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"Vine a terminar con los odiadores seriales y a abrir los brazos para que todos nos unamos". Alberto Fernández
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Nacionales - 18-07-2020 / 09:07
VIRUS ELÁSTICO

La flexibilización en el AMBA dependerá de la responsabilidad ciudadana

La flexibilización en el AMBA dependerá de la responsabilidad ciudadana
Los anticuarentena corren con la ventaja de que les hicieron descreer de la epidemia y se movilizan. Los que están a favor de la cuarentena, en cambio, no pueden movilizarse porque son conscientes del riesgo. El escenario de cuarentena ha favorecido en ese sentido a los que no están de acuerdo con ella, porque no la respetaron.
Todos hablan de flexibilización, pero piensan en el final. La distribución del poder político en la zona del AMBA entre las dos principales fuerzas hará que, cualquiera sea el resultado impactará en las dos por igual.
 
Todos hablan de flexibilización, pero en realidad se produce con un nivel alto de contagios, más presionada por el cansancio que produjo una cuarentena tan larga que por el estado de la famosa curva.
 
Nadie puede asegurar el resultado final y es inevitable la angustia que produce esa incertidumbre que dependerá casi totalmente de la responsabilidad ciudadana, del respeto estricto a los protocolos y del resguardo más riguroso de la población de riesgo.
 
La visión del contagio se parece a una onda en el agua. Tiene centro donde hay mayor densidad de población, que es la CABA y ondas expansivas hacia los núcleos que la rodean en el Conurbano, que van disminuyendo a medida que se alejan, hasta reducirse mucho en las zonas de poblaciones más rurales.
 
Aunque la calificación de "amigo" a Horacio Rodríguez Larreta por parte de Alberto Fernández, en el acto del 9 de Julio, irritó a sectores del kirchnerismo porteño, el presidente, el jefe de gobierno de la ciudad y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, están condenados por la epidemia a llevarse bien.
 
La zona AMBA es bipolar y además es el área crítica de la pandemia. Si mantiene esa lógica de polos opuestos, donde además juegan dos posibles competidores en el futuro de mediano o largo plazo, la zona puede estallar y con ella todo el país.
 
Kicillof y Larreta se mantienen bajo el paraguas del gobierno nacional que diseñaron los epidemiólogos, pero resulta imposible no detectar las diferencias no tan sutiles entre la disposición de los gobiernos de CABA y la provincia frente a la epidemia.
 

 
Visiblemente aliviado por poder flexibilizar la cuarentena, Rodríguez Larreta se mostró más interesado en informar la reapertura de las iglesias y comercios así como los permisos a los runners. Y no anunció ninguna nueva medida sanitaria. No se refirió a los hospitales ni a los reclamos de los trabajadores de salud porteños por equipamiento.
 
Kicillof, en cambio, se mostró angustiado, fue detallista en su descripción sobre la letalidad de la epidemia, los riesgos de cada decisión y anunció la llegada de un cargamento desde China que permitirá completar el equipamiento sanitario de protección para el personal de salud.
 
Incluyó también a los efectivos de seguridad que están obligados a permanecer en las calles. En general, el gobernador bonaerense fue más meticuloso con este tipo de medidas que con las aperturas a la cuarentena.
 
Los portales de algunos medios dieron cuenta de esa diferencia- competencia y declararon ganador (por ahora) a Rodríguez Larreta: "La ciudad flexibiliza más que el Conurbano" es el títular-síntesis.
 
Además de las diferencias conceptuales entre los dos funcionarios, es cierto que la presión de los porteños sobre Rodríguez Larreta es más fuerte que en otros distritos. Además, su base electoral incluye al grupo recalcitrante de anticuarentenas esotéricos que se han movilizado a pesar de los contagios de muchos de ellos.
 
Las diferencias conceptuales, atenuadas por la estrategia diseñada desde el gobierno nacional, están marcadas por el debate que se produjo al principio de la epidemia. Larreta es más sensible a las presiones de los grupos económicos. Sin embargo la cuarentena en la CABA no se hubiera podido sostener sin el respaldo del gobierno nacional que prácticamente soportó con subsidios todo el peso de la crisis, con escaso aporte del gobierno de CABA.
 
Como la de una piedra en el agua, en el dibujo que hizo Kicillof de la onda expansiva de la epidemia se entiende su preocupación por el tipo de apertura que se realice en la ciudad. El dibujo expresa que cualquier medida de contención sanitaria que tome en el Conurbano no tendrá efecto si la apertura se descontrola en la CABA.
 
