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Internacionales - 25-09-2020 / 17:09

En la ex URSS, el Incidente del Equinoccio de Otoño casi provoca una guerra nuclear

En la ex URSS, el Incidente del Equinoccio de Otoño casi provoca una guerra nuclear
Stanislav Petrov.
 
Se conoce como Incidente del equinoccio de otoño a un suceso que puso al mundo al borde de una guerra nuclear. El 26 de septiembre de 1983, el sistema de alerta nuclear de la Unión Soviética informó dos veces el lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales Minuteman estadounidenses desde bases en los Estados Unidos.
 
Estas advertencias de ataque de misiles fueron correctamente identificadas como una falsa alarma por Stanislav Petrov, un oficial de las Fuerzas de Defensa Aérea Soviética.
 
Esta decisión impidió un ataque erróneo de represalia nuclear contra los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, lo que habría dado lugar probablemente en la guerra nuclear y la muerte potencial de millones de personas.
 
La investigación del sistema de alerta por satélite confirmó más tarde que el sistema había funcionado mal.
 
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Al borde de la guerra nuclear: el Incidente del Equinoccio de Otoño 
 
Pocas veces cae el destino del mundo en las manos de un solo hombre. La media noche del 26 de septiembre de 1983 pudo ser la última para millones de personas si no hubiera sido por Stanislav Petrov. En una época llena de tensiones provocadas por la Guerra Fría y el miedo a un Apocalipsis nuclear, mantuvo la calma cuando las alarmas de un satélite de la URSS avisaron de un ataque nuclear inminente. Se trataba del hombre que tenía a su alcance el "botón rojo".
 
Orbitando sobre la Tierra, los satélites de alerta temprana rusos estaban preparados para detectar cualquier proyectil que se elevase sobre la línea del horizonte. Aquella noche, Petrov, teniente coronel de la Fuerza de misiles estratégicos del Ejercito ruso, se encontraba al mando del bunker Serpukhov-15 en Moscú. A las 00.14 de la noche saltaron todos los indicadores alertando de una fuente de calor que ascendía por el este. Sus características correspondían con las de un misil nuclear intercontinental.
 
A pesar de la alarma que resonó en todo el bunker, Petrov se mantuvo escéptico. Podía ser un error, así que ordenó suspender la alarma y esperar. Sin embargo, poco después volvieron a sonar las sirenas cuando los satélites detectaron cuatro fuentes de calor más. Ya había perdido mucho tiempo y como declaró en el diario Moscow News: "No se pueden analizar bien las cosas en sólo un par de minutos, todo lo que se puede hacer es confiar en la intuición. Tenía dos opciones: o pensar que los ataques con misiles no parten de una sola base, o que el ordenador ha perdido la cabeza". Optó por la segunda opción y esperó unos minutos más.
 
La tremenda tensión que "atenazaba a todos los presentes" desapareció de golpe cuando las alarmas cesaron. Lo que en realidad ocurrió es que, en estas fechas próximas al equinoccio de otoño, los satélites, la Tierra y el Sol se alinearon provocando un extraño error en los detectores. El Sol se había elevado sobre el horizonte en el ángulo exacto para que los satélites interpretaran sus señales térmicas como un ataque de misiles.
 
Después de esto, Stanislav Petrov fue relegado a un puesto inferior por desacatar las normas, y el error fue ocultado por el gobierno de la URSS. El reconocimiento de su hazaña, en el que más tarde se llamó "Incidente del Equinoccio de Otoño", no vino hasta mucho tiempo después cuando recibió su primer premio, "World Citizen Award", el 21 de mayo de 2004. En 2006 viajó a EEUU y fue homenajeado por las Naciones Unidas por su valiente actuación. A pesar de todo, cada vez que se entrevistó a Petrov siempre comentaba: "En todo este tiempo no me he considerado un héroe, sólo alguien que hizo su trabajo y lo hizo bien".
 
Fuente: muyinteresante.es

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19-10-2020 / 19:10
19-10-2020 / 19:10
 
La Larga Marcha fue el éxodo a través del interior de China que siguieron las tropas del Ejército Rojo chino, las fuerzas armadas del Partido Comunista de China (PCCh), entre los años 1934 y 1935, huyendo del ejército de la República de China.
 
Años antes, los comunistas habían logrado establecer una zona bajo su control en un área montañosa de la provincia de Jiangxi, en el sur del país, donde establecieron la República Soviética de China.
 
Acosados por las fuerzas de la República, dirigidas por el Generalísimo Chiang Kai-shek, el 16 de octubre de 1934 los dirigentes comunistas decidieron emprender la huida hacia el interior, que los llevaría un año después a la provincia norteña de Shaanxi, en una región aún más remota que se encontraba también bajo control comunista.
 
Durante la Larga Marcha, los comunistas, eventualmente liderados por Mao Zedong Zhou Enlai, escaparon en círculos hacia el oeste y el norte, recorriendo alrededor de 12.500 kilómetros en 370 días, llegando a la localidad de Wuqi, distrito de Bao'an (actualmente Yan'an), el 20 de octubre de 1935, donde se reúnen con sus camaradas de Shaanxi; poniendo punto final a la Larga Marcha.
 
La dureza del viaje a través de la China interior, que sólo completarían 8000 de los 86.000 hombres que habían comenzado la marcha un año antes en Jiangxi, haría de este uno de los episodios más significativos y determinantes en la historia del Partido Comunista de China, que sellaría el prestigio personal de los nuevos dirigentes del Partido, con Mao a la cabeza, en las décadas siguientes.
 
Como Mao y Zhou, prácticamente todos los grandes líderes del Partido Comunista en las siguientes décadas serían veteranos de la Larga Marcha, tales como Zhu De, Lin Biao, Peng Dehuai, Liu Shaoqi o Deng Xiaoping, entre otros.
 
La Opinión Popular



19-10-2020 / 19:10
19-10-2020 / 18:10
19-10-2020 / 09:10
Con la aplastante victoria del MAS en Bolivia y el principio de restitución democrática en el país vecino, se termina un periodo de oscuro que comenzó con el nombramiento de facto de Jeanine Áñez Chávez y el exilio del ex presidente Evo Morales, en medio de una brutal represión militar y policial sobre la población. Esto último no impidió que dirigentes macristas de Argentina apoyaran a la presidenta golpista ilegal de Bolivia, que ahora se irá derrotada.
 
A punto de cumplirse el primer aniversario del golpe de Estado que derrocó a Evo Morales, su partido, el MAS, le dio un mazazo democrático a la derecha en Bolivia y ganó con contundencia las elecciones presidenciales y volverá al gobierno. Pese a la persecución, la represión y las maniobras para que no se conozcan los resultados, los primeros datos de conteo rápido (similar a las mesas testigo) le dan a Luis Arce más del 50% de los votos y 20 de diferencia sobre su perseguidor, Carlos Mesa.
 
El triunfo de Arce significa una gran noticia para la Argentina. Alberto Fernández asumió en una región asediada por gobiernos de derecha, con su principal socio, Brasil, gobernado por un militar. Para colmo, al poco tiempo Uruguay cambió al Frente Amplio por Luis Lacalle Pou. Arce será seguramente, un socio para el gobierno argentino en una región convulsionada.
 
El silencio, criticado hasta por los canales de TV opositores a Evo, se rompió a la madrugada con el sistema de conteo rápido realizado por Ceismori que arrojó un resultado que no deja dudas: Arce obtuvo más del 50 por ciento de los votos, contra un 31 de Mesa y un 14% del ultraderechista Camacho, artífice del golpe que derrocó a Evo en 2019 y que casi le cuesta su vida. 
 

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