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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 03-01-2021 / 12:01
CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA CAMPAÑA CONTRA LA SALUD DE LA POBLACIÓN FOMENTANDO FLEXIBILIZACIONES Y CUESTIONANDO LAS VACUNAS

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas

Absurda guerra de la derecha opositora contra las vacunas
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
La campaña antisocial de la derecha macrista y de los sectores ultra liberales contra las medidas de prevención y ahora contra las vacunas, coordinada por un dispositivo dominante de los grandes medios porteños y sus satélites repetidores, no es solamente por una cuestión político-electoral.
 
La circulación de noticias falsas, análisis confusos, la distorsión del concepto de libertad y comentarios poniendo en duda la efectividad de las vacunas tienen el objetivo prioritario de limitar el rol del Estado en la economía y en la sociedad general.
 
Hay una confluencia muy paradójica: por un lado, los conspiranoicos que pasaron del absurdo "no usen barbijos" al ridículo "no hay que vacunarse porque se convertirán en zombies"; por otra parte, los militantes opositores que instalan que cualquier vacuna vinculada al Gobierno es mala, y que la Sputnik V es peligrosa. Buscan convertir lo sanitario en una herramienta política.
 
El ministro de Salud, Ginés González García, rechazó las "información falsas publicadas en las últimas horas en medios de comunicación y redes sociales" sobre presuntos efectos negativos de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, y aseguró que, como resultado de las poco más de 32.000 dosis ya aplicadas, solo "se ha reportado un 1% de Esavi (eventos supuestamente atribuidos a la vacunación e inmunización)".
 
El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, también se sumó a desmentir las noticias falsas que circularon en torno a la Sputnik V, al alertar sobre el inicio de "una campaña de fake news e instalación del miedo" que busca -aseguró- "desprestigiar" el plan nacional de vacunación contra la Covid-19, por lo que exhortó a utilizar "información oficial sobre los efectos adversos que reportan los síntomas habituales de cualquier vacuna".
 

 
Kreplak destacó, en línea con González García, que la vacuna creada por el Centro Gamaleya "registra los efectos adversos que reportan síntomas habituales a cualquier vacuna". "Las campañas y los audios que circulan son operaciones orientadas a que el pueblo no sienta esperanzas", insistió Kreplak
 
Pero, la guerra declarada por la fuerza política-mediática de la derecha no tiene como objetivo principal provocar más contagios y muertes atentando contra la salud pública; estos son los daños colaterales de la batalla principal: condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado.
 
La Opinión Popular
 
 
 
La guerra es contra el Estado
 
La mayor crisis global de los últimos 100 años dejó al descubierto las profundas desigualdades de un sistema que promueve la concentración de riquezas. La derecha política y mediática quiere condicionar la posibilidad de transformaciones de estructuras regresivas a través de la acción del Estado
 
Comenzó el 2021 pero, pese a la esperanza de la vacuna, el nuevo año sigue siendo una continuidad del 2020: la pandemia no terminó, las economías crujen y la situación sociolaboral continúa siendo crítica. El principal legado de esta crisis inédita es que varios de los postulados del pensamiento económico convencional, presentado a la sociedad como verdades absolutas, se han desmoronado. Sus promotores, en cambio, mantienen el mismo poder o acumulando uno mayor.
 
El postulado más evidente y que más desespera a la secta de economistas ortodoxos y voceros mediáticos es el papel indispensable del Estado, de la intervención pública y de la planificación central para ordenar el funcionamiento de la sociedad. La crisis del coronavirus lo dejó expuesto en forma contundente.
 
Esas tareas pueden hacerse mejor, más o menos o peor, sin embargo lo que no se puede ignorar es que resultan imprescindibles para evitar desastres económicos, sociales y sanitarios.
 
Estos meses ha demostrado que el Estado puede hacer mucho más de lo que voceros del poder aseguraban, que lo puede hacer bien y hasta muy bien y que lo que puede hacer podría implicar disminuir obscenos privilegios de unos pocos. Lo puede hacer cobrando más y mejores impuestos, emitiendo moneda o deuda para fortalecer un sistema de salud desquiciado por el mercantilismo de las últimas décadas, e interviniendo en la organización social para amortiguar costos ineludibles de la crisis.
 
 
Desigualdad
  
El coronavirus dejó al descubierto las diferencias en el acceso a la prevención y cuidados sanitarios como a la capacidad de protección económica y laboral de la población. Esta desigualdad se reflejó en la disposición de recursos entre países y al interior de cada uno.
 
La forma que adquirirá la salida de la crisis también será otra muestra de esa desigualdad. Ha transcurrido casi un año de pandemia y ha dejado como saldo provisorio las siguientes definiciones en el frente económico:
 
1. No hay coordinación ni cooperación a nivel global para atender la crisis económica más profunda de, por lo menos, los últimos 100 años.
 
2. El proteccionismo de los países más desarrollados está incrementando las tensiones comerciales.
 
3. Las economías registran derrumbes históricos mientras las bolsas anotan máximos en cotizaciones de acciones. Se destacan en ese rally alcista las empresas tecnológicas, que son las ganadoras de la pandemia.
 
4. La desigualdad económica y social entre países y al interior de cada uno ha quedado más expuesta, reflejando las profundas inequidades que se han acumulado durante décadas de globalización neoliberal.
 
5. El Estado pasó a ocupar una rol central en las sociedades diseñando una red de emergencia sanitaria y económica para proteger empresas y trabajadores, y así evitar un caos aún mayor.
 
Cuando este desastre termine, el discurso económico conservador afirmará que fue una crisis exógena, que su profundidad y velocidad de destrucción no tuvo nada que ver con el actual modo de producción y estructura social desigual La culpa será sólo de un virus.
 
No es así. El shock devastador de la covid-19 fue mayor por la organización económica-social regresiva existente. En la pospandemia, si no hay transformaciones se replicará y hasta con mayor intensidad las desigualdades.
 
 
Recursos
  
Los economistas del FMI Vitor Gaspar, Paulo Medas, John Ralyea y Elif Ture escribieron que los países han tomado medidas enérgicas para amortiguar el golpe del coronavirus, hasta septiembre del año pasado, por un total de 12 billones de dólares a nivel mundial.
 
Señalan que "esos fondos han salvado vidas y medios de subsistencia. Pero son costosos y, junto con las fuertes caídas de los ingresos fiscales debido a la recesión, han llevado la deuda pública mundial a un máximo histórico cercano al 100 por ciento del PIB".
 
Si bien la respuesta fiscal mundial a la crisis no ha tenido precedentes, las reacciones de los países han sido determinadas por su acceso al endeudamiento y su capacidad de emisión monetaria.
 
El documento del FMI Política fiscal para una crisis sin precedentes detalla que en las economías avanzadas y algunas economías de mercados emergentes, las compras de deuda pública por parte de las bancas centrales han ayudado a mantener las tasas de interés en mínimos históricos y respaldado el endeudamiento público.
 
En esas economías, la respuesta fiscal a la crisis ha sido masiva. Sin embargo, en muchas economías de mercados emergentes y de bajos ingresos muy endeudadas, los gobiernos han tenido un espacio limitado para aumentar el endeudamiento y la emisión de moneda, lo que ha obstaculizado su capacidad para ampliar el apoyo a los más afectados por la crisis.
 
En el caso argentino, por el pesado legado del macrismo esos instrumentos de intervención estuvieron restringidos, lo que implicó un sobreesfuerzo del gobierno de Alberto Fernández para enfrentar la crisis.
 
El FMI calculó que el estímulo fiscal y monetario combinado en las economías desarrolladoras fue equivalente al 20 por ciento del Producto Interno Bruto. En cambio, los países de ingresos medios ese saldo fue del 6 al 7 por ciento del PIB, mientras que los países pobres apenas pudieron hacer políticas expansivas equivalente al 2 por ciento del PIB.
 
Esto ha dejado a estas últimas economías en una situación mucho más vulnerable a esta crisis, lo que incrementó los niveles de pobreza con la consiguiente fragilidad social.
 
