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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 13-11-2020 / 10:11
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El extenuante ejercicio de medir fuerzas con propios y extraños

El extenuante ejercicio de medir fuerzas con propios y extraños
Las reuniones que mantuvo esta semana la misión del FMI con funcionarios de Economía y del Central no sugieren que Kristalina Georgieva empuje la devaluación. "Los supuestos que están haciendo no incluyen eso", contó uno de los que vio a los enviados Julie Kozack y Luis Cubeddu.
Lo que no terminó de cerrarse es la disputa oficial con los empresarios que empujan una devaluación más brusca, como lo reconoce abiertamente Paolo Rocca en privado, por ejemplo. Esa parte del establishment, envalentonada un mes atrás por la corrida cambiaria y el blue a $195, se sintió en condiciones de imponer medidas como la rebaja de retenciones, el torniquete monetario y el descongelamiento de tarifas y precios de alimentos.
 
Pero pasado ese frenesí, también chocó con ciertos límites. Se dio cuenta también de que sus alternativas orgánicas todavía no están maduras. Algunos de sus popes ahora creen que Rodríguez Larreta se probó demasiado prematuramente la banda presidencial y hasta se animó a fantasear una fórmula presidencial con Vidal, un ejercicio para el que al menos habría que haber terminado de sepultar a Mauricio Macri.
 
Las reuniones que mantuvo esta semana la misión del FMI con funcionarios de Economía y del Central no sugieren que Kristalina Georgieva empuje esa devaluación. "Los supuestos que están haciendo no incluyen eso", contó uno de los que vio a los enviados Julie Kozack y Luis Cubeddu.
 
Pero con el gasto vinieron duros. "Sí tienen pensado que el déficit previsto para 2021 es muy alto. Dicen que 4,5% del PBI es imposible de financiar sin mercados", agregó la fuente. Quizás hoy convenzan a Massa de sacar el impuesto a las fortunas del cajón donde lo durmió.
 
Lo seguro es que el Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, en inglés) va a incluir condicionalidades más duras que las que habría exigido un Stand By como los que firmó Macri. Por eso, cuando el año pasado lo proponía Martín Redrado, Guzmán se oponía terminantemente. Los dos únicos EFF del Fondo con Argentina los firmaron Domingo Cavallo y Roque Fernández en 1992 y 1998 respectivamente.
 
Es el problema de la manta corta, pero también el de las identidades mutantes. Lo entendió una dirigente K cuando el Presidente la cruzó feo por cuestionar que recibieran los subsidios ATP los empleados de empresas como Techint o Clarín. "¿Y por qué a ustedes no les hacen ruido otras empresas que quizá lo necesitan menos?", le espetó. Hasta ese momento, quizá cándidamente, ella creía que no había "ustedes" y "ellos" sino "nosotros". Como Miguel Pesce con Guzmán, antes que el empoderado lo desautorizara por escrito y en un comunicado de prensa.
 

 
El lunes, después de la foto con la que Martín Guzmán procuró exhibir un frente interno unificado antes que aterrizara la misión del Fondo Monetario, Máximo Kirchner se quedó a conversar un rato a solas con el ministro de Economía. La otra camporista del salón, Fernanda Raverta, ya estaba chocando puños con Sergio Massa, antiguo ocupante de su silla en la ANSES. Cecilia Todesca y Santiago Cafiero también habían salido.
 
-La reforma impositiva está bien. Charlala con ellos todo lo que quieras. Pero reforma laboral o cualquier otro retoque a lo previsional, olvidate.
 
El tono de la advertencia fue cordial. El jefe de la bancada oficialista en Diputados no quiere confrontar en público ni en privado con el del Palacio de Hacienda, pero sí marcar el límite de lo que considera un ajuste tolerable.
 
No solo desde el punto de vista político -a las puertas del siempre temible diciembre y de un año electoral como 2021- sino también para no ahogar la reactivación económica que el Frente de Todos implora tras un desplome récord como el que impuso la pandemia.
 
Como hacía su padre con la recaudación casi a diario, el hijo mayor de los Kirchner monitorea obsesivamente indicadores de la economía real que en algunos casos también recolecta de modo artesanal. A un puñado de intendentes, por ejemplo, les pide que le informen los permisos de construcción y la diferencia entre los cierres y habilitaciones de comercios en sus distritos.
 
A dos banqueros con los que tejió cierta confianza les consulta si crecen o caen los saldos en las cuentas sueldo de sus clientes. En base a esos informes y a lo que conversa con tres economistas, Máximo cree que 2021 puede ser un año de recuperación "casi vertical".
 
Lo que le advirtió el mes pasado uno de esos consultores, ahora gobernador, es que un recorte demasiado severo del gasto puede trasmutar la crisis en un estancamiento prologando. Y que si bien la oferta puede recuperarse rápido, como ya ocurrió en la industria manufacturera, el estrangulamiento va a ser de demanda. De ahí su disgusto con la suspensión del cuarto pago del IFE.
 
