La Opinión Popular
                  02:11  |  Martes 20 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“No logramos lograr ese logro”. Mauricio Macri
Recomendar Imprimir
Nacionales - 25-09-2020 / 10:09
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Trastienda del poder para intentar que no se apruebe el impuesto a las grandes fortunas

Trastienda del poder para intentar que no se apruebe el impuesto a las grandes fortunas
La trama secreta del cabildeo está a punto de cumplir seis meses e incluye a banqueros, industriales, supermercadistas, contratistas, barones de la energía, jueces, fiscales, diputados y senadores. Y por supuesto, también al binomio presidencial.
El diputado Carlos Heller viene de enfrentar el lobby más poderoso y simultáneo que se haya ejercido este año sobre los tres poderes del estado. El resultado de esas gestiones corporativas terminará de conocerse hoy, cuando la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja finalmente emita su dictamen sobre el proyecto con su firma y la de Máximo Kirchner para establecer un impuesto por única vez sobre las grandes fortunas de más de $200 millones.
 
Pero la trama secreta del cabildeo está a punto de cumplir seis meses e incluye a banqueros, industriales, supermercadistas, contratistas, barones de la energía, jueces, fiscales, diputados y senadores. Y por supuesto, también al binomio presidencial.
 
El episodio más tenso se vivió en un almuerzo en la City dos semanas atrás, cuando Heller recibió en su oficina del Credicoop al dueño del Macro, Jorge Brito, con quien compitió durante casi 40 años y con quien discutió en ese lapso decenas de leyes, decretos y resoluciones de distintos gobiernos.
 
Brito expuso su plan A: quería que el oficialismo retirara el proyecto y lo cambiara por una sobrealícuota de Ganancias por única vez para hacer frente a los gastos derivados de la pandemia. Aseguró que con ese instrumento el Estado podría cosechar la misma recaudación y no ahuyentar inversiones ni darle a la oposición elementos para agitar fantasmas de expropiaciones masivas.
 
Ante la negativa de Heller, Brito acudió a Máximo Kirchner con otra impugnación al proyecto teñida de un súbito orgullo nacionalista: que pretende gravar a los dueños de grandes fortunas argentinos pero no a los dueños extranjeros de empresas radicadas en el país. Puso como ejemplo a Alfredo Coto, quien debería oblar la alícuota máxima del 3,5% en caso de aprobarse el tributo, pero cuyos competidores extranjeros -los dueños de Carrefour o Walmart, por caso- no estarían alcanzados.
 
La misma "injusticia" que podría interpretarse que hay entre él y a Ana Botín, la heredera del imperio Santander, si se analizara solamente el DNI de cada uno y no un proyecto de emergencia para cubrir una cuarta parte del costo que tuvo para el fisco el paquete de medidas para sostener a la economía durante el peor cimbronazo desde el crac de 2001-2002.
 
Quien planteó la misma objeción pero por interpósita persona fue Marcos Marcelo Mindlin, factótum del grupo Pampa Energía y discreto comprador de IECSA, la constructora insignia del grupo Macri que comandó hasta 2017 el primo hermano de Mauricio, Ángelo Calcaterra.
 
"Marcelo", como lo llamó afectuosamente Alberto Fernández cuando inauguraron juntos su última usina eléctrica a fines de junio, hizo llegar su inquietud directamente a Olivos. Tampoco obtuvo respuesta inmediata.
 

 
Troyano
  
Máximo Kirchner escuchó a Brito y le prometió estudiar el asunto. Lo que le expuso era su plan B: lograr que bajara la alícuota para los "nacionales" y se cobrara un 0,5% a los "extranjeros", bajo la forma de una retención de Ganancias a cuenta de ese aporte.
 
Ya había recibido a otros empresarios top que llegaron a su secretario privado a través de Sergio Massa, su nuevo sherpa en el establishment. Pero no dejó de reprocharle el tiempo que le había tomado esa objeción. "Esperé 110 días a que me trajeran una propuesta alternativa. ¿Ahora se acuerdan? ¿En los últimos metros?", le preguntó.
 
Brito se excusó en la pandemia. No mintió, porque fue de los primeros infectados en el país, aunque para cuando cenó con otros magnates y con el propio jefe de la bancada oficialista en su mansión de San Isidro -casi tres meses atrás- ya había sido dado de alta.
 
Otro de los ejecutivos que entendió el último mes que el proyecto iba en serio y que también activó sus contactos para bloquearlo le dijo al primogénito de Néstor y Cristina que con una ley así, jamás cumpliría su sueño de ser Presidente. Lo narró el domingo pasado Nancy Pazos en su columna dominical y lo confirmaron a BAE Negocios desde el despacho del diputado. "¿Y quién te dijo que yo quiero ser presidente?", se limitó a responder.
 
La cúpula de la UIA, consustanciada con el argumento nacionalista de Brito, incluso llegó a redactar la cláusula con la que pretendía compensar esa injusticia y gravar a los extranjeros.
 
Tal como se publicó la semana pasada en esta columna, el texto llegó hasta el despacho de Massa y desde allí irradió a toda la comisión de Presupuesto y Hacienda. Quien ordenó archivarlo y dar por terminada la discusión fue el propio Kirchner. "Esto es un troyano para que se caiga la ley", laudó.
 
Un último intento corrió por cuenta de Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza, exsenador peronista por Córdoba y cuñado del presidente de la UIA, Miguel Acevedo. Lo propuso primero en privado y después en público, el viernes pasado en una entrevista con Radio Con Vos: que estén exentos del tributo los fondos invertidos en empresas productivas, de tal manera de evitar cobrar "un impuesto a quienes crean empleo".
 
Curiosamente, el argumento fue recogido por los opositores del PRO que ya anticiparon su voto en contra incluso para que el proyecto llegue a discutirse en el recinto de Diputados. No lo esgrimieron el lavagnismo ni los radicales que se sumaron a la propuesta del oficialismo. Hoy se sabrá quiénes son mayoría, al menos en esa instancia previa al plenario.
 
 
De Kristalina a Áñez
  
La pregunta que quedó flotando de cara al debate es si los casi cuatro meses que demoró el oficialismo en presentar el proyecto no le dieron aire a la oposición para resistirlo en el Congreso y al establishment para intentar voltearlo ante la opinión pública, aun cuando más del 70% de la sociedad apoya la idea de que los más ricos hagan un aporte mayor ante la magnitud de la corona-crisis.
 
En la Corte Suprema, por caso, hubo sondeos empresariales sobre su constitucionalidad a fines de abril en los despachos de Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, los dos ministros del tribunal que mantienen roce cotidiano con magnates. Desde entonces no se repitieron.
 
¿No era acaso mucho más defendible un impuesto así en mayo, cuando el hartazgo por la cuarentena no había impactado todavía tanto en el humor social? ¿No habría sido también más oportuno anunciar en ese momento el endurecimiento del control de cambios, cuando a nadie se le habría ocurrido hacer un banderazo contra el descuento de los gastos con tarjeta del cupo de 200 dólares?
 
¿No era en aquel momento más digerible que el gobierno hablara de "importaciones suntuarias" y de "cuidar los dólares para producir" y no ahora, cuando el hastío y la politización de la pandemia ahondaron la grieta hasta profundidades insondables? ¿No estaba incluso entonces más fresco el recuerdo de cómo la crisis había empezado mucho antes que el virus, bajo la gestión macrista?
 
El lamento por los problemas de timing es una constante que cruza a todo el gabinete pero que se oye especialmente en la Cancillería, donde leyeron con mucha preocupación la virulencia de las acusaciones de la presidenta de facto Jeanine Áñez contra el "populismo kirchnerista" en plena Asamblea General de la ONU.
 
No porque la enemistad con Bolivia represente un riesgo per se, sino por la sospecha de que detrás de sus palabras haya podido estar el Departamento de Estado.
 
Un choque frontal con Estados Unidos es algo que Alberto Fernández sabe que no se puede permitir a las puertas de una negociación decisiva con el Fondo Monetario, donde el Tesoro es el accionista mayoritario con poder de veto.
 
El embajador en Washington, Jorge Argüello, le aseguró al Presidente que no quedaron rencores después de la fallida postulación de Beliz para presidir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Quien finalmente ganó esa elección, el cubano-estadounidense Mauricio Claver-Carone, le prometió a Argüello ayuda en el FMI "incluso sin que se la pidiéramos", según reveló esta semana Felipe Solá. Pronto se sabrá si cumple.
 
Lo que ninguno de los dueños de grandes fortunas dejó de preguntarles a Massa, a Heller y a Kirchner es si el tributo se pagaría por única vez o si se repetiría en el futuro. Una consulta algo ingenua si se tiene en cuenta que el año que viene puede debatirse una reforma tributaria integral. Lo interesante será monitorear si en algún momento la consulta deja paso a  la conspiración. Y si en el lobby entra alguna embajada extranjera.
 
Antes del putsch que depuso a Evo Morales y encaramó a Áñez al poder en Bolivia también se agitaban denuncias de fraude electoral sin exhibir pruebas, como hicieron acá primero Macri -por escrito en La Nación- y después, más abierta y torpemente, Esteban Bullrich.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
19-10-2020 / 10:10
18-10-2020 / 09:10
Fue como si se abrieran las compuertas del enorme dique de la epidemia. Decenas de miles de personas, cientos de miles que inundaron en camiones, colectivos, a pie y en automóviles, en utilitarios y chatas en larguísimas caravanas que circularon por las ciudades del país en una nueva edición del 17 de octubre.
 
Una fecha que se reinventa para resurgir a través del tiempo en la voz del pueblo, enorme gesta en la que el viejo grito de "¡Viva Perón!" atravesó 75 años de historia, se resignificó y resonó en los oídos de todo el país, de oficialistas y opositores. El mensaje de respaldo masivo al gobierno y de advertencia a las ilusiones destituyentes fue alto y claro.
 
Si la derecha creyó en algún momento el relato de crisis y desastre del gobierno que fue tejiendo en los últimos meses, ayer se dio un portazo en la nariz. La ciudad de Buenos Aires, el Conurbano y otras ciudades del país fueron el escenario de un enorme espectáculo de ejercicio democrático de las mayorías que votaron a este gobierno.
 
El Presidente que habló en la CGT no era el mismo que el del viernes. Habló impulsado por la inmensa marea que desbordó la ciudad de Buenos Aires y las principales ciudades del país para respaldarlo en medio de la epidemia, en medio de una fuerte ofensiva de los medios opositores, en medio de una campaña de la oposición de derecha, y tras una seguidilla de pequeños actos para esmerilar su gobierno.
 
El contraste con los actos que hizo la derecha desde el comienzo de la pandemia no sólo se puso en evidencia en las cantidades. Mientras el tono en las declaraciones de los manifestantes de Juntos por el Cambio fue de un antiperonismo acérrimo, violento. En las caravanas peronistas no predominaban los gritos contra sus adversarios políticos, sino los de respaldo a Cristina y al presidente Alberto.
 

18-10-2020 / 09:10
Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán expusieron en el Coloquio de IDEA emitiendo una señal de diálogo y tolerancia. Le contestaron con soberbia, en el límite mismo de faltarles el respeto. Una patota de CEOs macristas corrobora cuán difícil es articular o hasta conversar con el establishment. Y siembra dudas acerca de la conveniencia de ir al pie, a sus cónclaves.
 
La dirigencia sindical le dio una idea a Fernández: el acto de ayer. Resultó muy bien. Las conducciones gremiales aportaron a la movilización. La coalición de gobierno no se cuartea en una coyuntura espantosa. Sentido común, desde ya. La unidad fue clave para volver, es esencial para sostenerse.
 
Sería presuntuoso y prematuro formular un balance de un hecho colectivo tan extraño y sin precedentes como este 17 de octubre. La mezcla de virtualidad y cuerpos dificulta cualquier síntesis. A primera vista, fortaleció al oficialismo en un trance difícil. Siempre suma reencontrarse, auto celebrarse.
 
Las competencias políticas a veces se asemejan a las futboleras. Habrá macristas felices porque a los peronistas se les aguó parte de la fiesta. Un masivo ciberataque derribó los servidores de 75octubres.ar, mientras cientos de miles de compañeros intentaban ingresar para participar del acto por el Día de la Lealtad. Hasta entonces, 7 millones habían visitado el sitio.
 
Brotarán discusiones clásicas, sobre el número de participantes. Las hay cuando son presenciales y se puede estimar cantidad de personas por metro cuadrado. Cuando los participantes van en auto se puede sanatear más, casi hasta el absurdo. Pero fueron miles y miles los vehículos que recorrieron las principales ciudades del país.
 
En todo caso, el oficialismo concretó una primera salida, festiva y no violenta, que fue in crescendo durante todo el día. Con el ensayo general de ayer a la vista nadie duda de que el peronismo congregará multitudes presenciales cuando las circunstancias lo permitan. 
 

17-10-2020 / 18:10
El Presidente Alberto Fernández fue el único orador en el acto de la CGT y planteó que si se dejan de lado los rencores es posible hacer otro país. Remarcó que el 17 de octubre de 1945 se manifestó un pueblo invisible que reclamaba un lugar en la sociedad y que a partir de allí "la historia cambió para siempre".
 
El Presidente planteó que si se dejan de lado los rencores es posible hacer otro país. Remarcó que el 17 de octubre de 1945 se manifestó un pueblo invisible que reclamaba un lugar en la sociedad y que a partir de allí "la historia cambió para siempre". También destacó que "el peronismo siempre mantuvo la regla de ser leal a su pueblo".
 
Por otro lado, se refirió a aquellos sectores que buscaron presentar el acto del 17 de octubre como respuesta de los banderazos contra el Gobierno: "Todo el día me la pasé leyendo cosas que se publicaban. Sepan todos, nacimos del amor de Perón y Evita, vivimos el amor de Néstor y Cristina. Acá no hay odios ni rencores, acá lo que hay es ganas de poner de pie a la Argentina de una vez y para siempre".
 
El Presidente lamentó que "una y mil veces quisieron matar al peronismo", y explicó que los ataques son en respuesta a que "habíamos llegado a las entrañas mismas del pueblo y le habíamos dado los derechos que el pueblo había reclamado".
 
"El peronismo ha querido que hoy me toque a mi ser quien conduzca este presente", destacó Alberto, y añadió: "Sergio Ziliotto me dijo 'menos mal que el peronismo está gobernando en este momento'". Y en el marco de la pandemia, anunció: "Empezamos hoy el tiempo de la reconstrucción argentino. Me toca a mí ponerme al frente y estoy orgulloso de poder hacerlo".
 
La Opinión Popular
 

17-10-2020 / 10:10
A 75 años del 17 de octubre de 1945, la pandemia obligó al peronismo a pensar en un Día de la Lealtad diferente para cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO). Este año, la jornada se festejará de manera virtual, con una acto que promete ser multitudinario.
 
¿Cómo acceder a la marcha virtual? Si bien hay distintas actividades planteadas para la fecha, el acto oficial será de manera virtual y se podrá acceder a través de la página 75octubres.ar. El ingreso estará habilitado después de las 13 de este sábado 17 de octubre y allí, las y los usuarios, podrán participar al clickear el botón entrar.
 
Una vez que se ingresa en la movilización, se deberá completar un campo virtual que solicita un nombre o apodo, además de la posibilidad de seleccionar la provincia desde la cual cada persona participa. No hay que dejar ninguna información personal para ser parte de la actividad.
 
Una vez ingresados los datos, se podrá elegir una ubicación dentro de la movilización virtual. Los escenarios disponibles serán el Obelisco, la Plaza de Mayo, el Congreso, Avenida de Mayo o la Avenida 9 de Julio.
 
Por último, se podrá elegir un avatar, que es la identidad virtual de cada participante. Entre las opciones se encuentran Evita, Perón, Evita y Perón juntos, la fórmula presidencial Alberto Fernández y Cristina o el ex presidente Néstor Kirchner.
 
También se podrán elegir elementos simbólicos como el escudo del Partido Justicialista (PJ), un choripán, un bombo, entre otros. 
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar