sostuvo el jefe de Gabinete, en alusión a una de las frases recordadas de Macri para recordar sus crisis. 
 
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Nacionales - 08-10-2020 / 10:10
“NO REESTRUCTURAMOS LA DEUDA PARA VOLVER A LOS FRACASOS ANTERIORES”

Cafiero a Cambiemos: Van camino a convertirse en una ultraderecha antidemocrática

Cafiero a Cambiemos: Van camino a convertirse en una ultraderecha antidemocrática
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, le pegó duro a Cambiemos durante su informe de gestión en el Senado, donde además de rememorar datos económicos del Gobierno de Mauricio Macri acusó a su alianza antiperonista de estar casi al margen de la democracia.
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, le pegó duro a Cambiemos durante su informe de gestión en el Senado, donde además de rememorar datos económicos del Gobierno de Mauricio Macri acusó a su alianza antiperonista de estar casi al margen de la democracia.
 
Fue ante una pregunta de la senadora radical Pamela Verasay, que el jefe de Gabinete tomó para su lapidaria definición: "Si la oposición no baja los decibeles, si no se aleja del discurso del odio, va a camino a convertirse en una ultraderecha antidemocrática y minoritaria", sostuvo al final de su tanda de respuestas a los macristas.
 
"Esta suerte de terraplanismo político, de agitar, no lleva a ningún lado. Quieren discutir sobre valores democráticos, libertades; hasta incluso se discuten cuestiones lógicas y válidas de la ciencia. Me parece que no es el camino", sugirió.
 
"Se equivocaron de agenda, pensando quizás en intereses personales; y han hecho de los intereses personales o sectoriales la agenda del Estado. Y confrontaron; confrontaron con la Justicia, confrontan con los medios; se alejaron de la sociedad; confrontaron con la propia política; y destruyeron puentes: los puentes de acuerdo", lo acusó.
 
"Tomamos medidas inéditas por el tiempo, la escala y la erogación de recursos públicos que estas demandaron. Nosotros no llegamos al gobierno para poner excusas, ni echarle la culpa a nadie ni a decir que 'pasaron cosas´. Lo que estamos buscando es que se conozca la envergadura y el grado que tiene esta crisis que golpea al mundo y a la Argentina", sostuvo el jefe de Gabinete, en alusión a una de las frases recordadas de Macri para recordar sus crisis. 
 

 
"No somos comentaristas de la realidad, no nos quedamos lamentando. Apenas la pandemia tocó nuestro país actuamos rápido para fortalecer el sistema de salud, pero también para atender a los más vulnerables y apuntalar a los que producen y a los que trabajan. No declamamos federalismo, lo practicamos".
 
Repasó la inversión del 6.9% del PIB en políticas de reactivación, que incluyen planes como el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) a 338 mil trabajadores, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a 9 mil personas, la incorporación de 3.500 nuevas camas de cuidados intensivos en el país, la compra de 4 mil respiradores y 15 mil recursos didácticos.
 
"Venimos de la irrupción de una fuertísima crisis de balanza de pagos en 2018 y 2019, que incluyó el préstamo stand by más grande en la historia del Fondo Monetario. Como resultado, vimos los peores indicadores financieros, productivos y sociales en casi 20 años", agregó.
 
"La deuda fue irresponsable y sólo para sostener un modelo que lo único que hizo fue profundizar la pobreza y exclusión. Y los mismos que habían generado la deuda nos decían que no estábamos entendiendo. Hablaban de fracaso en la negociación: el único fracaso que ven es cuando se miran al espejo", dijo el jefe de Gabinete.
 
La Opinión Popular
 
 
EL JEFE DE GABINETE BRINDÓ SU TERCER INFORME DE GESTIÓN EN EL SENADO
 
Cafiero: "No reestructuramos la deuda para volver a los fracasos anteriores"
 
 "A la crisis de la balanza de pagos que se dio en 2018 y 2019, se sumó la crisis de la pandemia. Es una doble crisis la que estamos viviendo", sostuvo el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en su informe de gestión de gobierno ante el Senado. Sobre esos dos puntos se explayó el ministro en su introducción y las respuestas a los senadores a lo largo de cinco horas y media.
 
"No reestructuramos la deuda para volver a los fracasos anteriores", resaltó Cafiero que calificó como una "deuda totalmente irresponsable" la tomada durante el gobierno de Mauricio Macri, que fue "solamente para sostener el modelo de especulación" y "lo único que hizo fue generar más pobreza y exclusión".
 
Al tiempo que valoró la "batería de medidas y políticas públicas" que el Gobierno adoptó con el objetivo del "cuidado de la salud, los ingresos y nuestras empresas" en medio de la crisis sanitaria por la Covid-19.
 
Cafiero también se refirió a la "exitosa" renegociación de la deuda con los bonistas privados y criticó a "los opinadores hacían fila" y "salían en los medios de comunicación a describir lo que había que hacer y lo fácil que era" en medio de la negociación.
 
"Esos que hablaban del fracaso de la negociación, el único fracaso que ven todos los días es cuando se miran al espejo, porque la verdad que lo que se consiguió es histórico", exclamó.
 
Sostuvo que "según proyecciones del gobierno anterior" este año se debería pagar "casi el 2,5 por ciento del PBI", pero que a partir de la reestructuración alcanzada "vamos a poder volcar esos recursos al Presupuesto Nacional". "Esto significa hechos concretos y un cambio de prioridades", agregó.
 
También hizo mención a la negociación que arranca con el FMI, que "asistió a la Argentina en 44 mil millones de dólares para tratar de salvar un modelo de especulación y de financianlización de la economía".
 
"Nosotros vinimos a recuperar a la Argentina", dijo y agregó que se "necesita recomponer el tejido productivo y el desarrollo de los argentinos". "Necesitamos crecer para poder pagar. Vamos a negociar de cara a los argentinos y de cara al Congreso", anunció Cafiero ante los senadores.
 
El jefe de Gabinete aclaró que el gobierno "no viene a poner excusas diciendo que esto es una crisis global, que evidentemente lo es" y agregó: "Lo que estamos buscando es que se reconozca con la gravedad que corresponde, la envergadura que tiene, el grado de esta crisis del coronavirus".
 
"Economías y países que desarrollaron políticas más o menos laxas de todos modos sintieron un golpe en su economía, en su estructura social y en todo el entramado productivo y social", insistió Cafiero.
 
En es marco internacional, el ministro también remarcó que el INDEC informó sobre "la mayor caída del PBI en toda la historia" y datos que "nos duelen aún mucho más" que "tienen que ver con la caída social", como la pobreza, la indigencia y la desocupación.
 
"Es cierto que no vinimos a echarle la culpa a nadie, sino a poner las cosas en orden y ver cómo podemos salir adelante", dijo Cafiero y cuestionó al gobierno de Macri, que "abrazó ideológicamente, culturalmente y con una creencia de que ese era el modelo para la Argentina: chico y de exclusión".
 
Desde la oposición también abundaron las preguntas sobre la posición de Argentina sobre Venezuela, con posturas divergentes en la ONU y la OEA y hasta pidieron que "respondiera por si o no" si el Gobierno pensaba echar al representante ante la OEA, Carlos Raimundi.
 
"Estamos conformes con su trabajo", afirmó Cafiero para luego aclarar que "nosotros no vamos a promover ningún golpe de Estado, no vamos a promover la defensa de gobiernos autoasignados como si sucedió". Ratificó la posición argentina en "defensa de los derechos humanos de todo el planeta" y sostuvo que los bloqueos "nunca son el camino y el país siempre estará enfrente de ese tipo de decisiones".
 
No pocos opositores le recriminaron al ministro su postura ante las críticas al gobierno y la radical mendocina Pamela Verasay los consultó sobre "¿cómo ve a la oposición?".
 
"Me hicieron una pregunta política y la quiero responder, porque este es un ámbito de debate", comenzó Cafiero y respondió: "Creo que si no se aleja del discurso del odio va camino a convertirse en una ultra derecha anti democrática y minoritaria".
 
"Esta suerte de terraplanismo político que están tratando de agitar, sobre valores, libertades, que le discuten a la ciencia cuestiones válidas y comprobadas, me parece que no es el camino", sentenció sobre el las críticas opositoras.
 
Desde el interbloque macrista de Juntos por el Cambio, el radical Luis Naifenoff, le recriminó al ministro que el "Gobierno pecó de soberbia y mala praxis" en el manejo de la pandemia, que "se encerró en un grupo de especialistas como si fuera la verdad revelada" y que no supo conjugar "el tema sanitario y el económico en el marco de las libertades individuales". Aunque Naidenoff prefirió "no detenerme en el tema económico para mirar hacia el futuro".
 
El jefe de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, se encargó de repasar las criticas económicas de la oposición, "que defendió al mejor equipo de los últimos 50 años", que contrajo "350 mil millones de dólares de deuda", que como parte de "la especulación financiera" dejó "fugar 89 mil millones de dólares del país"; que "perdió 250 mil puestos de trabajo" y " que dejó una inflación del 57 por ciento anual" y "un sistema previsional quebrado".
 
"Hicieron las convocatorias a marchas del contagio y ahora hasta eso quieres esquivar. Se disfrazan de responsables y son unos verdaderos irresponsables", cerró Mayans.
 
Por Miguel Jorquera
 
Fuente: Página12
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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