro el corresponsal vaticano Eduardo Valdés: "Hoy, en el mundo, el que tiene la vacuna tiene el poder".
 
Es así de lineal: con más de la mitad de la población inmunizada (con la fórmula que sea) antes del invierno, la economía no puede ir en otra dirección que hacia arriba. Y si la reactivación empieza a sentirse en la calle hacia agosto, octubre no solo le regalará al espacio oficialista una victoria sino también un presagio reeleccionista, aun cuando decida cambiar de líder.
 
Mauricio Macri también lo intuye desde hace tiempo y por eso presionó a Horacio Rodríguez Larreta en septiembre para que atacase políticamente a los Fernández cuando un efecto adverso obligó a extender los estudios de fase 3 de la vacuna de AstraZeneca, la única que se produce en Argentina.
 
El jefe de gobierno porteño se negó, aún iracundo por el quite de coparticipación de ese mismo mes. Los únicos opositores dispuestos a meter las vacunas en la grieta -por ahora- son los macristas que no gobiernan. Como la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y el titular del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo.
 
Sin el pinchazo masivo de la vacunación, con la economía real famélica y las arcas exhaustas, el desplome argentino no tiene piso. Y en ese claroscuro, diría Antonio Gramsci, puede nacer cualquier monstruo. O resucitar monstruos recientes.
 

 
PANORAMA SEMANAL
 
El rebrote jaquea a una economía famélica
 
Alberto Fernández apuró a los gobernadores a restringir la circulación nocturna en todo el país con un argumento irrebatible: la economía no aguanta un solo mes más de cuarentena.
 
Lo advirtió Martín Guzmán, coinciden los opositores y lo aceptan resignados los infectólogos que asesoran a los distintos niveles de gestión. Aunque algunos propusieron cierres intermitentes como hubo en Europa y en Asia, y aun cuando el gobierno porteño no descarta un bloqueo total de dos semanas en febrero para llegar al inicio de clases con menos casos, el toque de queda cerró la grieta.
 
La idea de dañar lo menos posible el repuntecito que se insinúa en los datos de industria y construcción de noviembre -aunque todavía no en el empleo registrado de octubre- es compartida por el oficialismo y la oposición que gobierna distritos como Corrientes, Jujuy, Mendoza o la Ciudad. Es el reflejo de una economía muy tironeada, sin un centímetro de margen para más emisión monetaria y con la refinanciación de la deuda con el Fondo Monetario todavía pendiente.
 
Se debatió anteayer en la reunión del equipo económico mientras empezaban las escaramuzas en el Capitolio. Aunque la vergonzante transición entre Donald Trump y Joe Biden se prolongue y eso estire a su vez por unos días el desinterés de Washington por todo lo que ocurra fuera de sus límites, la mayoría propia en el Senado que terminó de conquistar el demócrata en Georgia va a acelerar la designación de dos puestos clave para la negociación entre los Fernández y Kristalina Georgieva: el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales y el "assistant" para el Hemisferio Occidental, como llaman allá a América.
 
Sergio Chodos transmite tranquilidad. Sugiere que la refinanciación está encaminada y que resta definir el plazo y las condiciones. La propuesta de que sea a 20 años con pagos que no superen los U$S 3.000 millones anuales todavía no se plasmó por escrito pero crece como punto de consenso entre Olivos y el Instituto Patria.
 
Si lo aceptara el Fondo, sería algo inédito. Igual que el crédito que recibió Mauricio Macri, por orden directa de Trump y contra la opinión de los directores europeos y del staff. Pero claro, falta la venia del nuevo accionista mayoritario.
 
Guzmán aprovechó la modorra de enero para reorganizar sus segundas líneas. Ayer envió al Banco Central a Diego Bastourre, un compañero de estudios platense que ocupaba la Secretaría de Finanzas y que ya no sabía cómo hacer para seguir emitiendo deuda para sacar pesos de circulación.
 
Su aspiradora será empuñada por Mariano Sardi, hasta ahora subsecretario y sin ninguna experiencia política. Lo secundará otro técnico, Ramiro Tosi, a quien Bastourre apodó "el master of the pesos" precisamente por su pericia a la hora de fijar tasas atractivas para los inversores. Tosi se formó en el Merval y Sardi trabajó en el Central durante el macrismo, por lo cual Guzmán debió salirles a ambos como garante ideológico ante Cristina Fernández de Kirchner.
 
La vice avaló esos cambios. También el desplazamiento del directorio del Central del lavagnista Carlos Hourbeigt, quien dejó constancia de su disconformidad en su carta de renuncia.
 
Pero hubo otro que sí hizo algo de ruido en el kirchnerismo y también entre los economistas del Grupo Callao: la eyección del viceministro Haroldo Montagu, que irá a la Siberia criolla del Consejo Económico y Social, y su reemplazo por el también platense Fernando Morra, que ocupaba la Subsecretaría de Programación Macroeconómica pero cuyo marco teórico no le impidió trabajar antes bajo las órdenes de Hernán Lacunza y María Eugenia Vidal.
 
 
Dólares eléctricos
  
La escasez de divisas devolvió al gobierno al menú que enfrentó en su momento a Guzmán con el jefe del Central, Miguel Pesce. Esta vez con aval del jefe del Palacio de Hacienda, Pesce bloqueó totalmente el acceso a dólares oficiales por parte de los importadores de bienes suntuarios como embarcaciones deportivas, aeronaves, autos de alta gama, cigarros y bebidas.
 
También les exigirá a los importadores de otras 80 familias de productos (como microondas, lavavajillas, heladeras, freezers, motos y cosechadoras) que consigan financiamiento por tres meses. Recién 90 días después de que les manden el bien podrán comprar dólares oficiales para pagarlos.
 
La decisión ya se maceraba antes de Navidad y el encargado de confeccionar la lista fue Matías Kulfas. "No nos sobra nada. Nos gustaría que fuera distinto pero todas las semanas estamos juntando dólares. Diciembre fue algo mejor pero seguimos al límite", confesó a BAE Negocios otro integrante del gabinete económico.
 
Todos esos productos, suntuarios o no, aumentarán de precio en lo inmediato. Es algo a lo que la clase media alta debería acostumbrarse, porque lo mismo le espera con los servicios. Como ya se contó en esta columna, la idea de Darío Martínez es descargar sobre esa franja de la población los únicos aumentos de luz y gas que superarán la inflación en 2021.
 
Ese esquema de administración de las tarifas es lo que, según fuentes corporativas y oficiales, terminó de decidir a Marcelo Mindlin a malvender Edenor como lo hizo. La mano derecha del zar de la energía, Ricardo Torres, se lo dijo clarito a Kulfas antes de que Energía pasara de Producción a Economía: "Si ustedes van por un esquema de congelar tarifas, lo único que te pido es que me lo digan ya. Yo les doy la llave".
 
Como nadie le dijo nada pero el Presidente aplazó hasta marzo la revisión tarifaria, Torres y Mindlin le dieron la llave a José Luis Manzano y compañía.
 
Pero una vez consumado el hecho aparecieron preguntas como las que empezó a hacer Claudio Lozano, director del Banco Nación y frustrado impulsor de la estatización de Vicentín. ¿Y si el Estado puede aprovechar las deudas que tanto el comprador como el vendedor mantienen con CAMMESA (la administradora pública del mercado mayorista) y quedarse con la compañía sin poner un peso? ¿Y si la ANSES puede usufructuar su posición como accionista minoritario para pasar a ser controlante? ¿No había ofrecido la llave, al fin y al cabo, el propio vendedor?
 
Hay más. El contrato de concesión original de Edenor de 1992, igual que el de Edesur, marca los términos para que el propietario de las distribuidoras ponga a disposición sus acciones en una licitación pública internacional.
 
Eso fue ratificado por el decreto 1959/2006, publicado el 8 de enero de 2007 en el Boletín Oficial, que en su cláusula vigésima estipula que el período de gestión del concesionario finalizará a los 5 años de la última revisión tarifaria integral (RTI). Es una suerte de cláusula de salida: si alguien ofrece más de lo que el concesionario dice que vale la empresa, se la podría quedar. Incluso el Estado.
 
 
Vacunomics
  
Son negociaciones muy delicadas, quizá demasiado para llevarlas adelante en medio de una emergencia planetaria. El peligro, además, es que los lobbies se cuelan por cualquier rendija y no solo en el maletín de Manzano.
 
Le pasó a la mismísima Cristina: mientras se debatía la ley de etiquetado frontal de los alimentos para evitar el consumo excesivo de azúcar, los senadores tucumanos consiguieron meter por la ventana una prórroga por cuatro años del polémico régimen de promoción de los biocombustibles. Le dieron media sanción en cuestión de minutos. La familia Blaquier les agradeció calurosamente su aporte a la centenaria industria azucarera. Funcionarios que funcionan.
 
En el equipo económico aceptaron conceder el aumento de los biocombustibles (que empujó a su vez la primera suba de naftas del año) pero no quieren prorrogar ese régimen de promoción sectorial. Una vez más, y del mismo lado que Blaquier, el aceitero Roberto Urquía pechea con los ministros del candidato que auspició generosamente en las últimas elecciones.
 
Antes de sentarse a negociar con los ruralistas para que levanten el lock-out anunciado para el lunes, Luis Basterra le acercó los cálculos al Presidente. Sin subsidio estatal, la soja que se hace biodiesel es soja que no se exporta. Y el gasoil que "ahorra" ese corte con biodiesel es más barato que el aceite de soja que podría exportarse.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

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