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Nacionales - 17-07-2020 / 11:07
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El “extremo centro” de Alberto Fernández, ante desafíos internos y externos

El “extremo centro” de Alberto Fernández, ante desafíos internos y externos
El festival de fuego amigo que se desató al interior del Frente de Todos no podría haber llegado en un momento menos oportuno. Los dardos empezaron a penetrar en Olivos por tropezones de Alberto Fernández y ademanes de impotencia inexplicables en su momento de mayor aprobación, pero impactaron en el blanco justo.
El festival de fuego amigo que se desató al interior del Frente de Todos no podría haber llegado en un momento menos oportuno. Los dardos empezaron a penetrar en Olivos por tropezones de Alberto Fernández y ademanes de impotencia inexplicables en su momento de mayor aprobación, pero impactaron en el blanco justo cuando la pandemia empieza a colmar las salas de terapia intensiva y mientras el Gobierno se ve forzado a aflojar la cuarentena sin más fondos para compensar su daño sobre la economía.
 
Julio De Vido, Hebe de Bonafini, Alicia Castro, Juan Grabois, Agustín Rossi, la cúpula de la CGT, el "Cuervo" Larroque y la propia Cristina Fernández no hicieron más que expresar públicamente lo que se discute en voz baja desde hace meses y que no tiene por qué romper nada.
 
Los interrogantes ahora son dos: primero, si el Presidente se correrá esta vez del lugar de componedor que le valió su centralidad en la coalición gobernante y si le conviene al Frente que lo haga. Segundo, y quizá más importante, si quienes pretenden condicionar sus próximos pasos están solamente entre quienes lo acompañan en la gestión o si el principal desafío a su rumbo proviene de aliados mucho más volátiles y silenciosos, como el establishment y el Fondo Monetario.
 
Lo primero se emparenta con la crisis del "extremo centro" que advirtió hace algunos años el paquistaní Tariq Ali para Europa, aunque con el sabor que aporta el peronismo como condimento telúrico.
 
Ali sostuvo que el corrimiento hacia el centro de los partidos socialdemócratas europeos de los 90 borró sus diferencias con la derecha y horadó la legitimidad de esas democracias, donde la alternancia bipartidista funcionaba como válvula de escape de cada desilusión previa. 
 

 
El caso paradigmático fue el nuevo laborismo de Tony Blair, al que definió como "la continuación del thatcherismo por los mismos medios". A partir de esas claudicaciones, según Ali, florecieron los partidos xenófobos que recogieron primero el descontento popular con los ajustes y la guerra, pero también se abrió la puerta al surgimiento de alternativas más radicalizadas como las que encarnaron Podemos, Bernie Sanders y Jeremy Corbyn.
 
En la versión criolla, el corrimiento hacia el centro de la mano de Alberto y de Sergio Massa le permitió a la vicepresidenta perforar el techo electoral que apenas un año atrás todavía parecía impenetrable y aprovechar la crisis en la que se hundió solo Mauricio Macri.
 
Pero ese centrismo exitoso en lo electoral trajo aparejada una moderación en la gestión que incomoda a quienes compraron aquella propuesta de campaña de frenar el colectivo que iba a 200 kilómetros por hora al precipicio y pegar un volantazo de 180 grados.
 
La comezón fue creciendo con las concesiones a los acreedores, la marcha atrás con la expropiación de Vicentin y el cajoneo del impuesto a las grandes fortunas. Y se hizo llaga el 9 de Julio, después de la entronización del G-6 que puso en escena en Olivos el extremocentrista Gustavo Béliz.
 
 
Compañera Kristalina
  
En el regateo por la deuda, los negociadores de Martín Guzmán se autocongratulan por haber dado vuelta la "paritaria Mafalda". Aluden así a la negociación de aquel entrañable personaje de Quino con su mamá por la comida.
 
"Nosotros acá conseguimos comer el postre primero y después ver si nos tomamos la sopa", aseguran, en alusión a las negociaciones por la deuda con los acreedores privados (USD 66.000 millones) y con el Fondo Monetario (USD 44.000 millones).
 
Al haber apurado una y postergado la otra, dicen, lo que consiguió la Argentina fue hablar primero del bolsillo de los bonistas y más adelante del ajuste necesario para garantizar esos pagos. "Si la discusión hubiera sido simultánea, el Fondo y los bonistas se habrían abroquelado en nuestra contra", concluyen.
 
¿Por qué aceptó eso el Fondo? ¿Por qué lo toleró el Tesoro estadounidense, su principal accionista?
 
Según la tropa de Guzmán, porque entendió que chocó el auto con Macri y eligió "dejarlo tirado en la banquina y deshacerse de las llaves": aprovechó la salida de Christine Lagarde para oxigenar la imagen del organismo, eyectó al halcón David Lipton y le dio aire a Kristalina Georgieva para correr a Alejandro Werner del Hemisferio Occidental y reemplazarlo por Julie Kozak, a quien cerca del ministro llaman "compañera Julie".
 
Esa interpretación tampoco es unánime en el Frente de Todos. Axel Kicillof, que aguarda el resultado del regateo para ver qué quita podrá aplicar a la deuda de la provincia, de unos U$S 7.000 millones, lo discutió con su equipo en diciembre, antes de asumir.
 
En aquel momento evaluó que era Estados Unidos el más interesado en que Argentina reestructurara primero la deuda con los privados y recién después con el Fondo. En caso de haber aceptado una reprogramación de entrada, el FMI habría aparecido otra vez subsidiando a un país incumplidor con dinero de los "plomeros y carpinteros estadounidenses" cuyos bolsillos defendía el secretario del Tesoro de George W. Bush en agosto de 2001.
 
Es algo que también piensan economistas de consulta de Massa que ocuparon cargos muy relevantes en el primer kirchnerismo y que jamás comulgaron con los kicillofistas.
 
¿No empoderó demasiado Guzmán a Georgieva aceptando su rol de árbitro inapelable de la sustentabilidad de la deuda? ¿No se expone a que ahora le imponga un ajuste inaceptable para una época de reconstrucción? ¿No aceptó ya ese ajuste al admitir como inmutables las restricciones presupuestarias que aduce el ministro cuando le piden medidas más enérgicas para contener el derrumbe de la economía real?
 
Ahora es casi contrafáctico y ciertamente lejano, pero la inquietud del gobernador no es solo financiera. También es electoral. De lo que se negocie ahora con Kristalina Georgieva y la compañera Julie saldrán las coordenadas del ajuste que acompañará a Fernández hasta el final de su mandato.
 
Y no solo eso: también las chances de continuidad del Frente y el marco de gobernabilidad para quien gobierne entre 2024 y 2028, que no necesariamente será Fernández aun cuando pueda aspirar a la reelección.
 
El acuerdo con el FMI se va a empezar a negociar entre fines de septiembre y fines de diciembre porque tiene que estar cerrado antes de abril, cuando opera un nuevo vencimiento con el Club de París.
 
Esa hoja de ruta, insisten cerca de Guzmán, también los empujó a su actual estrategia. Es porque Larry Fink, el CEO de BlackRock, sigue aspirando a ser secretario del Tesoro si gana Joe Biden, demócrata como él y favorito en las encuestas por 10 puntos sobre Donald Trump.
 
¿Le aprobarán su pliego en el Senado demócratas como Bernie Sanders o Liz Warren, si viene de desplumar a la Argentina? El ministro asegura que sería un problema. Otros dudan de que resulte tan decisivo para Washington lo que ocurra en un país al sur de Bolivia.
 
 
Eléctrico
  
En ese contexto, la reaparición de Macri podría haberle servido al Gobierno para aquietar internas y abroquelarse. Pero tampoco. Lo que sí hizo el inexplicable viaje a Asunción del expresidente en plena cuarentena fue agitar la propia interna de Juntos por el Cambio, que ya debería abandonar la primera parte de ese nombre.
 
¿Qué fue a hacer Macri a Paraguay? ¿Política, negocios o las dos cosas? La tesis del rearmado de un polo continental de derecha no resiste el análisis más elemental, aunque sus últimos incondicionales digan que con el gesto apuntó a "mojarle la oreja a Alberto" y mostrarse "pensando en el largo plazo mientras al Gobierno se le prenden fuego la economía y el sistema sanitario".
 
La sola comparación que eligió muestra la endeblez de la idea. ¿O acaso representa algo para alguien fuera del círculo hiperpolitizado la intención de poner de pie un "Grupo de Puebla conservador"?
 
Dos importantes dirigentes de su fuerza confirmaron a BAE Negocios que la visita de Macri a su antiguo colega Horacio Cartes fue por negocios particulares. Aunque resta conocer el detalle, la gestión tuvo que ver con un sector que el exCEO de Socma siempre priorizó, tanto en la gestión empresarial como en la presidencial: el energético.
 
¿Habrá sido una intercesión ante Nicanor Duarte Frutos, otro expresidente paraguayo, por los contratos de ampliación de Yacyretá que se firmaron días antes de las elecciones de octubre? ¿Habrá tenido que ver con los trabajos de relevamiento topográfico que empezaron apenas quince días atrás a la vera del brazo Aña Cuá las contratistas Rovella Carranza, Tecnoedil y Astaldi? ¿Seguirá Macri tan involucrado con esa represa como en los años 90, cuando la empezaron a llamar "monumento a la corrupción"?
 
Y una más: ¿hacía falta que viajara personalmente? En la era de las mamushkas societarias y las acciones al portador, ese maletín puede haber contenido mucho más que el "breso" con el que especuló, mundano, el matarife Alberto Samid.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 08:02
El gobierno del anarco capitalista Javier "el Loco" Milei volvió a quedar en el centro del escándalo por un vergonzoso contrato estatal que cuestiona su prédica contra la "casta" y las prácticas de su gestión. La controversia gira en torno a una adjudicación millonaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad cuya directora ejecutiva es María Josefina Rouillet, esposa del ministro Federico "Pelado" Sturzenegger, el de la motosierra y el "achicamiento del Estado" para todos, menos para su esposa.
 
La contratación, formalizada mediante una disposición oficial publicada en el sistema COMPR.AR, asciende a 114.044.133 de pesos y contempla la capacitación en inglés de 132 empleados durante 2026. El procedimiento utilizado fue una "Adjudicación Simple por Especialidad", justificada en el expediente bajo el argumento de que la AACI era el único proveedor capaz de garantizar la continuidad del programa formativo. Sin embargo, el dato de que se registró una sola oferta -la de la propia entidad adjudicada- alimentó cuestionamientos sobre la competencia real del proceso.
 
El vínculo matrimonial entre Rouillet y Sturzenegger obligó a activar el mecanismo de integridad previsto por el Decreto 202/2017. En ese marco intervinieron la Oficina Anticorrupción y la Sindicatura General de la Nación, que confirmaron en dictamen la existencia de un vínculo familiar directo con un ministro nacional. Como respuesta, el área de Compras recomendó la firma de un Pacto de Integridad para prevenir conflictos de interés.
 
Aunque ese procedimiento se presentó como garantía de transparencia, especialistas en administración pública suelen advertir que estos mecanismos son correctivos y no sustituyen el principio básico de evitar situaciones que puedan generar sospechas de favoritismo. El hecho de que el Estado contrate a una organización dirigida por un familiar directo de un funcionario de alto rango, aun con controles formales, expone una zona gris difícil de conciliar con el discurso oficial contra los privilegios políticos de casta.
 
El caso no es aislado. Registros del mismo portal oficial muestran que Cancillería ya había contratado a la AACI en 2024 por 55.388.180 pesos para un servicio similar. En esa ocasión, la documentación pública no incluía un Pacto de Integridad ni permitía descargar el pliego completo, lo que suma interrogantes sobre la consistencia de los estándares de transparencia aplicados.

Desde su campaña presidencial, Milei construyó su identidad política en torno a la denuncia de la "casta" y la promesa de terminar con los beneficios para funcionarios y allegados. Sin embargo, episodios como este niegan esa narrativa. Si bien la contratación no fue declarada ilegal y siguió los pasos administrativos exigidos, el problema radica en el plano político: la percepción de que ciertos vínculos personales siguen teniendo acceso privilegiado a recursos públicos.

La defensa oficial se apoya en la legalidad de los procedimientos. Pero la discusión pública se mueve en otro terreno: el de la legitimidad ética y simbólica. En un gobierno que hizo de la austeridad y la lucha contra los privilegios su principal bandera, cada contratación que involucra familiares directos de altos cargos se convierte en una prueba de inconsistencia. Ya denunciaron penalmente a Sturzenegger.

 
El caso, lejos de cerrarse con la firma de un supuesto pacto administrativo, reabre el debate sobre hasta qué punto la promesa de terminar con la "casta" queda limitada al terreno discursivo. Porque, cuando los beneficiarios de contratos estatales están vinculados a la cúpula del poder, la distancia entre relato y realidad es indisimulable.
 
La Opinión Popular
 
 

16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
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