La Opinión Popular
                  04:16  |  Viernes 22 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 27-06-2020 / 09:06
OPOSICIÓN Y CUARENTENA: LA IRRESPONSABILIDAD POLÍTICA DE CIERTA DIRIGENCIA

Sanata macrista pseudo científica contra el "populismo"

Sanata macrista pseudo científica contra el
Por el camino de pescar a río revuelto se lanzó una parte de la oposición que trata de presentar a la cuarentena como un rasgo de cesarismo albertista o cristinista. Y lo cruzan con la necesidad de expropiar Vicentín. Son dos cosas que no tienen relación pero en el relato opositor son presentadas como actos de abuso del poder. Uno de los participantes en la marcha contra la ASPO se justificó: "Hace 80 días que no la pongo por la cuarentena".
La oposición macrista mas gurka, que empezó la cuarentena de capa caída por el inmenso respaldo de la sociedad a la decisión de Alberto Fernández de anticiparse a la difusión del virus, ahora salió con los tapones de punta para capitalizar el cansancio que inevitablemente ocasiona el largo periodo de aislamiento.
 
En vez de dejarse llevar por estas presiones histéricas algunas, interesadas otras, el gobierno reaccionó con el criterio de responsabilidad que le impone la cantidad de camas de internación ocupadas.
 
En el tiempo que duró la carentena, la provincia de Buenos Aires duplicó la cantidad de camas. En este momento tiene la mitad ocupadas. Quiere decir que sin cuarentena, ya se habría desbordado y los médicos estarían decidiendo quién vive y quién no. Y los muertos se acumularían en los pasillos de los hospitales.
 
Igual es una decisión difícil porque el aislamiento ya se ha extendido casi cien días y a muchos la parálisis económica los ha perjudicado en gran medida. Pero la experiencia demostró que cuando se flexibilizó el aislamiento en medio de la pandemia, creció rápidamente la cantidad de infectados y muertos, pero los comercios que abrieron no tuvieron clientes.
 
La gente no compra más que lo indispensable, alimentos y medicinas. Todo lo demás queda relegado hasta que se aleje el peligro de contagio. Abrir o cerrar un negocio da lo mismo en una ciudad desvelada por las sirenas de las ambulancias y la multiplicación de los contagios que quitan las ganas de salir a la calle.
 
Después de la experiencia de gestión desastrosa que hizo el macrismo ahora tratan de pontificar con aires de superioridad para hablar de cuarentenas administradas en forma multidisciplinaria por horarios, edades y locaciones para evitar el cierre total de los comercios y el agotamiento sicológico de los aislados.
 
Es la nueva sanata pseudocientífica de la epidemia. Esta erudición sanitaria de café es para despreciar la única medida que demostró resultados positivos en la práctica. Las cuarentenas administradas en ciudades grandes funcionaron a la salida de la enfermedad y no en su punto álgido. Cualquier apertura en este momento provocaría la saturación del sistema sanitario en pocos días y el consecuente salto de la cantidad de muertos.
 
La sanata de la cuarentena administrada aparece como supuesta oposición científica a la cuarentena "barbárica" que aplican los populistas. No es una discusión técnica porque los dirigentes de la oposición que tienen responsabilidad de gestión, como los intendentes de CABA o de Mar del Plata, coinciden con el oficialismo. Saben que, si en sus distritos relajan ahora las medidas de aislamiento, la epidemia haría estragos y los negocios igual no funcionarían.
 

 
CORONAVIRUS, AISLAMIENTO Y LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA DE LA DIRIGENCIA
 
Oposición y cuarentena: sanata pseudocientífica contra los "populismos"
 
Mauricio Macri asegura que "la democracia está en peligro" por el manejo de la pandemia, justo cuando salen a la luz los aprietes a los jueces armados por Cambiemos, junto con el espionaje ilegal para armar causas y extorsionar a opositores y empresarios.
 
Una locutora en estado de histeria por la pandemia le pide al gobierno que, frente a la pandemia, no tome decisiones como ella está haciendo su programa: con histeria y angustia. Mauricio Macri firmó una nota porque la pandemia "pone en peligro la democracia", y cuando fue presidente sin pandemia armó una mesa judicial para manipular a la justicia y una inmensa red de espionaje para espiar a todo el mundo. Uno se pregunta si esta gente se mira en el espejo.
 
La oposición que empezó la cuarentena de capa caída por el inmenso respaldo de la sociedad a la decisión de Alberto Fernández de anticiparse a la difusión del virus, ahora salió con los tapones de punta para capitalizar el cansancio que inevitablemente ocasiona el largo periodo de aislamiento.
 
En vez de dejarse llevar por estas presiones histéricas algunas, interesadas otras, el gobierno reaccionó con el criterio de responsabilidad que le impone la cantidad de camas de internación ocupadas.
 
En el tiempo que duró la carentena, la provincia de Buenos Aires duplicó la cantidad de camas. En este momento tiene la mitad ocupadas. Quiere decir que sin cuarentena, ya se habría desbordado y los médicos estarían decidiendo quién vive y quién no y los cuerpos se acumularían en los pasillos de los hospitales.
 