Dos semanas atrás, inmediatamente después del acto que compartió con intendentes del Conurbano para evocar a Néstor a 10 años de su muerte, esos mismos intendentes salieron a coro a pedir que el desembolso se haga. Terminó por imponerse la férula fiscalista de Kristalina Georgieva.
 
Una divergencia complementaria es la relativa al impuesto sobre las grandes fortunas que pisó Sergio Massa en la misma Cámara baja y que anoche terminó de pactarse que se tratará en una sesión especial el martes.
 
En reuniones privadas la semana pasada, el líder renovador lo dio por caído definitivamente y hasta propuso como alternativa algo muy similar al contraproyecto que en su momento esbozó el macrismo: un bono para que suscriban voluntariamente los contribuyentes con patrimonios altos.
 
Uno de los diez mil potenciales contribuyentes que le propuso esa opción a Máximo la semana pasada se llevó una respuesta ambigua. "Si querés que sea un préstamo en vez de un impuesto, sabé que va a ser más caro. Va a tener que traer más guita y por más tiempo", le dijo.
 
Habrá que seguir el debate. Cerca de él aseguran a la vez que empujará un bono de fin de año o "IFE focalizada" para compensar el tijeretazo de Guzmán. También habrá que verlo.
 
 
Consolidemos
  
Son movimientos de palacio que pueden prefigurar otros en la calle, como el que preparan, para el martes próximo, algunos gremios para celebrar el Día de la Militancia. Quizá sea incluso un acto más populoso que el de la CGT el 17 de octubre. ¿Será a favor o en contra del Gobierno? ¿A favor o en contra del Fondo Monetario? Quizá sea hora de hilar más fino. ¿Será a favor de unos y en contra de otros dentro del Frente de Todos?
 
El documento que publicó la CGT el martes por la noche contra las "restricciones presupuestarias" no solo mantiene el tono cauteloso de toda la era Macri-Daer sino que apela a otro eufemismo para evitar condenar el ajuste dictado por el Fondo, al que en Economía denominan "consolidación fiscal".
 
Su redacción respondió más a lo exhaustas que quedaron las arcas de las obras sociales por la pandemia que a la desilusión de los dirigentes por el súbito arranque fiscalista oficial.
 
Muy distinto al comunicado de La Bancaria por el aniversario de las elecciones del 30 de octubre de 1983, donde Sergio Palazzo escribió: "No estamos de acuerdo con que ese necesario aporte a la riqueza no se sancione ahora. Tampoco con seguir con el actual y regresivo esquema tributario que castiga los ingresos".
 
El que inequívocamente apunta a fortalecer a Fernández frente al ala kirchnerista del Frente de Todos es el pronunciamiento que ayer publicó un puñado de empresarios y dirigentes sindicales "guzmanistas", que se formó a instancias de Martín Cabrales, Pablo Peralta (BST) y José Urtubey (Celulosa) a fines de abril, en respaldo de la oferta oficial a los bonistas.
 
Luis Barrionuevo, enemigo irreconciliable de Cristina, citó a los empresarios para un almuerzo en su sindicato el martes. Decidió sumar su firma y la de media docena de dirigentes bajo su ala (como Carlos Acuña, de estacioneros, o Daniel Vilas, de Carga y Descarga) pero también la de pesos más pesado como Gerardo Martínez (UOCRA), Omar Maturano (La Fraternidad) y José Luis Lingieri (Obras Sanitarias) a un texto que pide que el acuerdo con el FMI "tenga como norte la sustentabilidad de la economía argentina".
 
La sostenibilidad, ese concepto tan lábil cuando lo económico se cruza con lo político, es también lo que empujó a Raverta a las contorsiones discursivas que hizo al defender el cambio de la fórmula jubilatoria. ¿De verdad alguien puede creer que una formula puede servir a la vez para blindar el poder adquisitivo de los haberes y reducir el déficit previsional?
 
¿No sería más honesto admitir que en principio es un ajuste y que después los haberes pueden recuperarse? ¿Tanto subestiman desde la ANSES el raciocinio de los gremios? ¿Tenía razón acaso la profecía envenenada de Guillermo Calvo, el ortodoxo que antes de las PASO dijo que lo mejor era que ganara el peronismo "para que se haga el ajuste con apoyo popular"?
 
La otra cuestión es el piso desde el cual parte ese ajuste. Matías Kulfas citó varias veces en reuniones el ejemplo del jubilado griego Georgios Georgiardis, un mecánico de aviones que cuenta en el documental "Fondo" (2019) cómo su jubilación cayó de 2500 a 1200 euros durante el lustro de Acuerdos de Facilidades Extendidas de su país con el FMI. Acá un jubilado de la mínima cobra 193 euros. Al tipo de cambio oficial.
 
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

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