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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 03-01-2021 / 12:01
CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA CAMPAÑA CONTRA LA SALUD DE LA POBLACIÓN FOMENTANDO FLEXIBILIZACIONES Y CUESTIONANDO LAS VACUNAS

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
La campaña antisocial de la derecha macrista y de los sectores ultra liberales contra las medidas de prevención y ahora contra las vacunas, coordinada por un dispositivo dominante de los grandes medios porteños y sus satélites repetidores, no es solamente por una cuestión político-electoral.
 
La circulación de noticias falsas, análisis confusos, la distorsión del concepto de libertad y comentarios poniendo en duda la efectividad de las vacunas tienen el objetivo prioritario de limitar el rol del Estado en la economía y en la sociedad general.
 
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
 
El ministro de Salud, Ginés González García, rechazó las "información falsas publicadas en las últimas horas en medios de comunicación y redes sociales" sobre presuntos efectos negativos de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, y aseguró que, como resultado de las poco más de 32.000 dosis ya aplicadas, solo "se ha reportado un 1% de Esavi (eventos supuestamente atribuidos a la vacunación e inmunización)".
 
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, también se sumó a desmentir las noticias falsas que circularon en torno a la Sputnik V, al alertar sobre el inicio de "una campaña de fake news e instalación del miedo" que busca -aseguró- "desprestigiar" el plan nacional de vacunación contra la Covid-19, por lo que exhortó a utilizar "información oficial sobre los efectos adversos que reportan los síntomas habituales de cualquier vacuna".
 

 
Kreplak destacó, en línea con González García, que la vacuna creada por el Centro Gamaleya "registra los efectos adversos que reportan síntomas habituales a cualquier vacuna". "Las campañas y los audios que circulan son operaciones orientadas a que el pueblo no sienta esperanzas", insistió Kreplak
 
Pero, la guerra declarada por la fuerza política-mediática de la derecha no tiene como objetivo principal provocar más contagios y muertes atentando contra la salud pública; estos son los daños colaterales de la batalla principal: condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado.
 
La Opinión Popular
 
 
 
La guerra es contra el Estado
 
La mayor crisis global de los últimos 100 años dejó al descubierto las profundas desigualdades de un sistema que promueve la concentración de riquezas. La derecha política y mediática quiere condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado
 
Comenzó el 2021 pero, pese a la esperanza de la vacuna, el nuevo año sigue siendo una continuidad del 2020: la pandemia no terminó, las economías crujen y la situación sociolaboral continúa siendo crítica. El principal legado de esta crisis inédita es que varios de los postulados del pensamiento económico convencional, presentado a la sociedad como verdades absolutas, se han desmoronado. Sus promotores, en cambio, mantienen el mismo poder o acumulando uno mayor.
 
El postulado más evidente y que más desespera a la secta de economistas ortodoxos y voceros mediáticos es el papel indispensable del Estado, de la intervención pública y de la planificación central para ordenar el funcionamiento de la sociedad. La crisis del coronavirus lo dejó expuesto en forma contundente.
 
Esas tareas pueden hacerse mejor, más o menos o peor, sin embargo lo que no se puede ignorar es que resultan imprescindibles para evitar desastres económicos, sociales y sanitarios.
 
Estos meses ha demostrado que el Estado puede hacer mucho más de lo que voceros del poder aseguraban, que lo puede hacer bien y hasta muy bien y que lo que puede hacer podría implicar disminuir obscenos privilegios de unos pocos. Lo puede hacer cobrando más y mejores impuestos, emitiendo moneda o deuda para fortalecer un sistema de salud desquiciado por el mercantilismo de las últimas décadas, e interviniendo en la organización social para amortiguar costos ineludibles de la crisis.
 
 
Desigualdad
  
El coronavirus dejó al descubierto las diferencias en el acceso a la prevención y cuidados sanitarios como a la capacidad de protección económica y laboral de la población. Esta desigualdad se reflejó en la disposición de recursos entre países y al interior de cada uno.
 
La forma que adquirirá la salida de la crisis también será otra muestra de esa desigualdad. Ha transcurrido casi un año de pandemia y ha dejado como saldo provisorio las siguientes definiciones en el frente económico:
 
1. No hay coordinación ni cooperación a nivel global para atender la crisis económica más profunda de, por lo menos, los últimos 100 años.
 
2. El proteccionismo de los países más desarrollados está incrementando las tensiones comerciales.
 
3. Las economías registran derrumbes históricos mientras las bolsas anotan máximos en cotizaciones de acciones. Se destacan en ese rally alcista las empresas tecnológicas, que son las ganadoras de la pandemia.
 
4. La desigualdad económica y social entre países y al interior de cada uno ha quedado más expuesta, reflejando las profundas inequidades que se han acumulado durante décadas de globalización neoliberal.
 
5. El Estado pasó a ocupar una rol central en las sociedades diseñando una red de emergencia sanitaria y económica para proteger empresas y trabajadores, y así evitar un caos aún mayor.
 
Cuando este desastre termine, el discurso económico conservador afirmará que fue una crisis exógena, que su profundidad y velocidad de destrucción no tuvo nada que ver con el actual modo de producción y estructura social desigual La culpa será sólo de un virus.
 
No es así. El shock devastador de la covid-19 fue mayor por la organización económica-social regresiva existente. En la pospandemia, si no hay transformaciones se replicará y hasta con mayor intensidad las desigualdades.
 
 
Recursos
  
Los economistas del FMI Vitor Gaspar, Paulo Medas, John Ralyea y Elif Ture escribieron que los países han tomado medidas enérgicas para amortiguar el golpe del coronavirus, hasta septiembre del año pasado, por un total de 12 billones de dólares a nivel mundial.
 
Señalan que "esos fondos han salvado vidas y medios de subsistencia. Pero son costosos y, junto con las fuertes caídas de los ingresos fiscales debido a la recesión, han llevado la deuda pública mundial a un máximo histórico cercano al 100 por ciento del PIB".
 
Si bien la respuesta fiscal mundial a la crisis no ha tenido precedentes, las reacciones de los países han sido determinadas por su acceso al endeudamiento y su capacidad de emisión monetaria.
 
El documento del FMI Política fiscal para una crisis sin precedentes detalla que en las economías avanzadas y algunas economías de mercados emergentes, las compras de deuda pública por parte de las bancas centrales han ayudado a mantener las tasas de interés en mínimos históricos y respaldado el endeudamiento público.
 
En esas economías, la respuesta fiscal a la crisis ha sido masiva. Sin embargo, en muchas economías de mercados emergentes y de bajos ingresos muy endeudadas, los gobiernos han tenido un espacio limitado para aumentar el endeudamiento y la emisión de moneda, lo que ha obstaculizado su capacidad para ampliar el apoyo a los más afectados por la crisis.
 
En el caso argentino, por el pesado legado del macrismo esos instrumentos de intervención estuvieron restringidos, lo que implicó un sobreesfuerzo del gobierno de Alberto Fernández para enfrentar la crisis.
 
El FMI calculó que el estímulo fiscal y monetario combinado en las economías desarrolladoras fue equivalente al 20 por ciento del Producto Interno Bruto. En cambio, los países de ingresos medios ese saldo fue del 6 al 7 por ciento del PIB, mientras que los países pobres apenas pudieron hacer políticas expansivas equivalente al 2 por ciento del PIB.
 
Esto ha dejado a estas últimas economías en una situación mucho más vulnerable a esta crisis, lo que incrementó los niveles de pobreza con la consiguiente fragilidad social.
 
