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Nacionales - 18-11-2020 / 09:11
EL PERONISMO COPÓ LA CALLE POR EL IMPUESTO A LA RIQUEZA Y EL PROYECTO DEL ABORTO

Día del Militante: una multitud apoyó a Alberto con un caravanazo en todo el país

Día del Militante: una multitud apoyó a Alberto con un caravanazo en todo el país
La caravana por el Día de la Militancia puso un paréntesis en la pandemia y retrotrajo la plaza del Congreso a las fiestas populares de los tiempos previos a la llegada del Covid-19. Durante la tarde del 17 de noviembre, miles de militantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales marcharon con el objetivo de manifestar su apoyo al gobierno nacional.
En el 48° aniversario del regreso del Juan Perón -tras 18 años de exilio y proscripción- y en coincidencia con el tratamiento de la ley de aporte solidario de las grandes fortunas y el envío por parte del gobierno de Alberto Fernández al Congreso de la ley del aborto, decenas de miles de peronistas salieron a la calles a celebrar.
 
Organizaciones políticas, movimientos sociales y sindicatos se movilizaron por el Día de la Militancia Peronista y expresaron su apoyo al gobierno de Alberto, quien a su vez, reiteró a la militancia justicialista el pedido de "unidad" que hiciera el ex mandatario Juan Perón a su regreso al país tras 18 años de proscripción y exilio, el 17 de noviembre de 1972.
 
El Presidente participó también por videoconferencia de un acto que realizó el Consejo Nacional del PJ en las instalaciones del Instituto Juan Domingo Perón, que preside el histórico dirigente Lorenzo Pepe, anfitrión del encuentro. Allí, Fernández llamó a la "unidad con el compromiso que todo peronista tiene con los olvidados, con los que trabajan, compromiso con el otro".
 
Desde la Residencia de Olivos, sostuvo que "el militante es alguien que se compromete con el otro y pone todas sus fuerzas y ganas para que el otro esté mejor". "El peronismo tiene en su historia una militancia muy fuerte y espontánea, que el 17 de octubre dejó sus lugares de trabajo y se aglutinó en Plaza de Mayo reclamando por la libertad de Perón", evocó el mandatario.
 
Fernández planteó que "de allí en más, el peronismo organizó siempre esa militancia, y eso permitió que perdure a través de los años y dijera presente en más de una ocasión, como el 17 de noviembre, cuando Perón regresa al país tras 18 de años de exilio". Antes, había recordado también a Néstor Kirchner, a quien definió desde sus redes sociales como un "militante inmenso".
 

 
En tanto, como parte de la celebración de hoy se realizaron distintas caravanas que tuvieron como escenarios centrales el Obelisco y el Congreso, pero que se repitió en las principales ciudades del país.
 
Entre las organizaciones que se movilizaron estuvieron el Movimiento Evita, Barrios de Pie, Frente Sindical para el Modelo Nacional, Corriente Nacional de la Militancia, la CTA Autónoma, la UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular), el Frente Transversal Nacional y La Cámpora.
 
Las movilizaciones se hicieron también en respaldo del tratamiento en la Cámara de Diputados del proyecto de Aporte Extraordinario a las Grandes Fortunas, que busca recaudar fondos para destinar a planes productivos y sanitarios, y que era debatido en una sesión especial solicitada por el oficialismo. Apoyaron también el proyecto de ley de legalización del aborto, que ingresará junto a la norma conocida como de "Los Mil Días", y que busca garantizar el cuidado de las madres y de los niños y niñas durante sus primeros años de vida.
 
La Caravana de las Militancias siguió a las anteriores movilizaciones del 17 de octubre, por el Día de la Lealtad Peronista; y del 27 de ese mismo mes, en ocasión del décimo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. Esta fue, sin dudas, la más multitudinaria.
 
La Opinión Popular
 
 
LA MULTITUDINARIA MARCHA EN EL DÍA DE LA MILITANCIA
 
La solidaridad y el compromiso
 
Hasta el Congreso llegaron miles de militantes políticos, sindicales, de organizaciones sociales, barriales y feministas.
 
Las columnas que entran por avenida de Mayo hacia el Congreso parecen extenderse hasta la 9 de julio. Banderas, batucadas, cantos, bailes, pañuelos verdes, barbijos medio corridos por el calor, cientos de selfies con los dedos haciendo la V: la caravana por el Día de la Militancia puso un paréntesis en la pandemia y retrotrajo la plaza del Congreso a las fiestas populares de los tiempos previos a la llegada del Covid-19. Durante la tarde del 17 de noviembre, miles de militantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales marcharon con el objetivo de manifestar su apoyo al gobierno nacional.
 
Una enorme convocatoria que terminó convirtiéndose en la demostración de fuerza más importante desde la asunción Alberto Fernández. Mientras en la Cámara Baja se debatía el Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas, afuera, la militancia, acompañaba ocupando el espacio que siempre le fue propio pero que por meses no pudo habitar: la calle.
 
"Si la riqueza es la excepción, que la solidaridad sea la regla", rezaba la bandera que los movimientos sociales colocaron sobre la reja del Congreso. Por todos lados, los y las militantes de organizaciones como Barrios de Pie, el Movimiento Evita, la Corriente Clasista y Combativa, La Cámpora, entre otros, charlaban, cantaban y bailaban en una jornada en la que predominó la alegría por reunirse en las calles después de tanto tiempo.
 
"Esto es una reivindicación a la militancia de los movimientos populares que este año han demostrado un enorme esfuerzo para sostener a la comunidad. Muchísimos militantes sociales han muerto por abrir comedores y espacios comunitarios, por enfrentar el virus poniendo el cuerpo", destacó Daniel Menéndez, subsecretario de Políticas de Integración y Formación del Ministerio de Desarrollo Social e histórico referente de Barrios de Pie, a Página/12.
 
"Frente a tanta solidaridad, contrasta el sentimiento egoísta y miserable de un sector concentrado de la sociedad que, ni siquiera frente a una de las tragedias más grandes, se ha dignado a aceptar dar un pequeño aporte", agregó, refiriéndose al proyecto de Aporte Social Extraordinario a las Grandes Fortunas.
 
A unos metros, sentadas sobre una parada de colectivo y agitando una bandera de La Cámpora, estaban Jazmín y Zaira. Ambas de 18 años y con la cara cubierta de glitter verde. "Esta generación vino para cambiarlo todo. Néstor decía 'sean trasgresores' y nosotres tomamos ese legado y vamos por el aborto, por la separación de la Iglesia del Estado, por el Aporte Extraordinario. Vamos por todo porque los derechos se ganan y es en las calles en donde los vamos a conquistar", afirmó Jazmín, cuyos anteojos se empañaban mientras hablaba a través del tapabocas.
 
"Este es nuestro día y qué mejor que pasarlo junto a otres militantes. Siempre con mucho cuidado, porque estamos en pandemia, pero festejando", agregó Zaira, señalando el alcohol en gel amarillo que le colgaba de la riñonera.
 
Al lado de ambas, sin embargo, pululaban decenas de militantes sin tapabocas, que conversaban mientras se comían un choripán o se tomaban una cerveza.
 
Por este motivo, cada 10 minutos, una voz en un parlante repetía: "Compañeros, es importante que nos pongamos los barbijos y usemos alcohol en gel. Cuidémonos entre todos".
 
Jazmín y Zaira no eran las únicas pintadas de verde, sino que la gran mayoría de las mujeres que participaron en la convocatoria tenían enganchado en algún lado el pañuelo por la legalización del aborto.
 
"Venimos a movilizar contra el FMI, contra el ajuste, y también por el derecho al aborto y el derecho a decidir de todas las mujeres. Hoy se ponen en juego muchas cosas importantes en el Congreso así que es importante venir a apoyar y a demostrar que el pueblo acompaña estas leyes", explicaba Jesica, militante del área de género del Movimiento Evita, organización a la que se acercó durante su adolescencia luego de haber sufrido un caso de violencia de género.
 
Al otro lado de la plaza se encontraban Bárbara, una joven de 20 años toda tatuada y con el flequillo verde, y su padre Marcelo, un fletero de 50 años que milita desde joven en el peronismo.
 
Fueron juntes y coincidieron en la importancia de que sancionase una ley "para que los que tienen guita paguen lo que hace falta". "Coincidimos en muchas cosas, pero no coincidimos en algunas cuestiones de género, que me cuestan mucho y le digo que me tiene tiene que dar un poco de tiempo", explicaba Marcelo, entre risas. Consultados por Página/12 si, a pesar de las peleas, le gustaba marchar juntes, padre e hija sonrieron a través del barbijo y respondieron: "Siiiiiii, es hermoso".
 
A medida que se iba poniendo el sol, las banderas de las agrupaciones políticas y sociales que convocaron a marchar por el Día de la Militancia, en conmemoración del regreso al país de Juan Domingo Perón en 1972, continuaban ondeando. Si bien no se trató de una sola movilización - ya que Barrios de Pie y el Movimiento Evita marcharon al Congreso desde el Ministerio de Desarrollo Social a las 16, mientras que La Cámpora y el Frente Todos llegaron directamente a la plaza a las 18 -, la gran mayoría de los y las asistentes continuaba en la plaza hasta las 19, hora en la que Alberto Fernández se dirigió hacia la militancia reunida con un mensaje: "Me quiero sumar en la algarabía que significa ser parte de la militancia. No tengo en mi historial político mayor orgullo que haber sido y ser un militante".
 
Informe: María Cafferata
 
Fuente: Página12
 

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Hasta el Congreso llegaron miles de militantes políticos, sindicales, de organizaciones sociales, barriales y feministas.
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Las columnas que entran por avenida de Mayo hacia el Congreso parecen extenderse hasta la 9 de julio.
13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

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