La Opinión Popular
                  14:36  |  Viernes 27 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-10-2020 / 10:10

Tenemos un empresariado que no cambia de IDEA ni tiene muchas

Tenemos un empresariado que no cambia de IDEA ni tiene muchas
El tradicional evento del establishment ni es coloquio, ni abundan las ideas, así fuera con minúscula. El autodenominado Coloquio de IDEA funciona como una especie de Tedeum laico en el que se catequiza a los gobernantes, se les baja línea, En el colmo del tupé, se les dan directivas sobre gobernanza y ética política.
El tradicional evento del establishment ni es coloquio, ni abundan las ideas, así fuera con minúscula. El autodenominado Coloquio de IDEA funciona como una especie de Tedeum laico en el que se catequiza a los gobernantes, se les baja línea, En el colmo del tupé, se les dan directivas sobre gobernanza y ética política.
 
Los presidentes peronistas, con toda lógica, esquivan el convite al cónclave. Mejores o peores son representantes del pueblo, con legitimidad democrática. Quienes les tiran la manga en los pasillos, hacen lobby, los ningunean en los quinchos y los señalan con el dedito desde el púlpito, son ciudadanos comunes sin eminencia ética. Se expresan como defensores de la (su) propiedad privada, jamás de intereses colectivos.
 
La reforma laboral se sostiene como fantasía húmeda de los capitalistas autóctonos. En la coyuntura el Fondo Monetario Internacional (FMI) no se entusiasma con la propuesta. Dejaron claro que la reforma (entendida como quita de conquistas) no está entre sus planes. Es un consumo de cabotaje.
 
La dictadura, el neoconservadorismo de los 90 y fin del siglo pasado. El macrismo. Los dueños del poder pagan con generosidad a gurúes para que defiendan sus proclamas. Cabe reconocer que es una astucia aunque asombra que crean las falacias que les han encargado.
 
La disparidad de fuerzas fomenta razonamientos brutales, insustentables. Opinadores o periodistas o capitalistas arrogantes explican que para que haya menos pobres deben existir más ricos. Cuanto más ricos, mejor. El pavadómetro trepa a sus marcas máximas. El devenir de este siglo, en especial a partir de la crisis de 2008 refuta la fábula autocomplaciente. 
 

 
Los cuadros patronales argentinos en general carecen de dotes oratorias. El ex presidente Mauricio Macri es un ejemplo acabado, ojalá que en cualquier acepción de la palabra. Dispone de un vocabulario pobre, ignora el encadenamiento sujeto-verbo-predicado, se le hace cuesta arriba exponer algo interesante sin libreto. O aprender uno y transmitirlo de modo convincente. No corporiza una excepción o un caso extremo.
 
El presidente Alberto Fernández decidió romper la tradición posiblemente para dar una señal de pluralismo. No le será valorada ni reconocida.
 
En cuanto a sus argumentaciones ya fueron desdeñadas. De modo más bien chocante lo refutaban on line, de volea, en una suerte de Muro de los reproches plagado de comentarios de baja estofa y llamativa pobreza conceptual. Una variante informática de la "pantalla partida" usada por la tele durante el conflicto por las retenciones móviles.
 
Fernández adujo que el capitalismo nativo se echó a perder cuando los gerentes financieros acumularon más peso interno que los gerentes productivos. Los contertulios debían conocer de antemano el diagnóstico porque es añejo. En cualquier caso no impactará en sus creencias.
 
La mano tendida del presidente fue rehusada, cada quien calculará si valió la pena el esfuerzo jugando de visitante.
 
Consejo no vinculante para lectores aficionados al consumo irónico o indigesto: escuchar la monserga del CEO de IBM y presidente del Coloquio, Roberto Alexander. Un rosario de lugares comunes sin autocrítica ni información ni pensamiento propio. Maná para los grandes medios.
 
Nota al pie, el nonato Consejo Económico Social podría haber servido, entre otras funciones, como vidriera para mostrar qué flojos son los paladines de las corporaciones empresarias puestos a debatir mano a mano, con reglas parejas. La pobreza franciscana de sus razonamientos.
 
El ámbito legal sería útil para dramatizar los conflictos de intereses, visibilizarlos por usar una expresión en boga. La audiencia pública en la Corte Suprema cuando se discutió la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ofreció una muestra memorable.
 
La abogada Graciana Peñafort le pegó un baile al abogado del multimedios Clarín, un crack entre bambalinas, potente en las presiones a los magistrados o los funcionarios, desnudo en una polémica a la luz del día.
 
**
 
Ayer mismo, con menos bambolla, se reunió el "Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo vital y móvil" (en adelante "el Consejo"). Resolvió un aumento del susodicho salario (SMVM) módico, adecuado a las estrecheces del momento.
 
El Consejo tiene largo recorrido, frustrante hasta 2004 cuando fue reactivado por el presidente Néstor Kirchner. Durante varios años, los incrementos superaron a la inflación. Siempre costó que el organismo tratara otros aspectos de las relaciones laborales, incluidos entre sus funciones.
 
El SMVM en general no impacta en las convenciones colectivas de trabajo, que suelen superarlo. Sirve como referencia para algunas prestaciones sociales o para básicos de convenio.
 
Se acostumbra a decir que no rige para los trabajadores no registrados o "en negro". Una falacia: el derecho existe pero no se pone en práctica por incumplimientos o mala fe patronal. "Negrear" no es una potestad empresaria, caramba.
 
Nobleza obliga a reconocer que en tiempos de crisis económica, como la actual, muchas empresas pequeñas o medianas están con el agua al cuello, lindando con la cesación de pagos. El criterio general, empero, subsiste: hay privación de derechos, causada por la necesidad que los laburantes suelen pagar más cara que los patrones.
 
El CSMVM se reunió más tarde que lo habitual. Solía hacerlo en julio o agosto. La condición de pandemia demoró rutinas. Seguramente la mayor virtud de la convocatoria de ayer consistió en mantener vigente la institución. El Gobierno y los sindicatos concuerdan en sostener las convenciones colectivas y otras protecciones.
 
Las relaciones laborales se sustancian por medios básicamente pacíficos y reglados. Con un plexo comparativamente amplio de derechos laborales. El conflicto existe, las correlaciones de fuerzas mutan. Durante un cuatrienio nefasto el macrismo favoreció al capital concentrado... la crisis sanitaria ahonda la tendencia.
 
Todo cambio histórico genera ganadores y perdedores, la catástrofe actual ahonda las desigualdades, la preeminencia del capital financiero, la concentración de los ingresos. Los hechos flexibilizan también.
 
**
 
La reforma laboral se sostiene como fantasía húmeda de los capitalistas autóctonos. Apodarlos "burguesía nacional" es tan inexacto como apodar "Coloquio de IDEA".
 
En la coyuntura el Fondo Monetario Internacional (FMI) no se entusiasma con la propuesta. Sus enviados preguntaron bastante, expusieron poco, tomaron abundante nota en diálogos con sindicalistas y dirigentes de organizaciones sociales. Dejaron claro que la reforma (entendida como quita de conquistas) no está entre sus planes. Es un consumo de cabotaje.
 
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, afirmó que el Gobierno no la tiene en vista. Añadió que no hay experiencia empírica de que la quita de conquistas atrajera ingreso de capitales extranjeros. Ni qué decir de repatriación de capitales, agrega uno.
 
Los trabajos del economista Thomas Piketty prueban prolijamente lo contrario... son bastante más fundados y serios que las intervenciones en IDEA. Décadas atrás lo dijo Raúl Scalabrini Ortiz: todo lo no regulado queda implícitamente legislado a favor del más fuerte. Ley de la selva se la denomina en otras ligas.
 
En contextos desoladores las normas de protección funcionan a menudo cual un airbag que no impide los accidentes aunque mitiga las consecuencias. Algo sirven, su inexistencia ahondaría la explotación y llevaría en tren bala al mundo feliz que sueñan los capos de IDEA.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar