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Nacionales - 05-07-2020 / 10:07
¿QUÉ GRADO DE IMPLICANCIA TUVO "EL TANO"?

Angelici, operador judicial de Macri, poseía una AFI paralela

Angelici, operador judicial de Macri, poseía una AFI paralela
Se complica la situación de Daniel “Tano” Angelici, por las escuchas ilegales. El ex presidente de Boca fue un hombre muy cercano a Mauricio Macri y a Juan Sebastián De Stéfano, exdirector de asuntos jurídicos de la AFI. Su nombre late fuerte en torno a la causa del espionaje ilegal macrista.
Se complica la situación de Daniel "Tano" Angelici, por las escuchas ilegales. El ex presidente de Boca fue un hombre muy cercano a Mauricio Macri y a Juan Sebastián De Stéfano, exdirector de asuntos jurídicos de la AFI. Su nombre late fuerte en torno a la causa del espionaje ilegal macrista.
 
Las declaraciones en el Congreso de dos altos funcionarios de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Macri indicaron que el área de Jurídicos, cuya tarea eran las relaciones con el Poder Judicial, se transformó en la más importante del organismo.
 
Estaba a cargo del "Enano" De Stéfano, un hombre de Angelici, uno de los operadores judiciales más afilados del macrismo. Esa área concentró desde visitas a jueces con causas que interesaban a las Casas Rosada y hasta las transcripciones de escuchas que terminaban en manos de medios y periodistas serviciales como Luis Majul.
 
Una de las dos personas que declararon en el Congreso fue detenida en el marco de la causa por espionaje ilegal masivo a dirigentes políticos. La otra fue citada como testigo. No son perejiles, sino todo lo contrario.
 
Se trata de Diego Dalmau Pereyra y Martín Coste, respectivamente, quienes ocuparon sucesivamente la Dirección de Contrainteligencia de la AFI. Uno de carrera militar, el otro con  casi dos décadas entre los espías, fueron parte del aparato de inteligencia macrista a la vez que, según relataron, tuvieron diferencias con Gustavo Arribas y Silvia Majdalani por el uso partidario de la agencia.
 
"Todo pasaba por Jurídicos", aseguró y repitió Dalmau Pereyra. "Fue la estructura más fuerte de la gestión Arribas-Majdalani", dijo Coste. Todo lo escucharon los diputados Leopoldo Moreau, Rodolfo Tailhade, Cristian Ritondo y el senador Martín Doñate, miembros de la Bicameral de Inteligencia. Eduardo Valdés también participó en el testimonio de Dalmau Pereyra.
 
A Angelici se le atribuye influencia sobre Juan Mahiques, ex viceministro de justicia y representante del Gobierno de Macri en el Consejo de la Magistratura, desde donde aseguran que presionaba a jueces por fallar en contra. Ahora es fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires.
 
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Complicada situación del "Tano" Angelici por las escuchas macristas ilegales
 
El personaje clave en la Dirección de Jurídicos de la AFI era el "Enano" De Stéfano. Hombre del radicalismo porteño, tiene como terminal y padrino político a Angelici. "La influencia política partidaria en los directorios era gigantesca", declaró Coste.
 
Al igual que Juan Bautista Mahiques, otro de los arietes de la persecución judicial, tras la salida de Macri de la presidencia, De Stéfano encontró cobijo en la ciudad de Buenos Aires bajo el ala de Horacio Rodríguez Larreta. Lo ubicaron como director en Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), la empresa pública que administra los subtes. No es casual. Mientras era un peso pesado en la AFI aún figuraba como empleado de la Legislatura porteña.
 
De Stéfano trabajó en la Corporación Buenos Aires Sur bajo las órdenes de Humberto Schiavoni, ex presidente del PRO a nivel nacional. Conoce de judiciales: pasó varios años en el Consejo de la Magistratura porteño. Finalmente, Angelici lo colocó en la AFI. De Stéfano fue uno de los directivos de la exSIDE que fue a ver al juez Luis Carzoglio para pedirle que detuviera a Pablo y Hugo Moyano, tal como reveló El Destape.
 
La visita fue reconocida por Arribas y Majdalani ante la misma Bicameral de Inteligencia en 2019. También fue central en el encubrimiento del espionaje a Cristina Fernández de Kirchner luego de que agentes de la AFI fueran descubiertos en la puerta del Instituto Patria.
 
El relato de Martín Coste ante la Bicameral de Inteligencia, el 26 de junio pasado, aporta muchos indicios sobre cómo funcionaba esta estructura de inteligencia con terminal propia dentro de la propia AFI. Coste es un espía de carrera, con más de 15 años en lo que era la SIDE y actualmente es la AFI, que en su entrevista con los legisladores se quejó en varias oportunidades de que Arribas y Majdalani lotearon la casa de los espías y la plagaron de militantes de Cambiemos que no conocían el oficio.
 
Coste cambió varias veces de cargo en los años del macrismo pero lo que aseguró como constante es que mientras vaciaban la estructura a su cargo -Contrainteligencia- había un área que crecía: la Dirección de Jurídicos. O sea, la que se encargaba de las relaciones con el Poder Judicial.
 
El espía Coste fue terminante: "La Dirección de Jurídicos no fue una mera área administrativa encargada de recibir un oficio y comunicarlo hacia adentro. Fue la estructura más fuerte de la gestión Arribas-Majdalani". En teoría, debía ser un área administrativa, pero Coste aseguró que "tenían agentes operativos".
 
Se dio el siguiente diálogo con Leopoldo Moreau, presidente de la Bicameral de Inteligencia:
 
Moreau: - ¿La Dirección de Jurídicos tenía agentes operativos?
Coste: - Correcto.
Moreau: -¿Pero había una oficina operativa? ¿Hacían tareas de calle?
Coste: - Tenían personal operativo, tenían expolicías o policías en comisión.
 
Dalmau Pereyra relató algo similar y dijo que "hubo una directiva clara de que había que trabajar los casos con Jurídicos. No estaba autorizado el personal de la Agencia a ir a Tribunales, salvo con autorización expresa. O sea, todo el tema de ir a Tribunales, Comodoro Py, básicamente, y otros, se trabajaba desde el Área de Jurídicos, y era una directiva expresa. Antes la costumbre era -entiendo y me lo contaron- iban y hablaban directamente con el fiscal. Eso se terminó de manera rotunda". El control lo tenía De Stéfano, ergo, Angelici.
 
Coste relató cómo la subdirectora de la AFI, Silvia Majdalani, lo envió a entrevistarse con Di Stéfano luego de que se desatara el escándalo del espionaje ilegal al Instituto Patria, que había derivado en una causa judicial que tramitó ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi, en los tribunales federales de Comodoro Py. Cuando fue a verlo, Coste se encontró a "De Stéfano sentado con Alan Ruiz y el señor Martiré", que era un director de Jurídicos. ¿Qué pasó en esa reunión? "Estaban tratando -hace tiempo estaban, yo llegué después- el tema de qué es lo que Alan había hecho, teóricamente", dijo Coste en la bicameral parlamentaria. Martínez de Giorgi terminó cerrando ese caso.
 
Pero los tiempos cambiaron en diciembre de 2019 y la impunidad parece haber llegado a su fin. Hoy Ruiz -ex director de Operaciones Especiales- está preso en el marco de la causa por espionaje a CFK en el Instituto Patria y su domicilio de Recoleta que tramita en los tribunales federales de Lomas de Zamora. Esa causa se inició por una presentación de la interventora de la AFI, Cristina Caamaño.
 
Las escuchas telefónicas y sus transcripciones son un caso aparte. El punto central es que por entonces la AFI tenía un área de escuchas que dependía de Contrainteligencia, es decir, de Coste. Tenía, según Coste, dos o tres personas que escuchaban las intervenciones a teléfonos que les enviaban jueces y las desgrababan.
 
"Esa era el área de Contrainteligencia, el área que yo tuve de escuchas, con tres o cuatro personas; pero había muchas líneas telefónicas tomadas y no nos dejaban tener más gente de escuchas telefónicas. Entonces, el área de Jurídicos armó una dirección, que se llamaba 'Asistencia al Crimen Organizado y Delitos Federales Complejos', si mal no recuerdo, que hacían transcripciones", relató Coste.
 
Otro tramo de la reunión, un intercambio entre Moreau, Coste y los diputados Martín Doñate y Rodolfo Tailhade, es interesante respecto de ese armado:
 
Coste: - El fin de eso, claramente, era tratar de que no se le escapara ninguna información a nuestro personal de escuchas, porque lo que estaban haciendo era duplicando nuestro trabajo.
Doñate: - Control.
Moreau: - A ver: usted tenía a su cargo escuchas con el personal, digamos, habitual: tres, cuatro, cinco personas; lo que fuere. Y Jurídicos armó una oficina de transcripciones que dependía exclusivamente de Jurídicos.
Coste: - Correcto.
Moreau: - Y ellos ahí hacían escuchas, pero no pasaban por sus manos. ¿O sí pasaban por sus manos?
Coste: - Ellos lo que hacían era escuchar, transcribir y, si había algo para la causa, en un sobre cerrado nos decían "esto está bueno para la causa".
Moreau: - ¿Y el resto?
Coste: - El resto lo escuchaban ellos.
Moreau: -¿Y no sabe qué hacían con ese material?
Coste: -  No. Y hay mucho personal que trabajaba para mí al que le pueden preguntar qué escuchaba y qué no escuchaba.
Moreau: - ¿Esta oficina de transcripciones que hizo Jurídicos tenía un jefe específico o no?
Coste: - El señor Ruda Bar.
Moreau: - ¿Ruda...?
Coste: - Bar. No sé si era con B larga, Bar. Es fonético lo que le estoy comentando.
Moreau: - ¿Era personal de la Agencia estable o ingresó en la gestión esta?
Coste: -  Personal de la Agencia estable.
Tailhade: - Mariano Ruda Bart.
Coste: -  Ruda Bart.
 
Ese área la controlaba De Stéfano, el hombre de Angelici. Según dijo Coste, llegó a tener 30 personas. El destino de las escuchas, que terminaban en medios y periodistas serviciales, también fue parte de la declaración de Coste y consta en este diálogo:
 
Doñate: - ¿Hubo alguna oportunidad, que usted sepa, que alguna escucha haya llegado al área de Jurídicos y no haya pasado previamente por su área de transcripciones?
Coste: - El ciento por ciento de los últimos dos años, porque ellos estaban en el medio. Jurídicos recibía el CD, lo mandaba a su área, que me iba a dar soporte a mí, y también me lo mandaba a mí para que lo escuche.
Doñate: - ¿Pudo haber una filtración que no haya llegado a usted y que haya quedado en Jurídicos?
Coste: - Claramente, porque no tengo forma de controlar a Jurídicos ni su estructura nueva.
 
Que la ruta de las filtraciones de escuchas apuntaba a Angelici fue adelantado por El Destape en junio de 2018. En ese momento, este medio reveló el rol de Juan Ramella, quien encabezaba la Subdirección de Escucha Directa de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial, la DAJuDeCO, la oficina de escuchas de la Corte Suprema.
 
Al consultar a distintas fuentes judiciales por Ramella, la respuesta fue contundente: "Ese es de La Boca", "es del Tano" o directamente "responde a Angelici y al Coti Nosiglia", repitieron una docena de miembros del Poder Judicial y de conocedores de los entramados de tribunales. Ahora parece que se completa el rompecabezas y que Angelici tenía acceso por varios frentes.
 
El caso de las escuchas entre CFK y Oscar Parrilli también ocupó parte de la declaración de Dalmau Pereyra en la Bicameral de Inteligencia.
 
El diálogo fue el siguiente:
 
Moreau: -En la pre-causa de Parrilli, Mena, etcétera, usted dice que la función de ustedes fue hacer las transcripciones de la tomas telefónicas. ¿Esas transcripciones, adónde las enviaban? ¿A quién se las enviaban?
Dalmau Pereira: - Eso después iba al juzgado.
Moreau: - ¿Las enviaba usted directamente al juzgado?
Dalmau Pereira: - No, no. Eso pasaba por Jurídicos y después al juzgado.
Moreau: - Usted la enviaba a Jurídicos a cargo de De Stéfano.
Moreau: - Esas transcripciones se archivaban... Primero se leía si había algo de interés para la causa. Se guardaba todo eso y después se devolvía todo. La causa también se mandaba al juzgado, pero a través de Jurídicos. Directamente al juzgado, no.
Moreau: - Es una línea que nos interesa porque esas transcripciones -en algunos casos- tuvieron estado público.
Dalmau Pereira: - Ya lo sé.
Moreau: - O sea que usted enviaba las transcripciones a Jurídicos.
Dalmau Pereira: - Yo tenía un archivo. Para enviar una copia al juzgado, se mandaba a Jurídicos.
Moreau: - Y lo otro quedaba archivado en su Dirección.
Dalmau Pereira: -  Sí, hasta que se destruía. Hasta que el juzgado ordenaba la destrucción.
Moreau: - Perfecto.
 
Dalmau Pereyra fue detenido en el marco de la causa por espionaje ilegal que se sustancia en los tribunales de Lomas de Zamora. Di Stéfano, por su parte, estaba citado para prestar testimonio ante la Comisión Bicameral de Control de los Organismos de Inteligencia pero su visita se postergó luego que se detectara un caso de COVID-19 positivo en el Congreso.
 
Por Ari Lijalad y Franco Mizrahi
 
Fuente: El Destape 
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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