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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 31-10-2020 / 10:10
HEREDEROS DEL REINO

Etchevehere, Macri, Mitre: Lo que desnudan las despiadadas batallas de las familias oligárquicas

Etchevehere, Macri, Mitre: Lo que desnudan las despiadadas batallas de las familias oligárquicas
Revelaciones de espionajes, chanchullos, cuentas no declaradas y otras lindezas donde una justicia construida a su imagen y semejanza tiende a resolver siempre a favor de esa casta. Los lazos que unen esos casos con Guernica y las enormes diferencias.
Los despiadadas batallas entre hermanos y esposas por las herencias de las familias Mitre, Etchevehere y Macri desnudan el concepto feudal de riqueza y supremacía de los integrantes del núcleo tradicional de poder sobre el cual se organizó el país y se constituyeron las bases legales con relación a la propiedad de la tierra y otras posesiones.
 
Las tres familias están íntimamente relacionadas con el poder político y económico a lo largo de la historia y se muestran en público entreverados en batallas feroces donde los valores que priman son diferentes al que atribuyen al resto de los mortales.
 
Mientras el país discute sobre igualdad ante la ley, democracia, un hombre un voto, los derechos de la mujer, la defensa de la familia, el derecho humano al hábitat y una larga lista de derechos y deberes de los ciudadanos, el poder que diseñó el país discute rabiosamente con paradigmas casi opuestos.
 
Está claro que en esas disputas, la fortuna aparece en forma descarada como elemento fundamental para acumular poder político, por eso no se puede dividir entre hermanos y menos si son mujeres. Está claro que en esas peleas la riqueza está cruelmente por encima de madres y hermanos y que otorga una superioridad jerárquica sobre el ciudadano común.
 
Esa superioridad se mantiene por una incidencia histórica sobre el poder político por fuera de la institucionalidad y por el secreto de casta de que las grandes fortunas tienen permitidas ilegalidades que son duramente castigadas en los ciudadanos comunes.
 
No es teoría. Son las revelaciones que salen revoleadas en esas verdaderas carnicerías intrafamiliares: espionajes, chanchullos, cuentas no declaradas, ocupaciones ilegales de tierra y otras lindezas expuestas como si fuera un cuerpo descuartizado.
 
Si alguien se pregunta por qué la justicia tiende a inclinarse a favor de esta casta, encontrará la respuesta en las revelaciones que chorrean estas disputas. Es una justicia hecha a su imagen y semejanza, que no reconoce, por ejemplo, que en determinadas situaciones el derecho a la propiedad pueda estar mediatizado por otros derechos.
 

 
Es lo que sucedió con la orden de desalojo de Guernica a pesar de que había una negociación pacífica en curso que había podido dar respuesta a las necesidades de la mayoría de las familias que participaban en la toma del terreno. La decisión del juez y los fiscales al apresurar el desalojo y rechazar los pedidos de prolongar la espera, más que hacer justicia, jugó un papel ejemplificador.
 
El macrismo siguió el discurso que Luis Etchevehere armó para politizar la disputa por la herencia y mostró un escenario que exageraba la proliferación de ocupaciones en todo el país para demostrar que si iban por su campo, irían después por el de los demás.
 
La disputa de su herencia en el establecimiento entrerriano Casa Nueva, no tenía ninguna relación con el conflicto en Guernica, pero le convenía equipararlo.
 
Lo único que tienen en común es la decisión de los jueces que en ambos casos se relacionan con la propiedad pero en contextos muy diferentes. Estas decisiones se emparentan con las que tomó otro juez cuando rechazó el decreto de intervención a la empresa Vicentin, que ahora está a punto de desaparecer.
 
Los desalojos de Casa Nueva y Guernica se revirtieron en forma de polémica al interior de las fuerzas que respaldan al gobierno, de la misma manera que antes lo había hecho la expropiación frustrada de Vicentin. En todos los casos, el gobierno optó por aceptar la decisión de la Justicia, lo que algunos entendieron como una muestra de debilidad.
 