Igual es una decisión difícil porque el aislamiento ya se ha extendido casi cien días y a muchos la parálisis económica los ha perjudicado en gran medida. Pero la experiencia demostró que cuando se flexibilizó el aislamiento en medio de la pandemia, creció rápidamente la cantidad de infectados y muertos, pero los comercios que abrieron no tuvieron clientes.
 
La gente no compra más que lo indispensable, alimentos y medicinas. Todo lo demás queda relegado hasta que se aleje el peligro de contagio. Abrir o cerrar un negocio da lo mismo en una ciudad desvelada por las sirenas de las ambulancias y la multiplicación de los contagios que quitan las ganas de salir a la calle.
 
Después de la experiencia de gestión desastrosa que hizo el macrismo ahora tratan de pontificar con aires de superioridad para hablar de cuarentenas administradas en forma multidisciplinaria por horarios, edades y locaciones para evitar el cierre total de los comercios y el agotamiento sicológico de los aislados.
 
Es la nueva sanata pseudocientífica de la epidemia. Hasta algunos votantes de Fernández se contagian de esta erudición sanitaria de café para despreciar la única medida que demostró resultados positivos en la práctica.
 
Las cuarentenas administradas en ciudades grandes funcionaron a la salida de la enfermedad y no en su punto álgido. Cualquier apertura en este momento provocaría la saturación del sistema sanitario en pocos días y el consecuente salto de la cantidad de muertos.
 
La locutora histérica no entiende que tiene una enorme responsabilidad como comunicadora. No puede dejarse llevar por sus nervios porque en la sociedad efectivamente hay mucho cansancio y desesperación por la cuarentena y es muy difícil racionalizar el esfuerzo para mantenerla durante otra quincena. Dejarse llevar por la histeria para promover la apertura de actividades en la CABA y el Conurbano, es criminal.
 
La sanata de la cuarentena administrada aparece como supuesta oposición científica a la cuarentena "barbárica" que aplican los populistas.
 
No es una discusión técnica porque los dirigentes de la oposición que tienen responsabilidad de gestión, como los intendentes de CABA o de Mar del Plata, coinciden con el oficialismo. Saben que, si en sus distritos relajan ahora las medidas de aislamiento, la epidemia haría estragos y los negocios igual no funcionarían.
 
Como siempre en estos casos, se trata de presentar una estupidez suprema como si fuera una genialidad que los ignorantes no pueden ver. Así metieron a Macri en la Rosada.
 
Sin cuarentena los muertos e infectados son diez veces más que donde se aplicó. Al final de todo, el único premio a tanto esfuerzo será no haberse infectado y estar vivo. Muchos llegarán con el último resto, con el negocio cerrado y algunos sin posibilidad de reintentarlo.
 
Pero en el mundo ha quedado demostrado en forma palmaria, indiscutible y evidente que el problema de la economía no es la cuarentena sino la pandemia. Sin cuarentena o con ella, si hay pandemia, la economía se desplomó en todos los países que la aplicaron mucho, poquito o nada.
 
Los que hablan de horarios y administrar y bla-bla-bla para salvar la caída de la economía, lo que hacen es preparar el terreno para capitalizar la bronca que habrá después de la tormenta. A la salida muchos notarán que la única diferencia será su negocio o comercio quebrado o el trabajo perdido. Total, estaban vivos antes y estarán vivos después, lo que es más difícil de valorar.
 
Por ese camino de pescar a río revuelto se lanzó una parte de la oposición que trata de presentar a la cuarentena como un rasgo de cesarismo albertista o cristinista. Y lo cruzan con la necesidad de expropiar Vicentín. Son dos cosas que no tienen relación pero en el relato opositor son presentadas como actos de abuso del poder.
 
El radicalismo PRO busca posicionarse para que el próximo candidato de la alianza conservadora provenga de sus filas y aplican una estrategia de oponerse sin debate ni concesiones a la mayoría de las iniciativas del oficialismo.
 
El titular del radicalismo PRO, Alfredo Cornejo, descartó las posibilidades de una nueva candidatura de Macri y cuestionó a los opositores que gestionan, como Horacio Rodríguez Larreta, porque los consideran "en la nube cultural del oficialismo". Al jefe de Gobierno de la CABA la única salida que le quedó ha sido gestionar la epidemia y llegar hasta el final con poco desgaste.
 
Y Macri espera que cuanto más dure la epidemia, más tiempo tendrá la sociedad para borrar de la memoria el desastre de su gestión e instalar el relato --que ya está haciendo circular-- que lo presenta como una maravilla. Mientras perdura el recuerdo, hace apariciones furtivas.
 
La carta que Macri firmó esta semana con otros referentes conservadores de todo el mundo, señala que la pandemia estimuló en algunos gobiernos el arresto o silenciamiento a opositores, la deslegitimación del congreso y la presencia de "una democracia amenazada".
 
Macri es el menos indicado para hablar de democracia amenazada cuando hay numerosos jueces que denunciaron presiones durante su gobierno y se reveló la trama de la mesa judicial que se organizó para presionar, extorsionar, expulsar o imponer jueces según la conveniencia del Ejecutivo.
 
De la misma forma salió a la luz el vasto dispositivo de espionaje a políticos --incluyendo a los de su propio partido--, gremialistas, opositores, presos políticos, y empresarios que había montado su gobierno como instrumento enfermizo de control.
 
Toda la estructura del lawfare quedó al desnudo al igual que el conjunto de periodistas macristas que batieron el parche con las fakenews que inventaban los servicios y ahora no dicen nada de la mesa judicial ni del espionaje. Dos de ellos, Daniel Santoro y Luis Majul aparecieron promiscuamente involucrados con los servicios, pero hay muchos otros a los que el silencio los pone en evidencia.
 
No es el mejor momento para que Macri aproveche la pandemia y lance una advertencia sobre los problemas que podrían amenazar a la democracia cuando se empieza a demostrar que la amenaza mayor desde el fin de la dictadura fue la de su gobierno.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Sanata macrista pseudo científica contra el
Molesta la cuarentena, pero es lo que nos está salvando. Alberto Fernández destacó la gran aceleración de casos que se registró en el área metropolitana durante los últimos días
Sanata macrista pseudo científica contra el
El presidente explicó que otros países que no implementaron una cuarentena tan estricta tuvieron más muertes y en algunos casos caídas superiores en su Producto Bruto Interno.
17-05-2026 / 13:05
17-05-2026 / 12:05
La gestión de Javier Milei atraviesa una fase de desorientación estratégica, donde el dogma ideológico choca frontalmente con una realidad social cada vez más crítica. La profundización de un modelo basado en el ajuste fiscal severo y la desregulación extrema ha disparado los índices de pobreza y desigualdad, transformando la promesa de "orden" en un escenario de exclusión que ya no se disciplina ante el discurso oficial. 
 
Trump no está en condiciones de volver a salvar a Milei y le exige cada vez más. Se define la guerra entre grupos de poder por la Hidrovía. Copado por funcionarios de la embajada, el instituto de propiedad intelectual se inclina a favor de los laboratorios estadounidenses. La esperanza, lo último que perdió el votante de Milei.
 
Esta desconexión entre la macroeconomía de pizarrón y las urgencias de la calle ha provocado que el Gobierno pierda el rumbo, quedando atrapado en una lógica que prioriza los superávits teóricos sobre la sostenibilidad humana. Según el análisis de Diego Genoud, el mandatario habría perdido la brújula política, mostrando una desconexión creciente entre su narrativa ideológica y las demandas de una realidad socioeconómica que ya no se disciplina ante sus discursos, lo que genera un clima de incertidumbre sobre la viabilidad de su programa a mediano plazo. 
 
Este deterioro del tejido social tiene un correlato directo en el capital político del mandatario: el ecosistema de apoyos que lo llevó al poder se muestra hoy fragmentado y reticente ante la falta de resultados tangibles. Con aliados ensayando su propia salida y una estructura territorial que no logra contener el descontento, la reelección para 2027 se percibe más como una expresión de deseos que como un escenario probable. El oficialismo enfrenta así una coyuntura de aislamiento, donde el aumento de la brecha social se convierte en el principal obstáculo para la continuidad de su proyecto político.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

10-05-2026 / 14:05
Frente a un auditorio que colmó la capacidad de la Sala José Hernández, Axel Kicillof transformó la presentación de su libro en un acto de resistencia intelectual contra el avance del anarcocapitalismo en Argentina. Con una defensa cerrada de la intervención estatal y la justicia social, el gobernador bonaerense utilizó el pensamiento de Keynes para desnudar las falencias de un modelo nacional que, bajo la promesa de libertad, solo parece ofrecer recesión y exclusión. Su mensaje fue una advertencia clara: el verdadero peligro para el futuro del país no reside en los proyectos populares, sino en la impericia de una gestión que ignora la historia y la teoría económica básica.

"Si Keynes viera lo que está pasando en la Argentina, se vuelve a morir. Estamos ante un experimento que ignora las fallas de mercado que el propio Keynes describió hace casi un siglo", sentenció Kicillof ante un público que seguía cada definición técnica con atención política.


En lo que muchos leyeron como un paso decisivo hacia la reconstrucción del peronismo, Kicillof se posicionó como el principal antagonista político y teórico de Javier Milei. Entre citas académicas y definiciones políticas de alto voltaje, el mandatario dejó en claro que la provincia de Buenos Aires funciona hoy como el último bastión contra el ajuste desmedido y como el laboratorio de una alternativa de gobierno para 2027. Fue lanzamiento de una obra de Economía; pero también fue la presentación de un programa de soberanía económica diseñado para enfrentar el "riesgo país" que representa el actual experimento libertario.


De la redacción de La Opinión Popular

09-05-2026 / 10:05
07-05-2026 / 15:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar