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Nacionales - 16-06-2020 / 11:06

No les gusta el peronismo que apuesta a la decisión

No les gusta el peronismo que apuesta a la decisión
¿Es un presidente débil Alberto? Gobierna con casi todo el peronismo habitando su gobierno; ha logrado un alto grado de consensos con los gobernadores frente a la pandemia y en la negociación por la deuda y, hoy por hoy, la intervención ya está instalada en Vicentín. No les gusta el peronismo que apuesta a la decisión. No les gusta el peronismo que admite debates. Ya sabemos qué es lo que no les gusta.
El presidente Alberto Fernández anunció la intervención de la empresa Vicentin y el envío de un proyecto de ley para su expropiación. A los comentarios meramente informativos, le siguieron los análisis; aquellos provenientes de la oposición, tanto política como la mediática se concentraron inmediatamente en criticar la medida, tomando dos ejes principales.
 
Un eje de la crítica fue sobre la naturaleza de la medida, particularmente la expropiación; el segundo sobre el rol del presidente. Ante el primero, comenzó el desfile de profetas pro mercado advirtiendo sobre la violación a la propiedad privada que implicaba esta decisión; vociferaron sobre "el camino hacia el chavismo" o a cualquier otra comparación que dejara la imagen de una dictadura comunista, o algo parecido.
 
Para estos sectores el proyecto de expropiación les parece que sucede en el vacío, que es una decisión ahistórica, y no hacia una empresa al borde de la quiebra, que puede dejar a miles sin trabajo y a pequeñas y medianas empresas, antes proveedoras, sin destino. Toda esa situación que desemboca en este presente, no parece ser un dato relevante para los críticos.
 
La oposición macrista debe dar cuenta de la decisión que llevó al Banco Nación a otorgarle un préstamo millonario a la empresa nada menos que en sus últimos días de gobierno. Empresa que además fue aportante a la campaña de Juntos por el Cambio; el macrismo se opone a expropiaciones, pero considera correcto otorgarle préstamos a una empresa sin capacidad de pago, que destina fondos a su campaña electoral.
 
Los columnistas de los grandes medios fueron en la misma línea: la expropiación, no parece necesario repetirlo contemplada en la Constitución Nacional de 1853, es una política que nos coloca en el borde del comunismo. Así, se acercaría mas al universo ideológico K, que a lo que Alberto Fernández piensa. La cuenta que elaboran no es muy compleja: Cristina es ambiciosa, autoritaria, Fernández es solo su delegado, fin.
 
¿Es un presidente débil Alberto? Gobierna con casi todo el peronismo habitando su gobierno; ha logrado un alto grado de consensos con los gobernadores frente a la pandemia y en la negociación por la deuda y, hoy por hoy, la intervención ya está instalada en Vicentín.
 
Las tenciones que puedan sucederse sobre este tema, en absoluto una medida menor, las vemos desarrollarse en los cauces normales de todo gobierno y con sus tiranteces políticas, jamás ausentes. No les gusta el peronismo que apuesta a la decisión. No les gusta el peronismo que admite debates. Ya sabemos qué es lo que no les gusta.
 

 
El poder del presidente
 
Quizás por primera vez luego de tres meses el acontecer político se ha desplazado desde la pandemia hacia otra dimensión. Eso ha sucedido porque el presidente Alberto Fernández anunció la intervención de la empresa Vicentin y el envío de un proyecto de ley para su expropiación. Luego de semanas, las pantallas de los noticieros y los portales de internet se poblaban de comentarios sobre estas decisiones.
 
Como suele suceder a los comentarios meramente informativos de las primeras horas, le siguieron los análisis; aquellos provenientes de la oposición, tanto política como la mediática se concentraron inmediatamente en criticar la medida, tomando dos ejes principales.
 
Un eje de la crítica fue sobre la naturaleza de la medida, particularmente la expropiación; el segundo sobre el rol del presidente. Ante el primero, comenzó el desfile de profetas pro mercado advirtiendo sobre la violación a la propiedad privada que implicaba esta decisión; vociferaron sobre "el camino hacia el chavismo" o a cualquier otra comparación que dejara la imagen de una dictadura comunista, o algo parecido.
 
Es curioso: para quienes endilgan al peronsimo emular al chavismo, o al comunismo o al nazismo, o cualquier otra referencia política, todas les parecen lo mismo, repitiéndolas incesantemente, que al final no terminan significando nada, salvo la idea de un gobierno del mal.
 
