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Sociedad e Interés General - 06-01-2021 / 08:01
CON DOS AVIONES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, CON NAFTA COMÚN Y ESQUÍES

El primer vuelo argentino al Polo Sur

El primer vuelo argentino al Polo Sur
La dotación que hizo historia, al alcanzar el Polo Sur por vía aérea.
 
Este 06 de enero se cumplen 59 años desde que una docena de aviadores navales protagonizaron la hazaña de transformarse en los primeros argentinos en llegar por aire al Polo Sur. Las naves habían sido usadas en la gran guerra para transportar tropas. Para esta travesía se acondicionaron motores, se agregaron tanques de combustibles y calefacción y se le pusieron esquíes de aluminio.
 
"Voy a la Antártida y vuelvo", fueron palabras más, palabras menos las que le dijeron los miembros de la tripulación de los dos aviones a sus familiares. Ningún integrante de ambos aviones reveló que el destino final era el Polo Sur. Era una secreta aspiración que todos se cuidaban en blanquear.
 
Eran una docena de efectivos de la Aviación Naval que protagonizaron la cuarta expedición mundial en llegar al polo por aire, y la primera argentina. Antes habían llegado noruegos, británicos y norteamericanos. Pertenecían a la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico, eran profesionales acostumbrados a volar en zonas de peligro o en condiciones adversas. 
 
 
En el avión Douglas C 47 con matrícula CTA-15 volaban el capitán de fragata Hermes José Quijada, el comandante; el capitán de corbeta Pedro Francisco Margalot, operaciones; el teniente de fragata Miguel Ángel Grondona, copiloto; el teniente de corbeta José Luis Pérez, navegante; el suboficial de segunda Eduardo Carlos Franzoni, mecánico y el cabo primero Gabino Rufino Elías, encargado de la radio.
 
En el Douglas DC 3 CTA-12, lo hacían el capital de corbeta Rafael Mario Checchi, ingeniero; el teniente de navío Jorge Aníbal Pittaluga, piloto; el teniente de fragata Héctor Albino Martini, copiloto; el teniente de fragata Enrique Juan Ángel Dionisi, navegante; el cabo principal Ricardo Miguel Rodríguez, mecánico y el cabo primero Raúl Ibasca, radio.
 
La misión fue la de buscar una ruta a lo largo de la península antártica, en su costa oriental, para llegar en el menor tiempo hasta los confines del Mar de Weddell y a las bases Belgrano, argentina y Ellsworth, norteamericana. Debían relevar el terreno al sur de allí con la decisión de llegar al mismísimo polo. Pero, claro, nadie se atrevía a decirlo aún.
 
El avión con la matrícula CAT 15 llevaba la inscripción "Total para qué" y el CAT 12 "Te vas a preocupar", parte de una letra de una reconocida canción que cantaba la rosarina Jolly Land.
 
Los hombres sabían de los riesgos de la empresa: aviones con 25 años de vuelo, con los que intentarían llegar a la meseta antártica, a 3000 metros de altura. Cualquier emergencia que surgiera sería muy difícil de sortear. Por eso las frases de la canción.
 
Los Douglas fueron usados en la Segunda Guerra Mundial y especialmente útiles en el transporte de tropas paracaidistas. Fueron característicos durante el desembarco en Normandía. También serían empleados por Aerolíneas Argentinas en sus vuelos de cabotaje.
 
El 5 de diciembre de 1961, con sus narices pintadas del naranja característico que se usa en el continente blanco, despegaron de la base aeronaval de Ezeiza. La primera etapa fue Río Gallegos, donde llegaron ese mismo día por la tarde.
 
Al despegar de Ezeiza dejaron atrás meses de preparación y 100 horas de vuelo realizadas a ambas máquinas -a una se la llegó casi a desarmar por completo- a fin de detectar posibles fallas. Motores, incorporación de tanques auxiliares que permitían una mayor autonomía y sistema de calefacción fueron algunas de las tantas modificaciones técnicas que se les efectuaron. Nada debía quedar librado al azar. A los aviones se le colocaron esquíes de aluminio.
 
Tenían por delante una ruta con escasos puntos de referencia. Sabían que se internarían en la nada misma.
 
