A la una de la mañana del 18 de octubre de 1945, cuando termina la concentración en la Plaza de Mayo, manifestantes encabezados por jóvenes nacionalistas lanzan piedras y rompen los vidrios de las ventanas del diario antiperonista Crítica.
 
Desde la terraza, los pistoleros que custodiaban el edificio disparan sus armas. Parapetados detrás de árboles y las mesas de un bar, algunos militantes responden al fuego. El tiroteo dura hasta las tres de la mañana. Cuando todo termina, en la calle quedan cincuenta heridos y dos muertos.
 
Así, es asesinado Darwin Passaponti de un balazo en la cabeza. Tiene 17 años, es alumno del Colegio Normal Mariano Acosta y militante nacionalista. El otro joven muerto se llamaba Francisco Ramos, tenía 21 años y no hay más datos acerca de él. Ese día nace el peronismo y también el gorilismo violento.

Escribe Blas García


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Sociedad e Interés General - 17-10-2020 / 19:10
EN LA NOCHE DEL 17 DE OCTUBRE DE 1945 SON ASESINADOS PASSAPONTI Y RAMOS (Nota XI)

Primeros Mártires de la naciente Juventud Peronista

Primeros Mártires de la naciente Juventud Peronista
 
Desde sus inicios, definirse militante peronista es incluirse en una tradición que privilegia un pasado de luchas y sacrificios. Nunca fue fácil ser militante peronista. No lo fue en el '45, en el '55, ni en el '73. El nuevo movimiento político, nacionalista, popular y antiyanqui, recién daba sus primeros pasos y ya tiene sus primeros mártires.

A la una de la mañana del 18 de octubre de 1945, cuando termina la concentración en la Plaza de Mayo, manifestantes encabezados por jóvenes nacionalistas lanzan piedras y rompen los vidrios de las ventanas del diario antiperonista Crítica.
 
Desde la terraza, los pistoleros que custodiaban el edificio disparan sus armas. Parapetados detrás de árboles y las mesas de un bar, algunos militantes responden al fuego. El tiroteo dura hasta las tres de la mañana. Cuando todo termina, en la calle quedan cincuenta heridos y dos muertos.
 
Así, es asesinado Darwin Passaponti de un balazo en la cabeza. Tiene 17 años, es alumno del Colegio Normal Mariano Acosta y militante nacionalista. El otro joven muerto se llamaba Francisco Ramos, tenía 21 años y no hay más datos acerca de él. Ese día nace el peronismo y también el gorilismo violento.

Escribe Blas García



A la una de la mañana del 18 de octubre de 1945, cuando termina la concentración en la Plaza de Mayo, manifestantes encabezados por jóvenes nacionalistas lanzan piedras y rompen los vidrios de las ventanas del diario antiperonista Crítica.
 
Desde la terraza, los pistoleros que custodiaban el edificio disparan sus armas. Parapetados detrás de árboles y las mesas de un bar, algunos militantes responden al fuego. El tiroteo dura hasta las tres de la mañana. Cuando todo termina, en la calle quedan cincuenta heridos y dos muertos.
 
Así, es asesinado Darwin Passaponti de un balazo en la cabeza. Tiene 17 años, es alumno del Colegio Normal Mariano Acosta y militante nacionalista. El otro joven muerto se llamaba Francisco Ramos, tenía 21 años y no hay más datos acerca de él.
 
Darwin Passaponti es un joven dirigente de estudiantes secundarios, quien iba al frente de chicas y muchachos regresando de la Plaza de Mayo, expresando su alegría después de concluida la movilización popular y de escuchar a Juan Perón, al jefe liberado.
 
Del bando agresor, luego de la intervención policial y del Regimiento 3, se detuvieron a los atacantes pertenecientes al diario Crítica y se secuestraron todas las armas.

Passaponti había demostrado sobradas condiciones de líder, de luchador incansable que trasmitía entusiasmo a sus compañeros y en un poema, del que damos una parte, dedicado a este joven luchador se dice:
 
Quise cruzar la vida 
con la luz del rayo 
que el espacio alumbra, 
seguro de no vivir más que un instante, 
seguro de no morir debilitado. 
Así como el rayo, 
corto, breve y soberano".

 
Escribe: Blas García

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26-10-2020 / 20:10
El 27 de octubre de 2010, en El Calafate, muere Néstor Carlos Kirchner. Fue una figura política decisiva en la Argentina de los últimos tiempos. Su muerte llegó en forma sorpresiva y además de generar intensos efectos emotivos, también provocó un fuerte impacto político.
 
Su Gobierno, el mejor desde el retorno de la democracia, generó un estilo que rescató la política del descrédito en que había caído, privilegió una decidida militancia social y juvenil, jerarquizó la figura presidencial y su autoridad, amplió el poder del Estado, reconstruyó la autonomía nacional. Significó un cambio total respecto al nefasto modelo neoliberal que se implantó con el golpe militar de 1976, se profundizó en la década de los '90 con el menemismo, explotó con la crisis de 2001 y terminó con el nefasto gobierno radical de la Alianza. 
 
Néstor Kirchner estableció un tipo de cambio alto para favorecer las exportaciones, dispuso tasas de interés bajas para promover la industria y aumentos reales de salarios para impulsar el mercado interno. Todas esa medidas, que conformaron el "modelo K" y dieron buenos resultados, no existen más.  
 
Hoy todos debemos reconocer de Néstor los logros concretos de su gestión, como: el crecimiento económico; el desarrollo de la industria nacional y la importante contracción de la tasa del desempleo; las mejoras salariales en la mayoría de las actividades, que superaron las proyecciones inflacionarias; el auge del consumo y el crédito; la ampliación de los beneficios jubilatorios para personas que no habían hecho aportes; la función activa del Estado desplazando al "mercado".
 
Además, el discurso reivindicativo, nacional y popular, frente a las grandes corporaciones empresariales y a organismos internacionales como el FMI; la renovación de la Corte Suprema; el desendeudamiento con el Fondo Monetario Internacional; la política de Derechos Humanos y la nulidad de las leyes de obediencia debida: la integración regional... Por todo esto, ya tiene un lugar en la historia, con toda justicia.
 
El día que murió Kirchner nació el cristinismo, que no sumó más sectores en la construcción política heredada. En el marco del cambio de aliados, Cristina Fernández desplazó a peronistas y sindicalistas, dándole protagonismo a sectores de izquierda, encerrándose en su círculo íntimo, en el cual Máximo y La Cámpora pasaron a tener una influencia decisiva en asuntos de gobierno.

Cristina no pudo continuar el modelo kirchnerista. Prueba de ello son la pérdida de los superávit gemelos, el aumento de la pobreza, la persistente inflación, la recesión económica, la baja en el consumo y la pérdida de puestos de trabajo, durante los últimos años de su administración. El resultado fue la derrota de 2015.

A pesar que en este proceso se colaron nichos de corrupción política, como consecuencia de una dilatada permanencia en el poder, el descuido en el reclutamiento de colaboradores y el escaso control de su irregular cuadro de funcionarios, que contravino objetivos y rumbo, la derecha gorila argentina utiliza esto para evitar la discusión política de fondo y negar la historia.
 
Jamás, hechos de corrupción de funcionarios puede ser la referencia esencial para juzgar gobiernos o etapas políticas. Siempre es más importante lo que hicieron y porque hicieron. La Privatización de YPF por Menem, la Reforma Laboral de De la rua o el endeudamiento de Macri son más dañinos que las coimas a algunos funcionarios. Los escándalos personales impactan en la gente común pero las grandes decisiones económicas y políticas gravitan mucho más.
 
El móvil actual de la operación cultural, política y mediática anti-kirchnerista es tapiar la discusión sobre las políticas públicas de Kirchner. Los medios lo ponen en manifiesto en todo momento para cubrir o conceder espacios secundarios a los terribles daños que causaron las medidas neoliberales del gobierno de Macri. Se concentran en aspecto del pasado para no hablar del presente. Pretenden ocultar los derechos populares alcanzados y la presente anulación de esos derechos.
 
Que siempre haya existido corrupción no exculpa a nadie, pero es gorila, despectivo y discriminador reducir un ciclo riquísimo como el kirchnerismo  a un conjunto de episodios de corrupción. Lo que se denuncia no invalida las realizaciones populares ni la clara orientación justicialista de su gobierno. El peronismo provoca adhesiones racionales y genera pasiones. Quienes no las comparten tienen dificultades serias para entenderlas, ni qué decir admitirlas.

Hoy, cuando se pretende minimizar o anular las realizaciones de Néstor Kirchner, lo cierto es que ha marcado un antes y un después. Es parte fundamental en la realidad argentina, vive en el corazón de su pueblo, porque puso nuevamente en marcha un proyecto político peronista transformador que forjó nuevos derechos, en la pelea por la igualdad y la equidad social, en la lucha permanente de la causa nacional y popular por: la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social, contra el neoliberalismo antipopular.
 
Por Blas García



26-10-2020 / 20:10
26-10-2020 / 09:10
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24-10-2020 / 18:10
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