La Opinión Popular
                  21:53  |  Miercoles 25 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 08-01-2021 / 11:01
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El repunte económico depende del éxito del plan de vacunación

El repunte económico depende del éxito del plan de vacunación
El gobierno de Alberto Fernández considera que para que la economía deje de ser una sábana corta tironeada por todos y todas a la vez depende de un solo factor: el éxito del plan de vacunación. Lo repite puertas adentro el corresponsal vaticano Eduardo Valdés: "Hoy, en el mundo, el que tiene la vacuna tiene el poder".
El gobierno de Alberto Fernández considera que para que la economía deje de ser una sábana corta tironeada por todos y todas a la vez depende de un solo factor: el éxito del plan de vacunación. Lo repite puertas adentro el corresponsal vaticano Eduardo Valdés: "Hoy, en el mundo, el que tiene la vacuna tiene el poder".
 
Es así de lineal: con más de la mitad de la población inmunizada (con la fórmula que sea) antes del invierno, la economía no puede ir en otra dirección que hacia arriba. Y si la reactivación empieza a sentirse en la calle hacia agosto, octubre no solo le regalará al espacio oficialista una victoria sino también un presagio reeleccionista, aun cuando decida cambiar de líder.
 
Mauricio Macri también lo intuye desde hace tiempo y por eso presionó a Horacio Rodríguez Larreta en septiembre para que atacase políticamente a los Fernández cuando un efecto adverso obligó a extender los estudios de fase 3 de la vacuna de AstraZeneca, la única que se produce en Argentina.
 
El jefe de gobierno porteño se negó, aún iracundo por el quite de coparticipación de ese mismo mes. Los únicos opositores dispuestos a meter las vacunas en la grieta -por ahora- son los macristas que no gobiernan. Como la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y el titular del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo.
 
Sin el pinchazo masivo de la vacunación, con la economía real famélica y las arcas exhaustas, el desplome argentino no tiene piso. Y en ese claroscuro, diría Antonio Gramsci, puede nacer cualquier monstruo. O resucitar monstruos recientes.
 

 
PANORAMA SEMANAL
 
El rebrote jaquea a una economía famélica
 
Alberto Fernández apuró a los gobernadores a restringir la circulación nocturna en todo el país con un argumento irrebatible: la economía no aguanta un solo mes más de cuarentena.
 
Lo advirtió Martín Guzmán, coinciden los opositores y lo aceptan resignados los infectólogos que asesoran a los distintos niveles de gestión. Aunque algunos propusieron cierres intermitentes como hubo en Europa y en Asia, y aun cuando el gobierno porteño no descarta un bloqueo total de dos semanas en febrero para llegar al inicio de clases con menos casos, el toque de queda cerró la grieta.
 
La idea de dañar lo menos posible el repuntecito que se insinúa en los datos de industria y construcción de noviembre -aunque todavía no en el empleo registrado de octubre- es compartida por el oficialismo y la oposición que gobierna distritos como Corrientes, Jujuy, Mendoza o la Ciudad. Es el reflejo de una economía muy tironeada, sin un centímetro de margen para más emisión monetaria y con la refinanciación de la deuda con el Fondo Monetario todavía pendiente.
 
Se debatió anteayer en la reunión del equipo económico mientras empezaban las escaramuzas en el Capitolio. Aunque la vergonzante transición entre Donald Trump y Joe Biden se prolongue y eso estire a su vez por unos días el desinterés de Washington por todo lo que ocurra fuera de sus límites, la mayoría propia en el Senado que terminó de conquistar el demócrata en Georgia va a acelerar la designación de dos puestos clave para la negociación entre los Fernández y Kristalina Georgieva: el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales y el "assistant" para el Hemisferio Occidental, como llaman allá a América.
 
Sergio Chodos transmite tranquilidad. Sugiere que la refinanciación está encaminada y que resta definir el plazo y las condiciones. La propuesta de que sea a 20 años con pagos que no superen los U$S 3.000 millones anuales todavía no se plasmó por escrito pero crece como punto de consenso entre Olivos y el Instituto Patria.
 
Si lo aceptara el Fondo, sería algo inédito. Igual que el crédito que recibió Mauricio Macri, por orden directa de Trump y contra la opinión de los directores europeos y del staff. Pero claro, falta la venia del nuevo accionista mayoritario.
 
Guzmán aprovechó la modorra de enero para reorganizar sus segundas líneas. Ayer envió al Banco Central a Diego Bastourre, un compañero de estudios platense que ocupaba la Secretaría de Finanzas y que ya no sabía cómo hacer para seguir emitiendo deuda para sacar pesos de circulación.
 
Su aspiradora será empuñada por Mariano Sardi, hasta ahora subsecretario y sin ninguna experiencia política. Lo secundará otro técnico, Ramiro Tosi, a quien Bastourre apodó "el master of the pesos" precisamente por su pericia a la hora de fijar tasas atractivas para los inversores. Tosi se formó en el Merval y Sardi trabajó en el Central durante el macrismo, por lo cual Guzmán debió salirles a ambos como garante ideológico ante Cristina Fernández de Kirchner.
 