Existe una situación real de mucha desventaja porque el gobierno tiene la responsabilidad más pesada frente a la epidemia. Pero en el caso Vicentin, la decisión se tomó sobre la base de un diagnóstico equivocado porque se pensó que el salvataje de la fuente de trabajo sería bien recibido, cosa que no ocurrió. El gobierno no iba a intervenir en el conflicto creado en Entre Ríos porque lo enfocó como una disputa familiar privada.
 
Y en la toma de tierras en Guernica, el gobierno de la provincia, a través del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, se instaló en la toma, se hizo un censo de la población que participaba en el conflicto y de sus reclamos y planteó las respuestas que podía ofrecer.
 
Más del 80 por ciento de las familias aceptaron alguna de las opciones. En el momento del desalojo ya quedaba muy poca gente y la mayoría de los disturbios se produjo en los alrededores.
 
Más allá de la presencia de grupos de activistas opositores, el reclamo que motivó el conflicto tenía una base genuina, no impostada. Y Larroque hizo un gran esfuerzo por encontrar una salida pacífica. Pero la intervención policial en el desalojo ordenado por el juez, frustró el último tramo de esa estrategia.
 
Mauricio Macri quiso colgarse de los conflictos. Se autopercibió aludido por la carta de la vicepresidenta Cristina Kirchner y dijo que estaban dispuestos a dialogar si se respetaba la propiedad privada y otras condiciones. En realidad se adelantó a obstaculizar cualquier posición dialoguista que pueda surgir en Juntos por el Cambio, donde Elisa Carrió y Horacio Rodríguez Larreta respaldaron la designación de Daniel Rafecas como Procurador.
 
La convocatoria de la expresidenta apuntaba a la condición bimonetaria de la economía que siempre desemboca en un cuello de botella crítico, porque Argentina no emite dólares. Y afirmó que la única forma de resolverlo es a partir de un acuerdo de todos los sectores. O sea, que las medidas que se acuerden sean respetadas por todos los gobiernos y las empresas.
 
La carta de Cristina Kirchner circuló cuando el presidente Alberto Fernández ya venía realizando reuniones con los titulares de las corporaciones más grandes como Alfredo Coto, Roberto Urquía, Marcos Bulgheroni, Luis Pérez Companc y Paolo Rocca, parte del famoso círculo rojo que tuvo presencia fantasmal durante el macrismo.
 
La pandemia y la crisis de deuda externa pública y privada que dejó el gobierno de Macri hace que las piezas se muevan con un pragmatismo que quedó expresado en la carta de Cristina Kirchner donde afirmó que "Argentina es el lugar donde mueren todas las teorías" en relación con el dólar.
 
Hay una problemática que atraviesa a la Argentina siempre de maneras inesperadas como sucede con los temas que son importantes y se quiere subestimar. Así sucede con la fuerte marca que ha dejado la violación de los derechos humanos durante la dictadura hace 40 años. Y no provino de las Madres o de los organismos que estuvieron más enfocados en la situación que se generó en Guernica y Entre Ríos.
 
La legisladora radical Patricia de Ferrari pagó con una suspensión por seis meses de su cargo en la legislatura cordobesa por creer que se pueden hacer chistes que más parecen amenazas con relación a esa época. "¿Falta mucho para que aparezcan los falcon verdes para 'impartir' la justicia a la medida ideológica de Grabois y compañía?" publicó en un tuit. Cuando vio que el supuesto chiste le podía costar caro, la mujer pidió disculpas, pero el peronismo ya había votado la sanción.
 
La expresión de la legisladora cordobesa tuvo su correlato porteño en boca de Eduardo Feinman. Cuando se informó que la cifra de muertos por covid-19 había llegado a 30 mil, este personaje publicó "ahora sí, son 30 mil" en referencia a la polémica por la cantidad de desaparecidos durante la dictadura.
 
El tema se renueva, muta y reaparece casi cuarenta años después con tonos que recuerdan al "algo habrán hecho" de la dictadura o en los ecos que dejó la influencia nefasta de Benjamín Menéndez en la sociedad cordobesa. Y esas reminiscencias se asocian a temas trágicos actuales como las víctimas de la epidemia o con los intocables del poder histórico representados en una oligarquía decadente.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

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