 
Tendencias
  
El informe Más allá de la pandemia: reinventar los ecosistemas de emprendimiento del futuro, publicado por Programa sobre emprendimiento e innovación en América Latina (PRODEM) junto a la Universidad Nacional de General Sarmiento, avanza en reflexionar sobre cómo será el mundo pospandémico. Define la existencia de siete tendencias probables:
 
1. La recuperación económica llevará tiempo. 
 
2. Aumentará la pobreza y la desigualdad social.
 
3. El papel de los Estados en la economía será más importante que en las últimas décadas.
 
4. La liquidez financiera será elevada y las tasas de interés bajas.
 
5. Los patrones de consumo y los hábitos de consumo cambiarán.
 
6. El cambio tecnológico será más rápido.
 
7. Se reconfigurarán las cadenas de valor mundiales.
 
Uno de los signos de estos tiempos está asociado con el aumento de la desigualdad, el desempleo, la pobreza y la polarización de las sociedades. "Estos resultados negativos serán más fuerte en aquellos países donde las estructuras prepandémicas ya eran débiles", indica.
 
Es un escenario que exigirá una intervención más importante de los Estados, ya sea en forma directa en la promoción de la reestructuración y revitalización de la economía y en la ampliación de la asistencia a los más afectados por la crisis. Esa necesaria intervención quiere ser condicionada con la campaña antisocial de la derecha política y mediática.
 
Desde el inicio de la pandemia, los gobiernos lanzaron importantes planes de apoyo para las personas y empresas afectadas. Sin embargo, la continuidad de estos esfuerzos en el mediano plazo y su impacto vendrá determinado, en gran medida, por la capacidad de cada país para implementar políticas fiscales expansivas en un contexto de mayor deuda pública.
 
La tendencia general hacia una mayor intervención pública estará limitada a las capacidades de cada país. Aquí aparece, como quedó expuesto durante la pandemia, una relación desigual entre países desarrollados y en desarrollo.
 
 
Secretos
  
El exministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis escribió en Proyect Syndicate Los siete secretos de 2020 revelando las verdades sumergidas por el inmenso dispositivo de confusión de la derecha.
 
Varoufakis dice que se pensaba, con razón, que la globalización había derrotado a los gobiernos nacionales y, por lo tanto, éstos ya no tenían el control. Pero la pandemia alteró todo. De la noche a la mañana, los Estados pasaron a ocupar el centro de la escena para enfrentar la crisis. A partir de ese nuevo cuadro de situación, Varoufakis ofrece las siguientes definiciones:
 
1. El primer secreto quedó expuesto: los gobiernos retienen un poder inexorable. Lo que se descubrió el año que acaba de culminar es que los gobiernos habían optado por no ejercer sus enormes poderes para que aquellos a quienes la globalización había enriquecido pudieran ejercer los suyos.
 
2. La segunda verdad es una que muchos señalaban pero eran demasiados tímidos para gritarla: "el árbol del dinero es real". Los gobiernos que proclamaron la imposibilidad cada vez que se les pedía que construyeran un hospital o una escuela, de repente descubrieron que podrían emitir dinero para pagar los sueldos, nacionalizar ferrocarriles, hacerse cargo de aerolíneas, apoyar a fabricantes de automóviles e incluso apuntalar gimnasios y peluquerías. "Aquellos que normalmente protestan porque el dinero no crece en los árboles, que los gobiernos deben dejar que las fichas caigan donde puedan, se callaron", señaló Varoufakis.
 
3. El economista griego pone a su país como un caso perfecto de estudio de la tercera verdad revelada en este año: "la solvencia es una decisión política, al menos en el Occidente rico". Hoy, en medio de una pandemia que ha empeorado la situación económica, Grecia dejó de ser un problema de solvencia pese a que su deuda pública es 33.000 millones de euros más alta y los ingresos 13.000 millones de euros más bajos que en 2015.
 
4. El cuarto secreto es que la riqueza privada concentrada tiene muy poco que ver con el espíritu empresarial del capitalismo. Sus dueños se enriquecieron más mientras dormían. Esto fue así porque las bancas centrales inundaron el sistema financiero con una emisión extraordinaria de dinero que provocó que los precios de los activos y, por lo tanto, la riqueza de los multimillonarios subieran muy fuerte.
 
5. Con el desarrollo, las pruebas, la aprobación y el lanzamiento de las vacunas covid-19 en tiempo record gracias al financiamiento del sector público, se reveló un quinto secreto: la ciencia depende de la ayuda estatal.
 
6. Varoufakis sentencia: "Si bien 2020 fue un año excepcional para los capitalistas, el capitalismo tradicional ya no existe". Explica que no es difícil observar que los capitalistas pueden expandirse mucho mejor con menos competencia. Este es el sexto secreto de 2020: liberadas de la competencia, compañías de plataformas colosales como Amazon obtuvieron impresionantes resultados "con la desaparición del capitalismo y su reemplazo por algo parecido al tecno-feudalismo".
 
7. El séptimo secreto que este año reveló representa un rayo de esperanza. Varoufakis afirma que "si bien nunca es fácil lograr un cambio radical, ahora está muy claro que todo podría ser diferente; ya no hay ninguna razón por la que debamos aceptar las cosas como son".
 
 
Otra lógica
  
El economista Daniel Susskind, autor de Un mundo sin trabajo, reflexionó que, a medida que ha pasado el tiempo en esta pandemia, también ha quedado claro que mucho de lo más angustioso de esta crisis no es nuevo.
 
"Los aumentos de las infecciones y muertes por la covid-19 parecen reflejar las desigualdades económicas existentes", señaló. Para agregar que los desajustes notables entre el valor social de lo que hacen los "trabajadores esenciales" y los bajos salarios que reciben se derivan del conocido fracaso del mercado para valorar adecuadamente lo que realmente importa.
 
En ese sentido, fue notable como las principales bolsas occidentales alcanzaron records mientras las variables macroeconómicas registraban desplomes históricos.
 
En general, los mercados financieros desde hace mucho tiempo han recompensado los resultados que aumentan la miseria. Malas noticias para trabajadores de una empresa, como despidos planificados, suelen ser una buena noticia para sus accionistas.
 
Pero cuando esas malas noticias afectaban a la mayoría de los trabajadores simultáneamente, los mercados bursátiles siempre caían, debido a la expectativa razonable de que, cuando la población ajustara el ingreso, las ganancias y dividendos también disminuirían.
 
"Esa lógica del capitalismo no era agradable pero era comprensible", apunta Varoufakis, para sentenciar: "Ya no más. No existe una lógica capitalista" a lo que está sucediendo hoy en la economía global.
 
 
Triple crisis
  
La economista italiana Mariana Mazzucato profundiza ese análisis en La triple crisis del capitalismo, artículo publicado en la revista Nueva Sociedad, al precisar que existe:
 
1. Una crisis de salud inducida por una pandemia.
 
2. Una crisis económica global.
 
3. Una crisis climática que no puede ser abordada con la lógica de seguir haciendo "negocios como siempre" con el riesgo de profundizarla.
 
Mazzucato indica que esa tarea significa necesariamente la irrupción de Estados emprendedores que inviertan más en innovación en áreas como la inteligencia artificial, la salud pública, las energías renovables.
 
Esta crisis es un recordatorio de que se necesita Estados que sepan cómo negociar con las corporaciones, para que los beneficios de los paquetes fiscales y financieros de auxilio, que es dinero de toda la población, regresen en bienestar general.
 
La pandemia ha expuesto grandes falencias en las economías capitalistas occidentales. Ahora que los Estados pasaron a ocupar un rol central, Mazzucato sugiere que "es la oportunidad de arreglar el sistema", porque "si no lo hacemos, no tendremos ninguna chance frente a la tercera gran crisis (la climática) y todas las otras que traerán aparejadas en las próximas décadas".
 
Las fake news, el atentado a la salud pública con las campañas de flexibilización y contra las vacunas, la bandera de la libertad para debilitar las políticas públicas, la persecución judicial y mediática a líderes populares y la impunidad de la derecha son armas de la guerra contra el Estado, como posible instrumento de transformación de un sistema que el coronavirus dejó sus miserias al desnudo.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
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21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
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20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

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