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Sociedad e Interés General - 20-07-2020 / 08:07

Juan Carlos Altavista: ¡Que hacé’ tri tri!

Juan Carlos Altavista: ¡Que hacé’ tri tri!
El 20 de julio de 1989, en Buenos Aires, muere Juan Carlos Altavista.
 
Minguito Tinguitella tenía cuatro características principales que lo distinguían: era "hincha" (fanático) de Boca Juniors, era intransigentemente peronista, era descendiente de italianos, y era trabajador informal ("cartonero" y periodista de barrio). Además "Minguito", quien nunca se había casado, profesaba un amor sublime por su madre, "la viejita", a quien consideraba una santa. Tenía una vieja camioneta Chevrolet Campeón 1928, a la que llamaba la Santa Milonguita, para "cartonear" o "cirujear" en la quema de basura.
 
El 20 de julio de 1989, en Buenos Aires, muere Juan Carlos Altavista, actor y comediante argentino. El personaje que lo hizo famoso fue Domingo Tinguitella, o simplemente "Minguito" o "el Mingo" creado por el guionista Juan Carlos Chiappe e interpretado entre las décadas del sesenta y del ochenta.
 
"Minguito" intentaba estereotipar "al hombre de pueblo argentino", y más particularmente de Buenos Aires, descendiente de inmigrantes. El personaje alcanzó gran repercusión cuando fue incluido en un popular programa humorístico televisivo de los hermanos Gerardo yHugo SofovichPolémica en el bar, que intentaba reflejar en la mesa de un típico cafetín de Buenos Aires, a la sociedad argentina. Allí estaban "el chanta"; el intelectual; el hombre de clase media; y el trabajador hijo de italianos: Minguito.
 
Minguito Tinguitella tenía cuatro características principales que lo distinguían: era "hincha" (fanático) de Boca Juniors, era intransigentemente peronista, era descendiente de italianos, y era trabajador informal ("cartonero" y periodista de barrio). Además "Minguito", quien nunca se había casado, profesaba un amor sublime por su madre, "la viejita", a quien consideraba una santa. Tenía una vieja camioneta Chevrolet Campeón 1928, a la que llamaba la Santa Milonguita, para "cartonear" o "cirujear" en la quema de basura.
 
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Nacido en Buenos Aires el 4 de enero de 1929, desde muy chico se volcó a la actuación, y sus comienzos se remontan al Teatro Infantil Lavardén. Allí tuvo como compañeras a Julia Sandoval y a Beba Bidart, ya encaminado en el ambiente artístico aprendió de actores como Narciso Ibáñez Menta, Francisco Petrone y Luis Sandrini.
 
Con Raquel Álvarez, su mujer de toda la vida, tuvo tres hijos: Maribel (esposa del comediante Miguel Ángel Rodríguez), Ana Clara y Juan Gabriel. El personaje que lo hizo famoso, Minguito Tinguitella, nació de una idea de Juan Carlos Chiappe. Se trataba de un ciruja o cartonero que operaba en la quema de basura tirando de un carro. Vestía boina y alpargatas.
 
Tiempo después, su personaje se sumó a "Polémica en el bar", un sketch en el programa cómico televisivo "Operación Ja Ja", que más tarde se presentó como programa autónomo.
 
Actuó además en numerosas películas de diversos géneros, en muchas de ellas con su personaje Minguito, destacándose siempre por su comicidad. Entre otros premios, en 1981 obtuvo el Diploma al Mérito de los Premios Konex como uno de los más importantes actores cómicos de Argentina, consiguiendo además el Konex de Platino.
 
Murió el 20 de julio de 1989 de un ataque cardíaco, debido a que padecía una enfermedad llamada síndrome de Wolff-Parkinson-White, que le producía taquicardias paroxísticas (aceleración con descontrol del ritmo cardíaco).
 
 Fuente: Infobae

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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