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Nacionales - 08-06-2020 / 10:06
LA POSICIÓN DEL FONDO DESORIENTA A LOS ACREEDORES PRIVADOS

¿Por qué el FMI apoya la oferta argentina?

¿Por qué el FMI apoya la oferta argentina?
El FMI, histórico auditor de la economía para garantizar el pago de la deuda ahora respalda la quita a los acreedores. Las alianzas internacionales que tejió Alberto Fernández, la corresponsabilidad del FMI con el fiasco macrista y el coronavirus. Argentina como caso testigo para las crisis de deuda que se vienen de varios países.
El Fondo Monetario Internacional ha sido históricamente el auditor de los acreedores de los países endeudados. Su tarea tradicional es exigir ajustes en la economía para generar los excedentes necesarios para garantizar el pago de la deuda.
 
El trabajo de estrujar las cuentas públicas y de presionar a los gobiernos para cuidar los intereses de los acreedores no lo está ejerciendo en estos momentos.
 
En las actuales circunstancias de una economía global en jaque, el FMI ha cambiado el lugar que ocupaba en esa disputa: está apoyando la posición del deudor y ahora la presión la aplica sobre los acreedores, aunque con modales más suaves de los que tenía con los países endeudados.
 
Es una alteración del rol del Fondo que resulta interesante analizar, por encima de consignas previsibles de izquierda y de derecha, y conociendo que está generando también tensiones al interior del organismo.
 
Nunca antes el FMI respaldó las posiciones de la Argentina con tanta firmeza como ahora, y más cuando está en juego miles de millones de dólares por un acuerdo con poderosos acreedores de Wall Street.
 
Es probable que, luego de superar la instancia de negociación con los grandes fondos de inversión, el gobierno de Alberto Fernández se encuentre con el viejo FMI.
 
La luna de miel que está viviendo el staff del Fondo con el equipo económico puede concluir cuando esos mismos técnicos pasen a exigir ajuste fiscal y monetario para redefinir un nuevo programa financiero por la deuda de 44 mil millones de dólares.
 
Mientras tanto y hasta que llegue ese momento, el equipo económico liderado por Martín Guzmán disfruta de un impensado aliado en la puja con los acreedores privados.
 

 
Disputa
  
La negociación de la deuda en virtual default es bastante diferente al previsto antes de que las partes comenzaran a preparar el escenario de disputa.
 
Como indicaba la historia de las refinanciaciones de deuda, los acreedores esperaban que primero el país cerrara un programa de ajuste con el FMI para sentarse en la mesa a conversar.
 
Ese acuerdo marcaría un sendero fiscal para definir los excedentes disponibles para pagar los intereses de la deuda. O sea, el deudor debía pasar por las manos de la tecnoburocracia de Washington para, luego de ser ablandado con exigencias sobre el plan económico, comenzar la negociación con los acreedores.
 
El Fondo actuaba de ese modo como la primera pinza de apriete al deudor para que los acreedores pueden utilizar la segunda para cerrar un acuerdo favorable a sus finanzas.
 
Por varios factores locales y externos que confluyeron en estos meses, esa dinámica tuvo una súbita alteración. Ha sido tan imprevista que los fondos de inversión y sus voceros todavía no pueden aceptar ese cambio y quedan una y otra vez descolocados ante cada pronunciamiento del FMI, desde opiniones de Kristalina Georgieva, la número uno de la institución, pasando por informes técnicos del staff hasta por simples declaraciones del encargado de prensa.
 
Una prueba de la desorientación de los acreedores fue la bravuconada del mexicano Gerardo Rodríguez, el financista de BlackRock , cuando le dijo al ministro Guzmán que ellos tienen espalda para esperar a negociar con otro gobierno. No le fue bien a Rodríguez con esa amenaza. BlackRock lo retiró del trato con Argentina.
 
A Guzmán también lo apuraron diciendo que ellos -los fondos acreedores- podrían cambiar el staff del Fondo todas las veces que quisieran. La orientación que está teniendo la negociación no muestra esa capacidad de remover técnicos del organismo que elaboran documentos que respaldan la oferta argentina .
 
 
2001/2005
  
El antecedente cercano para identificar la modificación del comportamiento del FMI se encuentra en la anterior crisis de deuda. El default 2001 se declaró un año después de que el Fondo otorgara al gobierno de Fernando de la Rúa un apoyo importante para sostener la convertibilidad.
 
Cuatro meses antes de la cesación de pagos, cuando la devaluación y la debacle financiera eran debatidas como una probabilidad cercana en los mercados local e internacional, el FMI amplió el stand by en 8000 millones de dólares, efectivizó inmediatamente un desembolso y cuando tenía que hacer otro, a principios de diciembre de 2001, lo frenó.
 
La debacle argentina fue puesta como un caso emblemático para los críticos de la gestión del FMI en la administración de crisis económicas que derivan en financieras.
 
Los cuestionamientos motorizados por el nuevo gobierno republicano de Estados Unidos endurecieron al directorio y a su staff. El Fondo apoyó el rechazo de los acreedores a la primera propuesta de canje de deuda, denominada Plan Dubai.
 
El FMI presionó de diversas formas al gobierno de Néstor Kirchner y le reclamó en más de una oportunidad que diera señales concretas de actuar de "buena fe".
 
Los ministros de Finanzas de los países potencia reunidos en el G-7 también manifestaron en un comunicado conjunto, en junio de 2004, que Argentina debía acelerar los tiempos y dar muestras de estar actuando de "buena fe".
 
El giro de las posiciones en el actual proceso de negociación es notable: el FMI alienta la oferta argentina, exige que los acreedores bajen sus pretensiones y los países europeos miembros del G-7 acompañan al gobierno de Fernández. El silencio de Estados Unidos en esta puja es una pieza a favor de Argentina.
 
La muletilla "buena fe" fue parte de la estrategia inicial de los acreedores, pero rápidamente tuvieron que descartarla por la eficaz política de sumar aliados y la voluntad de pago -previa quita- demostrada por el ministro Guzmán.
 
 
Trauma
  
El gobierno de Mauricio Macri arrojó al FMI a registrar uno de sus más resonantes fracasos. El plan económico y el consiguiente programa financiero naufragaron en forma estrepitosa.
 
El Fondo entregó el crédito más abultado de su historia a un solo país y a ritmo acelerado. En apenas doce meses desembolsó 44 mil millones de dólares.
 
Concentró gran parte de su cartera crediticia de ese modo en un solo deudor debilitando el perfil de su estructura financiera.
 
Si había que dar todos los pasos para construir un desastre económico, la conducción de Christine Lagarde los concretó con soberbia asombrosa.
 
Lagarde consiguió el ascenso a ser titular del Banco Central Europeo y ocupó su lugar la búlgara Kristalina Georgieva.
 
Los lectores de este diario fueron informados en estas páginas desde hace varios meses, a mediados de enero pasado, de los cambios que implicaba la nueva conducción del FMI. La ironía "Georgieva peronista" muchos no la entendieron, pero quienes sí lo hicieron hoy no deberían estar sorprendidos con el apoyo que recibe la oferta argentina y la confluencia de intereses para cerrar un acuerdo de deuda con los acreedores.
 
Después de la sucesión de fiascos de los '90, la crisis de 2008 le permitió al FMI recuperar un papel relevante en el sistema financiero internacional. Una eventual debacle argentina volvería a arrojar al organismo a un espacio público de cuestionamientos generalizados acerca de la calidad de sus intervenciones en los países.
 
Georgieva y el staff técnico necesitan con urgencia superar el trauma del gobierno de Macri para dar vuelta la página de ese estruendoso fracaso.
 
En la práctica, el FMI reconoce implícitamente la corresponsabilidad por el fiasco macrista y avanza entonces en apoyar la reestructuración de deuda del gobierno de Fernández que vino a ordenar el desquicio financiero heredado.
 
 
Covid-19
  
La conducción de Georgieva es una anomalía respecto a las anteriores, que han estado subordinadas a la línea política del número dos de la institución, que siempre es estadounidense.
 
Asumió imponiendo una impronta personal, no sólo como figura pública como los anteriores número uno del organismo desde Michel Camdessus, Horst Köhler, Rodrigo Rato, Dominique Strauss-Kahn y Christine Lagarde, sino que también al renovar con rapidez la dirección de la institución.
 
El primer subdirector gerente, delegado de los Estados Unidos en la gestión diaria del Fondo, David Lipton, fue desplazado. Lipton fue uno de los principales impulsores del salvataje financiero extraordinario al gobierno de Macri. Su reemplazante es Geoffrey Okamoto que viene directo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
 
El FMI enfrenta una situación de stress financiero como nunca antes lo vivió. Esto se debe a que la crisis Covid-19 es inédita por su magnitud. Una debacle similar fue la del '30 del siglo pasado, pero en esos años el FMI no existía. Es una situación que lo pone entonces bajo tensión financiera por la cantidad de pedidos de auxilio que está recibiendo.
 
Por eso es tan importante el precedente que dejará el acuerdo argentino con los acreedores porque existe una extensa lista de países con problemas de deuda externa. Varios ya tocaron la puerta del Fondo para pedir un préstamo de urgencia. Sólo este viernes la junta ejecutiva aprobó dos créditos, uno de la línea rápida Covid-19 a Liberia por 50 millones para atender la pandemia y otro dentro del programa stand by para Egipto por 5200 millones de dólares.
 
Entre los países de Latinoamérica que en estas semanas recibieron líneas de asistencia financiera se encuentran Paraguay (274 millones de dólares), Ecuador (643 millones), Perú (11.000 millones), Bolivia (327 millones) y Chile (23.930 millones de dólares).
 
 
¿Quién paga la cuenta?
  
La crisis financiera global provocada por el coronavirus colaboró para que la oferta de reestructuración de deuda argentina alejara momentáneamente a los organismos multilaterales de los intereses de los grandes fondos de inversión.
 
Como se explicó arriba, muchos países demandan auxilios urgentes que definen un cuadro muy exigente sobre las finanzas del FMI. Aparece entonces la tensión acerca de cómo se distribuirá el costo de esta crisis, o sea quienes ponen los recursos para los salvatajes y quienes asumen pérdidas por defaults o reestructuraciones de deudas soberanas.
 
El dinero del FMI es aportado por sus países miembros pero algunos tienen una participación mayor en el capital de la institución. Estados Unidos es el principal accionista con casi el 17 por ciento del total y, por lo tanto, es el país que más fondos debería sumar.
 
Para que el alivio financiero a los países sea mayor y, por lo tanto, el FMI (el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y los ministerios de Finanzas de países europeos) tenga que aportar menos recursos, los acreedores privados deberían aceptar una quita (capital e intereses) de la deuda.
 
Esta tensión está produciendo provisorios -no definitivos- variaciones en el ordenamiento del poder financiero internacional. El Fondo seguirá como auditor gerente de los acreedores privados, pero ahora no está preparado para amortiguar el monto de sus quebrantos.
 
Estos acreedores además no son los tradicionales bancos comerciales (Citibank, JP Morgan, Deutsche Bank) o de inversión (Goldman Sachs, Merrill Lynch), sino que son fondos administradores de carteras de inversión (BlackRock, Templeton, Fidelity) que no tienen una historia de vínculos con el FMI.
 
Por su parte, Estados Unidos se resiste a la emisión adicional de DEG (la moneda del FMI) que significaría un giro de recursos para cada uno de los miembros de la institución (a la Argentina le correspondería el equivalente a unos 3500 millones de dólares), lo que aliviaría el cuadro financiero global. No quiere ampliar el capital de DEG porque entregaría fondos a países (Venezuela, Irán) con los cuales está en conflicto.
 
La administración Trump considera además que sería una medida pro globalización, como la que impulsó Barack Obama en 2009. Quienes conocen los pasillos del FMI dicen con sarcasmo que Estados Unidos aprobaría la emisión DEG si se lo convence de que es una iniciativa que perjudicaría a China.
 
 
Sustentabilidad
  
En el Fondo insisten y quieren enfatizar con que no apoyan a ninguna de las dos partes de la negociación (ni a los acreedores ni a la Argentina). Están inquietos con que haya una evaluación de preferencia sobre la posición argentina.
 
Se preocupan en dejar en claro que el objetivo que tienen es de "sustentabilidad de la deuda". Señalan que, en base a ese criterio, el staff técnico elaboró un primer informe definiendo la deuda argentina como insustentable, luego presentaron otro precisando el margen de alivio (quita de capital y de intereses) necesario para hacerla sustentable y el más reciente señalando que es muy estrecho el espacio para reconocer un valor (presente neto) superior a 50 centavos por dólar de la actual deuda.
 
Esta es la posición oficial del FMI.
 
El criterio de sustentabilidad de la deuda en la práctica favorece a la Argentina porque está en línea con la oferta elaborada por Guzmán. Ese enfoque compartido con el FMI le ha entregado al ministro un arma de negociación y de protección muy potente.
 
El golpe a los acreedores ha sido tan fuerte que no pudieron construir una campaña discursiva convincente para imponerse en el debate público. Esa carencia queda reflejada en la legión de voceros mediáticos que minimiza los pronunciamientos del FMI, cuando antes eran la biblia de sus comentarios, y sólo les queda la débil táctica de menospreciar la tarea de Guzmán.
 
El enfoque de sustentabilidad del FMI también es importante, fundamentalmente, porque ha modificado la secuencia de las exigencias.
 
La línea tradicional era reclamar un plan económico que garantice un sendero de consolidación fiscal (superávit) para luego determinar la estructura de los pasivos públicos. Ese pedido hubiera implicado definir previamente un ajuste fiscal en una economía en recesión para ofrecer un horizonte de pago a los acreedores. En cambio, fijar como prioritario el nivel de sustentabilidad de la deuda implica reestructurarla primero y después discutir el rumbo fiscal.
 
El cambio de prioridades (primero la quita de la deuda y después la cuestión fiscal con el programa del FMI) beneficia la posición argentina ante los acreedores privados.
 
Esta estrategia del FMI también está vinculada a que un mayor alivio sobre la deuda con acreedores privados mejorara el horizonte de cobrar el crédito entregado a la Argentina de Macri.
 
El Fondo ratifica de ese modo su lugar de acreedor privilegiado y prepara mejores condiciones para la renegociación de la deuda de 44 mil millones de dólares.
 
 
Merkel, Kristalina y el Papa
  
La estrategia financiera se combinó con una de política internacional para llegar al actual entorno de negociación con los acreedores, con un acuerdo que está muy cerca de concretarse en base a las condiciones definidas por el ministro Guzmán.
 
El triángulo integrado por la canciller alemana Ángela Merkel, el Papa Francisco y Kristalina Georgieva fue una base muy potente para neutralizar la arrogancia de los financistas.
 
La gira europea de Alberto Fernández fue el inicio de una paciente construcción de una red de respaldo para la oferta argentina. Los encuentros fueron con el Papa, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, el presidente de ese país, Sergio Mattarella, el de España, Pedro Sánchez, el rey Felipe VI, el jefe de Estado de Francia, Emmanuel Macron, y Merkel.
 
La conexión de ésta última con Fernández fue muy buena, comentan miembros de la Casa Rosada, evaluando que la característica de ser ambos profesores universitarios, con diálogo abierto y franco, facilitó la construcción de una relación positiva. El ministro Guzmán también entabló un buen vínculo con el ministro de Finanzas alemán y vicecanciller, el socialdemócrata Olaf Scholz.
 
Tener de aliada a Alemania, la potencia europea y con peso propio en el FMI, es un activo importante, más aún cuando Merkel tiene una fluida relación con Kristalina, y ésta con el Papa Francisco.
 
Son conocidos a lo largo de su papado los cuestionamientos públicos de Francisco al mundo financiero global por inmoral e injusto. El 5 de febrero pasado en el Vaticano se realizó el seminario "Nuevas Formas de Fraternidad Solidaria de Inclusión, Integración e Innovación", organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. Georgieva encabezó el panel "Transformación de las reglas de la Arquitectura Financiera Internacional". Guzmán participó de ese encuentro.
 
Para el Papa Francisco, la negociación de la deuda impagable que dejó Macri se inscribe en la tensión que denuncia acerca del abuso del capitalismo financiero globalizado sobre el Estado-Nación.
 
Mientras los grandes fondos de inversión acreedores destinaron recursos a periodistas y grandes medios locales para desplegar su estrategia de presión, el gobierno de Fernández construyó con discreción una alianza política que ha resultado muy valiosa y más efectiva en esta disputa.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
La Opinión Popular
 

20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

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