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Sociedad e Interés General - 18-07-2020 / 19:07

Manuel J. Castilla, el trovador de la tierra salteña

Manuel J. Castilla, el trovador de la tierra salteña
 
Manuel José Castilla, poeta, periodista y autor de canciones, fue además recopilador de coplas folclóricas. Su poesía, de alto vuelo poético, se nutrió del paisaje natal y del hombre que la habita, dando una visión diferente y pasional de la "tierra de uno" como él la llamaba, y haciendo de ella además, un arma de denuncia social.
 
Fue uno de los fundadores del movimiento "La Carpa" (1944) que reunió a poetas de la relevancia de Raúl Galán, María Adela Agudo, Raúl Araóz Anzoátegui, etc.
 
Recibió numerosos premios por su obra poética que incluye ente otros los siguientes títulos:"Agua de Lluvia", "Luna Muerta", "Copajira" "Bajo las lentas nubes", "Posesión entre pájaros", etc.
 
Falleció en Salta, el 19 de julio de 1980.
 
La Opinión Popular


La Palliri  (de Copajira)
 
 Qué trabajo más simple que tiene la palliri
sentada sobre el cáliz de su propia pollera,
elige con los ojos unos trozos de roca
que despedaza a golpes de martillo en la tierra.
 
(Un silencio nocturno le trepa por las trenzas
y oscurece la arcilla en sus manos morenas.)
 
Qué inútil que sería decir que en su mirada
hay un pozo de sombra y otro pozo de ausencia;
que pudo ser pastora de las nubes
 y se quedó en minera
que pudo hilar sus sueños en las cumbres
viendo bailar las rueca.
 
La palliri no canta ni tampoco hila sueños.
La mirada en la tierra y en la cabeza el cielo
de mañana y de tarde
busca sólo el silencio,
y cuando está a su lado
lo quiebra contra el suelo.
 
Y no sabe que a ratos, entre sus brazos recios
se le duerme el martillo como un niño de hierro.

 
 
Palliri: Mujer que, a golpes de martillo, tritura y escoge los trozos de roca mineralizada. En el aspecto laboral, la mujer de las minas, hace más de 30 años, se desempeñaba como ¨palliri¨, que consistía en golpear trozos de mineral, con un combo muy pesado de casi dos kilos de peso, para ir separando el mineral pegado a la roca. Felizmente este trabajo ya ha sido erradicado, gracias a tecnología moderna.
 
Por Marta Inés Garro

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
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