 
Tendencias
  
El informe Más allá de la pandemia: reinventar los ecosistemas de emprendimiento del futuro, publicado por Programa sobre emprendimiento e innovación en América Latina (PRODEM) junto a la Universidad Nacional de General Sarmiento, avanza en reflexionar sobre cómo será el mundo pospandémico. Define la existencia de siete tendencias probables:
 
1. La recuperación económica llevará tiempo. 
 
2. Aumentará la pobreza y la desigualdad social.
 
3. El papel de los Estados en la economía será más importante que en las últimas décadas.
 
4. La liquidez financiera será elevada y las tasas de interés bajas.
 
5. Los patrones de consumo y los hábitos de consumo cambiarán.
 
6. El cambio tecnológico será más rápido.
 
7. Se reconfigurarán las cadenas de valor mundiales.
 
Uno de los signos de estos tiempos está asociado con el aumento de la desigualdad, el desempleo, la pobreza y la polarización de las sociedades. "Estos resultados negativos serán más fuerte en aquellos países donde las estructuras prepandémicas ya eran débiles", indica.
 
Es un escenario que exigirá una intervención más importante de los Estados, ya sea en forma directa en la promoción de la reestructuración y revitalización de la economía y en la ampliación de la asistencia a los más afectados por la crisis. Esa necesaria intervención quiere ser condicionada con la campaña antisocial de la derecha política y mediática.
 
Desde el inicio de la pandemia, los gobiernos lanzaron importantes planes de apoyo para las personas y empresas afectadas. Sin embargo, la continuidad de estos esfuerzos en el mediano plazo y su impacto vendrá determinado, en gran medida, por la capacidad de cada país para implementar políticas fiscales expansivas en un contexto de mayor deuda pública.
 
La tendencia general hacia una mayor intervención pública estará limitada a las capacidades de cada país. Aquí aparece, como quedó expuesto durante la pandemia, una relación desigual entre países desarrollados y en desarrollo.
 
 
Secretos
  
El exministro de Finanzas de Grecia Yanis Varoufakis escribió en Proyect Syndicate Los siete secretos de 2020 revelando las verdades sumergidas por el inmenso dispositivo de confusión de la derecha.
 
Varoufakis dice que se pensaba, con razón, que la globalización había derrotado a los gobiernos nacionales y, por lo tanto, éstos ya no tenían el control. Pero la pandemia alteró todo. De la noche a la mañana, los Estados pasaron a ocupar el centro de la escena para enfrentar la crisis. A partir de ese nuevo cuadro de situación, Varoufakis ofrece las siguientes definiciones:
 
1. El primer secreto quedó expuesto: los gobiernos retienen un poder inexorable. Lo que se descubrió el año que acaba de culminar es que los gobiernos habían optado por no ejercer sus enormes poderes para que aquellos a quienes la globalización había enriquecido pudieran ejercer los suyos.
 
2. La segunda verdad es una que muchos señalaban pero eran demasiados tímidos para gritarla: "el árbol del dinero es real". Los gobiernos que proclamaron la imposibilidad cada vez que se les pedía que construyeran un hospital o una escuela, de repente descubrieron que podrían emitir dinero para pagar los sueldos, nacionalizar ferrocarriles, hacerse cargo de aerolíneas, apoyar a fabricantes de automóviles e incluso apuntalar gimnasios y peluquerías. "Aquellos que normalmente protestan porque el dinero no crece en los árboles, que los gobiernos deben dejar que las fichas caigan donde puedan, se callaron", señaló Varoufakis.
 
3. El economista griego pone a su país como un caso perfecto de estudio de la tercera verdad revelada en este año: "la solvencia es una decisión política, al menos en el Occidente rico". Hoy, en medio de una pandemia que ha empeorado la situación económica, Grecia dejó de ser un problema de solvencia pese a que su deuda pública es 33.000 millones de euros más alta y los ingresos 13.000 millones de euros más bajos que en 2015.
 
4. El cuarto secreto es que la riqueza privada concentrada tiene muy poco que ver con el espíritu empresarial del capitalismo. Sus dueños se enriquecieron más mientras dormían. Esto fue así porque las bancas centrales inundaron el sistema financiero con una emisión extraordinaria de dinero que provocó que los precios de los activos y, por lo tanto, la riqueza de los multimillonarios subieran muy fuerte.
 
5. Con el desarrollo, las pruebas, la aprobación y el lanzamiento de las vacunas covid-19 en tiempo record gracias al financiamiento del sector público, se reveló un quinto secreto: la ciencia depende de la ayuda estatal.
 
6. Varoufakis sentencia: "Si bien 2020 fue un año excepcional para los capitalistas, el capitalismo tradicional ya no existe". Explica que no es difícil observar que los capitalistas pueden expandirse mucho mejor con menos competencia. Este es el sexto secreto de 2020: liberadas de la competencia, compañías de plataformas colosales como Amazon obtuvieron impresionantes resultados "con la desaparición del capitalismo y su reemplazo por algo parecido al tecno-feudalismo".
 
7. El séptimo secreto que este año reveló representa un rayo de esperanza. Varoufakis afirma que "si bien nunca es fácil lograr un cambio radical, ahora está muy claro que todo podría ser diferente; ya no hay ninguna razón por la que debamos aceptar las cosas como son".
 
 
Otra lógica
  
El economista Daniel Susskind, autor de Un mundo sin trabajo, reflexionó que, a medida que ha pasado el tiempo en esta pandemia, también ha quedado claro que mucho de lo más angustioso de esta crisis no es nuevo.
 
"Los aumentos de las infecciones y muertes por la covid-19 parecen reflejar las desigualdades económicas existentes", señaló. Para agregar que los desajustes notables entre el valor social de lo que hacen los "trabajadores esenciales" y los bajos salarios que reciben se derivan del conocido fracaso del mercado para valorar adecuadamente lo que realmente importa.
 
En ese sentido, fue notable como las principales bolsas occidentales alcanzaron records mientras las variables macroeconómicas registraban desplomes históricos.
 
En general, los mercados financieros desde hace mucho tiempo han recompensado los resultados que aumentan la miseria. Malas noticias para trabajadores de una empresa, como despidos planificados, suelen ser una buena noticia para sus accionistas.
 
Pero cuando esas malas noticias afectaban a la mayoría de los trabajadores simultáneamente, los mercados bursátiles siempre caían, debido a la expectativa razonable de que, cuando la población ajustara el ingreso, las ganancias y dividendos también disminuirían.
 
"Esa lógica del capitalismo no era agradable pero era comprensible", apunta Varoufakis, para sentenciar: "Ya no más. No existe una lógica capitalista" a lo que está sucediendo hoy en la economía global.
 
 
Triple crisis
  
La economista italiana Mariana Mazzucato profundiza ese análisis en La triple crisis del capitalismo, artículo publicado en la revista Nueva Sociedad, al precisar que existe:
 
1. Una crisis de salud inducida por una pandemia.
 
2. Una crisis económica global.
 
3. Una crisis climática que no puede ser abordada con la lógica de seguir haciendo "negocios como siempre" con el riesgo de profundizarla.
 
Mazzucato indica que esa tarea significa necesariamente la irrupción de Estados emprendedores que inviertan más en innovación en áreas como la inteligencia artificial, la salud pública, las energías renovables.
 
Esta crisis es un recordatorio de que se necesita Estados que sepan cómo negociar con las corporaciones, para que los beneficios de los paquetes fiscales y financieros de auxilio, que es dinero de toda la población, regresen en bienestar general.
 
La pandemia ha expuesto grandes falencias en las economías capitalistas occidentales. Ahora que los Estados pasaron a ocupar un rol central, Mazzucato sugiere que "es la oportunidad de arreglar el sistema", porque "si no lo hacemos, no tendremos ninguna chance frente a la tercera gran crisis (la climática) y todas las otras que traerán aparejadas en las próximas décadas".
 
Las fake news, el atentado a la salud pública con las campañas de flexibilización y contra las vacunas, la bandera de la libertad para debilitar las políticas públicas, la persecución judicial y mediática a líderes populares y la impunidad de la derecha son armas de la guerra contra el Estado, como posible instrumento de transformación de un sistema que el coronavirus dejó sus miserias al desnudo.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
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