La vice avaló esos cambios. También el desplazamiento del directorio del Central del lavagnista Carlos Hourbeigt, quien dejó constancia de su disconformidad en su carta de renuncia.
 
Pero hubo otro que sí hizo algo de ruido en el kirchnerismo y también entre los economistas del Grupo Callao: la eyección del viceministro Haroldo Montagu, que irá a la Siberia criolla del Consejo Económico y Social, y su reemplazo por el también platense Fernando Morra, que ocupaba la Subsecretaría de Programación Macroeconómica pero cuyo marco teórico no le impidió trabajar antes bajo las órdenes de Hernán Lacunza y María Eugenia Vidal.
 
 
Dólares eléctricos
  
La escasez de divisas devolvió al gobierno al menú que enfrentó en su momento a Guzmán con el jefe del Central, Miguel Pesce. Esta vez con aval del jefe del Palacio de Hacienda, Pesce bloqueó totalmente el acceso a dólares oficiales por parte de los importadores de bienes suntuarios como embarcaciones deportivas, aeronaves, autos de alta gama, cigarros y bebidas.
 
También les exigirá a los importadores de otras 80 familias de productos (como microondas, lavavajillas, heladeras, freezers, motos y cosechadoras) que consigan financiamiento por tres meses. Recién 90 días después de que les manden el bien podrán comprar dólares oficiales para pagarlos.
 
La decisión ya se maceraba antes de Navidad y el encargado de confeccionar la lista fue Matías Kulfas. "No nos sobra nada. Nos gustaría que fuera distinto pero todas las semanas estamos juntando dólares. Diciembre fue algo mejor pero seguimos al límite", confesó a BAE Negocios otro integrante del gabinete económico.
 
Todos esos productos, suntuarios o no, aumentarán de precio en lo inmediato. Es algo a lo que la clase media alta debería acostumbrarse, porque lo mismo le espera con los servicios. Como ya se contó en esta columna, la idea de Darío Martínez es descargar sobre esa franja de la población los únicos aumentos de luz y gas que superarán la inflación en 2021.
 
Ese esquema de administración de las tarifas es lo que, según fuentes corporativas y oficiales, terminó de decidir a Marcelo Mindlin a malvender Edenor como lo hizo. La mano derecha del zar de la energía, Ricardo Torres, se lo dijo clarito a Kulfas antes de que Energía pasara de Producción a Economía: "Si ustedes van por un esquema de congelar tarifas, lo único que te pido es que me lo digan ya. Yo les doy la llave".
 
Como nadie le dijo nada pero el Presidente aplazó hasta marzo la revisión tarifaria, Torres y Mindlin le dieron la llave a José Luis Manzano y compañía.
 
Pero una vez consumado el hecho aparecieron preguntas como las que empezó a hacer Claudio Lozano, director del Banco Nación y frustrado impulsor de la estatización de Vicentín. ¿Y si el Estado puede aprovechar las deudas que tanto el comprador como el vendedor mantienen con CAMMESA (la administradora pública del mercado mayorista) y quedarse con la compañía sin poner un peso? ¿Y si la ANSES puede usufructuar su posición como accionista minoritario para pasar a ser controlante? ¿No había ofrecido la llave, al fin y al cabo, el propio vendedor?
 
Hay más. El contrato de concesión original de Edenor de 1992, igual que el de Edesur, marca los términos para que el propietario de las distribuidoras ponga a disposición sus acciones en una licitación pública internacional.
 
Eso fue ratificado por el decreto 1959/2006, publicado el 8 de enero de 2007 en el Boletín Oficial, que en su cláusula vigésima estipula que el período de gestión del concesionario finalizará a los 5 años de la última revisión tarifaria integral (RTI). Es una suerte de cláusula de salida: si alguien ofrece más de lo que el concesionario dice que vale la empresa, se la podría quedar. Incluso el Estado.
 
 
Vacunomics
  
Son negociaciones muy delicadas, quizá demasiado para llevarlas adelante en medio de una emergencia planetaria. El peligro, además, es que los lobbies se cuelan por cualquier rendija y no solo en el maletín de Manzano.
 
Le pasó a la mismísima Cristina: mientras se debatía la ley de etiquetado frontal de los alimentos para evitar el consumo excesivo de azúcar, los senadores tucumanos consiguieron meter por la ventana una prórroga por cuatro años del polémico régimen de promoción de los biocombustibles. Le dieron media sanción en cuestión de minutos. La familia Blaquier les agradeció calurosamente su aporte a la centenaria industria azucarera. Funcionarios que funcionan.
 
En el equipo económico aceptaron conceder el aumento de los biocombustibles (que empujó a su vez la primera suba de naftas del año) pero no quieren prorrogar ese régimen de promoción sectorial. Una vez más, y del mismo lado que Blaquier, el aceitero Roberto Urquía pechea con los ministros del candidato que auspició generosamente en las últimas elecciones.
 
Antes de sentarse a negociar con los ruralistas para que levanten el lock-out anunciado para el lunes, Luis Basterra le acercó los cálculos al Presidente. Sin subsidio estatal, la soja que se hace biodiesel es soja que no se exporta. Y el gasoil que "ahorra" ese corte con biodiesel es más barato que el aceite de soja que podría exportarse.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar