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Sociedad e Interés General - 20-11-2020 / 18:11

El primer atentado con bomba de la siniestra Triple A

El primer atentado con bomba de la siniestra Triple A
El senador nacional Hipólito Solari Yrigoyen con Ricardo Balbín, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical.
 
Hipólito Solari Yrigoyen era senador nacional por la Unión Cívica Radical. Pocos días antes, el jueves 16 de noviembre, había expresado su oposición al proyecto de ley de Asociaciones Profesionales, que consolidaría la "oligarquía sindical".
 
El senador, en el debate, objetó la reelección de autoridades gremiales por más de dos períodos, la centralización de las recaudaciones de las obras sociales y propuso la inclusión de la representación de las minorías, en favor de la "democracia sindical".
 
Al día martes 21 de noviembre de 1973, Solari Yrigoyen salió de su departamento de la avenida Santa Fe y fue en busca de su auto, estacionado en la cochera. Cuando colocó la llave en el tambor y la giró, la bomba estalló. El Renault 6 era un auto muy frágil y la onda expansiva se fue por todos lados. Si hubiera sido un coche compacto hubiera muerto instantáneamente.
 
La siniestra organización "Triple A" (Alianza Anticomunista Argentina) fue la responsable del atentado. Había surgido como una herramienta de "depuración interna" para poner freno a la movilización de Montoneros y también contra sectores de izquierda. De hecho, la Triple A acusaba al radical Solari Yrigoyen de "comunista".
 
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Su discurso en el Senado por el proyecto de ley de Asociaciones Profesionales duró 4 horas y 12 minutos. Finalmente, la ley -enviada por el presidente Perón al Congreso- obtuvo media sanción.
 
"El debate terminó a las cuatro de la mañana. Lorenzo Miguel (jefe de la UOM) lo había presenciado desde el palco. Cuando le preguntaron por mi discurso, respondió 'Solari Yrigoyen es desde este momento el enemigo público número uno de la clase obrera organizada'. Sostenía la necesidad de defender a las minorías, no quería el pensamiento único. Había participado de la fundación de la CGT de los Argentinos (CGTA) y hasta mi elección como senador había sido abogado del gremio ferroviario, conducido por los radicales", según explicó entonces.
 
El fin de semana posterior al debate, Solari Yrigoyen fue a Puerto Madryn, Chubut, donde vivía, y el lunes 20 volvió a su estudio jurídico de Lavalle 1438, en Buenos Aires. Su secretaria le dio un sobre que había recibido con su nombre. Cuando lo abrió, sólo tenía tres letras: "A A A". No entendió el significado.
 
El remitente daba una dirección: Tucumán 1660, la sede del Comité Capital de la UCR. Envió a su secretaría para que explicaran qué quería decir ese mensaje. Desde la casa radical respondieron que no habían enviado la carta y tampoco entendían el sentido de las tres letras.
 
Al día siguiente, martes 21 de noviembre, Solari Yrigoyen salió de su departamento de la avenida Santa Fe, su residencia secundaria, y fue en busca de su auto, estacionado en la cochera 171 del edificio de Marcelo T de Alvear 1276. Había comprado ese espacio en la década del '60 para guardar su Renault 6. Ese día tenía previsto dar un reportaje junto al dirigente sindical cordobés Agustín Tosco, al que había defendido en su condición de "preso político" y visitaba en la cárcel de Rawson  durante la dictadura del general Lanusse.
 
Cuando Solari Yrigoyen colocó la llave en el tambor y la giró, la bomba estalló. "El Renault 6 era un auto muy frágil y la onda expansiva se fue por todos lados. Si hubiera sido un coche compacto hubiera muerto instantáneamente. La bomba era para matarme. El coche voló contra la pared de enfrente y empezó a incendiarse. Dios me ayudó porque alcancé a salir, caí envuelto en sangre, y vinieron a auxiliarme", aseguró entonces.
 
El repudio fue unánime. Era la primera vez que se atentaba contra un senador de la Nación desde que habían matado demócrata progresista Enzo Bordabehere en el recinto, en 1935. Isabel Perón, que presidía el Senado, fue a visitar a Solari Yrigoyen a la clínica, acompañada por el ministro de Bienestar Social José López Rega. Llevó flores.
 
"Isabel entró a la habitación. Dijo '¿qué quieren hacer de este país? ¿Una Cuba, un nuevo Chile?' Como haciendo entender que la ultraizquierda había hecho el atentado".
 
Solari Yrigoyen la escuchaba pero no podía hablar. Había tenido cinco operaciones, me sentía muy mal, y se había analizado la posibilidad de cortarle la pierna izquierda, que era la más afectada. El doctor Yañez se opuso terminantemente. Después pasó mucho tiempo en silla de ruedas y desde entonces camina con bastón.
 
A la clínica también se acercó Lorenzo Miguel. Habló con la esposa de Solari Yrigoyen: "Yo no tuve nada que ver", explicó.
 
Solari Yrigoyen creía que habían sido los "servicios", o gente vinculada a ellos. "A mí siempre me ataca la derecha autoritaria", decía. En agosto de 1972, cuando era miembro de la Asociación Gremial de Abogados, le habían puesto una bomba, el mismo día de los fusilamientos en la base naval de Trelew. "Yo no sabía qué era la Triple A. Era la primera vez que actuaba. Pusieron la bomba porque estudiaron mis pasos y sabían que los fines de semana yo viajaba a mi provincia", explicó entonces.
 
La organización "Triple A" (Alianza Anticomunista Argentina) había surgido como una herramienta de "depuración interna" para poner freno a la movilización de Montoneros y también contra sectores de izquierda. De hecho, la Triple A acusaba al radical Solari Yrigoyen de "comunista". "Era la época de la Guerra Fría. Estaba de moda acusar de comunista a cualquiera que se opusiera a algo", diría tiempo después. A Eduardo Angeloz, su compañero de bloque en el Senado, lo acusaban de ser "agente del imperialismo".
 
Por Marcelo Larraquy. Periodista e historiador (UBA)
 
Fuente: Infobae

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26-11-2020 / 18:11
25-11-2020 / 20:11
 
Pascual Pérez fue un boxeador argentino de peso mosca. Ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y campeón mundial (1954-1960), único argentino en alcanzar ambos logros.
 
Pascual Pérez y Yoshio Shirai se enfrentaron por el título mundial en el Estadio Korakuen de Tokio, el 26 de noviembre de 1954, a 15 asaltos, como era norma en las peleas por títulos mundiales en aquel entonces. El argentino venció al japonés por puntos con amplitud, en decisión unánime, luego de haberlo derribado en el segundo asalto y nuevamente en el 12.º, en el que el campeón se retiró a su rincón casi grogui.
 
En el asalto 13, Pérez volvió a castigar duramente a Shirai, que estuvo al borde del nocaut. Al finalizar la pelea, el puntaje reflejó por unanimidad una amplia diferencia a favor del argentino.​ Pascualito se constituyó así en el boxeador más pequeño en ganar un título mosca.
 
El triunfo de Pascual Pérez tuvo un enorme impacto en la Argentina,​ aunque él personalmente no tuvo un carisma especial que le permitiera volverse un ídolo popular, como había sido Justo Suárez, en el pasado, o lo sería Carlos Monzón, en el futuro.​ Se trataba del primer campeón mundial de boxeo, una de las tres disciplinas esenciales del deporte argentino, junto al fútbol y el automovilismo.​
 
Por otra parte, Pascual Pérez, simpatizante radical, dedicó el triunfo al presidente Juan Perón, desde el mismo ring y a través de la radio, cerrando su dedicatoria con la frase: «¡cumplí, mi General!». El propio Perón fue a recibirlo al aeropuerto de Ezeiza cuando el boxeador volvió de Japón luego de la victoria.
 
La Opinión Popular



25-11-2020 / 20:11
25-11-2020 / 20:11
 
La "Década Infame" fue un período de gobiernos autoritarios, ilegítimos y corruptos, signados por la trampa electoral sistemática, la represión a opositores, la proscripción del yrigoyenismo y la entrega económica de la Patria. 
 
En la revolución nacionalista del 4 de junio de 1943, que terminó con esto, había un militar distinto. Los hombres del GOU eran industrialistas. Buscaban el desarrollo de la industria nacional. El coronel Juan Perón, no solo eso. Su objetivo era la clase obrera, resultado de las migraciones internas debido al proceso de sustitución de importaciones. Eran los "cabecitas negras" que llegaban sin cesar del campo a la ciudad, del interior del país a la capital.
 
El proceso de industrialización había dado origen a un nuevo proletariado decepcionado de un socialismo ajeno a la realidad nacional, de un radicalismo en plena descomposición después de la muerte de su gran caudillo Irigoyen, y de un comunismo cuyas consignas nunca se relacionaron con las demandas nacionales y populares.
 
Cuando le preguntaron qué cargo quería en el gobierno, Perón contestó: el Departamento de Trabajo ¿Y qué podía hacer desde ahí? Allí Perón consolidó una fuerte relación con los trabajadores a través de la política desarrollada por la nueva Secretaría de Trabajo y Previsión.
 
El 27 de Octubre de 1943 el Coronel Perón fue nombrado director del Departamento Nacional del Trabajo, luego convertido, el 26 de noviembre, en Secretaría de Trabajo y Previsión Social. Desde dicha Secretaría se otorgaron importantes conquistas sociales a los trabajadores.
 
Así, Juan Perón empezó un proceso de construcción de poder, para conformar un movimiento social y político que impulsó transformaciones que dejaron huellas profundas en nuestra sociedad. La clase trabajadora constituyó el eje principal de sustentación de ese nuevo y vasto movimiento que buscó cambiar las condiciones sociales, políticas y económicas del país.
 
Por Blas García



 
24-11-2020 / 18:11
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