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Internacionales - 13-07-2020 / 20:07

Toma de la Bastilla, fin del Antiguo Régimen y comienzo de la Revolución francesa

Toma de la Bastilla, fin del Antiguo Régimen y comienzo de la Revolución francesa
Toma de la Bastilla.
 
En las postrimerías de la Edad Media, una nueva clase social, la burguesía de comerciantes y productores de artículos manufacturados para el comercio, surge del seno de la sociedad feudal de señores propietarios de la tierra y siervos de la gleba.
 
Las nuevas fuerzas productivas que se desarrollaban en el seno de la sociedad feudal chocaban cada vez más con las relaciones de servidumbre propias del feudalismo, sus leyes, sus instituciones, su filosofía, su moral, su arte y su ideología política.
 
Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos del derecho y del Estado fueron proclamados por los representantes intelectuales de la clase burguesa, los que por responder a las nuevas necesidades de la vida social, poco a poco se hicieron conciencia en las masas explotadas.
 
La naciente burguesía alentaba a los campesinos a librarse de la servidumbre feudal, incitaba a los artesanos contra las relaciones gremiales corporativas y reclamaba el derecho al poder político. Los monarcas absolutos, la nobleza y el alto clero defendían tenazmente sus privilegios de clase, proclamando el derecho divino de la corona y la intangibilidad del orden social.
 
Eran entonces ideas revolucionarias frente a las ideas caducas de la sociedad feudal. Los campesinos, los artesanos y los obreros de las manufacturas, encabezados por la burguesía, echaron por tierra el orden feudal, su filosofía, sus ideas, sus instituciones, sus leyes y los privilegios de la clase dominante, es decir, la nobleza hereditaria.
 
El martes 14 de julio de 1789, la Revolución francesa socavó las bases del sistema monárquico y feudal como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso capaz de volverlo ilegítimo, proclamando las ideas de Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Denis Diderot o Montesquie, portavoces revolucionarios de la filosofía burguesa, como por ejemplo, los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado.

La Revolución francesa sentó las bases de la democracia moderna y abrío nuevos horizontes políticos basados en el principio de la soberanía popular.

Escribe: Carlos Morales



En las postrimerías de la Edad Media, una nueva clase social, la burguesía de comerciantes y productores de artículos manufacturados para el comercio, surge del seno de la sociedad feudal de señores y siervos.
 
Las nuevas fuerzas productivas que se desarrollaban en el seno de la sociedad feudal chocaban cada vez más con las relaciones de servidumbre propias del feudalismo, sus leyes, sus instituciones, su filosofía, su moral, su arte y su ideología política.
 
Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos del derecho y del Estado fueron proclamados por los representantes intelectuales de la clase burguesa, los que por responder a las nuevas necesidades de la vida social, poco a poco se hicieron conciencia en las masas explotadas.
 
La naciente burguesía alentaba a los campesinos a librarse de la servidumbre feudal, incitaba a los artesanos contra las relaciones gremiales corporativas y reclamaba el derecho al poder político. Los monarcas absolutos, la nobleza y el alto clero defendían tenazmente sus privilegios de clase, proclamando el derecho divino de la corona y la intangibilidad del orden social.

Eran entonces ideas revolucionarias frente a las ideas caducas de la sociedad feudal. Los campesinos, los artesanos y los obreros de las manufacturas, encabezados por la burguesía, echaron por tierra el orden feudal, su filosofía, sus ideas, sus instituciones, sus leyes y los privilegios de la clase dominante, es decir, la nobleza hereditaria.

La Toma de la Bastilla, que se produjo en París el martes 14 de julio de 1789, fue el punto inicial de la Revolución francesa. A pesar de que la fortaleza medieval sólo custodiaba a siete prisioneros, su caída en manos de los revolucionarios parisinos supuso simbólicamente el fin del Antiguo Régimen.
 
La rendición de la prisión, símbolo del despotismo de la monarquía francesa, provocó un auténtico terremoto social tanto en Francia como en el resto de Europa, llegando sus ecos hasta la lejana Rusia.
 
El Antiguo Régimen que se derrumbó era una formación económico social, combinación de modos de producción y relaciones sociales. En el sistema económico: la transición del feudalismo al capitalismo; en las relaciones sociales: oposición entre la sociedad estamental y una burguesía que no podía acceder al papel de clase dominante; en el sistema político: monarquía absoluta o autoritaria.
 
La Revolución francesa marcó el final del absolutismo y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, y en algunas ocasiones las masas populares, se convirtieron en la fuerza política dominante en el país.
 
La revolución socavó las bases del sistema monárquico y feudal como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso capaz de volverlo ilegítimo, proclamando las ideas de Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Denis Diderot o Montesquieu portavoces revolucionarios de la filosofía burguesa, como por ejemplo, los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o de rechazo a una sociedad dividida, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado.
 
La Revolución francesa sienta las bases de la democracia moderna y abre nuevos horizontes políticos basados en el principio de la soberanía popular.

Escribe: Carlos Morales
 
Fuente: Wikipedia

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26-10-2020 / 10:10
El triunfo por paliza del "Apruebo" en el plebiscito constitucional de este domingo en Chile significó una enorme derrota para la derecha neoliberal y el Gobierno de Sebastián Piñera. Por más de 78% de los votos la mayoría aplastante eligió acabar con la Constitución y la herencia neoliberal de la actual Constitución Pinochetista, autoritaria y tramposa.
 
El plebiscito había sido arrancado al gobierno neoliberal de Piñera por las grandes movilizaciones iniciadas hace un año. Estallido social que cuestionó las bases neoliberales heredadas de la dictadura de Pinochet, y con ellas a la constitución del '80, que se empezó a enterrar ayer mismo. El triunfo del "Apruebo" abre paso a una Convención Constitucional que incorpore los derechos de las mayorías.
 
Hace exactamente un año, más de un millón de personas repletó las calles de Santiago pero también el resto de Chile popularizando frases como "Con todo ¿sino pa'qué?" o "No fueron 30 pesos, fueron 30 años". Está última en relación al alza del precio del metro que generó una serie de manifestaciones lideradas por escolares que comenzaron a evadir el boleto del metro (subte) capitalino en lo que sería el comienzo del "Estallido Social" del 18 de octubre.
 
Esto generó una desproporcionada represión policial contra los jóvenes, pero también el apoyo de los adultos que terminó con bombas lacrimógenas, estaciones incendiadas y la declaración de Estado de Emergencia, dejando 31 muertos, 500 chicos mutilados en los ojos (la policía disparaba balines a la cara) junto a más de 5.558 personas denunciando violación de derechos humanos.
 

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