En la capital de Santa Cruz se esperó por buen tiempo. En las primeras horas del 18 de diciembre despegaron con rumbo a la base científica argentina Benjamín Matienzo. Por un tramo, los precedió un Douglas DC 4 matrícula CTA-5 que les informó sobre la ruta y la meteorología en el cruce del Pasaje de Drake. En Matienzo pasaron Nochebuena y Navidad. La comunicación por radio y los deseos de felicidad que pudieron intercambiar con sus familias tranquilizó a todos.
 
El 26 de diciembre ambos aviones decolaron y les costó ubicar la base norteamericana Lincoln Ellsworth, el siguiente destino. Eran tiempos en que no existía el GPS ni tecnología de avanzada. Ir al continente blanco suponía un salto al vacío.
 
De pronto la divisaron como una manchita en la inmensidad blanca. Fueron gritos de algarabía, mezclados con un sapucai del correntino del grupo. A los festejos se sumaron las dotaciones de los buques del grupo naval antártico, que operaba en la zona de las islas Shetlands y el rompehielos General San Martín, en el Mar de Weddell, los que seguían por radio las alternativas de la travesía, y estaban atentos ante cualquier emergencia que pudiera surgir.
 
"Nos sentimos importantes", admitieron. Algunos daban gracias a Dios. Todos sintieron algo. En esa base recibieron el año 1962.
 
El 6 de enero en la base Elsworth era un día espléndido. Se reaprovisionaron de nafta común para automóvil, la única que disponían allí. Si bien decolaron usando combustible de aviación, al Polo Sur llegaron con nafta común. Para esta última etapa agregaron, en la panza del aparato, cuatro cohetes, llamados Jatos, que ayudaron a un rápido despegue, realizado pasado el mediodía.
 
Recién a las 21:15 localizaron la base Amundsen-Scott, justo en el Polo Sur. Roald Amudsen y de Robert Scott habían sido los primeros en llegar, en 1911 y 1912, respectivamente.
 
Luego de la bienvenida de rigor, cenaron y los argentinos entregaron una placa recordatoria en homenaje a estos exploradores.
 
El día de Reyes de 1962, con el sol sobre sus cabezas y 25 grados bajo cero, esos doce marinos izaron la bandera argentina en el mástil distante unos 700 metros de la base.
 
Estaban en el Polo Sur y hacían historia.
 
No podían permanecer mucho tiempo, así que horas después emprendieron el regreso a la base Ellsworth; el 18 de enero estaban nuevamente en la base Matienzo, el 20 en Río Gallegos y el 22 de enero de 1962 los dos aviones aterrizaron en Aeroparque.
 
Como resultado de este periplo, se recopilaron datos y fotografías que el Servicio de Hidrografía Naval usó para la confección de la primera carta desde el cabo Adams hasta el Polo Sur.
 
Con escasos medios, los argentinos probaron que la ruta al polo sur, desde el continente, era posible. Una de las máquinas sobreviviente, el CTA-15 se exhibe en el Museo de Aviación Naval, en Bahía Blanca.
 
Que les tocó a ellos pero que le pudo tocar a cualquiera, dicen los miembros sobrevivientes de aquella dotación. Si en definitiva, total, para qué te vas a preocupar, las cosas como vienen se tienen que tomar, cantaba Jolly Land en esos tiempos.
 
Por Adrián Pignatelli
 
Fuente: Infobae
 
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El primer vuelo argentino al Polo Sur
Los diarios del 7 de enero dieron la noticia de la llegada al Polo Sur.
22-01-2021 / 19:01
22-01-2021 / 18:01
 
Juan Perón fue construyendo apoyo y poder popular mediante las políticas sociales, laborales y previsionales que desarrolló como funcionario de Pedro Ramírez y de Edelmiro Farrell, durante el gobierno de la Revolución Nacional que se instaló en junio de 1943.
 
El 23 de enero de 1945, mediante el Decreto N° 1440, la Secretaría de Trabajo y Previsión -con rango ministerial- a cargo del coronel Perón proclama el derecho de los trabajadores a gozar de un período de vacaciones pagas.
 
Los trabajadores argentinos comenzaron a disponer de una serie de días consecutivos de vacaciones pagas mediante un programa de acceso al turismo social. Una multitud de trabajadores empezó a descubrir un país hasta entonces muy poco conocido.
 
Aquella primera década peronista (interrumpida por el golpe oligárquico de 1955) fue el escenario de cambios sociales sin precedentes en el país. Gracias al incremento del salario real y al desarrollo de la industria, amplios sectores de la población comenzaron a participar en espacios y prácticas de consumo que les habían estado negados desde siempre.
 
