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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 16-10-2020 / 10:10
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Que la brecha del dólar no tape la cinchada distributiva

Que la brecha del dólar no tape la cinchada distributiva
Una devaluación oficial de un salto como sugiere en voz baja la UIA o un desdoblamiento cambiario formal como el que impulsan Jorge Brito y otros banqueros comprimirían aún más los salarios, que vienen de perder dos años seguidos por paliza frente a la inflación.
Parece un trabalenguas pero no. Mientras la brecha entre el dólar oficial y el paralelo concentra todas las miradas, la puja distributiva empieza a asomarse detrás como si en la foto de la crisis faltara un protagonista. Subyace en el muro que los gerentes de IDEA llenaron de lamentos y también en la marcha (mitad virtual, mitad real) que convoca para este sábado la CGT.
 
Se atisba en la mezquina recomposición que avaló el Gobierno para el salario mínimo y también en la admisión presidencial de que la rebaja de retenciones no alcanzó para que los agroexportadores liquiden las divisas que necesita como agua el Banco Central.
 
Aunque en el círculo rojo les hagan todas las preguntas a los especialistas en finanzas, las respuestas que faltan son cada vez más políticas.
 
¿Cómo planea repartir Alberto Fernández los costos de la reconstrucción post-pandemia, si no es incluso demasiado optimista seguir llamándola así? ¿Cómo le quieren doblar el brazo hacia un lado o hacia el otro los que sienten que ahora pueden? Dos momentos del miércoles alcanzan para describir hasta qué punto se tensó la cuerda de la cinchada.
 
Por un lado, la audacia de los ejecutivos y lobistas que se animaron por primera vez -quizá mareados por la virtualidad- a abuchear en vivo y sin esconderse a un Presidente que les dirigía la palabra, algo casi inédito desde aquel discurso de Raúl Alfonsín en la Rural.
 
Por otro, la decisión de Hugo Moyano y la Corriente Federal de convocar a una caravana de vehículos para evocar mañana el mito fundacional del peronismo y desmentir que Mauricio Macri y sus seguidores hayan "ganado la calle". Un apoyo pero también una aglomeración que desde Olivos habían pedido abiertamente evitar.
 

 
El precio del dólar oficial (al que se atan los precios en primera instancia) y la brecha con los paralelos (que alimenta directa e indirectamente las expectativas de suba del oficial) son el campo de batalla de esa puja.
 
Una devaluación oficial de un salto como sugiere en voz baja la UIA o un desdoblamiento cambiario formal como el que impulsan Jorge Brito y otros banqueros comprimirían aún más los salarios, que vienen de perder dos años seguidos por paliza frente a la inflación, y representarían una transferencia de ingresos -adicional- hacia quienes atesoran dólares o producen bienes con valor atado a la divisa.
 
Pero a la vez, la cotización del billete verde también es el escenario donde se dirime la puja entre fracciones del empresariado.
 
Es un problema estructural de la Argentina que resolvieron los estadounidenses en la batalla de Gettysburg, cuando el norte industrial se impuso decisivamente al sur agrario y rentista, los japoneses casi en simultáneo, con la restauración Meiji, o los alemanes con Otto Von Bismarck. También lo saldaron los brasileños durante su dictadura, cuando el polo fabril de San Pablo sometió a los fazendeiros.
 
El "empate hegemónico" que describió Juan Carlos Portantiero para el cuarto de siglo que siguió al derrocamiento de Perón. Un empate donde ninguno de los sectores de la burguesía argentina logró imponer sus intereses al resto ni legitimarlos ante la sociedad civil.
 
Tanto la agroexportadora tradicional como la fabril mercadointernista como los tecnócratas a cargo de gestionar el capital extranjero vetaban los proyectos de los demás, pero no conseguían imponer los suyos. Desempató la dictadura con su genocidio y también con su industricidio.
 
 
Aprietes y bloopers
  
El tironeo en torno al dólar viene a actualizar esa puja. En términos reales, su valor oficial debería subir a $100 para empatar el de Néstor Kirchner durante todo su mandato. Un dólar que durante esos años se mantuvo "recontra alto", como decían los devaluadores en las postrimerías de la convertibilidad.
 
