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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 18-10-2020 / 09:10
LA MOVILIZACIÓN TRAS UNA SEMANA ARDIENTE

Alberto contra Macri, en IDEA y en la CGT: Un 17 de Octubre con más gente que avatares

Alberto contra Macri, en IDEA y en la CGT: Un 17 de Octubre con más gente que avatares
La fiesta virtual se diluyó pero la militancia disfrutó y activó a través de las redes sociales. Celebró su pertenencia, como también lo hizo Fernández. Se dio manija, seguramente fortaleció la autoestima. En una de esas es hora de pensar movidas menos ambiciosas en tamaño, más frecuentes, igualmente identitarias.
Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán expusieron en el Coloquio de IDEA emitiendo una señal de diálogo y tolerancia. Le contestaron con soberbia, en el límite mismo de faltarles el respeto. Una patota de CEOs macristas corrobora cuán difícil es articular o hasta conversar con el establishment. Y siembra dudas acerca de la conveniencia de ir al pie, a sus cónclaves.
 
La dirigencia sindical le dio una idea a Fernández: el acto de ayer. Resultó muy bien. Las conducciones gremiales aportaron a la movilización. La coalición de gobierno no se cuartea en una coyuntura espantosa. Sentido común, desde ya. La unidad fue clave para volver, es esencial para sostenerse.
 
Sería presuntuoso y prematuro formular un balance de un hecho colectivo tan extraño y sin precedentes como este 17 de octubre. La mezcla de virtualidad y cuerpos dificulta cualquier síntesis. A primera vista, fortaleció al oficialismo en un trance difícil. Siempre suma reencontrarse, auto celebrarse.
 
Las competencias políticas a veces se asemejan a las futboleras. Habrá macristas felices porque a los peronistas se les aguó parte de la fiesta. Un masivo ciberataque derribó los servidores de 75octubres.ar, mientras cientos de miles de compañeros intentaban ingresar para participar del acto por el Día de la Lealtad. Hasta entonces, 7 millones habían visitado el sitio.
 
Brotarán discusiones clásicas, sobre el número de participantes. Las hay cuando son presenciales y se puede estimar cantidad de personas por metro cuadrado. Cuando los participantes van en auto se puede sanatear más, casi hasta el absurdo. Pero fueron miles y miles los vehículos que recorrieron las principales ciudades del país.
 
En todo caso, el oficialismo concretó una primera salida, festiva y no violenta, que fue in crescendo durante todo el día. Con el ensayo general de ayer a la vista nadie duda de que el peronismo congregará multitudes presenciales cuando las circunstancias lo permitan. 
 

 
El presidente Alberto Fernández arrancó con su discurso antes de la hora fijada. Hasta en eso fue extraña la jornada. Claro que la mayor anomalía, pongalé, fue el ataque a la web 75octubres. Como uno es garantista no acusará penalmente a nadie. Como no es ingenuo, imagina quiénes fueron.
 
Para el oficialismo quede tal vez una lección: el adversario o el enemigo juegan y son duros. Ni da para indignarse por lo de este sábado: incurren en conductas mucho peores que el hackeo como diremos líneas abajo.
 
En el Salón Felipe Vallese de la Confederación General del Trabajo (CGT) AF destacó el valor de la unidad peronista, predicó contra el odio, desestimó la opción "anti". Eludió la confrontación binaria, transmitió serenidad.
 
"Somos los gobernantes de la pandemia" autorretrató abarcando a los gobernadores justicialistas, incluido el cordobés Juan Schiaretti, muy chúcaro para esos convites que acompañó por Zoom.
 
Se suponía que el peronismo volvería y sería millones de avatares. Quedó para otra oportunidad. Pero muchedumbres de argentinos en todo el país salieron a la calle, formaron caravanas, tocaron bocinas, le metieron altavoz a la Marcha.
 
Aún en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tan huraña hacia el peronismo. Ni qué hablar en barrios populares, en ciudades de conurbanos. Las cacerolas resuenan más en determinados parajes y estratos sociales. La marchita y el bombo conservan sonoridad de clase.
 
Los camioneros conducidos por Hugo Moyano se desplegaron en las avenidas. Los taxistas se dejaron ver, con esos colores es sencillo.
 
La fiesta virtual se diluyó pero la militancia disfrutó y activó a través de las redes sociales. Celebró su pertenencia, como también lo hizo Fernández. Se dio manija, seguramente fortaleció la autoestima. En una de esas es hora de pensar movidas menos ambiciosas en tamaño, más frecuentes, igualmente identitarias.
 
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Gestión, "política", calle:
 
"Vamos a salir" propuso el Presidente y comparó a la pandemia con el terremoto de San Juan. Fernández convive con la tragedia: recibió un país devastado y topó con la pandemia a poco de asumir. Desde entonces el primer objetivo es minimizar daños, elegir paso a paso el mal menor. Se atraviesa la peor etapa de la peste. Las medidas económicas de alivio no bastan.
 
Hace bastante rato que el gobierno no mete un gol, por ahí desde el cierre del canje de deuda con bonistas privados. Los escollos son tremendos, la oposición obstruccionista, el establishment juega la suya apostando a la devaluación.
 
De cualquier forma, cuando se conversa informalmente con la primera línea del oficialismo, surgen coincidencias: falta gestión, falta "hacer política". Sumar voluntades, construir consensos en opinión pública, trenzar mejor en el Congreso.
 
Las carencias apuntan al espejo, fuerzan a hacer autocrítica como la que motivó la formación del Frente de Todos (FdT). Faltaba, todavía (ayer hubo apenas un ensayo) disputar el espacio público.
 
Se chimenta que largó la carrera electoral para 2021. Chocolate por la noticia. Con comicios cada dos años, se vive en campaña permanente. El oficialismo cuenta con una ventaja o, quién sabe, un karma. En sistemas políticos estables, las elecciones las ganan o las pierden los gobiernos.
 
Casi siempre se los evalúa por las realizaciones. "La gente" analiza sus intereses y se pronuncia. No lo resuelve un año antes de la votación pero ese veredicto se va construyendo todos los días.
 
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Conserve su derecha:
 
Es valioso que el oficialismo se cuide de salir a la calle. Es racional que lo anhele: el espacio público sirve para construir poder. Hasta la derecha argentina lo sabe y ejercita desde hace años: Blumberg, "el campo", el tramo final de la campaña electoral macrista de 2019.
 
Hasta ayer Juntos por el Cambio (JpC) sacaba ventaja por monopolizar la revuelta callejera. Avanzaba por dos flancos. Mientras ostentaba su desdén por las reglas de cuidado sanitario afirmaba (de distintos modos) su versión del clásico "si este no es el pueblo/el pueblo donde está".
 
No es para tanto. Ni ahí. De todas maneras, participaron miles de argentinos en el banderazo del 12 de octubre, en especial en la CABA y en Córdoba. Al día siguiente, en esa ciudad muchos cambiemitas fueron a hisoparse gratis por cuenta y orden del estado provincial.
 
Una confesión implícita que contradice sus consignas: el peligro de contagio acecha, las aglomeraciones lo potencian. Los negacionistas precavidos se negaron a ellos mismos... un lujo que podían darse tras demostrar su fuerza.
 
La derecha autóctona profiere proclamas genéricas, difusas. No todas, hay una muy precisa: quieren ver presos a sus adversarios políticos. A la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner antes que a nadie.
 
Hoy se vota en Bolivia. El ex presidente Evo Morales fue perseguido, su libertad y acaso su vida estuvieron en peligro. Alberto Fernández le concedió asilo. El ex presidente brasileño Lula da Silva estuvo encarcelado, fue proscripto. Al ecuatoriano Rafael Correa le armaron una versión local de la causa de los cuadernos y lo excluyeron con trampa de la competencia electoral.
 
Cristina evitó ese destino latinoamericano. Confluyeron, seguramente, varios factores, entre otros la decisión de los senadores peronistas de no desaforarla desde que ocupó una banca a fines de 2017.
 
Pero si hacemos un repaso cronológico, el primer aval, el primer freno a la persecución fue el apoyo multitudinario que la despidió el 9 de diciembre de 2015 y que la acompañó a la primera citación propinada por el juez federal Claudio Bonadio.
 
La concurrencia rebasó la zona de Retiro rodeando el serpentario de Comodoro Py. El apoyo temprano, en los primeros meses de 2016, desafió al tropel de dirigentes peronistas que le daban la espalda a CFK transitando por la ancha avenida del medio. O que la enfrentaban desde la vereda de enfrente. En el primer choque bancaron las bases y un sector de la militancia... después se fueron acomodando las cargas.
 
Desde el vamos, la calle y las plazas le complicaron la existencia al ex presidente Mauricio Macri, mucho antes de que el peronismo se anoticiara de la necesidad de la unidad, asumiendo que sin Cristina no se podía.
 
La derecha nativa la quiso encanar, aunque tal vez le dio hándicap los dos primeros años. Es propensa a encarcelar a sus rivales, cualquiera se da cuenta. Básicamente porque lo ha hecho y sigue intentándolo aún como opositora.
 
Milagro Sala sigue presa sin condena firme desde 2016. La Corte Suprema demora un pronunciamiento, deja dormir al expediente. El club de juristas cambiemitas (confesos o camuflados) brama por los "tres jueces federales desplazados" pero guarda silencio respecto de la dirigente social.
 
El diputado Waldo Wolff y el fiscal Carlos Stornelli, merecen un párrafo propio en esta reseña.
 
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Dos inquisidores en acción:
 
Wolff denuncia a tres periodistas por informar, dos como cronistas uno como editor de El Destape: Ari Lijalad, Franco Mizrahi, Roberto Navarro. Solidaridad para los colegas a quienes se acusa, para colmo, en base a datos falsos. Wolff y un conjunto de legisladores macristas quieren criminalizar la libertad de expresión. Cárcel para "los otros", de nuevo.
 
Carlos Stornelli, fiscal de La Nación (del diario, se entiende), promueve una denuncia penal contra la Defensora del Público Miriam Lewin. Su presentación es técnicamente una vergüenza. El modo en que está redactada, un encefalograma del fiscal: casi una línea recta.
 
Alusiones al Medio Evo, a la Mazorca. Dispendio generoso de signos de admiración. No se molesta en ofrecer una evidencia, una cita de derecho. El objeto del furor es el Observatorio NODIO, uno de tantos en el planeta, en especial en las democracias occidentales.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti le dio una lección de derecho en pocas horas. Repasó la experiencia comparada, le exigió que cumpliera con su carga acusatoria señalando los hechos en que se funda.
 
Le señaló que no aporta "ningún elemento que evidencie siquiera hipotéticamente el perjuicio alegado". Remató "nada hizo para explicar por qué entiende que los hechos ocurrirían del modo en que lo dictan sus predicciones". En otras palabras: labure de fiscal, doctor.
 
Stornelli perdió esa costumbre. Funge de inquisidor. Como tal prepeó con la ley del arrepentido, apretó acusados para forzarlos a buchonear a funcionarios o "empresarios K". Los encerró en celdas hediondas, los chantajeó con dejarlos meses o años. El prófugo recordman, hizo un nuevo papelón. Se lo ve sacado, tendría que calmarse. En ejercicio de su idiosincrasia, agredió a un periodista.
 
***
 
Logro al cubo:
 
La disputa por el Olimpia de Platino en macrismo explícito hervía. Mauricio Macri, un deportista al fin, decidió salir a la pista. Rompió el silencio, una vez más. Recorrió sets amigables, pronunció frases para enmarcar. "No logramos lograr ese logro" constituye un hallazgo o un logro si usted prefiere.
 
El ex presidente culpó a ex integrantes de su equipo, a aliados. Reincidió en monsergas sobre el populismo. Resolvió que "mi gobierno económico" finalizó en agosto de 2019. Dibujó estadísticas sobre pobreza o crecimiento tan burdas como la frase de los logros.
 
Los aliados marcaron distancias, cada cual atendiendo a su juego.
 
El Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta está en carrera. Su gestualidad apunta a diferenciarse tanto de "Mauricio" como del Presidente aunque no lo diga. La ex gobernadora María Eugenia Vidal intenta hacer del silencio un arma cargada de futuro.
 
JpC disiente pero no se fragmenta, la conveniencia común cohesiona. El oficialismo carece de habilidad y de operadores para mortificarlo por líneas internas o para atraer personajes desencantados. Macri y Vidal, a esta altura de sus mandatos, habían sido más pícaros, más eficaces. Sacaron provecho de las discordias peronistas y del apuro de varios compañeros para jubilar a Cristina.
 
***
 
A polarizar, a polarizar:
 
Alberto Fernández es pasional, se sulfura o emociona rápido. Sin embargo, sus réplicas a Macri provienen más del cálculo que de la bronca. El presidente y su elenco suponen que ese rival los favorece, que polarizar con MM es pura ganancia.
 
Quid pro quo: Macri hace la misma cuenta. Si ambos contendientes buscan lo mismo, uno se equivoca. Por lo menos uno. No está escrito en la piedra que la polarización extrema del año pasado perdure en las elecciones parlamentarias de medio término.
 
Los legisladores se eligen en 24 comicios, uno por provincia. Se abren oportunidades para terceras fuerzas, crece la influencia de los gobernadores.
 
Se renueva la mitad de los diputados, quienes entraron en 2017 cuando el macrismo hizo una gran elección y el peronismo (dividido en facciones) logró floja cosecha. Así mirado el Gobierno tiene chances de conservar su bancada o de mejorarla... si no hay virajes bruscos del electorado.
 
Se reemplazan senadores de ocho provincias, un tercio del total. Dos para primera minoría, uno para la segunda. Número corto, peliagudo que haya cambios catastróficos. Complicado que el FdT pierda su mayoría. Casi imposible que consiga los dos tercios.
 
En esta semana ardiente los dos bandos juegan a la polarización. En el cuarto oscuro el Gobierno será juzgado más por lo que hizo que por la herencia que dejó Macri.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
La Opinión Popular
 

14-02-2026 / 10:02
Hace 12 meses, Javier "el Loco" Milei promocionó el lanzamiento de la memecoin $Libra: hizo perder decenas millones de dólares a inversores en distintos continentes. Quedan flotando en el aire al menos 20 preguntas distintas que el Jefe de Estado debería responder, pero en la causa $Libra, en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano quienes aún no han citado a ninguno de los sospechosos.
 
La inacción llegó a tal punto que la Sala I de la Cámara Federal que le imprimiera celeridad a una acción que tiene como imputados al norteamericano Hayden Davis y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Por el escándalo están denunciados también el propio Jefe de Estado; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el empresario Julian Peh y Sergio Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
 
1-¿Por qué dijo que consiguió el código alfa numérico para hacer la inversión desde internet si esa fuente de números y letras nunca había tomado estado público antes que él posteara? Ahora, se sabe que el mensaje exclusivo nació en Dallas y contenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números.
 
Servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. Sin ese mensaje, el precio del token no se hubiese disparado. - ¿Por qué el ex jefe de gabinete Guillermo Francos tampoco respondió cuando fue citado por el Congreso Nacional cómo accedió Milei al "contrato"? La respuesta del experimentado funcionario fue tan escueta como inverosímil: "No sé dónde estaba ese código".
 
2-Si $Libra se creó el 14 de febrero a las 18:38 horas. ¿Cómo puede ser que a las 19:00 horas (22 minutos más tarde) 74 billeteras compraron US$ 13 millones en cripto antes del tuit de Milei? ¿Tenían información privilegiada? Uno de los grandes ganadores del truco financiero embolsó US$ 8 millones en ganancias. Cabe recordar que el tuit del Jefe de Estado se produjo a las 19:01, apenas un minuto después que las posiciones estuvieron consolidadas.
 
3-¿Por qué borró su posteo a las 00.36 horas del sábado 15 de febrero si la baja estrepitosa de la cotización ya llevaba más de 4 horas "masacrando" inversores que confiaron en Milei a lo largo y ancho de todo el mundo? Alcanzó un monto de US$ 280 millones la recaudación en apenas 5 horas de la nueva cripto.
 
4-¿Por qué su posteo se materializó un viernes de San Valentín a una hora de la tarde/noche cuando los mercados estarían cerrados hasta las llegada del lunes 17 de febrero de 2025?
 
5-¿Por qué promocionó un producto de un "empresario" como Hayden Davis, quien ya tenía antecedentes negativos en el mercado cripto? Este pseudo financista, minutos después de la publicación de Milei en redes, hizo movimientos de blockchain: 2 transferencias por US$ 507.000 cada una enviadas a una billetera virtual perteneciente a un hombre de 75 años, señalado como intermediario en la conversión de criptos a moneda tradicional.
 
6-¿Tampoco conocía los antecedentes de Novelli y Terrones quienes estuvieron involucrados en "esquemas ponzi"?
 
7-¿Por qué no se pusieron los hermanos Milei a disposición inmediata de la justicia y la comisión parlamentaria investigadora del caso? ¿No hubiera ayudado su completa colaboración en lugar de plantear chicanas para evitar que Karina tuviera que comparecer en el Congreso Nacional?
 
8-¿No le llamó nunca la atención que todos los involucrados en $LIBRA haya escogido el silencio absoluto frente a los requerimientos de la Comisión Investigadora y todavía no fueron citados por la Justicia?
 

13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
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