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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 03-10-2020 / 11:10
ALGUNOS NÚMEROS

Pobreza en Argentina: ¿Qué hay de nuevo?

Pobreza en Argentina: ¿Qué hay de nuevo?
El aumento de la pobreza en el primer semestre de 2020 con relación al mismo período de 2019 significó que 2.650.792 personas cayeran en esa condición. Pero si se compara el crecimiento entre 2018 y 2019, suman 3.761.305 las personas que pasaron a ser pobres. Queda muy claro que el macrismo, en su último año, generó 1.110.513 más pobres que el actual gobierno lidiando con la pandemia.
El aumento de la pobreza en Argentina y el mundo es una muestra cabal de lo fuerte que ha golpeado la pandemia de coronavirus en todas las economías.
 
Pero también resulta muy oportuno citar algunos datos ignorados por los grandes medios alineados con la derecha política. Son pocos números pero muy significativos: El aumento de la pobreza en el primer semestre de 2020 con relación al mismo período de 2019 significó que 2.650.792 personas cayeran en esa condición.
 
Pero si se compara el crecimiento entre 2018 y 2019, suman 3.761.305 las personas que pasaron a ser pobres. Queda muy claro que el macrismo, en su último año, generó 1.110.513 más pobres que el actual gobierno lidiando con la pandemia.
 
Los datos son muy ilustrativos porque le dan sustento numérico a una apreciación considerada contrafáctica por la derecha. Esto es, si el macrismo hubiera ganado la elección del año pasado y hoy estuviera en el gobierno nacional afrontando la pandemia, las consecuencias hubieran sido mucho peores para la mayoría de los argentinos.
 
En verdad, no hace falta una gran inteligencia para darse cuenta, alcanza con afinar un poco la capacidad de observar la política.
 

 
Semanas atrás se habían divulgado informes de la evolución del producto bruto interno (PBI) de varios países, como también del desempleo, y ambos indicadores ya mostraban registros muy preocupantes que hacían presumir el incremento de la población con necesidades básicas insatisfechas que hoy muestran las estadísticas.
 
Si se habla de pobreza en Argentina hay mucho para decir, incluso por afuera del complicado escenario que plantea el Covid-19. En diciembre de 2015 Mauricio Macri asumió el gobierno con la resonante promesa de "pobreza cero".
 
Cuando finalizó su mandato el país tenía muchos más pobres de los que había encontrado; como también una inflación mucho más alta, el doble de desempleados, el salario promedio en dólares serruchado a la mitad y un endeudamiento externo descomunal entre tantas otras calamidades.
 
Ninguna de sus promesas de campaña pudo cumplir en lo que será recordado como el mayor engaño cometido contra el electorado argentino.
 
Hoy en la oposición, la derecha no abandona su estrategia de mentir y, con el respaldo de las corporaciones mediáticas más poderosas, viene hostigando al gobierno del Frente de Todos sin reparar en métodos.
 
Ni siquiera ha dudado en usar la pandemia para sus objetivos políticos incitando a romper las medidas de aislamiento social convocando a movilizaciones callejeras, apelando al descrédito de las autoridades sanitarias o insuflando el odio como instrumento político.
 
Esa irracional estrategia que apela al "vale todo" no se detiene ante la mentira. De ahí que debamos escuchar alegatos demenciales que niegan la gravedad de la pandemia o la necesidad del cuidado propio y ajeno, y hasta llamados a boicotear las medidas sanitarias.
 
El juego es perverso porque con esas arengas se promueven conductas sociales que favorecen la propagación del virus, y luego se le imputa al gobierno la responsabilidad por las consecuencias.
 
La Opinión Popular
 
 
 
 
Pobreza en Argentina: ¿Qué hay de nuevo?
 
El 30 de septiembre fueron dados a conocer en Argentina los datos de la Encuesta Permanente de Hogares. Los datos son estremecedores y expresan cambios profundos en la configuración de la sociedad argentina. ¿Con qué sociedad nos encontramos hoy? ¿Quiénes y cuántos perdieron con la pandemia?
 
El INDEC mide la pobreza y la indigencia a través de una cuantificación de hogares y personas que se encuentran bajo la línea de pobreza (LP) y bajo la línea de Indigencia (LI). Esto es, de entrada, toda una decisión ya que existen otras maneras de medirla y sobre todo de comprender en forma multidimensional sus causas. La LP toma en consideración la condición de vida según ingresos e incorporan para su actualización el Índice de Precios al Consumidor.
 
La forma de medición es sencilla, a partir de la suma del total de ingresos de un hogar se analiza si tienen capacidad de satisfacer -por medio de la compra de bienes y servicios- un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales. Las necesidades alimentarias asumen la forma de una Canasta Básica de Alimentos, cuando esta se amplía, incluyendo bienes y servicios no alimentarios como vestimenta, transporte, educación, salud, se obtiene el valor de la canasta básica total.
 
Esta última define el ingreso estandarizado en la línea de pobreza, o sea, quienes reciben ingresos mayores a ese total son considerados no pobres, quienes no alcanzan ese valor, se consideran pobres. Los índices de pobreza e indigencia, se elaboran en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y el relevamiento se compara con el mismo período del año anterior.
 
El año pasado, durante el primer semestre, la pobreza alcanzaba a un 35,4% de la población del país. Significa que 1 de cada 3 personas, era pobre. Recientemente, en el primer semestre de 2020 la pobreza creció 5,5 puntos porcentuales más, o sea, los y las pobres representan un 40,9% en Argentina.
 
La indigencia en cambio, pasó de 7,7% en 2019 a un 10,5% de la población. Este dato es central porque se trata, ni más ni menos, que de la gente en el país que pasa hambre. Lo cierto es que de estos datos pensados en contexto pueden desprenderse algunas otras consideraciones:
 
En primer lugar, los datos de la actual medición muestran una mayor incidencia de la pobreza que de la indigencia. Esto es, la pobreza aumentó 5,5 puntos porcentuales mientras que la indigencia sólo 2,8 puntos.
 
Una de las posibles causas de este desacelere de la indigencia a nivel país, o sea, de la gente que pasa hambre, es la manutención de programas sociales gubernamentales que mitigaron los efectos de la crisis. La tarjeta alimentar tuvo un rol importante en este sentido, así como el IFE y las mejoras en las jubilaciones, la persistencia de la AUH, la ATP y la prohibición de despidos.
 
Ahora bien, los datos de la actual medición se recogieron a través de llamadas telefónicas. Es sabido que no es igual el muestreo via telefónica que el realizado cara a cara. La veracidad propia de una comunicación mediada, la disponibilidad de tiempo para responder por teléfono, la manutención de la propia llamada y el tener o no teléfono, son aspectos que restringen el margen de afirmaciones. Estos aspectos no son menores, sobre todo a los fines comparativos con el periodo equivalente del año anterior.
 
Y claro, la EPH actual, cuyos resultados se dieron a conocer, son semestrales, contemplando información relativa al primer trimestre del 2020 y al segundo trimestre del mismo año. Una fracción de tiempo sin pandemia ni periodo ASPO y otro con medidas de aislamiento social.
 
Las ponderaciones, percepciones y disposición a la hora de responder a funcionarios de una institución que realiza mediciones oficiales fluctúan, se vinculan a otras percepciones propias del encierro y no reflejan necesariamente la misma veracidad de tiempos menos afectados.
 
Un dato interesante es que en el año 2016 se actualizaron a través de análisis del INDEC las Canastas de Alimentos Regionales en el país, precisando la información relativa al consumo y hábitos de las distintas provincias. Este cambio de metodología fue objeto de críticas, pues, impide mediciones que van en una línea temporal, más atrás que el años 2016 a los fines comparativos. Esto significa que es difícil obtener el dato de cuál es el año con mayor nivel de pobreza en una provincia específica, por ejemplo.
 
No obstante, un dato insoslayable y del todo crucial es que la mayor proporción de pobres de nuestro país, está en los niñxs de 0 a 14 años. El porcentaje de chiques pobres aumentó de 52,6% a 56,3% en tan sólo 12 meses.
 
Esto es de extrema gravedad, pues debería redefinir agendas y prioridades. Se trata de casi 6 de cada 10 niñes que compondrán en los próximos años la Población Económicamente Activa del país. Es una hipoteca del futuro pero además, un drama de cuerpos y cerebros en desarrollo.
 
Vale decir que de la medición de este primer semestre de 2020 se desprende un sector antes invisibilizado, y es una enorme cantidad de nuevos pobres. Son hombres y mujeres que atraviesan situaciones de pobreza por tener bajos ingresos, con hábitos de consumo y cultura propio de sectores medios. Este sector social guarda hábitos, disposiciones y proyecciones de futuro que hoy están en crisis. Analizarlos como grupo distintivo, parece ser la clave.
 
Finalmente, el aumento de personas que efectivamente está pasando hambre, sobre todo en Concordia y en el Conurbano bonaerense donde la incidencia de la indigencia aumentó un 7% debe necesariamente conducir a una toma de conciencia urgente respecto de la insuficiencia de políticas sociales aisladas y la necesidad de mayores y mejores políticas económicas que garanticen la inclusión social a través de empleo digno.
 
Organizaciones sociales, movimientos sociales y gobierno sólo pueden trabajar de manera complementaria en este sentido, redimensionando el peso de la crisis, jerarquizando agendas y analizando sin tapujos el tamaño de los problemas que enfrentamos.
 
Por Victoria Darling
 
Fuentes: El Destape y La Arena 
 

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02-01-2026 / 10:01
El 26 de abril de 1933, en Alemania, Hermann Göring establece la policía secreta nazi Gestapo. Fue la policía secreta oficial de la Alemania nazi. En los juicios de Núremberg, la Gestapo fue considerada una organización criminal. La función de la Gestapo era la de investigar y combatir todas las tendencias peligrosas para el Gobierno. Tenía autoridad para investigar los casos de traición, espionaje y sabotaje, además de los casos de ataques al Partido oficial y al Gobierno.
 
La norma de 1936 que regulaba su actuación le otorgó carta blanca y la situó por encima de la ley al excluirla de cualquier forma de control jurisdiccional. El poder de la Gestapo que más le permitía abusar era la Schutzhaft o custodia preventiva, un eufemismo para designar los encarcelamientos sin procedimientos legales, típicamente en campos de concentración. La persona encarcelada incluso tenía que firmar su propio Schutzhaftbefehl (documento donde declaraba su deseo de ser encarcelada). Esto se lograba sometiéndola a tortura.
 
El demente argentino que nos preside, copiando al demente alemán que perdió la Segunda Guerra Mundial, creó su propia Gestapo, una SIDE que puede detener, desde este viernes, a cualquier ciudadano en base a una reforma del sistema nacional de inteligencia impuesta por la vía unilateral e inconstitucional del decreto de necesidad y urgencia (DNU).
 
Tal vez por las dificultades que el Gobierno vislumbra en el futuro cercano, acaso por los efectos políticos y sociales que podría tener un brutal ajuste que no puede dejar de replicarse, posiblemente por su creciente tendencia a la política de hecho y el autoritarismo o por una combinación de todos esos factores, el Gobierno arranca el año con el DNU 941/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
 
Es nefasto que una reforma sobre una materia tan delicada y de contenido tan controvertido haya trascendido primero, durante el feriado de Año Nuevo, en medios y círculos políticos, y su articulado circuló ampliamente en las redes sociales. ¿Pero cómo no habría de ser así cuando en la Argentina gobernada por la extrema derecha los servicios de inteligencia contarán con autoridad para arrestar gente en contextos diversos, potestad que evoca las vigentes en la última dictadura?
 
Milei esperó a que se terminaran las sesiones extraordinarias del Congreso para firmar un DNU que produce una reforma total del sistema de inteligencia. La recientemente resucitada Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) incrementará su poder y su opacidad. Todas las actividades de la central de espías pasarán a ser "encubiertas".
 
Los agentes podrán aprehender personas y el Señor Cinco podrá convocar a las Fuerzas Armadas para que hagan tareas de inteligencia interior. Fuerza Patria, el socialismo, la Coalición Cívica y el FIT coinciden en señalar que el espionaje político estará a la orden del día. "Es una reforma muy regresiva y peligrosa", denunció Paula Litvachky, directora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
 
Hay cinco puntos especialmente graves: la posibilidad de detener sin orden judicial; que las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad van a poder hacer tareas de inteligencia interior cuando la SIDE lo requiera; que los militares van a negociar el presupuesto y los recursos con el jefe de la SIDE; la eliminación de la DNIEM, que profundiza la militarización de la política de defensa; y la contrainteligencia que investigará las fugas de información, en lo que será una maniobra para perseguir al periodismo crítico.
 
La Opinión Popular
 

01-01-2026 / 21:01
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
 
De esa forma, consiguieron neutralizar el boom del consumo en rubros distintivos del paisaje urbano nacional, como en este caso del sector gastronómico, asimilando progresivamente el perfil local de consumo al común de las ciudades latinoamericanas que carecen de sectores de ingresos medios nutridos.
 
Sus sociedades son mucho menos integradas, es habitual la existencia de circuitos exclusivos para la clase alta y otros para la clase baja y casi no hay espacios comunes, como los que están depredándose hoy en Argentina. Liquidados estos negocios por el derrumbe de las ventas, las propiedades pueden ser compradas con menor dificultad. Es un primer obstáculo eliminado en favor del negocio inmobiliario.
 
Un segundo paso necesario para alcanzar los objetivos del gobierno de Milei es exhibir un desconocimiento absoluto del problema distributivo negando terminantemente sus efectos e inclusive, para intentar validar su relato, manipulando las estadísticas oficiales. Desde el oficialismo, repiten hasta el hartazgo que el consumo no cae y atacan a todo aquel que lo insinúe. Ricardo Darín puede dar fe.
 
Los medios de comunicación más influyentes tampoco hacen eco del drama de la gran mayoría de los comercios. No sólo de gastronomía. Es muy difícil encontrar un rubro en los dos últimos años, no vinculado al negocio financiero, de extracción de recursos naturales o de energía, que hoy se salve de la depresión.
 
Con un estilo más sofisticado que el de Guillermo Moreno, mejor tecnología y blindaje mediático operan sobre el Indec. Lo principal no radica en una medición subestimada de la inflación que, por caso, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025 arrojó 18,5 puntos porcentuales menos de aumentos de precios que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí no está el grueso del ocultamiento del deterioro de los ingresos.
 
El gobierno se concentra en aplicar cambios metodológicos en áreas de impacto en los grandes números de la economía, pero donde, al mismo tiempo, existen dificultades de medición rigurosa. De esa forma, evitan que surjan estudios frecuentes y consistentes que puedan contradecirlos de forma contundente.
 
Sin embargo, los cambios metodológicos en el cálculo de la evolución de los salarios de los trabajadores informales derivan en resultados grotescos. Esconden el drama social de disminución del consumo e inciden de forma determinante en una virtual disminución de la pobreza.
 
Según los datos oficiales, la informalidad laboral alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025. No obstante, en base a la medición salarial del Indec, el crecimiento de la informalidad debería entenderse como algo natural y que inclusive debería haber sido considerablemente mayor (en el cuarto trimestre de 2023 era de 41,4%).
 
Esos trabajadores, según las mediciones oficiales, a lo largo de los dos últimos años consiguieron vencer por goleada a la inflación y lograron también aumentos salariales muy superiores a los obtenidos por los trabajadores registrados, tanto del sector público como del privado. Todo eso a pesar de haber tenido que soportar una crisis que incluyó en diciembre de 2023 la segunda mayor devaluación en 35 años y picos históricos de inflación.
 

31-12-2025 / 09:12
Para disimular el ajuste, las coimas a Karina Milei y los sobreprecios con los medicamentos para personas con discapacidad, el Gobierno directamente cerró la Andis. Pasará a ser una secretaría en el área de Salud y el cambio impactará de lleno en la vida de los afectados, ya que sus funciones serán degradadas y recortadas, contra las recomendaciones de la ONU que tienen rango constitucional desde 2008. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que la medida busca transparencia, pero omitió referirse a la causa por sobreprecios que involucra a altos mandos de la Casa Rosada. El organismo, que ya había sido desguazado, volverá a regirse por el "modelo médico" descartado hace décadas.
 
Si hubo corrupción en discapacidad, que al menos no se note tanto. Mientras la causa de las coimas avanza a paso firme en Comodoro Py -la semana pasada declaró Ornella Calvete, una de las imputadas por los sobreprecios en la compra de medicamentos -el Gobierno decidió borrar del organigrama del Estado a la Agencia Nacional de Discapacidad, cuya sigla Andis se había popularizado a la par del "tres por ciento para Karina (Milei)" gracias a los audios filtrados de su extitular, Diego Spagnuolo.
 
"La Andis, como la conocemos, dejará de existir", anunció Adorni. La medida tiene su peso simbólico, pero también práctico: las funciones del organismo serán degradadas y recortadas, y pasará a ser una mera secretaría dentro del Ministerio de Salud. Perderá su autonomía y su transversalidad, contradiciendo las recomendaciones de la Convención de la ONU a la que el país adhirió con rango constitucional en 2008.
 
El anuncio llegó en el último día hábil del año, como la frutilla del postre de un 2025 marcado no sólo por las coimas y la revelación de un entramado organizado para el robo a las personas con discapacidad, sino también por el ajuste brutal a las instituciones que les brindan apoyo en salud y educación, además del recorte en las pensiones, algo que también está proyectado para el 2026.
 
Así figura en las metas del presupuesto, que prevé dar de baja a casi 200 mil beneficiarios, por más que el propio Adorni haya querido acusar a la prensa de mentir sobre el tema en su conferencia de ayer. Ese ajuste también consta en las obligaciones de recorte del gasto que el Gobierno firmó con el FMI a mediados de este año.
 
Para justificar la medida, el jefe de gabinete sostuvo que el objetivo buscado fue "eliminar toneladas de capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente", que arrastraba la Andis. De las coimas, nada.
 
Entre esos "manejos incompatibles" con la transparencia reiteró el artilugio de las pensiones mal otorgadas (omitió recordar su paso de comedia cuando divulgó la fake news de la "radiografía del perro") y al combo le agregó "médicos que avalan trámites sin respaldo clínico y organizaciones que facturaron sin prestar servicios (SIC)".
 
Nada dijo, en esa materia, sobre las coimas que empresarios farmacéuticos les pagaban a los funcionarios de su propio gobierno, como Karina, tal como consta en la causa que llevan adelante el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.
 
En paralelo a la causa de Comodoro Py, sobre el propio Adorni y otros funcionarios del Gobierno pesa un fallo de la justicia federal de Campana que les dio la semana pasada cinco días hábiles para aplicar a fondo la Ley de Emergencia en Discapacidad, bajo apercibimiento de multas económicas y la posibilidad de que se abra otra investigación penal por incumplimiento de los deberes.
 

30-12-2025 / 10:12
La llamada "doctrina Bullrich", con la que el Gobierno nacional se regodea y pretende exaltar la cruel política represiva instalada por la exministra de Seguridad, encontró un fuerte límite judicial. El juez en lo contencioso administrativo Martín Cormick declaró la "nulidad" e "ilegitimidad" del "protocolo antipiquetes" o "antiprotesta" que convirtió la protesta social en un delito en flagrancia y que fue utilizado durante estos dos primeros años de administración libertaria para atacar a quienes se manifiestan en defensa de derechos con la excusa de despejar la calle, para infundir temor y desmovilizar.
 
La resolución es la respuesta a un amparo colectivo promovido por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) al que adhirieron numerosas organizaciones, sindicatos, movimientos sociales, dirigentes e incluso personas afectadas en las movilizaciones. Rápidamente, el Gobierno respondió que apelará la declaración del juez federal.
 
El famoso "Protocolo para el mantenimiento le orden público", una creación que Bullrich anunció apenas llegó Javier "el Loco" Milei a la presidencia, se plasmó en la Resolución 943/23 que, según el juez, se "inmiscuye" en facultades que solo tiene el Congreso a punto tal que para restringir el derecho a protestar con instrucciones dirigidas a las fuerzas de seguridad, modificó leyes penales, procesales, derechos constitucionales y hasta las normas orgánicas policiales. El mecanismo de saltear al Poder Legislativo por distintas vías (como los DNU y resoluciones) es una constante del Gobierno nacional que no siempre encuentra freno.
 
El fallo de Cormick es categórico: "Bajo el ropaje de un Protocolo interno -dice-- y por medio de una Resolución Ministerial" "se regulan derechos constitucionales y convencionales" como el "derecho a peticionar a las autoridades (artículo 14 de la Constitución)", "el derecho de reunión (artículo 21 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos)" y se trastocan el "Código Penal" (el artículo 194 que al entorpecimiento del transporte) y el alcance de lo que se considera "flagrancia".
 
"El Ministerio asume, solapada pero efectivamente, competencias legislativas que no le son propias", advierte el juez. La declaración de nulidad implica que la resolución en cuestión (el protocolo) no se puede aplicar. El ministerio, ahora a cargo de Alejandra Monteoliva -alguien de suma confianza de Bullrich, continuadora de sus políticas-apelará y ahí se discutirá si ese recurso suspende el efecto de la sentencia. La apelación tiene tres días hábiles. Es decir, o apelan durante el día de hoy o salvo que pidan habilitación de feria y sea otorgada, pasa a febrero. De ser así, durante este mes, si hubiera protestas, no se podría aplicar el protocolo.
 
Ambas funcionarias se despacharon en sus redes sociales. "Sin protocolo no hay orden, hay caos", recurrió al eslogan habitual Monteoliva. "Un juez dictó una medida que intenta avanzar sobre el Protocolo Antipiquetes. Este avance responde a la vieja política que no quiere paz ni orden en la Argentina", agrega. Anuncia la apelación y alega que el protocolo tiene fundamentos "técnicos jurídicos y operativos", que en rigor es de lo que el magistrado dice que carece.
 
En su cuenta de "X" Bullrich puso una foto donde se ve una columna de manifestantes con banderas del Partido Obrero y PTS, un carril liberado y una hilera de policías paraditos sin hacer nada. Ya se sabe que lo habitual es la represión, incluso contra grupos vulnerados como los adultos mayores, niños y personas con discapacidad.
 
La actual senadora dice que el protocolo "fue validado por decenas de jueces". Es una frase engañosa, porque hasta ahora no hubo pronunciamientos de fondo. Es más, ella forzó el apartamiento del primer juez -Sebastián Casanello-- que dictó una cautelar alertando sobre la violación de estándares internacionales de derechos humanos.
 

29-12-2025 / 09:12
La metodología del Indec para algunos indicadores centrales de la economía y la sociedad vienen recibiendo cuestionamientos debido a la distancia que existe entre las mediciones y lo que ocurre en la realidad.
 
Un informe de Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó en detalle las distintas controversias en torno a las estimaciones del organismo de medición oficial y encontró claras inconsistencias en las cifras sobre salarios -que impactan en el cálculo de la pobreza-, en las de pobreza e inflación -por la sub ponderación de indicadores claves- y en la estimación de la actividad económica -con la que evitaron titulares sobre el ingreso de la economía en recesión-.
 
Las modificaciones en las formas de calcular, para que los datos se adapten a la narrativa del gobierno de Javier "el Loco Milei, no solo agregan descrédito a las estadísticas oficiales e imposibilidad de realizar comparaciones certeras con años previos, sino que subestiman problemáticas graves a las que el Estado debería ubicar en el eje de sus políticas.
 
El reporte reveló que entre la asunción de Milei en el Ejecutivo y mayo de 2025, el salario del empleo no registrado publicado por Indec registra un aumento real acumulado de 27,2 por ciento, "mostrando un desacople significativo respecto del resto de los asalariados".
 
El dato tiene como base a la EPH, que por cambios metodológicos introducidos desde fines de 2023 "comenzó a captar con mayor precisión ingresos no laborales previamente subregistrados (Tarjeta Alimentar, pensiones no contributivas, Progresar y otros programas)".
 
El problema, de acuerdo con CEPA, es que el instituto no explicó el impacto de estas modificaciones sobre la comparabilidad histórica de la serie. "Esta mejora en la captación de ingresos afecta no sólo la medición del salario no registrado, sino también la estimación de la pobreza y la comparación con otros indicadores salariales, como el salario registrado del SIPA", remarcó el documento.
 
Sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la dificultad está relacionada con el uso de una canasta de consumo y una estructura de ponderadores que no resultan representativas de los patrones de consumo actuales de los hogares. Por ejemplo, no pondera de forma adecuada los fuertes aumentos tarifarios, de alquileres y de combustibles.
 
"Así, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la inflación acumulada sería de 288,2 por ciento con ponderadores actualizados, frente al 249,5 por ciento resultante de la metodología vigente, una brecha cuya relevancia ha sido señalada incluso por el FMI", sostiene CEPA.
 
La medición de la pobreza es otro de los indicadores que quedó en el centro de las críticas. Por un lado, la Canasta Básica Total (CBT) se construye a partir de una relación gasto alimentario-no alimentario que subestima el peso actual de los servicios y el transporte, explica el reporte.
 
"En la última medición, la CBA representa el 45 por ciento de la CBT, un valor significativamente superior al observado en encuestas previas de gastos de los hogares", afirma CEPA. El impacto en el número final contiene entonces la subestimación del componente no alimentario "en un contexto de fuertes aumentos tarifarios".
 

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