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"El día que la pandemia termine va a haber un banderazo de los argentinos de bien". Alberto Fernández
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Nacionales - 16-09-2020 / 10:09
LA PULSEADA CONTRA QUIENES DEFIENDEN LA VIEJA NORMALIDAD

Fuerzas nacionales y populares comparten un ideario industrialista, con epicentro en las PyMEs

Fuerzas nacionales y populares comparten un ideario industrialista, con epicentro en las PyMEs
Alberto Fernández envió el proyecto de Presupuesto al Congreso, en tiempo y forma. Se empezó a tratar el apodado impuesto a las grandes fortunas. Es necesario prever y también recaudar.
Alberto Fernández envió el proyecto de Presupuesto al Congreso, en tiempo y forma. Se empezó a tratar el apodado impuesto a las grandes fortunas. Es necesario prever y también recaudar. Algo así como 12.000 multimillonarios alzan la guardia clamando que no pasarán. Juntos por el Cambio se dispone a defenderlos... es un partido de clase alta, como demostró cuando gobernaba.

Los presidentes de fuerzas nacionales y populares compartieron o comparten un ideario industrialista, con epicentro en las PyMEs; Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Fernández...


Alberto Fernández se entusiasma y trata de irradiar optimismo viajando, reabriendo. Días atrás, acompañado por el ministro de  Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, bendijo un nuevo modelo de Peugeot con una proporción elevada de autopartes de producción nacional. Usualmente es el 15 por ciento; en este caso se elevó al 40 por ciento. Nuevos productos para un mercado que quizá se dinamice tras un parate mayúsculo. Y un avance en la sustitución de importaciones, en bienes que se coproducen con Brasil.
 
La industria mejora de modo paulatino y heterogéneo, miden en la Casa Rosada. Con protocolos que en promedio se cumplen, por el cuidado mutuo en la comunidad de trabajo. Con una estructura sindical, que aún con sus fallas, vela por la salud de los laburantes. No hay azar sino pura lógica: el peligro y la muerte rondan donde la explotación es mayor: el Ingenio Ledesma funciona como prueba palpable.
 

 
El equipo gobernante observa lo que va pasando. El mundo actual propende a la protección de las economías nacionales. En la Argentina las actividades esenciales se defienden, algunas otras ramas de actividad insinúan repuntes.
 
Un acicate al consumo interno, es clave en la recuperación deseada. Los objetivos de la política oficial en grandes trazos se orientan a minimizar daños, preservar puestos de trabajo y empresas. Dentro de un contexto opresivo se torna crucial sostener el consumo popular, redistribuir la riqueza. Los cambios en el reparto de fondos nacionales, los ATP, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), la moratoria, apuntan en ese sentido.
 
La derecha macrista es siempre reaccionaria, su objetivo perpetuo es volver atrás. Hoy en día a la "normalidad" previa, plagada de desigualdades. El impuesto a las grandes fortunas combina el ingrediente recaudatorio con un contenido simbólico, rotundo.
 
La rapacidad de los más ricos versus las necesidades de las mayorías. Eso es lo que se debate en el Congreso, en el Ágora, en los medios, más allá de banderazos enclenques o de alusiones falaces a la República perdida.
 
 
 
La pulseada contra quienes defienden la vieja normalidad
 
El Ejecutivo envió el proyecto de Presupuesto al Congreso, en tiempo y forma. Se empezó a tratar el apodado impuesto a las grandes fortunas. Es necesario prever y también recaudar. Algo así como 12.000 multimillonarios alzan la guardia clamando que no pasarán. Juntos por el Cambio (JpC) se dispone a defenderlos... es un partido de clase alta, como demostró cuando gobernaba.
 
Usemos un poco el espejo retrovisor aunque sea una costumbre en desuso. Hace cuatro meses, muchas provincias salían de la cuarentena estricta. El canje de deuda parecía naufragar, el Gobierno se tenía fe.
 
Cuando empezó a imaginar las sesenta medidas para dinamizar consumo y producción en el corto plazo y delinear un esquema de desarrollo confiaba en que la reactivación iría de la periferia al centro, de las 20 o 21 provincias que dejaban la fase a la Zona Metropolitana.
 
La perspectiva, que hoy sabemos errada, era compartida por oficialismo y oposición. El foco de contagios y muertes, creencia transversal, se confinaba en el AMBA, en Chaco, en alguna otra provincia. El resto avanzaba hacia la vagarosa nueva normalidad.
 
El mapa sanitario actual refuta dichas previsiones: expone el rebrote en casi todas las provincias. No es, para nada, consecuencia de haberse enamorado de la cuarentena; obedece a otras causas múltiples y variadas.
 
La recidiva afecta a provincias con buen sistema de Salud preexistente, como Santa Fe, tanto como a otras que cantaron victoria con arrogancia, como Jujuy. La relajación ciudadana ahonda los problemas.
 
La pandemia gravita en la economía, doméstica e internacional. Se consuman caídas gigantescas del PBI en los grandes países del Primer Mundo, también en los de nuestra región. La tendencia es inexorable, los números estrictos se conocerán más adelante. La Argentina vive inmersa en la tormenta del mundo, sin ser ni el último orejón del tarro ni la excepción a la regla.
 
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Los presidentes de fuerzas nacional populares compartieron o comparten un ideario industrialista, con epicentro en las PyMEs; Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner... Alberto Fernández se entusiasma y trata de irradiar optimismo viajando, reabriendo.
 
Días atrás, acompañado por el ministro de  Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, bendijo un nuevo modelo de Peugeot con una proporción elevada de autopartes de producción nacional. Usualmente es el 15 por ciento; en este caso se elevó al 40 por ciento calculan a ojímetro los funcionarios.
 
Nuevos productos para un mercado que quizá se dinamice tras un parate mayúsculo. Y un avance en la sustitución de importaciones, en bienes que se coproducen con Brasil detallan en el equipo económico.
 
La industria mejora de modo paulatino y heterogéneo, miden en la Casa Rosada y zonas aledañas. Con protocolos que en promedio se cumplen, por el cuidado mutuo en la comunidad de trabajo. Con una estructura sindical que aún con sus fallas vela por la salud de los laburantes. No hay azar sino pura lógica: el peligro y la muerte rondan donde la explotación es mayor: el Ingenio Ledesma funciona como prueba palpable.
 
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El expresidente Mauricio Macri prometió que nuestro país sería la góndola del mundo mientras abría puertas y ventanas a la especulación financiera. El mundo jamás se dio por enterado.
 
Exportar asoma difícil en el actual contexto. China crece pero no a tasas chinas... igual reluce en la comparación. La Argentina tiene chances para acrecentar exportaciones tradicionales, muy primarizadas. Carne, granos que ya se exportan cuyo quantum puede incrementarse. Puede agregarse demanda de porcinos, que genera expectativas altas y debates ecológicos importantes.
 
Fuera de eso, avizoran los economistas que rodean a AF, algunos bienes de economías regionales, como el vino. Exportaciones "de nicho" que pueden ayudar módicamente a generar divisas. Imprescindibles para remontar la cuesta aprovechando también el lapso en que no se deben pagar servicios de la deuda externa.
 
Para el ministro de Economía Martín Guzmán ese círculo necesita cerrarse pactando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) una prórroga amplia, varios años. Tal su hoja de ruta inicial, que suscitó tantas burlas y que hasta hoy se viene cumpliendo.
 
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Pensar el mundo posterior a la pandemia constituye jactancia de ciertos intelectuales. Menos infatuado, el equipo gobernante observa lo que va pasando. El mundo actual propende a la protección de las economías nacionales.
 
En la Argentina las actividades esenciales se defienden, algunos otras ramas de actividad insinúan repuntes. El turismo, los espectáculos masivos por ahora requieren intenso apoyo estatal, subsidios, ATP. Si la pandemia menguara, el panorama podría cambiar. El turismo interno reviviría ciudades, regiones.
 
Un acicate al consumo interno, clave en la recuperación deseada. "Con este dólar -imagina un funcionario- la Argentina sería accesible para el turismo internacional". Si el virus aminorara, en otra pantalla.
 
Los objetivos de la política oficial en grandes trazos se orientan a minimizar daños, preservar puestos de trabajo y empresas. Dentro de un contexto opresivo se torna crucial sostener el consumo popular, redistribuir la riqueza. Los cambios en el reparto de fondos nacionales, los ATP, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), la moratoria, apuntan en ese sentido.
 
La pandemia arroja ganadores y perdedores agravando la inequidad previa. El rol del Estado es compensar las asimetrías, atenuarlas. Un nuevo modelo de crecimiento exige tomar partido en la disputa.
 
La derecha nativa es siempre reaccionaria, su objetivo perenne es volver atrás. Hoy en día a la "normalidad" previa, plagada de desigualdades. El impuesto a las grandes fortunas combina el ingrediente recaudatorio con un contenido simbólico, rotundo. La rapacidad de los más ricos versus las necesidades de las mayorías. Eso es lo que se debate en el Congreso, en el Agora, en los medios, más allá de banderazos enclenques o de alusiones falaces a la República perdida.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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28-09-2020 / 10:09
"Nunca en toda nuestra historia se desplazaron a jueces de los cargos que titularizan en un juzgado o tribunal por decretos del Poder Ejecutivo. Hasta acá, las remociones o desplazamientos forzados de los jueces habían sido patrimonio exclusivo de los gobiernos que usurparon el poder por golpes de Estado", señalaron los legisladores del interbloque opositor.
 
Este texto forma parte de una declaración en la cual un conjunto de legisladores de Juntos por el cambio "exhortan" a la Corte a intervenir en la cuestión abierta sobre la anulación del traslado de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli decidida en su momento por el entonces presidente Macri a través de un decreto.
 
La mentira en la discusión de los hechos consiste en que se rechaza una "remoción", cuando de lo que se trata es justamente del restablecimiento de la forma establecida por la Constitución, violentada durante el anterior gobierno y reemplazada por la decisión presidencial sin necesidad del paso por el Senado: la famosa designación "a la carta". Pero la cuestión principal no es la falsificación de los hechos sino el tono del documento.
 
Lo realmente inédito en los años posteriores a 1983 es la expresa deslegitimación de un gobierno producida por el principal bloque de oposición. Una deslegitimación que, además, no surge del entusiasmo de un discurso de barricada, sino que forma parte de un documento de diputados del Congreso de la nación dirigido nada menos que a la Corte Suprema.
 
En buen romance, miembros de un poder de la república le piden a otro poder que restablezca la vigencia de la constitución alterada por la acción de un tercer poder -el ejecutivo. Eso sí que es un ataque directo y perverso a la legalidad democrática en uno de sus aspectos cardinales como es el carácter soberano del sufragio popular, el principio de la mayoría electoral como forma de elegir las autoridades. 
 

28-09-2020 / 10:09
En vísperas del fallo del martes sobre la causa por la anulación de los traslados de los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli, manifestantes de la derecha macrista realizaron una protesta frente a la casa de Ricardo Lorenzetti, el ministro de la Corte Suprema, en la localidad santafesina de Rafaela.
 
En medio de la avanzada opositora y de las fake news de los grandes medios cercanos al macrismo, con bocinazos, banderas argentinas y diversos carteles, una caravana de lujosos autos se acercó en la tarde del sábado hasta la casa donde el magistrado suele pasar sus fines de semana. La protesta fue repudiada por distintos funcionarios de peso del Gobierno nacional.
 
Los vehículos llevaban pegados carteles contra el Frente de Todos. "Señores jueces, dejen de violar la Constitución", "Alberto y Cristina, fuera de la Argentina" y "Despierten argentinos, no a la impunidad K", rezaban algunas de las pancartas. Señalan a  la militante ultra macrista Corina Vecchioli como organizadora del escrache propio del fascismo. 

Lo que hacen los dirigentes del sector más derechista de Juntos por el Cambio, extremadamente fanatizados, es bochornoso, no tiene límites ni vergüenza. En la caravana cantaron consignas destituyentes y buscan proteger los cargos de los jueces puestos a dedo, para lograr la impunidad de Mauricio Macri en todos los delitos que habría cometido.

Ahora bien, si la Corte Suprema viola la Constitución y avala la demanda enfurecida de la oposición macrista ¿los próximos jueces se nombrarían por decreto del presidente Fernández?

La Opinión Popular


27-09-2020 / 11:09
Si en la Argentina hubiera un golpe de Estado exitoso contra el gobierno peronista, los diarios del día siguiente hablarían de transición, de unidad y de preservar las instituciones. La mayoría de los canales de noticias y de las radios consagradas le darían voz solamente a los conspiradores y callarían las denuncias sobre la violencia y la ilegalidad de los acontecimientos.
 
La oposición política no quebraría lanzas para defender la democracia. Los gobiernos de la región, como Brasil y Bolivia, no tardarían en reconocer la legitimidad de las autoridades de facto. Estados Unidos tampoco. Si todo llega a consumarse, revertirlo será una tarea imposible.
 
De ahí la urgencia, más actual que en ningún otro momento desde la década del '80, de que todos aquellos que estén comprometidos con el estado de Derecho, políticos, sindicalistas, empresarios y referentes de la sociedad civil, medios y comunicadores, de todos los colores políticos, dejen de lado cualquier diferencia para trazar una línea y renovar el compromiso del Nunca Más.
 
Es un escenario todavía lejano, a solo nueve meses de las elecciones que Alberto Fernández ganó con holgada mayoría, con una gestión que a pesar de la doble crisis de la economía y el coronavirus consigue sostener una tensa calma social, con algunos números que invitan a pensar en una incipiente recuperación y con el apoyo de las dos cámaras del Congreso, las centrales obreras y una enorme mayoría de los gobernadores.
 
También es cierto que la sociedad argentina ha tramitado su vínculo con la dictadura de forma más madura que sus vecinos, con un compromiso por los derechos humanos que es ejemplar en todo el mundo y la resistencia a un intento golpista, al parecer, aún es muy fuerte en la sociedad, incluso entre sectores netamente opositores. 
 

27-09-2020 / 10:09
La protesta de la Policía Bonaerense que llegó hasta Olivos y la columna de Macri en La Nación que apuntó a romper todo diálogo entre Gobierno y oposición convencieron al Presidente y a su entorno de que era necesario salir a dar pelea y retomar la iniciativa de la agenda política.
 
De hecho, ya aquella respuesta que tuvo el reclamo policial, más allá de que el Presidente la anunció en su tono habitual calmo, mostró una nueva actitud: la decisión de transferir a la provincia de Buenos Aires buena parte de los recursos que hasta entonces se enviaban a la Ciudad tomó a la oposición por sorpresa.
 
Aunque a partir de entonces hubo algunos cortocircuitos con el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, la mira de la Casa Rosada está puesta en el sector ultra que encabezan Macri y Patricia Bullrich, con declaraciones ya abiertamente desestabilizadoras como cuando hablan de "sustitución" del Gobierno o del "fraude" con el que supuestamente ganó Fernández al que hizo referencia el senador Esteban Bullrich.
 
"Culpar de la crisis a la pandemia es algo abstracto, está claro que el Gobierno tiene que personalizar las críticas en alguien y Macri es el indicado. Dejó el país hace unos meses incendiado, se fue de vacaciones al exterior mientras la gente padecía y en las encuestas es el dirigente de peor imagen", detallaba un funcionario que trabaja en el mensaje oficial. Eso explica que en las últimas apariciones desde Fernández para abajo se acentuaran las referencias al ex presidente. 
 

26-09-2020 / 10:09
El presidente Alberto Fernández mostró su fastidio por las actitudes del presidente del Tribunal, Carlos Rosenkrantz, y lo criticó en dos ocasiones. Por su actitud frente a la política de género y, fundamentalmente, por su activa participación en defensa de los jueces trasladados a dedo por el macrismo.
 
"¿Cuál es la disyuntiva que tiene el presidente de la Corte de con tanto ahínco impulsar esto? ¿Qué es lo que está buscando?", se preguntó Alberto respecto a la decisión de Rosenkrantz de convocar a un acuerdo extraordinario en el máximo tribunal para tratar los recursos presentados por los jueces macristas Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli, quienes buscan impedir sus traslados.
 
Para entender mejor las palabras de Fernández hay que saber que había trascendido la información de un encuentro reservado entre Rosenkrantz y Mauricio Macri para decidir una estrategia para tratar de mantener en sus puestos a estos jueces movidos a dedo por el ex presidente.
 
"Me llama mucho la atención por los comentarios que me llegan, por cosas que se ven dentro de la Corte, porque, la verdad, lo único que estamos haciendo es establecer un orden perdido por el gobierno anterior", expresó el Presidente complementando otras críticas al Tribunal por las demoras en la aplicación de la ley Micaela en el Poder Judicial. La Corte emitió luego un comunicado respondiendo sólo a este último punto.
 
En las dos intervenciones del Presidente, los cuestionamientos estuvieron dirigidos principalmente a Rosenkrantz, ex abogado del Grupo Clarín, a quien en Gobierno ya ven actuando en sintonía con la estrategia del macrismo y de los grandes medios porteños afines. 
 

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