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Nacionales - 03-01-2021 / 12:01
CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA CAMPAÑA CONTRA LA SALUD DE LA POBLACIÓN FOMENTANDO FLEXIBILIZACIONES Y CUESTIONANDO LAS VACUNAS

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
La campaña antisocial de la derecha macrista y de los sectores ultra liberales contra las medidas de prevención y ahora contra las vacunas, coordinada por un dispositivo dominante de los grandes medios porteños y sus satélites repetidores, no es solamente por una cuestión político-electoral.
 
La circulación de noticias falsas, análisis confusos, la distorsión del concepto de libertad y comentarios poniendo en duda la efectividad de las vacunas tienen el objetivo prioritario de limitar el rol del Estado en la economía y en la sociedad general.
 
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
 
El ministro de Salud, Ginés González García, rechazó las "información falsas publicadas en las últimas horas en medios de comunicación y redes sociales" sobre presuntos efectos negativos de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, y aseguró que, como resultado de las poco más de 32.000 dosis ya aplicadas, solo "se ha reportado un 1% de Esavi (eventos supuestamente atribuidos a la vacunación e inmunización)".
 
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, también se sumó a desmentir las noticias falsas que circularon en torno a la Sputnik V, al alertar sobre el inicio de "una campaña de fake news e instalación del miedo" que busca -aseguró- "desprestigiar" el plan nacional de vacunación contra la Covid-19, por lo que exhortó a utilizar "información oficial sobre los efectos adversos que reportan los síntomas habituales de cualquier vacuna".
 

 
Kreplak destacó, en línea con González García, que la vacuna creada por el Centro Gamaleya "registra los efectos adversos que reportan síntomas habituales a cualquier vacuna". "Las campañas y los audios que circulan son operaciones orientadas a que el pueblo no sienta esperanzas", insistió Kreplak
 
Pero, la guerra declarada por la fuerza política-mediática de la derecha no tiene como objetivo principal provocar más contagios y muertes atentando contra la salud pública; estos son los daños colaterales de la batalla principal: condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado.
 
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La guerra es contra el Estado
 
La mayor crisis global de los últimos 100 años dejó al descubierto las profundas desigualdades de un sistema que promueve la concentración de riquezas. La derecha política y mediática quiere condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado
 
Comenzó el 2021 pero, pese a la esperanza de la vacuna, el nuevo año sigue siendo una continuidad del 2020: la pandemia no terminó, las economías crujen y la situación sociolaboral continúa siendo crítica. El principal legado de esta crisis inédita es que varios de los postulados del pensamiento económico convencional, presentado a la sociedad como verdades absolutas, se han desmoronado. Sus promotores, en cambio, mantienen el mismo poder o acumulando uno mayor.
 
El postulado más evidente y que más desespera a la secta de economistas ortodoxos y voceros mediáticos es el papel indispensable del Estado, de la intervención pública y de la planificación central para ordenar el funcionamiento de la sociedad. La crisis del coronavirus lo dejó expuesto en forma contundente.
 
Esas tareas pueden hacerse mejor, más o menos o peor, sin embargo lo que no se puede ignorar es que resultan imprescindibles para evitar desastres económicos, sociales y sanitarios.
 
Estos meses ha demostrado que el Estado puede hacer mucho más de lo que voceros del poder aseguraban, que lo puede hacer bien y hasta muy bien y que lo que puede hacer podría implicar disminuir obscenos privilegios de unos pocos. Lo puede hacer cobrando más y mejores impuestos, emitiendo moneda o deuda para fortalecer un sistema de salud desquiciado por el mercantilismo de las últimas décadas, e interviniendo en la organización social para amortiguar costos ineludibles de la crisis.
 
 
Desigualdad
  
El coronavirus dejó al descubierto las diferencias en el acceso a la prevención y cuidados sanitarios como a la capacidad de protección económica y laboral de la población. Esta desigualdad se reflejó en la disposición de recursos entre países y al interior de cada uno.
 
La forma que adquirirá la salida de la crisis también será otra muestra de esa desigualdad. Ha transcurrido casi un año de pandemia y ha dejado como saldo provisorio las siguientes definiciones en el frente económico:
 
1. No hay coordinación ni cooperación a nivel global para atender la crisis económica más profunda de, por lo menos, los últimos 100 años.
 
2. El proteccionismo de los países más desarrollados está incrementando las tensiones comerciales.
 
3. Las economías registran derrumbes históricos mientras las bolsas anotan máximos en cotizaciones de acciones. Se destacan en ese rally alcista las empresas tecnológicas, que son las ganadoras de la pandemia.
 
4. La desigualdad económica y social entre países y al interior de cada uno ha quedado más expuesta, reflejando las profundas inequidades que se han acumulado durante décadas de globalización neoliberal.
 
5. El Estado pasó a ocupar una rol central en las sociedades diseñando una red de emergencia sanitaria y económica para proteger empresas y trabajadores, y así evitar un caos aún mayor.
 
Cuando este desastre termine, el discurso económico conservador afirmará que fue una crisis exógena, que su profundidad y velocidad de destrucción no tuvo nada que ver con el actual modo de producción y estructura social desigual La culpa será sólo de un virus.
 
No es así. El shock devastador de la covid-19 fue mayor por la organización económica-social regresiva existente. En la pospandemia, si no hay transformaciones se replicará y hasta con mayor intensidad las desigualdades.
 
 
Recursos
  
Los economistas del FMI Vitor Gaspar, Paulo Medas, John Ralyea y Elif Ture escribieron que los países han tomado medidas enérgicas para amortiguar el golpe del coronavirus, hasta septiembre del año pasado, por un total de 12 billones de dólares a nivel mundial.
 
Señalan que "esos fondos han salvado vidas y medios de subsistencia. Pero son costosos y, junto con las fuertes caídas de los ingresos fiscales debido a la recesión, han llevado la deuda pública mundial a un máximo histórico cercano al 100 por ciento del PIB".
 
Si bien la respuesta fiscal mundial a la crisis no ha tenido precedentes, las reacciones de los países han sido determinadas por su acceso al endeudamiento y su capacidad de emisión monetaria.
 
El documento del FMI Política fiscal para una crisis sin precedentes detalla que en las economías avanzadas y algunas economías de mercados emergentes, las compras de deuda pública por parte de las bancas centrales han ayudado a mantener las tasas de interés en mínimos históricos y respaldado el endeudamiento público.
 
En esas economías, la respuesta fiscal a la crisis ha sido masiva. Sin embargo, en muchas economías de mercados emergentes y de bajos ingresos muy endeudadas, los gobiernos han tenido un espacio limitado para aumentar el endeudamiento y la emisión de moneda, lo que ha obstaculizado su capacidad para ampliar el apoyo a los más afectados por la crisis.
 
En el caso argentino, por el pesado legado del macrismo esos instrumentos de intervención estuvieron restringidos, lo que implicó un sobreesfuerzo del gobierno de Alberto Fernández para enfrentar la crisis.
 
El FMI calculó que el estímulo fiscal y monetario combinado en las economías desarrolladoras fue equivalente al 20 por ciento del Producto Interno Bruto. En cambio, los países de ingresos medios ese saldo fue del 6 al 7 por ciento del PIB, mientras que los países pobres apenas pudieron hacer políticas expansivas equivalente al 2 por ciento del PIB.
 
Esto ha dejado a estas últimas economías en una situación mucho más vulnerable a esta crisis, lo que incrementó los niveles de pobreza con la consiguiente fragilidad social.
 
 
Tendencias
  
El informe Más allá de la pandemia: reinventar los ecosistemas de emprendimiento del futuro, publicado por Programa sobre emprendimiento e innovación en América Latina (PRODEM) junto a la Universidad Nacional de General Sarmiento, avanza en reflexionar sobre cómo será el mundo pospandémico. Define la existencia de siete tendencias probables:
 
1. La recuperación económica llevará tiempo. 
 
2. Aumentará la pobreza y la desigualdad social.
 
3. El papel de los Estados en la economía será más importante que en las últimas décadas.
 
4. La liquidez financiera será elevada y las tasas de interés bajas.
 
5. Los patrones de consumo y los hábitos de consumo cambiarán.
 
6. El cambio tecnológico será más rápido.
 
7. Se reconfigurarán las cadenas de valor mundiales.
 
Uno de los signos de estos tiempos está asociado con el aumento de la desigualdad, el desempleo, la pobreza y la polarización de las sociedades. "Estos resultados negativos serán más fuerte en aquellos países donde las estructuras prepandémicas ya eran débiles", indica.
 
Es un escenario que exigirá una intervención más importante de los Estados, ya sea en forma directa en la promoción de la reestructuración y revitalización de la economía y en la ampliación de la asistencia a los más afectados por la crisis. Esa necesaria intervención quiere ser condicionada con la campaña antisocial de la derecha política y mediática.
 
Desde el inicio de la pandemia, los gobiernos lanzaron importantes planes de apoyo para las personas y empresas afectadas. Sin embargo, la continuidad de estos esfuerzos en el mediano plazo y su impacto vendrá determinado, en gran medida, por la capacidad de cada país para implementar políticas fiscales expansivas en un contexto de mayor deuda pública.
 
La tendencia general hacia una mayor intervención pública estará limitada a las capacidades de cada país. Aquí aparece, como quedó expuesto durante la pandemia, una relación desigual entre países desarrollados y en desarrollo.
 
 
Secretos
  
El exministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis escribió en Proyect Syndicate Los siete secretos de 2020 revelando las verdades sumergidas por el inmenso dispositivo de confusión de la derecha.
 
Varoufakis dice que se pensaba, con razón, que la globalización había derrotado a los gobiernos nacionales y, por lo tanto, éstos ya no tenían el control. Pero la pandemia alteró todo. De la noche a la mañana, los Estados pasaron a ocupar el centro de la escena para enfrentar la crisis. A partir de ese nuevo cuadro de situación, Varoufakis ofrece las siguientes definiciones:
 
1. El primer secreto quedó expuesto: los gobiernos retienen un poder inexorable. Lo que se descubrió el año que acaba de culminar es que los gobiernos habían optado por no ejercer sus enormes poderes para que aquellos a quienes la globalización había enriquecido pudieran ejercer los suyos.
 
2. La segunda verdad es una que muchos señalaban pero eran demasiados tímidos para gritarla: "el árbol del dinero es real". Los gobiernos que proclamaron la imposibilidad cada vez que se les pedía que construyeran un hospital o una escuela, de repente descubrieron que podrían emitir dinero para pagar los sueldos, nacionalizar ferrocarriles, hacerse cargo de aerolíneas, apoyar a fabricantes de automóviles e incluso apuntalar gimnasios y peluquerías. "Aquellos que normalmente protestan porque el dinero no crece en los árboles, que los gobiernos deben dejar que las fichas caigan donde puedan, se callaron", señaló Varoufakis.
 
3. El economista griego pone a su país como un caso perfecto de estudio de la tercera verdad revelada en este año: "la solvencia es una decisión política, al menos en el Occidente rico". Hoy, en medio de una pandemia que ha empeorado la situación económica, Grecia dejó de ser un problema de solvencia pese a que su deuda pública es 33.000 millones de euros más alta y los ingresos 13.000 millones de euros más bajos que en 2015.
 
4. El cuarto secreto es que la riqueza privada concentrada tiene muy poco que ver con el espíritu empresarial del capitalismo. Sus dueños se enriquecieron más mientras dormían. Esto fue así porque las bancas centrales inundaron el sistema financiero con una emisión extraordinaria de dinero que provocó que los precios de los activos y, por lo tanto, la riqueza de los multimillonarios subieran muy fuerte.
 
5. Con el desarrollo, las pruebas, la aprobación y el lanzamiento de las vacunas covid-19 en tiempo record gracias al financiamiento del sector público, se reveló un quinto secreto: la ciencia depende de la ayuda estatal.
 
6. Varoufakis sentencia: "Si bien 2020 fue un año excepcional para los capitalistas, el capitalismo tradicional ya no existe". Explica que no es difícil observar que los capitalistas pueden expandirse mucho mejor con menos competencia. Este es el sexto secreto de 2020: liberadas de la competencia, compañías de plataformas colosales como Amazon obtuvieron impresionantes resultados "con la desaparición del capitalismo y su reemplazo por algo parecido al tecno-feudalismo".
 
7. El séptimo secreto que este año reveló representa un rayo de esperanza. Varoufakis afirma que "si bien nunca es fácil lograr un cambio radical, ahora está muy claro que todo podría ser diferente; ya no hay ninguna razón por la que debamos aceptar las cosas como son".
 
 
Otra lógica
  
El economista Daniel Susskind, autor de Un mundo sin trabajo, reflexionó que, a medida que ha pasado el tiempo en esta pandemia, también ha quedado claro que mucho de lo más angustioso de esta crisis no es nuevo.
 
"Los aumentos de las infecciones y muertes por la covid-19 parecen reflejar las desigualdades económicas existentes", señaló. Para agregar que los desajustes notables entre el valor social de lo que hacen los "trabajadores esenciales" y los bajos salarios que reciben se derivan del conocido fracaso del mercado para valorar adecuadamente lo que realmente importa.
 
En ese sentido, fue notable como las principales bolsas occidentales alcanzaron records mientras las variables macroeconómicas registraban desplomes históricos.
 
En general, los mercados financieros desde hace mucho tiempo han recompensado los resultados que aumentan la miseria. Malas noticias para trabajadores de una empresa, como despidos planificados, suelen ser una buena noticia para sus accionistas.
 
Pero cuando esas malas noticias afectaban a la mayoría de los trabajadores simultáneamente, los mercados bursátiles siempre caían, debido a la expectativa razonable de que, cuando la población ajustara el ingreso, las ganancias y dividendos también disminuirían.
 
"Esa lógica del capitalismo no era agradable pero era comprensible", apunta Varoufakis, para sentenciar: "Ya no más. No existe una lógica capitalista" a lo que está sucediendo hoy en la economía global.
 
 
Triple crisis
  
La economista italiana Mariana Mazzucato profundiza ese análisis en La triple crisis del capitalismo, artículo publicado en la revista Nueva Sociedad, al precisar que existe:
 
1. Una crisis de salud inducida por una pandemia.
 
2. Una crisis económica global.
 
3. Una crisis climática que no puede ser abordada con la lógica de seguir haciendo "negocios como siempre" con el riesgo de profundizarla.
 
Mazzucato indica que esa tarea significa necesariamente la irrupción de Estados emprendedores que inviertan más en innovación en áreas como la inteligencia artificial, la salud pública, las energías renovables.
 
Esta crisis es un recordatorio de que se necesita Estados que sepan cómo negociar con las corporaciones, para que los beneficios de los paquetes fiscales y financieros de auxilio, que es dinero de toda la población, regresen en bienestar general.
 
La pandemia ha expuesto grandes falencias en las economías capitalistas occidentales. Ahora que los Estados pasaron a ocupar un rol central, Mazzucato sugiere que "es la oportunidad de arreglar el sistema", porque "si no lo hacemos, no tendremos ninguna chance frente a la tercera gran crisis (la climática) y todas las otras que traerán aparejadas en las próximas décadas".
 
Las fake news, el atentado a la salud pública con las campañas de flexibilización y contra las vacunas, la bandera de la libertad para debilitar las políticas públicas, la persecución judicial y mediática a líderes populares y la impunidad de la derecha son armas de la guerra contra el Estado, como posible instrumento de transformación de un sistema que el coronavirus dejó sus miserias al desnudo.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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25-01-2021 / 12:01
Una vez más, el multimedio macrista Clarín vuelve a mentir en su tapa. Esta vez, en un recuadro afirmó que Argentina se encuentra sexto en la lista de países que más muertes tiene por cien mil habitantes. La fake news fue replicada por dirigentes del macrismo.
 
"Argentina, reprobada por la pandemia en un informe de Davos", se titula el recuadro que apareció este lunes en la tapa del diario. Debajo del título, decía: "Un documento que circuló ayer analiza el impacto del Covid en distintos países. Argentina aparece entre los que sufren peores consecuencias. Está sexto en cantidad de muertos cada 100 mil habitantes. Y es el país donde más se contrajo la economía".
 
Ese dato es erróneo, ya que, la página www.worldometers.info, que muestra la situación de la pandemia en el mundo y rankea a los países según cantidad de contagios, muertes y muertes por millón de habitante, la Argentina se encuentra en el puesto 24 en el listado de países de muertos por millón de habitantes. A pesar de que ese informe toma las muertes cada 100 mil habitantes, no varía en el ranking ni posiciona a Argentina en el puesto 6, como falsamente afirma Clarín.
 
Argentina, hasta este domingo, tenía 1.031 muertos por millón de habitantes, el equivalente a 103,1 muertos cada 100 mil. Muy encima del ranking se encuentran países como Estados Unidos (129,3 muertos cada 100 mil), Reino Unido (143,8), Italia (141,5) y Francia (111,8) entre otros.
 
Además, la economía a nivel mundial cayó estrepitosamente y las economías de los países se cerraron por la fuerte recesión que generó la pandemia de coronavirus. No solo la de Argentina, sino la de la mayoría de los países. 
 

25-01-2021 / 11:01
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió que la segunda ola de contagios de coronavirus prevista para el próximo invierno "seguramente va a ser de una enorme magnitud" y subrayó que el mejor modo de enfrentarla será aplicándole la vacuna a la personas con factores de riesgo vacunadas.
 
El principal motivo por el que esto podría ocurrir es el fuerte rebrote registrado a partir de los últimos días de diciembre producto -según los especialistas- de las fiestas de fin de año que motivaron a una circulación mayor de la habitual en tiempos de pandemia.
 
"El rebrote que vimos el año pasado nos mostró que cuando no hay cuidado podemos subir (los contagios) en pleno calor" y esto "nos habla de una segunda ola en el invierno próximo que seguramente va a ser de una enorme magnitud", puntualizó Kreplak.
 
Según el viceministro, este es el motivo por el cual se espera un fuerte número de contagios a partir de abril también es porque el período invernal prevé una dinámica social "con clases, lugares cerrados y menos ventilación", y esto favorece la transmisión del virus. Si esto ocurre, "es esperable que haya una segunda ola muy grande", pero si se llega "con una base de vacunados", se puede "tener una segunda ola de muchos casos, pero de menor letalidad", indicó.
 
En plena campaña de vacunación, en paralelo, la oposición de Juntos por el Cambio refuerza su campaña contra la vacuna Sputnik V sin ningún argumento sólido. Ahora, una encuesta demostró que un gran porcentaje de votantes de Mauricio Macri no se aplicarían la vacuna contra el coronavirus.
 
La campaña de la oposición en contra de la Sputnik V, que esta semana recibiría la aprobación de la unión Europea de Medicamentos, es una estrategia que se acaba en el corto plazo con los resultados de los que ya se han vacunado y tienen anticuerpos sin efectos adversos.
 