Para estos sectores el proyecto de expropiación les parece que sucede en el vacío, que es una decisión ahistórica, y no hacia una empresa al borde de la quiebra, que puede dejar a miles sin trabajo y a pequeñas y medianas empresas, antes proveedoras, sin destino. Toda esa situación que desemboca en este presente, no parece ser un dato relevante para los críticos.
 
Uno en cambio no logra entender cómo el sexto exportador agropecuario de la Argentina y que el año pasado encabezó las exportaciones de harina y aceite de soja, pueda llegar a la quiebra. Seguro que el mundo se ha vuelto un lugar mucho más complejo en términos económicos, pero el esfuerzo de algunos empresarios parece inmenso, solo que en el sentido contrario del esperado.
 
La oposición macrista además debe dar cuenta de la decisión que llevó al Banco Nación a otorgarle un préstamo millonario a la empresa nada menos que en sus últimos días de gobierno, hecho por el cual Javier González Fraga, (ese que decía que te hicieron creer que te podías comprar un televisor porque cobrabas un sueldo medio) está imputado.
 
Empresa que además fue aportante a la campaña de Juntos por el Cambio; el macrismo se opone a expropiaciones, pero considera una política productiva otorgarle préstamos a una empresa sin capacidad de pago, que destina fondos a su campaña electoral.
 
Los columnistas de los grandes medios fueron en la misma línea: la expropiación, no parece necesario repetirlo contemplada en la Constitución Nacional de 1853, es una política que nos coloca en el borde del comunismo. Al igual que el macrismo, no creyeron necesario contextualizar en cuales circunstancias se hacia la propuesta, apelando a valores como el trabajo y el esfuerzo, dos que justamente no estuvieron muy presente en los últimos años de la conducción de la firma.
 
Tampoco ninguno de los dos, macrismo y grandes medios, dan cuenta de las alternativas, dada la convocatoria de acreedores; esto es la compra de la empresa a un precio menor dada su situación, por capitales extranjeras.
 
Y no es una cuestión de nacionalismo de bandera, sino del peligro de profundizar la extranjerización que el sector ya tiene en nuestro país, lo que hace que las decisiones económicas dependan más de sus casas matrices de las empresas que de una dinámica local.
 
Ya es una dificultad que los precios de los productos agrícolas que exportamos sean definidos en otros mercados, para qué también el conjunto de las dimensiones de ese rubro, quede totalmente deslocalizado.
 
Desde luego ese debate refiere al tipo de capitalismo que se desea construir, y que un gobierno tiene derecho a proponer y a tomar medidas en esa dirección. Desde luego: hubo apoyos en la cuidad santafesina de Avellaneda, donde radica parte de la empresa. Y si hay otros elementos en juego, también materiales, pero también ideológicos, como ya lo hemos vivido.
 
La otra dimensión criticada sobre la decisión presidencial es que en realidad no fue tomada por Alberto Fernández. Esa afirmación, contundente imposible de cuestionar, no se basa en pruebas efectivas, sino en que la expropiación se acercaría mas al universo ideológico del kirchnerismo, que a lo que Alberto Fernández piensa.
 
Asentados en esa certeza que sostienen desde que se anunció la fórmula del Frente de Todos, no necesitan otra prueba más que sus propias certezas ideológicas y, en una medida proporcional, el recelo hacia Cristina Fernández.
 
La cuenta que elaboran no es muy compleja: Cristina es ambiciosa, autoritaria, Fernández es solo su delegado, fin. (Recordemos que hasta 2010 afirmaban que Cristina no gobernaba, sino que era solo una vocera de su esposo). Una versión matizada de esta concepción es que Alberto Fernández es un presidente débil, que gobierna una coalición que no controla.
 
Quizás esta versión sea más prolija, pero parte de una idea semejante y es que el presidente no puede tomar demasiadas decisiones en su rol de tal.
 
Ambas lecturas conciben la política como un proceso casi automático, donde a una decisión solo corresponde un tipo de reacción, o bien que la voluntad se puede desplegar sólo porque la institucionalidad otorga determinados poderes, ausente de otras dinámicas.
 
Los presidentes son quienes firman los decretos o envían proyectos de ley al congreso. Pero eso jamás sucede en soledad; comparten esa decisión con discusiones técnicas y principalmente con actores políticos implicados en esa cuestión.
 
 En este caso, existe un gobierno peronista con una composición de coalición a la que no estamos acostumbrados, donde una líder clave como Cristina Fernández no ocupa la presidencia sino la vice; donde el presidente ha decidido no construir "el albertismo" sino seguir apostando a ser el eje de un frente político que aunque peronista mayoritariamente, reúne a fracciones que hace un año, tan solo un año, estaban en apuestas políticas divergentes.
 
Por eso el primer dato, fruto de la innovación política, es que esa coalición peronista haya sucedido y hoy gobierne.
 
¿Es un presidente débil Alberto Fernández? Gobierna con casi todo el peronismo habitando su gobierno; ha logrado un alto grado de consensos con los gobernadores frente a la pandemia y en la negociación por la deuda y, hoy por hoy, la intervención ya está instalada en Vicentín y las tenciones que puedan sucederse sobre este tema, en absoluto una medida menor, las vemos desarrollarse en los cauces normales de todo gobierno y con sus tensiones políticas, jamás ausentes. No les gusta el peronsimo que apuesta a la decisión. No les gusta el peronismo que admite debates. Ya sabemos qué es lo que no les gusta.
 
Por Sergio De Piero
 
Fuente: El Destape
 

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02-08-2021 / 10:08
Mauricio Macri sigue refugiado en Zurich y evitando la causa donde está acusado de encabezar una asociación ilícita junto a sus funcionarios para asfixiar económicamente al Grupo Indalo, rematar activos a precio vil y encarcelar a los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa.
 
La nueva prueba es un texto que corresponde al bloc de notas de Darío Nieto, secretario privado de Macri: "13 de noviembre de 2018: Impregilo - Italia más fácil xq se presentó en La primera licitación... Ute está reasignando. Proceso judicializado. Se puede cambiar. Espera ok.".
 
López y De Sousa fueron perseguidos desde diciembre 2015 con el objetivo de quebrarlos. A partir de una denuncia falsa de la AFIP se inició el proceso ilegal desde el Estado. Nieto llegó a ser el operador de Macri por recomendación de Marcos Peña y Francisco Quintana. Este nuevo dato exhibe cómo el macrismo en el poder extorsionó y asfixió al Grupo Indalo para hacerlo quebrar rematando activos a precio vil.
 
Se publicaron las pruebas que surgen del teléfono celular de Nieto que apuntan al modus operandi de Macri y que estuvo al frente de la cruzada extorsiva contra Indalo, junto con Rogelio Frigerio, a cargo de la obra pública durante la gestión de Juntos por el Cambio.
 
Pero no solo eso. Como surge del mensaje del bloc de notas, además de quitar la obra de la UTE de la cual participaba Indalo, Macri buscó controlar el manejo de la obra pública y favorecer a empresas ligadas a él. El "sistema" era lisa y llanamente asfixiar económicamente al Grupo Indalo no pagando el trabajo, realizar denuncias, quitar concesiones de obras y otorgarlas a empresas ligadas a Macri.

02-08-2021 / 10:08
El Gobierno de Alberto Fernández anuncia el relanzamiento del plan Ahora 12, con nuevas opciones de 24 y 30 cuotas, sumando más financiamiento. "Promover la producción, hacer crecer el empleo y favorecer el consumo", define el Presidente. El objetivo es impulsar el consumo masivo y el trabajo argentino. Los planes más largos son los correspondientes a línea blanca (como lavarropas, aires acondicionados, heladeras, etc.) y los de 24 cubren televisores, computadoras, muebles y materiales para la construcción, entre otros rubros
 
"Habiendo avanzado el plan de vacunación como lo hemos hecho y seguiremos haciendo, es necesario comenzar a reorganizar nuestras vidas. Eso significa promover la producción, hacer crecer el empleo y favorecer el consumo", aseguró el Presidente Fernández, de cara al anuncio que su gobierno realizará hoy.
 
Se trata de una actualización del Programa Ahora 12, que se extenderá y permitirá que los argentinos accedan a comprar artículos de producción nacional no solo en 3, 6, 12 y 18 cuotas fijas, sino también en 24 y hasta 30 meses.
 
"El plan se extiende a distintos rubros con el propósito central de promover el consumo. Sin embargo, eso no solo redundará en favor de consumidores, sino también de las muchas empresas que producen y comercializan sus productos en Argentina", agregó el mandatario y puntualizó que "estamos dando pasos muy claros en favor de superar la pandemia. En este tiempo difícil hemos preservado el empleo formal y atendido las necesidades de los más postergados. Debemos ahora trabajar para dar vuelta esa página y encaminarnos a vivir la vida que queremos".
 

01-08-2021 / 10:08
Resulta tragicómico que se denomine 'alianza' a una coalición partidaria que ya no se comporta en forma homogénea. Es incomprensible que Juntos por el Cambio haya sido rebautizado Juntos y en su debut presenta este cabaret, provocado por Elisa Carrió, dispuesta a rivalizar al candidato de la Unión Cívica Radical, su ex partido político. Cuando le disgustó la respuesta a su provocación, amenaza con boicotear el diálogo.
 
Sin embargo su vanidad, su necesidad de protagonismo y su sobrestimación propia le juegan, a menudo, una mala pasada. Quedó en evidencia cuando ella acompañó a Horacio Rodríguez Larreta a buscar 'la unidad' en Provincia de Santa Fe y la participación de Miguel Ignacio Torres del Sel, en los comicios 2021, y se llevó un No rotundo. Pero lo de Provincia de Buenos Aires es más grave. Si Carrió quería polemizar con Facundo Manes había otros argumentos, más interesantes.
 
Sin embargo, la acción de la siempre disolvente Carrió complica la Primaria Abierta de Juntos porque la tensión ha escalado a niveles que no le conviene en especial a Diego Santilli, el precandidato que lanzó Rodríguez Larreta al escenario bonaerense, y se supone que protege Carrió. El problema para Santilli es diverso:
 
-      No es el 'estilo PRO' provocar campañas en las que se lo perciba como 'el agresor'.
-      Traslada el protagonismo a un personaje que se suponía secundario (Carrió) en la lista que debe ayudar a instalar a Rodríguez Larreta como presidenciable 2023. ¿Cuál será la percepción bonaerense de la propuesta?
-      Diego Santilli desaparece de la campaña porque el foco de los medios de comunicación se ubican en Carrió.
-      Carrió se convierte en un riesgo para Santilli partiendo de que ella no es un personaje 'simpático' para muchos bonaerenses, siempre tuvo su actividad política en Ciudad de Buenos Aires, ni siquiera en su Provincia del Chaco natal. Y Carrió puede permitirle a Facundo Manes asumir el rol de víctima, provocando controversias que compliquen los comicios de Santilli.
-      Carrió termina instalando en la opinión pública al 'desconocido' Facundo Manes, el rival de Santilli.
 
 

01-08-2021 / 09:08
Los problemas que cascotean el rancho oficialista son apenas una brisa comparados con la tormenta que azota las tiendas de la oposición, donde el cierre de listas fue el disparo de largada para un todos contra todos que amenaza con transformar la interna en una masacre.
 
La propia Patricia Bullrich, que suele dar pelea con el cuchillo en los dientes, propuso un código de conducta para evitar los golpes por abajo del cinturón. El documento, consensuado entre los tres partidos, propone, entre otros, los siguientes compromisos:
 
-      No mentir.
-      Ser leales con los adversarios en la interna.
-      No utilizar las redes sociales para agraviar.
-      No hacer acuerdos con otros partidos políticos.
-      Permanecer en el bloque de Juntos por el Cambio hasta finalizar el mandato.
 
Hay un punto más, que no llegó a escribirse por decoro, pero que fue el disparador de este pacto: no hablar de dinero. Es que el diálogo entre las cúpulas a partir de que Facundo Manes, en una de sus primeras entrevistas como candidato, echó un manto de sospechas sobre el financiamiento electoral de Diego Santilli: "Espero que no se gasten los impuestos de los porteños en la campaña", dijo. Hubo chat sumario de la UCR, el PRO y la CC, de la que partió un mensaje claro al candidato: "Si rompés los juguetes no puede jugar nadie".
 
Habrá que ver cuánto dura el compromiso de Fair Play, que en la tarde del sábado, antes de tomar estado público, ya tambaleaba. Mientras las cúpulas terminaban de discutir la letra chica del decálogo, Elisa Carrió anunciaba en sus redes sociales que demandará a Manes por daño moral por haber relatado que la exdiputada le ofreció la candidatura a vicepresidente en 2015, algo que ella niega. Habrá un zoom de urgencia de la mesa política, el lunes por la mañana, para definir qué hacer al respecto.
 

31-07-2021 / 10:07
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