La Opinión Popular
                  02:57  |  Viernes 27 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Hay que recuperar los 20 puntos que perdieron los jubilados durante el gobierno de Macri". Fernanda Raverta
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 21-11-2020 / 17:11

Matanza de Cañada de Gómez: tropas unitarias porteñas, enviadas por Mitre, degüellan a 300 soldados federales

Matanza de Cañada de Gómez: tropas unitarias porteñas, enviadas por Mitre, degüellan a 300 soldados federales
Ajusticiamiento del general Venancio Flores, el degollador de Cañada de Gómez. Flores fue presidente de la República del Uruguay en los períodos de 1853-1855 y 1865-1868. Oleo de Juan Manuel Blanes
 
El 22 de noviembre de 1861, a 80 km al oeste de Rosario, poco antes de la medianoche, las tropas porteñas unitarias del Estado de Buenos Aires al mando del militar uruguayo Venancio Flores, enviadas por el general porteño Bartolomé Mitre, realizan una incursión sorpresiva y pasan a degüello a 300 soldados federales de unidades del ejército de la Confederación Argentina en la matanza de Cañada de Gómez.
 
Entre los sobrevivientes se encuentran José Hernández (autor del Martín Fierro), Rafael Hernández (fundador de la Universidad Nacional de La Plata) y Leandro N. Alem (fundador de la Unión Cívica Radical). Los que no sucumbieron durante esa noche fueron incorporados al ejército mitrista, pero desertaron en la primera ocasión. Por lo tanto en adelante ya no habría más incorporaciones forzosas, sino que todos los prisioneros federales serían degollados.
 
Los criollos gritan ¡Viva Urquiza! al morir, apretando la divisa rojo punzó.  Seguirá la matanza en Mendoza, San Luis, la Rioja, Córdoba, mientras resuene el ¡Viva Urquiza!  Que viva Urquiza mientras mueren los federales. Y Urquiza, el Jefe traidor del Partido Federal, vive. Vive tranquilo en su palacio de San José y en su gobierno de Entre Ríos, porque ha concertado con Mitre que se le deje su hacienda y su gobierno a condición de entregar a los federales.
 
La Opinión Popular



La batalla de Pavón, librada el 17 de setiembre de 1861, había marcado una victoria en el campo de batalla del ejército de la Confederación Argentina, pero una fuga de Urquiza que permitió al derrotado ejército del Estado de Buenos Aires, comandado por Mitre, que había retirado sus tropas hacia San Nicolás, rearmar sus fuerzas y avanzar sobre tierras santafesinas.
 
El avance mitrista comenzó más de 40 días después de Pavón. Las tropas del ejército de Buenos Aires comenzaron a moverse hacia Rosario limpiando la zona de todo hombre con edad de combatir.
 
La matanza
 
Mientas el general Mitre se internaba en la provincia de Santa Fe, el grueso del ejército confederado se encontraba al mando de Benjamín Virasoro en las proximidades de Cañada de Gómez, esperando un regreso de Urquiza que nunca llegaría.
 
Sobre la noche del 22 de noviembre de 1861, mientras las guarniciones federales dormían, las legiones del ejército unitario comandadas por Venancio Flores realizaron un ataque sorpresivo pasando a degüello a más 300 hombres.
 
Sobre los hechos, Juan Andrés Gelly y Obes -ministro de Guerra del general Mitre- le informó al gobernador delegado Manuel Ocampo:
 
El suceso de la Cañada de Gómez es uno de esos hechos de armas que aterrorizan al vencedor... esto es lo que le pasa al general Flores, y es por ello que no quiere decir detalladamente lo que ha pasado. Hay más de 300 muertos, mientras que por nuestra parte sólo hemos tenido dos muertos... Este suceso es la segunda edición de [la matanza de] Villamayor, corregida y aumentada... Para disimular más la operación confiada al general Flores se le hizo incorporar toda la fuerza de caballería de la División de Córdoba enemiga.
Juan Andrés Gelly
 
Los que no sucumbieron durante esa noche fueron incorporados al ejército mitrista, pero desertaron en la primera ocasión. Por lo tanto en adelante ya no habría más incorporaciones forzosas, sino que todos los prisioneros federales serían degollados.
 