Sobre la importancia de difundir la vacunación de los líderes políticos y sociales como parte de la campaña ya que llevan confianza a la vacunación, volvieron a destacar la vacunación del presidente, la vicepresidenta, el gobernador bonaerense y el ministro de Salud, mientras que no pudo verse a ningún líder de Juntos por el Cambio que ya anunciaron que, de hacerlo, no sería de manera pública, demostrando una vez más que ponen la política por encima de la salud de la población.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2021 / 12:01
El macrismo no representa a la derecha comprometida con la democracia sino a las ultraderechas que consideran que esto de la democracia, en donde todos pueden votar, no es más que un juego demagógico que le quita el control del país a sus verdaderos dueños: los ricos. El llamado a desestabilizar el actual gobierno, es el llamado a desconocer el resultado de la votación de 2019. Un llamado a recuperar el país de la mano de los pocos por sobre los no aptos. Visto así, la campaña de la derecha es la búsqueda de reponer en el sistema político a las minorías y abandonar la idea de una verdadera democracia plural. Mauricio Macri dejó el gobierno, pero no abandonó la idea del retorno de las minorías neoliberales al gobierno.
 
Todavía lejos de esos extremos, en la Argentina asistimos a la radicalización de la coalición opositora macrista, que comenzó en 2018 y se profundizó después de la derrota electoral, representada cabalmente en este caso por la presidenta del partido más importante de ese espacio, la polémica Patricia Bullrich, que no duda en echar mano de las fuerzas de seguridad como instrumento en su plan presidencial, abrevando nuevamente en servicios de inteligencia y adoptando una retórica bélica e intransigente. Hace poco presentó un libro se llama "Guerra sin Cuartel". Lo que no dice es contra quiénes.
 
Varios videos dejaron constancia de una escena, que no tiene dobleces. En el transcurso de la presentación de su libro, el moderador anuncia el ingreso de "gente que la quiere saludar" mientras hacen entrada policías, que se forman ante ella mientras los asistentes al evento aplauden y toman registro para sus redes sociales. Bullrich los saluda a cada uno. La pantomima empieza y concluye con una venia de los uniformados, celebrada con aún más entusiasmo por el público. Las imágenes no coinciden con las versiones de la exministra, que fingió espontaneidad, ni de los agentes que dicen haber sido engañados.
 
Fue una jugada bolsonarista de pizarrón. Apostar a la identificación con las fuerzas de seguridad es una carta que la exministra supo usar bien durante los cuatro años de gestión: Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, el asesinato de Pablo Kukoc en manos del policía Luis Chocobar, cada caso de violencia institucional la encontraba en el mismo lugar de defensa granítica de los uniformados. Le ha dado resultado entonces y volverá a utilizarla para proyectarse en una interna opositora en la que ve varios carriles abiertos para avanzar.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2021 / 10:01
Cada declaración de Cristina Fernández cambia el escenario. "Hace agenda", suscita réplicas aprobatorias o defensivas. Los pastorcitos mentirosos de la oposición macrista transforman expresiones de deseos en operaciones y en vaticinios. Los deseos se disfrazan de hechos.
 
Las opiniones sobre una necesaria reforma del sistema de Salud hizo alzar la guardia a buena parte de la dirigencia cegetista y a los privados. Las sobre interpretaciones escalan. Así se polemiza en estas pampas: mezcla de bullying, noticias falsas y vaticinios audaces.
 
Sería necio negar que existen divergencias dentro del Frente de Todos entre Ginés y la viceministra Carla Vizzotti. También diferencias, de larga data, con el ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán. De ahí a colegir que "van por la cabeza de Ginés" hay un trecho, no imposible pero mucho menos seguro.
 
El método opositor se repite. Preanunció, meses atrás, que la Comisión de Juristas se creó para ampliar el número de miembros de la Corte. Pasaba por alto que sería preciso votar una ley y lograr acuerdos imposibles en el Senado. Olvidó que la Comisión ni se interesa en el tópico. Los pastorcitos mentirosos reincidían: "ahí vienen cuatro lobos cortesanos nuevos". O cinco. O seis. Batieron el parche durante meses.
 
Cuando el mito se desbarata, dan alguna explicación fútil o pasan sin escalas a anunciar la nacionalización de YPF. O la estatización fulminante del sistema de Salud. En las condiciones actuales, proponer una ley, tratarla, congregar mayoría en Diputados suena a proeza o a milagro. Tal vez la cuestión sea agenda en los primeros meses del año. Pispeamos el corto plazo, el único que existe. En el camino sería bueno fortalecer al sistema de salud, mejorar retribuciones y derechos de sus profesionales, aprender de la crisis, privilegiar al sector público, pensar en las necesidades de la gente de a pie.
 

23-01-2021 / 12:01
Los datos de la inflación son elocuentes en casi todos los rubros. Por tomar solo algunos ejemplos para no abrumar al lector, se puede citar que el Indec dio cuenta de que la Canasta Básica Alimentaria aumentó solo en diciembre 5,1% y acumuló en todo el año pasado 45,5%, superando holgadamente la inflación anual que llegó al 36,1%. Un solo producto, la carne, se disparó el 76% a lo largo de 2020 lo cual determinó una caída del consumo al piso histórico más bajo de los últimos cien años, según informó la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra).
 
Otro dato preocupante aportado por el Indec es el aumento de la ropa y el calzado: nada menos que el 60% en los últimos doce meses, en tanto los medicamentos más utilizados subieron un 46,1% según datos del Centro de Profesionales Farmacéuticos.
 
En tanto, los sueldos en las empresas privadas, en el sector público, el salario mínimo, vital y móvil, todos para atrás. Todos en baja. Hace cinco años que no paran de caer. La destrucción de poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores ha sido una constante el último lustro. En 2017-2018, el salario mínimo perdió 11,1 puntos contra la inflación. En 2018-2019 fueron 12,5 puntos. Y en 2019-2020, el declive resultó de 9,0 puntos. La pandemia macrista, como se ve, fue peor que la de la covid-19.
 
Ningún argentino desconoce que el gobierno de Mauricio Macri se despidió en 2019 con un nivel inflacionario récord en las últimas tres décadas: 53,8%. Tampoco se ignora el efecto demoledor que tuvo la pandemia de Covid-19 en la economía nacional y mundial. Ambas circunstancias constituyen un pesado lastre para el actual gobierno.
 
Lo que no se alcanza a comprender del todo es por qué aumentan en forma tan desmesurada nada menos que los alimentos y los insumos de la construcción. Son segmentos vitales de la economía que, en su mayor parte, se elaboran en nuestro país, sin necesidad, salvo excepciones, de acudir a importaciones.
 
Tampoco se entiende qué función cumple, en los hechos, el programa de Precios Cuidados que implementó la Secretaría de Comercio Interior. Durante el año pasado se informó oficialmente que los municipios de todo el país participarían en las tareas de seguimiento y control. Hoy se desconoce que ha sucedido al respecto, aunque lo cierto es que los resultados hablan por sí solos.
 
La recuperación económica no alcanza para recomponer los ingresos de los trabajadores. Si el Gobierno no interviene con políticas activas, los sueldos quedarán a la cola cuando llegue el momento de remontar la crisis, como se espera que empiece a suceder en 2021. La regresividad en la distribución del ingreso producida los últimos cinco años no se modificará con el rebote de la economía.
 
El Gobierno debería convocar al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para marzo. No esperar a junio como se hace habitualmente. Establecer aumentos por arriba de la inflación proyectada sería un buen punto de partida para fortalecer la posición de los sindicatos en sus respectivas paritarias. Además, hay otras remuneraciones atadas al salario mínimo, como el ingreso social complementario de las cooperativas de trabajo, la jubilación de quienes no se retiraron con moratoria y en el salario mínimo de los docentes, que es un 20 por ciento superior al general. 
 
Si los mecanismos del Estado no se activan con mayor determinación, las grandes empresas formadoras de precios seguirán poniendo palos en la rueda con sus manipulaciones oligopólicas que benefician a unos pocos y perjudican a las mayorías populares.
 
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