Los trabajadores colmaron tiendas y ciudades turísticas, obtuvieron viviendas y las dotaron de confort, y mejoraron su alimentación y su vestimenta. El surgimiento de ese consumidor obrero fue una fuerza social que no sólo modeló una nueva cultura comercial y turística, sino que transformó relaciones e identidades colectivas y redefinió el rol de un nuevo Estado de bienestar con nuevos derechos. 
 
Desde sus inicios, este proceso generó el rechazo de las clases sociales altas y resistencias del conservadurismo político gorila. El 19 de septiembre de 1945, sectores medios y altos realizan la "Marcha de la Constitución y la Libertad", que reunió 200.000 personas. Y estaba al frente el embajador yanqui Spruille Braden quien apoyó abiertamente a la Unión Democrática: la alianza de conservadores, radicales, socialistas y comunistas que enfrentó a Perón en los comicios de 1946.

 
Y Perón aprovechó esa postura del embajador yanqui para defender las conquistas sociales logradas, planteando una opción nacional y popular frente al capitalismo foráneo y las élites locales serviles. "Braden o Perón" no sólo fue un eslogan de campaña, sino también una proclama de principios de los tiempos fundacionales del peronismo.

 Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba
Por Blas García 

22-01-2021 / 18:01
 
El copamiento del cuartel de La Tablada es un intento de ocupación de los cuarteles del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano del Ejército Argentino en La Tablada, provincia de Buenos Aires, el 23 y 24 de enero de 1989 por parte de miembros del Movimiento Todos por la Patria (MTP). Resultaron muertos 32 guerrilleros, 9 militares y 2 policías.
 
Al momento de realizarse el ataque en la conducción del MTP se encontraban, además de Enrique Gorriarán Merlo, otros que como él habían militado en el Ejercito Revolucionario del Pueblo ERP pero que habían estado en la cárcel hasta el retorno de la democracia a la Argentina en diciembre de 1983, como Francisco Provenzano, Roberto Felicetti yCarlos Samojedny, que participaron en La Tablada.
 
Por otra parte, en diciembre de 1987 habían abandonado el MTP algunas personalidades notorias de la dirección como Rubén Dri y Manuel Gaggero, quienes habían participado allí desde el primer momento, así como grupos importantes de militantes, sobre todo en Buenos Aires, Gran Buenos Aires y Córdoba, disconformes con el rumbo abiertamente vanguardista y el cariz conspirativo que tomaba el MTP, y con la presencia cada vez más determinante de la figura de Gorriarán Merlo.
 
El 23 de enero de 1989, durante el gobierno de Raúl AlfonsínGorriarán Merlo (ex jefe del grupo guerrillero ERP) lideró un grupo armado de integrantes del MTP que atacó y ocupó parcialmente el Regimiento de Infantería Mecanizado 3 con asiento en La Tablada.
 
El MTP, que desde el primer momento presentó la toma como el intento de impedir un supuesto golpe de Estado planeado por el entonces candidato a presidente Carlos Saúl Menem y el coronel Mohamed Alí Seineldín, al iniciarse el ataque arrojó en las cercanías del cuartel volantes atribuibles a un supuesto comando llamado «Nuevo Ejército Argentino» que pretendía derrocar al presidente Alfonsín.
 
Desde el primer momento, los militares conocían que el ataque era realizado por elementos de la izquierda e, incluso, inteligencia conocía previamente que un movimiento rebelde iba a atacar a alguna unidad militar del área metropolitana y que por eso el entonces titular del Ejército Argentino, teniente general Francisco Gassino, dispuso reforzar la infantería.
 
Inmediatamente después del copamiento, efectivos policiales de la Provincia de Buenos Aires, rodearon el cuartel a modo de primera línea de emergencia para repeler a los guerrilleros hecho que confundió a la población ya que se pensó que la Policía era la que atacaba las instalaciones militares, dado que no se tenía conocimiento del grupo.
 
Finalmente, efectivos pertenecientes al Ejército consiguieron la recuperación del cuartel, tras ser auxiliados y apoyados por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, sin aceptar las tres solicitudes de rendición de los guerrilleros y atacando con fósforo blanco, arma prohibida por las Naciones Unidas. Además, se habrían realizado ejecuciones extrajudiciales, tortura y desaparición de guerrilleros.
 
La Opinión Popular



22-01-2021 / 18:01
22-01-2021 / 17:01
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