Algunos de los que salvaron sus vidas
 
Entre los federales que salvaron su vida el día de la matanza se encontraban:
José Hernández (1834-1886), que sería el autor del Martín Fierro (1872).
Rafael Hernández (1840-1903), quien sería fundador de la Universidad Nacional de La Plata (1889).
Leandro N. Alem (1842-1896), quien fundaría la Unión Cívica Radical (1891).
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
26-11-2020 / 18:11
25-11-2020 / 20:11
 
Pascual Pérez fue un boxeador argentino de peso mosca. Ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y campeón mundial (1954-1960), único argentino en alcanzar ambos logros.
 
Pascual Pérez y Yoshio Shirai se enfrentaron por el título mundial en el Estadio Korakuen de Tokio, el 26 de noviembre de 1954, a 15 asaltos, como era norma en las peleas por títulos mundiales en aquel entonces. El argentino venció al japonés por puntos con amplitud, en decisión unánime, luego de haberlo derribado en el segundo asalto y nuevamente en el 12.º, en el que el campeón se retiró a su rincón casi grogui.
 
En el asalto 13, Pérez volvió a castigar duramente a Shirai, que estuvo al borde del nocaut. Al finalizar la pelea, el puntaje reflejó por unanimidad una amplia diferencia a favor del argentino.​ Pascualito se constituyó así en el boxeador más pequeño en ganar un título mosca.
 
El triunfo de Pascual Pérez tuvo un enorme impacto en la Argentina,​ aunque él personalmente no tuvo un carisma especial que le permitiera volverse un ídolo popular, como había sido Justo Suárez, en el pasado, o lo sería Carlos Monzón, en el futuro.​ Se trataba del primer campeón mundial de boxeo, una de las tres disciplinas esenciales del deporte argentino, junto al fútbol y el automovilismo.​
 
Por otra parte, Pascual Pérez, simpatizante radical, dedicó el triunfo al presidente Juan Perón, desde el mismo ring y a través de la radio, cerrando su dedicatoria con la frase: «¡cumplí, mi General!». El propio Perón fue a recibirlo al aeropuerto de Ezeiza cuando el boxeador volvió de Japón luego de la victoria.
 
La Opinión Popular



25-11-2020 / 20:11
25-11-2020 / 20:11
 
La "Década Infame" fue un período de gobiernos autoritarios, ilegítimos y corruptos, signados por la trampa electoral sistemática, la represión a opositores, la proscripción del yrigoyenismo y la entrega económica de la Patria. 
 
En la revolución nacionalista del 4 de junio de 1943, que terminó con esto, había un militar distinto. Los hombres del GOU eran industrialistas. Buscaban el desarrollo de la industria nacional. El coronel Juan Perón, no solo eso. Su objetivo era la clase obrera, resultado de las migraciones internas debido al proceso de sustitución de importaciones. Eran los "cabecitas negras" que llegaban sin cesar del campo a la ciudad, del interior del país a la capital.
 
El proceso de industrialización había dado origen a un nuevo proletariado decepcionado de un socialismo ajeno a la realidad nacional, de un radicalismo en plena descomposición después de la muerte de su gran caudillo Irigoyen, y de un comunismo cuyas consignas nunca se relacionaron con las demandas nacionales y populares.
 
Cuando le preguntaron qué cargo quería en el gobierno, Perón contestó: el Departamento de Trabajo ¿Y qué podía hacer desde ahí? Allí Perón consolidó una fuerte relación con los trabajadores a través de la política desarrollada por la nueva Secretaría de Trabajo y Previsión.
 
El 27 de Octubre de 1943 el Coronel Perón fue nombrado director del Departamento Nacional del Trabajo, luego convertido, el 26 de noviembre, en Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Desde dicha Secretaría se otorgaron importantes conquistas sociales a los trabajadores.
 
Así, Juan Perón empezó un proceso de construcción de poder, para conformar un movimiento social y político que impulsó transformaciones que dejaron huellas profundas en nuestra sociedad. La clase trabajadora constituyó el eje principal de sustentación de ese nuevo y vasto movimiento que buscó cambiar las condiciones sociales, políticas y económicas del país.
 
Por Blas García



 
24-11-2020 / 18:11
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar