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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 26-07-2020 / 11:07
LAS QUE APLICA Y LAS QUE PROYECTA EL GOBIERNO

Sesenta medidas: entre la coyuntura y el plan de desarrollo

Sesenta medidas: entre la coyuntura y el plan de desarrollo
El presidente definió a la gestión de Mauricio Macri como «una pandemia sin virus» que «arrasó con más de 20 mil pymes en cuatro años» y anticipó que la semana próxima el Gobierno lanzará «más de 60 medidas» para «construir un futuro más definido, cómo empezar a trabajar saliendo de esta crisis». Estas 60 medidas apuntan a reactivar la economía en la pospandemia, basado en la producción y la generación de empleo genuino y con una visión «federal» que se refleje en un «crecimiento equilibrado» del país.
El Gobierno de Alberto Fernández sostiene y prolonga las medidas de emergencia: llega el ATP 4, se va pagando la nueva ronda del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE III). Se tratan proyectos de leyes congruentes con el sesgo oficial: moratoria amplísima, teletrabajo con un piso de garantías para los laburantes.
 
La crisis sanitaria no da respiro. Las cifras de contagios y muertes en el AMBA llegan al record desde marzo. Hay retrocesos en varias provincias que estaban en fase 5. La relajación colectiva, las reuniones descontroladas suelen ser una clave. Se cuartea el consenso ciudadano que signó los primeros meses.
 
El presidente Fernández, los ministros repasan indicadores día y noche. La urgencia los motiva y los envuelve. Se planean sesenta medidas económicas para la pospandemia.
 
El canje de deuda sujeta a legislación extranjera entra en su sprint final, tal parece. Las diferencias se acortan. La prensa dominante y la claque de gurúes económicos simplifican: quedan apenas 3,20 dólares de diferencia.
 
Si así fuera, este cronista se animaría a hacerse cargo. Si en realidad treparan a cerca de 3.200 millones de dólares, alguien estaría mintiendo o jugando como aliado de los bonistas. La élite del empresariado profiere un desabrido apoyo a la última oferta estatal.
 
Culposo, tardío, hipócrita por el momento y porque sus medios aliados siguen con la camiseta de los acreedores. Serruchan el piso al gobierno en bloque y al ministro de Economía Martín Guzmán en especial. El establishment está en la vereda de enfrente, más allá de "esa foto" del 9 julio que promovió el Secretario Gustavo Beliz, con anuencia presidencial.
 
Los ganadores de estos meses procuran consolidar posiciones, ganar terreno. Conciben un mundo pospandemia flexibilizado, con mayor desempleo, con trabajadores domesticados por la malaria. Los cambios de época inclinan la cancha.
 

 
Teletrabajo y otras explotaciones
 
Episodios congruentes se narran separados aunque los enlaza un hilo visible. LAN (Latam argentina) quiere irse sin pagar indemnizaciones ni quebrar. El Ministerio de Trabajo le demarca un límite legal, la empresa aprovecha la necesidad de los empleados y va pactando "retiros voluntarios". La implementación es válida e injusta a la vez.
 
Adrián Suar, empresario que se la llevó con pala durante décadas, resuelve cerrar Polka, la gran productora de ficción. Concede una publinota en el multimedio Clarín, lo tratan como si fuera un filántropo y no un capitalista sin responsabilidad social, un artífice de la participación laboral en las pérdidas. Clarín predispone la maraña leguleya para no hacerse cargo como grupo de las obligaciones de uno de sus emprendimientos exitosos.
 
La ley de teletrabajo se inscribe en la tradición peronista, con modestia y coherencia. Estipula un piso de derechos para una modalidad irresistible que acentuará el poder patronal. Menos empleados, menos costos empresarios, dilución de la experiencia grupal, aislamiento individual frente a los conflictos con los dueños. El distanciamiento de los cuerpos es inversamente proporcional al desarrollo de las solidaridades.
 
El diario La Nación y los portavoces de la Unión Industrial Argentina (UIA) concuerdan: el teletrabajo es pura ventaja para el personal. Ahorra viáticos, gana tiempo porque no viaja, se queda en casita con la familia. ¡Encima piden tener un horario, desconectarse algunas horas! Para compensar tanto lucro plebeyo (la codicia es un pecado, caramba) proponen no regular nada. "Si ustedes quieren una ley...", musita desdeñoso Daniel Funes de Rioja. Los capos empresarios defienden "su ley": la del más fuerte. No dejan pasar una, no se equivocan nunca. En ese aspecto claman para que el Estado no intervenga. En otros, tiran la manga.
 
El acuerdo paritario con los gremios docentes nacionales contrapesa la tendencia, reconociendo un plus a les trabajadores de la educación. El valor político de la medida potencia o tal vez supera al económico, una señal en el buen sentido.
 
El Estado interviene para compensar las asimetrías que tienen raíces hondas. La bienvenida protección ratifica las desigualdades dentro de la clase trabajadora. Teletrabajo y suplemento para docentes conciernen a trabajadores formales, onda un tercio de la totalidad.
 
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Un paquete de sesenta
 
Los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y del Interior, Eduardo de Pedro, cosechan y sistematizan las demandas de los gobernadores.
 
Entre tanto, pispean datos cotidianos que parecen alentar un cachito de esperanza. El consumo de electricidad, por ejemplo, arroja resultados que sintonizan con la percepción a ojímetro. Comenzó a hundirse en marzo, tocó fondo el 19 de abril, insinuó repunte en mayo y sigue en alza. Fuera del AMBA empieza a parecerse al de la pre pandemia. Se sabe que no se vivía un festival productivo: el ex presidente Mauricio Macri dejó un legado deprimente. Pero las curvas de consumo de energía suben.
 
De cualquier modo las actividades prósperas o los microclimas de bonanza son la excepción. La demanda no acompaña las reaperturas de comercios o fábricas. Funcionarios avezados imaginan que cuando se pongan en práctica las sesenta medidas un tercio de la población gastará más que ahora, tiene un "consumo postergado". Un enfoque optimista aunque asuma que dos tercios de los argentinos siguen a nivel de supervivencia, con suerte. Hasta acá solo registran guarismos satisfactorios las compras con "Ahora 12", que comienzan a empardarle a las del verano, fuera del área metropolitana.
 
Las sesenta medidas están pensadas, hasta escritas, aseguran los funcionarios concernidos. "Embargan" información hasta que llegue el anuncio presidencial. En general, la opinión pública desconfía de los anuncios y presta atención a los hechos. Ni qué decir en condición de encierro. La narrativa oficial, para colmo, coquetea demasiado con la costumbre de pre anunciar anuncios.
 
En el corto plazo se apuntará a incentivar la demanda mediante créditos blandos, rumbo similar al de los meses recientes, reforzado.
 
Para el mediano plazo se imagina un abanico de acciones coordinadas con los gobernadores. "Un plan de desarrollo", comenta un ministro y bromea: "aunque la expresión no le guste a Alberto".
 
La obra pública ranquea en primer nivel: gasoductos, redes viales, puentes, hidrovías, ferrocarriles según necesidades de cada comarca.
 
El fomento a las producciones regionales es otro ítem del paquete.
 
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Una semana crucial
 
La Reforma Judicial se anunciaría mañana, para el fin de semana tiene que haber decisiones sobre la cuarentena, los plazos del canje expiran en estos días. Sobran oportunidades para que el oficialismo recobre el timón de la agenda pública. La oposición se la birla a menudo, ora por destreza ora por carencias del Gobierno.
 
Meses atrás Alberto Fernández congregaba porcentajes de aprobación insostenibles en el mediano plazo. "Los expertos" infectólogos ganaban autoridad y respeto. Las vicisitudes de la pandemia, las idas y vueltas acaso inevitables, la repetición de las presencias tienden a restarles consenso. Si los médicos descienden al barro de las redes sociales se enchastrarán aunque sus contendientes sean ignorantes e impresentables. El medio es el mensaje.
 
Las proyecciones de médicos y funcionarios son honestas y serias en un contexto de incertidumbre. Las enuncian a diario, se exponen, pueden fallar. La franqueza y el sentido del deber les juegan en contra cuando desde la otra vereda hay impunidad discursiva, ánimo de asustar, una apuesta ostensible a favor de la catástrofe.
 
Media, además, una cuestión técnica, primaria, una falla de origen. Mantener tácticas, referentes y discursos en una realidad mutante deteriora los relatos. Quizá, opina este cronista fundado en datos surtidos, la saturación del sistema hospitalario derive de un modo distinto al imaginado.
 
El refuerzo a la infraestructura, la incorporación de camas de terapia intensiva bancan las necesidades. El cuello de botella se genera en la atención a personas con síntomas leves, que deben internarse para pasar cuarentena en camas comunes.
 
Crece la retracción ciudadana porque se sabe que hisoparse es incómodo, que los traslados saben ser agobiantes, que los resultados demoran. Porque hay temores a dejar la casa, el barrio, las pertenencias. Escenas de pugilato en Costa Salguero repetidas hasta el hartazgo por los medios agravan los resquemores.
 
En las vísperas de una semana crucial el gobierno sostiene el rumbo, pulsea con firmeza en el canje, promueve medidas pro operario, atiende a la emergencia, hasta imagina movidas para el mediano plazo. Acierta en lo esencial, a veces se trabuca en sus propias carencias o en internismos apenas velados.
 
La pandemia condiciona todo, es un mal exterior, mutante, inédito. En cuestión de días se definirá si es imprescindible un retroceso que nadie quiere, que costaría explicar. Y que, pese a todo, podría ser impuesto por la ética de la responsabilidad.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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17-05-2026 / 13:05
17-05-2026 / 12:05
La gestión de Javier Milei atraviesa una fase de desorientación estratégica, donde el dogma ideológico choca frontalmente con una realidad social cada vez más crítica. La profundización de un modelo basado en el ajuste fiscal severo y la desregulación extrema ha disparado los índices de pobreza y desigualdad, transformando la promesa de "orden" en un escenario de exclusión que ya no se disciplina ante el discurso oficial. 
 
Trump no está en condiciones de volver a salvar a Milei y le exige cada vez más. Se define la guerra entre grupos de poder por la Hidrovía. Copado por funcionarios de la embajada, el instituto de propiedad intelectual se inclina a favor de los laboratorios estadounidenses. La esperanza, lo último que perdió el votante de Milei.
 
Esta desconexión entre la macroeconomía de pizarrón y las urgencias de la calle ha provocado que el Gobierno pierda el rumbo, quedando atrapado en una lógica que prioriza los superávits teóricos sobre la sostenibilidad humana. Según el análisis de Diego Genoud, el mandatario habría perdido la brújula política, mostrando una desconexión creciente entre su narrativa ideológica y las demandas de una realidad socioeconómica que ya no se disciplina ante sus discursos, lo que genera un clima de incertidumbre sobre la viabilidad de su programa a mediano plazo. 
 
Este deterioro del tejido social tiene un correlato directo en el capital político del mandatario: el ecosistema de apoyos que lo llevó al poder se muestra hoy fragmentado y reticente ante la falta de resultados tangibles. Con aliados ensayando su propia salida y una estructura territorial que no logra contener el descontento, la reelección para 2027 se percibe más como una expresión de deseos que como un escenario probable. El oficialismo enfrenta así una coyuntura de aislamiento, donde el aumento de la brecha social se convierte en el principal obstáculo para la continuidad de su proyecto político.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

10-05-2026 / 14:05
Frente a un auditorio que colmó la capacidad de la Sala José Hernández, Axel Kicillof transformó la presentación de su libro en un acto de resistencia intelectual contra el avance del anarcocapitalismo en Argentina. Con una defensa cerrada de la intervención estatal y la justicia social, el gobernador bonaerense utilizó el pensamiento de Keynes para desnudar las falencias de un modelo nacional que, bajo la promesa de libertad, solo parece ofrecer recesión y exclusión. Su mensaje fue una advertencia clara: el verdadero peligro para el futuro del país no reside en los proyectos populares, sino en la impericia de una gestión que ignora la historia y la teoría económica básica.

"Si Keynes viera lo que está pasando en la Argentina, se vuelve a morir. Estamos ante un experimento que ignora las fallas de mercado que el propio Keynes describió hace casi un siglo", sentenció Kicillof ante un público que seguía cada definición técnica con atención política.


En lo que muchos leyeron como un paso decisivo hacia la reconstrucción del peronismo, Kicillof se posicionó como el principal antagonista político y teórico de Javier Milei. Entre citas académicas y definiciones políticas de alto voltaje, el mandatario dejó en claro que la provincia de Buenos Aires funciona hoy como el último bastión contra el ajuste desmedido y como el laboratorio de una alternativa de gobierno para 2027. Fue lanzamiento de una obra de Economía; pero también fue la presentación de un programa de soberanía económica diseñado para enfrentar el "riesgo país" que representa el actual experimento libertario.


De la redacción de La Opinión Popular

09-05-2026 / 10:05
07-05-2026 / 15:05
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