De ningún modo a $171, el récord que tocó ayer el blue, ni a los $167 del contado con liqui ni a los $156 del dólar bolsa. Y ojo: tampoco a los $136 que pagan los ahorristas que todavía pueden acceder al "dólar ahorro", doble impuesto mediante.
 
¿A qué precio empezarán a vender dólares los argentinos que los tienen guardados, tanto bajo colchones como en cajas de seguridad o cuentas en el exterior?
 
Si el problema no es que falten divisas en el país sino en las reservas del Central, como sugiere internamente Mercedes Marcó del Pont ¿cuánto más hace falta para que la codicia le gane al miedo y empiece a reeditarse aquel círculo virtuoso nestorista que ahora se reivindica unánimemente? ¿Cuánta más devaluación de los sueldos? ¿Cuánta "paciencia", como la que pidió resignada Cecilia Todesca?
 
La situación, desde ya, es muy distinta a la de aquel dólar recontraalto. Martín Guzmán apenas ganó tiempo con la deuda, porque los vencimientos a partir de 2024 son cuantiosísimos. La emisión de pesos era un problema también en 2005 pero porque el Banco Central compraba dólares, justamente para mantenerlo caro.
 
Escudado en que recién estaba "saliendo del infierno", Néstor Kirchner amarrocó un superávit fiscal del 3%, algo impensable en plena pandemia y con el Estado sosteniendo la economía en todo el planeta.
 
También pudo sacarse de encima la tutela del FMI, que ahora lejos de irse empieza a recordarle a Fernández que le debe 44 mil millones de dólares. Y a preguntarle abiertamente, como esta semana desde Washington y la semana pasada en algunas de las reuniones más tensas de sus enviados con ministros, cómo piensa pagarlos.
 
No es el único apriete del mundo de las finanzas. En las últimas tres semanas hubo una ola de ventas de bonos ajustados por CER y compras de dólares en el "contado con liqui". Quienes la llevaron adelante especulan con que se viene una devaluación oficial y que eso no va a ordenar la puja sino a desordenarla, porque se trasladará a precios y luego a costos.
 
Pero al mismo tiempo quedan en el país unos U$S 8.000 millones de grandes fondos de Wall Street que vinieron a pedalear en la bicicleta financiera de las LELIQ y que siguen atrapados por el cepo. Ahí anida la presión sobre la brecha, según coinciden Miguel Pesce, Todesca, Marcó del Pont y también Sergio Chodos, hombre clave del equipo de Guzmán.
 
A esos fondos, Pesce les entornó la puerta de salida al paralelo cuando les bloqueó operar directamente a través de agentes de Bolsa. Pero ahora quiere cerrársela del todo, porque siguieron pugnando por salir a través de fondos de inversión de bancos y eso disparó el precio del "contado con liqui".
 
Ahí está la grieta interna hoy: Guzmán sugiere lo contrario, apuntalado desde el mercado por colegas como Emmanuel Álvarez Agis. Abrirles esa puerta entornada a los demandantes para que también entren oferentes.
 
En el medio aparecen propuestas inviables, como la de los agroexportadores que pretenden liquidar una parte de la cosecha al precio del "contado con liqui" y aseguran que así bajaría. Tampoco ayudan bloopers como el del decreto 790/2020, que rebajó las retenciones al complejo sojero.
 
Como su artículo 1º está mal redactado, les permite que con la alícuota de octubre exporten en diciembre e introduce así un estímulo para que sigan sin exportar. Ayer mismo, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), le envió una carta de dos páginas a la titular de la Aduana, María Silvia Traverso, con cuatro preguntas sobre el texto del decreto.
 
 
La IDEA fija
  
No parecen tensiones que puedan administrarse sin conflicto. La cuestión es el voltaje al que llegará ese conflicto. El desprecio por la investidura presidencial que se vivió en el coloquio virtual de IDEA y el tono de la arenga antikirchnerista de Mauricio Macri en su regreso a la arena pública no parecen buenos augurios.
 
En el coloquio siguen sin participar los verdaderos dueños de la Argentina, que prefieren enviar a sus gerentes de marketing o de relaciones corporativas y que lo sienten como un lobby devaluado desde que dejaron de asistir funcionarios con los cuales confraternizar.
 
Este año, para peor, la pandemia lo forzó a sacrificar un roce de cuerpos que atraía como la miel a las abejas a muchos y muchas que viven del devaluado oficio periodístico: el contacto con los administradores de pautas publicitarias privadas.
 
Sin voces nuevas ni ideas disruptivas, el encuentro se hundió en su propia espiral militante. Sobre Fernández, mientras hablaba, un consultor escribió en el muro que "su palabra está tan devaluada que no es creíble". Otro le sugirió "que se junte con sus compañeros competentes".
 
El propio Miguel Blanco, director de Swiss Medical y capitán del Foro de Convergencia Empresarial, apuntó que "sostener que la intervención de la burocracia estatal puede agregar competencia en un sector tan dinámico como las telecomunicaciones es ignorar los efectos negativos de 70 años de intervencionismo estatal en sectores como la energía".
 
Lo llamativo, más que la indisimulada impronta neoliberal de los discursos y la nostalgia por altri tempi -a fines de 2010, los asistentes al coloquio eligieron por abrumadora mayoría al de Carlos Menem como el mejor gobierno democrático de la historia-, fue la locuacidad de los managers. Para explicarla hay que volver a la historia: IDEA nació en los años 60, justamente para terciar en ese empate de Portantiero. Son las multinacionales que también se acomodan en la cinchada.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
La Opinión Popular
 

20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

19-01-2026 / 18:01
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
 
La sintonía entre Milei y Trump se consolidó rápidamente. El presidente argentino convirtió a Estados Unidos en su principal destino internacional, con 15 viajes en lo que va de su gestión, y definió a ese país, junto con el gobierno genocida de Israel, como socios prioritarios. En paralelo, la Argentina comenzó a votar en bloque con Estados Unidos en los organismos internacionales y a respaldar su estrategia en Medio Oriente, dejando de lado cualquier margen de autonomía diplomática.
 
Desde la Casa Blanca llegaron gestos políticos y financieros de alto impacto. Trump recibió a Milei en Washington, impulsó señales públicas de respaldo a su programa económico neoliberal y apoyó a la Argentina en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
 
Además, el Tesoro yanqui desembolsó cerca de 20.000 millones de dólares para apuntalar la situación financiera del país en la antesala de las elecciones legislativas de octubre, una decisión que generó fuertes críticas internas en Estados Unidos, especialmente entre productores agropecuarios y sectores de la oposición. Ese rescate financiero no fue gratuito. Para Trump, el auxilio económico funcionó como una forma de asegurar lealtad política neocolonial en un momento en el que busca recuperar influencia del Imperio en el continente.
 
Para Milei, el respaldo tuvo un carácter vital, tanto para sostener su programa económico anarco capitalista en crisis como para reforzar su posición interna. La contracara fue una política exterior cada vez más subordinada, con gestos concretos de alineamiento estratégico y escasa distancia frente a las decisiones más agresivas de Washington.
 
En el plano económico y geopolítico, la relación también se inscribe en la disputa global entre Estados Unidos y China. Las reservas de hidrocarburos y de minerales estratégicos de la Argentina se volvieron un factor central para la Casa Blanca, que busca garantizar que esos recursos queden bajo el control de gobiernos políticamente afines. Al mismo tiempo, el éxito o fracaso del modelo económico de Milei es observado como una pieza clave para frenar la expansión de proyectos alternativos en América latina.
 
Sin embargo, no todo el impacto de esta sociedad es positivo para la Argentina. Las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio afectan directamente a sectores industriales locales, y la dependencia del respaldo financiero externo deja al país expuesto a cambios bruscos en el humor político de Trump. La relación es marcadamente asimétrica: mientras Milei necesita imperiosamente el apoyo de Trump para sostener su gestión, para el presidente yanqui la alianza es útil, pero no determinante.
 
Pero el vínculo entre dos líderes de perfil confrontativo y decisiones imprevisibles deja abierto un interrogante central: qué ocurrirá cuando aparezcan los primeros desacuerdos de fondo y hasta dónde está dispuesta la Argentina a ceder autonomía para sostener una alianza que, en los hechos, favorece mucho más a la estrategia global de Estados Unidos que al desarrollo soberano del país. Este miércoles, Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. Buscará mostrarse como el mejor alcahuete de Trump.
 
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