La puntualización que hicieron tanto Alberto Fernández como Kicillof de lo que se logró hasta ahora gracias a la cuarentena fue como si dijeran: hasta ahora vamos ganando estos puntos. A partir de ahora eso puede cambiar y hacer retroceder todo lo que se avanzó. Es una advertencia que dejó abierta la posibilidad de una vuelta a la cuarentena estricta como ha sucedido en otros países que incluso creyeron que habían superado a la epidemia.
 
Larreta se mostró más aliviado y menos temeroso al rebrote. Lo real es que la cuarentena estricta solamente se respetó las primeras semanas y después se fue relajando en forma espontánea. Pero si se abre la circulación en forma anárquica, la epidemia puede dar un salto cuantitativo en poco tiempo por su facilidad y rapidez de contagio. Argentina se metería de cabeza en una de las peores tragedias de su historia.
 
La coexistencia pacífica que impuso la pandemia provocó molestias en Juntos para el Cambio y también en el Frente de Todos. En sintonía con Patricia Bullrich y Mauricio Macri, el dirigente radical PRO, Alfredo Cornejo acusó a Larreta de estar "en la nube cultural del relato del gobierno".
 
En las redes circuló un video que lo muestra a Larreta como orador en un acto con dirigentes de Juntos por el Cambio, donde critica al gobierno nacional y apunta contra Kicillof.
 
El gobernador bonaerense destacó en la presentación de este viernes la necesidad de "Unidad frente a la pandemia", pero también busca la forma de dejar en claro que parten de concepciones diferentes. No oculta la preocupación de que el apuro del gobierno de CABA por flexibilizar la cuarentena tire a la basura el esfuerzo de estos meses y produzca un salto en los contagios en la ciudad que se transmita rápidamente al Conurbano.
 
Las corporaciones de medios y aquellos periodistas relacionados con los grupos económicos de presión relacionaron al gobierno nacional y a Kicillof con la cuarentena. Una imagen que presentaba el aislamiento preventivo ante la epidemia como una acción autoritaria. En esa fotografía se presentaba a Larreta como el que insistía en abrirlo. Era una forma de presionarlo, lo cual explica también esa imagen de alivio que transmitió ayer.
 
Algunos analistas especulaban asimismo que Alberto Fernández estaba más cerca de Larreta que de Kicillof en este tema, influido por la necesidad de frenar la caída de la economía. De los tres, fue el que más insistió en los peligros de la apertura.
 
Aunque las cifras que presentó buscaban dar la idea de una mejora a partir de la última vuelta a la cuarentena sin permitidos, remarcó las edades promedio de infectados y muertos. Aunque se mueren más los adultos mayores, se contagian más y sufren los síntomas las personas de entre 30 y 50 años. Y los niños más chicos también corren peligro. Fue un discurso de "flexibilicemos, pero con mucho cuidado".
 
Además de la parálisis que sufrió la economía, hubo otros temas que quedaron en el freezer pero que generan corrientes subterráneas como el caso Vicentin o el aporte extraordinario de las grandes fortunas. Anunciarlas sin concretarlas es la peor de las estrategias porque todo el mundo queda disconforme, tanto los que se ilusionan como los que serán afectados que, en estos casos, son pocos pero poderosos.
 
Los cursos parlamentario y judicial se ralentizan con la pandemia a lo que se suma el rechazo de la oposición y las influencias judiciales non sanctas. Los anticuarentena corren con la ventaja de que les hicieron descreer de la epidemia y se movilizan.
 
Los que están a favor de la cuarentena, en cambio, no pueden movilizarse porque son conscientes del riesgo. El escenario de cuarentena ha favorecido en ese sentido a los que no están de acuerdo con ella, porque no la respetaron. Y en ese escenario, el gobierno estuvo obligado a maniobrar con un respaldo invisible.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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La flexibilización en el AMBA dependerá de la responsabilidad ciudadana
Clarín, Infobae, Jonatan Viale, fueron algunos de los medios y periodistas que, tras militar durante semanas contra la cuarentena, este viernes, luego del anuncio oficial sobre la flexibilización de varias actividades, comenzaron a mostrarse preocupados por los casos diarios de coronavirus.
08-08-2020 / 10:08
"La negociación se parece a la cuarentena: es mucho más larga de lo que requería el problema", fue el comentario despectivo de Alfonso Prat Gay sobre el ministro Martín Guzmán que negociaba una deuda imposible de pagar cuya mayor parte fue tomada durante su gestión.
 
El ex ministro de Mauricio Macri rompió todas las marcas al demostrar que su impericia en el manejo de la economía hubiera sido peor como infectólogo. Cosas veredes amigo Sancho, que nunca crederes: un ex ministro que critica al que resolvió el desastre que él creó, más un sector de la oposición que apostó al fracaso de la negociación y al desborde de la pandemia.
 
La chorrada de críticas que recibió Guzmán mientras negociaba la deuda provenía de estos personajes. "Se podría haber logrado un acuerdo mejor", dijo el caradura de Prat Gay en otras declaraciones. Cuando le tocó negociar con los fondos buitres, Prat Gay les pagó más de lo que habían reclamado. Eso sí: en tiempo récord.
 
Si lo que quería Prat Gay era sobreendeudar al país, fue el mejor ministro de Economía de la historia. ¿Y los argentinos? bien gracias. Pero después de esa performance más que desastrosa, la corporación de medios y sectores empresarios y de las finanzas lo siguen tomando como referente de consulta.
 
Se confirma esa visión que apuntó Jorge Alemán sobre un discurso de la política como especie de locura sin anclaje en la realidad. Se contrapone a la realidad. En esa nueva racionalidad de la derecha, el que se guía por la realidad resulta un fanático que se niega al discurso mágico.
 
Los medios y periodistas de derecha le van a preguntar a Prat Gay porque lo escucha un empresario aunque perdió plata, así como lo escuchan comerciantes que se fundieron con sus medidas. Desconfían del muchacho de 38 años que les salvó la vida porque es académico y votarían de nuevo al que los llevó a la ruina.
 

07-08-2020 / 10:08
Aunque hace tiempo que nadie en el poder se lo toma demasiado en serio ni le pide opinión, Guillermo Moreno pudo haber sido la excepción que confirmara la regla. El acuerdo que enhebró Martín Guzmán con los acreedores privados para aplazar y aliviar los pagos de la deuda jamás haría desdecirse al pintoresco exsecretario de Comercio, quien semanas atrás vaticinó que fracasaría porque le faltaba "haber pateado más la calle".
 
En el mundo empresario, entre los apostadores bursátiles y entre los consultores más cotizados de la City, en cambio, no hubo ningún reparo para la pirueta: hasta quienes le pedían el mes pasado a Alberto Fernández que lo eche -en público y en privado- se vistieron de guzmanistas de la primera hora. Todos salieron a gritar el gol que añoraban tanto la hinchada como el técnico, aun cuando está lejos de haber definido el partido.
 
Puertas adentro de la coalición, el primero en cantarlo fue Sergio Massa, quien no solo había convocado varias veces durante abril y mayo a su propio gabinete económico para interconsultas sino quien además entabló diálogos paralelos con Wall Street que obligaron al Presidente a avisar en tres ocasiones que el único interlocutor oficial era Guzmán.
 
Pasado pisado: tanto se apuró el jefe de Diputados en sacar pecho por el entendimiento que incluso primereó a Fernández. Pidió disculpas.
 
El recorrido de Guzmán antes del cierre de las negociaciones reflejó fielmente el equilibrio de fuerzas en el Frente de Todos
 

07-08-2020 / 10:08
En plena recesión y en medio del proceso de flexibilización de las restricciones por la pandemia, el debate sobre cómo sería la recuperación de la economía toma vigencia. ¿Cómo será? ¿Un dibujo en V? ¿Será acaso más apaisada? ¿O la Argentina estará condenada a convivir con una L, en el mejor de los casos, castigada por la crisis permanente?
 
Ese debate se mezcla con la política. María Eugenia Vidal, por caso, levantó el perfil público el jueves por la mañana en un "zoom" en el que planteó -en base a su economista de cabecera, Hernán Lacunza, que la economía caerá este año un 12%, pero que en 2021 no podrá recuperar lo perdido.
 
Más optimista, el economista Emmanuel Álvarez Agis -cercano ideológicamente a la Casa Rosada- cree que la actividad se recuperará pero para asegurarlo reclama una mayor y decisiva participación del Estado, a través del gasto público.
 
"Ahora que arreglamos con los acreedores llegó el momento de gastar. En la pandemia, hay que gastar más. El Estado argentino gasta la mitad que su par de Chile o Perú. Y mucho menos que Brasil", argumenta Agis.
 
Desde Economía se aboga por un ordenamiento fiscal, de cara a las inminentes negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Pero no sólo por eso. Martín Guzmán demostró desde un primer momento que valora la cautela a la hora de programar el gasto público, lo que quedó a la vista cuando se suspendió la actualización automática de las jubilaciones.
 
En el Gobierno creen que esta semana fue la mejor desde que Alberto Fernández se puso la banda presidencial.
En el equipo económico sospechan que la buena onda perdurará. Y no lo avalan por una cuestión de fe religiosa. Los funcionarios comparten algunos de los datos positivos de la actividad, que los sorprendió gratamente a ellos mismos.
 
Juzgan, sin temor a hacerlo con premura, que se trata de los primeros indicios de una recuperación veloz. Incluso destacan la "V corta" de la palabra "veloz".
 

06-08-2020 / 11:08
La valiente fiscal Gabriela Boquin, quien llevó adelante la acusación contra la familia Macri en la causa Correo Argentino, denunció este miércoles ante una comisión bicameral que una empleada de su fiscalía "le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa al diputado (del Pro) Pablo Tonelli" y que al denunciar esa situación ante su superior, el Procurador interino, Eduardo Casal, "no tomó ninguna medida al respecto".
 
Boquin expuso este miércoles ante la comisión bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público. La semana pasada, Casal, quien asumió como jefe de los fiscales durante la gestión de Cambiemos, le inició un sumario administrativo por supuesto maltrato y mobbing laboral a ex empleados de la fiscalía.
 
La comisión bicameral tiene previsto volver a reunirse en diez días para tratar una serie de denuncias y pedidos de juicio político contra Casal por supuestas arbitrariedades en traslados y medidas disciplinarias contra fiscales que investigaban al macrismo.
 
En su presentación, la fiscal Boquin, que interviene en una de las causas más complicadas para el ex presidente y su familia, dijo: "Es falaz decir que se retiraron de mis dependencias por maltratos o pidieron traslados. Esto no existió. Es más, a una de las testigos el traslado lo pedí yo".
 
Y amplió Boquin que realizó ese pedido "por falta de confianza" de la empleada de su fiscalía tras "descubrir que le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa Correo Argentino al diputado Pablo Tonelli".
 
"Esa documentación que le pasaba y que le iba comunicando los pasos del expediente a Tonelli estaban relacionados con su propia vinculación en la causa porque cuando yo denuncié el vaciamiento, estaban las facturas de Tonelli por millones de pesos retirando dinero de Correo Argentino", agregó la fiscal. 
 

06-08-2020 / 10:08
"La cúpula de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) impartió órdenes a un grupo de agentes orgánicos e inorgánicos quienes se dedicaron a realizar tareas de inteligencia y espionaje ilegal consistentes en llevar a cabo vigilancias, observaciones, obtener información, producir inteligencia, almacenar datos y generar informes sobre distintas personas por el solo hecho de su pertenencia político-partidaria, social, sindical y/o cultural".
 
Con estas frases contundentes, el juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Augé, procesó a los directores de la AFI macrista, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, por espionaje ilegal, abuso de autoridad y falsificación de documentos. La suma de los delitos establece penas de hasta 12 años de prisión. Al mismo tiempo, el juez les prohibió la salida del país, retuvo sus pasaportes y los embargó por dos millones de pesos. Y Mauricio Macri, ¿para cuándo?
 
Eso sí, no ocurrió como en los cuatro años anteriores: no los fueron a buscar a sus casas a la medianoche o a la madrugada, no les pusieron chaleco antibalas ni casco ni convocaron a las cámaras de televisión, pese a que los delitos prevén penas como las señaladas, superiores a las previstas en las causas contra los ex funcionarios y empresarios detenidos en tiempos de Macri.
 
Como ocurre en casi todas las causas que tienen imputados macristas, la defensa principal consiste en tratar de llevar el expediente a los tribunales de Comodoro Py, donde juegan de locales. Es a lo que apuestan las ex autoridades de la AFI. Se sabe que en el edificio de Retiro encuentran cobijo judicial-mediático-político aunque sea para empantanar las cosas por unos años.
 

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