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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 28-06-2020 / 09:06
TODO LO QUE PASA CUANDO SE AÍSLA EL AMBA

Fernández, Kicillof y Larreta: decisiones conjuntas y fuego amigo

Fernández, Kicillof y Larreta: decisiones conjuntas y fuego amigo
El fuego amigo los presiona más que las divergencias entre ellos. A Larreta lo cercan la cofradía de los runners, las berretadas del expresidente Mauricio Macri desde su reposera, las bravatas fachas de la exministra Patricia Bullrich. El ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni resuelve ser el francotirador contra la administración que integra y el gobierno nacional.
"Hay que aislar el AMBA", anunció el presidente Alberto Fernández flanqueado y apoyado por el gobernador Axel Kicillof y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. La presentación, clásica, se grabó para minimizar errores o deslices verbales.
 
Realidad geográfica con intrincada división política, el AMBA padece falta de gestión coordinada, mal crónico y añoso. La tragedia actual fuerza a la experiencia más articulada desde la recuperación democrática. Crece desde el pie con los "fierros" disponibles, escasos y herrumbrados.
 
La Ciudad Autónoma (CABA) y el Conurbano son realidades diferentes previas a los alineamientos políticos. Aquella, una municipalidad atípica, Extra large con senadores y diputados nacionales. La urbe más rica del país, la que no crece. El Conurbano aglutina 24 partidos disímiles con sendos intendentes que gozan (o padecen) algún grado de autonomía respecto del gobierno provincial.
 
Los que no tienen responsabilidad de gobernar, la oposición "sin tierra" y los medios hegemónicos apuestan a que el fracaso de la cuarentena se lleve puesto a Alberto Fernández. Si se eleva el número de víctimas fatales, bingo para ellos. Second best: que se mantenga bajo control la densidad de fallecimientos en proporción al número de habitantes. En tal caso aducirán que jamás hubo riesgo... la coherencia no es lo suyo.
 
La nueva cuarentena del AMBA expresa sensatez y responsabilidad en base a una valiosa escala de valores. Hasta ese punto la comparten protagonistas disímiles como Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta. Se exponen a ser sindicados como irresponsables en materia económica, como causantes de quiebras, como culpables de la caída del Producto Bruto Interno (PBI). En otros parajes mueren miles de personas y el PBI igual enflaquece....
 

 
Ningún distrito de la Argentina es uniforme, en todos coexisten villas y barrios empobrecidos con otros de riqueza más ostentosa que en Alemania. La desigualdad regional derrota a la europea, Argentina se latinoamericanizó en ese aspecto desde la dictadura para acá. De cualquier modo los promedios de la CABA son envidiables vistos desde el resto del país.
 
El potente sector privado de salud porteño difiere del promedio provincial aunque hay partidos (Morón, por ejemplo) que se le asemejan un cachito. La Matanza es diferente pues predomina casi sin competencia el sistema público. José C. Paz también pero con falencias tremendas aún si se lo compara con La Matanza.
 
Las asimetrías objetivas inciden en la conducta de Rodríguez Larreta y Kicillof más que los criterios subjetivos-localistas, que los hay. La estructura económica, las bases electorales. "Axel" y "Horacio" dialogan cotidianamente. El fuego amigo, tal vez, los presiona más que las divergencias entre ellos.
 
A Larreta lo cercan la cofradía de los runners, las berretadas del expresidente Mauricio Macri desde su reposera, las bravatas fachas de la exministra Patricia Bullrich. El ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni resuelve ser el francotirador contra la administración que integra y el gobierno nacional.
 
Fernández y Kicillof realzan la baja cantidad de muertes como el logro colectivo esencial, consecuencia del consenso entre gestiones distintas y del apoyo de la sociedad civil.
 
Berni le hace anticipo ofensivo al anuncio tripartito: diagnostica que se consiguió poco, que la cuarentena no es ni chicha ni limonada. Hace alarde de portar arma de fuego, discute despectivamente con propios y ajenos.
 
Un importante funcionario nacional advierte que está a punto de hacer saltar la térmica de Fernández quien llamó un par de veces al gobernador para advertirlo.
 
"En su momento Cristina sugirió a Berni para Nación, Alberto se negó. No hubo discusiones por eso. Ahora lo enfurece que busque protagonismo, que haga demagogia punitiva, que se pase protestando porque no le mandan fuerzas de seguridad nacionales. Macanea porque la Bonaerense tiene 100.000 efectivos y la Gendarmería 30.000 para todo el país y las fronteras". Quiéralo o no, Berni reproduce el discurso de la derecha opositora.
 
Volvamos al núcleo: las restricciones hasta el 17 de julio resultan del diagnóstico común de los tres mandatarios. Hay que limitar las aglomeraciones, minimizar el transporte interjurisdiccional, elevar los controles de tránsito y los rastreos de contagios.
 
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Las otras veinte provincias
 
Chaco, Resistencia en particular, afronta padeceres similares al AMBA. En otras provincias, veinte en principio, regresan las actividades económicas y sociales. Las vicisitudes fuerzan a matizar lecturas simplificadoras. Reapertura y reactivación distan de ser sinónimos. Las industrias, calibra el Gobierno, se recuperan mejor aunque muchas corren el albur de producir sin tener mercados en donde vender. La prevención ante la covid-19 lentifica la recuperación económica.
 
Va un ejemplo concreto. Tucumán establece restricciones severas para el ingreso de gentes de "provincias con circulación comunitaria": solo con permiso especial por fuerza mayor, válido por 72 horas. Solo en vehículos particulares, no en micros ni combis. Obligación de hacer aislamiento obligatorio.
 
Protocolos homólogos se aplican en ciudades como Gualeguaychú o en otras provincias. Los ejemplos son aleatorios pero no exóticos. Las limitaciones valen para minimizar ingresos y contagios. De todos modos, los hay a través de fronteras porosas o por medios non sanctos. Medidas funcionales sanitariamente son letales para el turismo interno. Ni hablar del proveniente del exterior que apenas ayer allegaba onda tres millones de visitantes al año.
 
Una prensa exaltada, a veces transversal, acusa de los contagios a infractores, personas que violan la ley. Abundan casos de fiestas, mates compartidos que envenenan, baby shower. La realidad sabe ser más cruel. Un oficio religioso evangelista para diez personas, autorizado por el intendente de Bariloche Gustavo Gennuso, deviene foco de contagio. Cuanto menos, dos pastores infectados. En otras comarcas, más asoladas, dignatarios de varios cultos reclaman (con intensa amabilidad) que se habiliten medidas similares.
 
Allegados al presidente y al ministro de Producción Matías Kulfas computan, con algo de alivio, que son proporcionalmente escasas las fábricas rehabilitadas que producen contagios. Los laburantes se cuidan, los protocolos funcionan. De cualquier forma "escasas" no equivalen a "nulas". Cuando acontecen se vuelve atrás.
 
Consuelo parcial: la trazabilidad de los contagios se torna más sencilla... cuando se confiesa. Falta información certera porque hay quien mete la pata y calla.
 
El ala económica del oficialismo ni sueña con un porvenir económico con forma de "V" (subida veloz tras tocar fondo) el sueño húmedo que el macrismo acarició sin éxito. Por lo pronto actividades como turismo, esparcimiento, hotelería podrían mejorar recién a fin de año, escenario optimista. En enfoque general: la facturación de bienes esenciales (alimentos a la cabeza) sostiene valores "normales". El resto padece la baja de ingresos, la retracción de los ciudadanos.
 
El Gobierno planifica nuevas rondas de Anticipos para la Producción y el Trabajo (ATP) y del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Recalculando porque, aunque no se vocifere, comienza a calibrar que la emisión monetaria record tiene cierto límite.
 
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De la incredulidad al piso
 
"Nadie confiaba en el IFE y los ATP cuando los lanzamos" rememora un ministro. "Nadie" identifica o señala al empresariado nacional. "Nadie" se inscribió velozmente y percibió el subsidio. "Ahora se reclama como piso". Las nuevas versiones registran los cambios coyunturales.
 
En su informe al Congreso el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero cuantificó el modo federal de distribución de dichos alivios. La bancada de Juntos por el Cambio -que, en esos casos, abre una sucursal en TN-- no lo escuchó, consagrada a sobreactuar y repetir "Venezuela".
 
Los gobernadores, anche los radicales, le prestan más atención. A Mendoza se destinaron 3781 millones de pesos por ATP y 4648 millones de pesos por IFE. Representan un 47 por ciento de la masa coparticipable anual. A nivel país el porcentaje conjunto trepa al 42,9 por ciento. Es plata aunque nunca alcanza.
 
Los ATP para cubrir hasta la mitad de los sueldos de julio sostendrán sus mismos valores en AMBA y Chaco. En otras provincias se reducirá la base: el equivalente de un salario mínimo para cada trabajador en vez de dos.
 
El tercer IFE, como los precedentes, fungirá como bimestral. Se planifica pagarlo en agosto, contrarreloj. Los funcionarios concernidos cabildean qué hacer allende AMBA que se sostiene incólume. La idea es circunscribir pero atendiendo las dificultades en las demás provincias, aludidas líneas arriba. Los laburantes no formales son los últimos en conseguir changas luego de las reaperturas. La desigualdad se propaga dentro de la clase trabajadora, antes y ahora.
 
Con información más robusta que en abril --cuando la gran inscripción tomó de sorpresa a los iniciados-- el nuevo mapa de la creciente pobreza incidirá en las decisiones.
 
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Mentir hasta que aclare
 
Los medios hegemónicos exageran las discrepancias entre Larreta, Kicillof y Fernández. Si usaran el gran angular percibirían que son menores, por mencionar un solo caso testigo, a las que enfrentan a la intendenta de General Roca Emilia Soria con la gobernadora rionegrina Arabella Carreras. Las acusaciones cruzadas son tremendas, preocupante la emergencia sanitaria en Roca.
 
La militancia anti cuarentena del Grupo Clarín llegó a la Patagonia. Un camión de exteriores de TN entró a Neuquén, viajó a San Martín de los Andes se supone que a filmar una intensa nevada. La hermosa ciudad está en cuarentena.
 
Pobladores y autoridades empezando por el intendente Carlos Saloniti (del Movimiento Popular Neuquino) repudiaron la llegada. Con intervención de una jueza federal y la ministra de salud les permitieron estar 24 horas sin bajar del bondi haciendo pernocte ahí mismo conforme la normativa vigente. Una muestra más de la falta de sentido solidario y de apego a las leyes, camuflada bajo el ropaje de la libertad de expresión.
 
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Responsabilidad y apuestas
 
Insensato vaticinar el porvenir en medio de tanta incertidumbre. Ojalá las mejores medidas produzcan el efecto buscado. Los votantes juzgarán a quienes los representan. En una de esas les cabe la suerte de Winston Churchill, maquina la derecha nativa. En una de esas se consolidan como hasta hoy. Incurrieron en errores, acertaron en lo fundamental: escogieron el mal menor dentro de lo disponible.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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