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Nacionales - 05-06-2020 / 12:06
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Amores y odios empresariales en la Argentina Unida Pero Ajustada

Amores y odios empresariales en la Argentina Unida Pero Ajustada
Con reservas menguantes pese a que el control de cambios es cada vez más severo, el Gobierno optó por el racionamiento para no convalidar una devaluación que -todos coinciden- generaría inflación.
Miguel Acevedo le sonrió todo lo que pudo a la camarita de su laptop. Estaba en su casa pero de saco y corbata, igual que el resto de los directivos de la Unión Industrial. -El milagro de la pandemia es que la AFIP sea la buena de la película. ¡Hay que agradecer!
 
Fue el martes a la tarde y Mercedes Marcó del Pont le acababa de dar dos buenas noticias en medio de la caída libre que atraviesa la economía: que la recaudación cayó un poco menos en mayo que en abril, tal como se oficializó al día siguiente, y que la semana que viene se deposita la parte de los sueldos que paga el Estado a los empleados cuyos patrones solicitaron la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).
 
Con el malo de la película le tocó hablar anoche. El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, le prometió -también por videoconferencia- que no complicará el acceso a dólares de las industrias que quieran importar.
 
La inquietud de todo el empresariado apareció el viernes pasado, cuando Pesce estableció que las empresas que posean dólares declarados en el exterior deberán usarlos para pagar las importaciones que quieran hacer. Y que recién cuando los hayan gastado podrán acceder a más en el mercado oficial.
 
Acevedo ya había protestado diplomáticamente contra esa resolución anteayer, cuando Alberto Fernández lo recibió en Olivos junto a una docena de CEOs de grandes empresas, como Javier Madanes (Aluar), Luis Pagani (Arcor), Sergio Kaufman (Accenture), Luis Perez Companc (Molinos) y Daniel Herrero (Toyota).
 
El Presidente lo miró a Matías Kulfas. "Es algo temporario", aclaró el ministro de Producción. "Y además, con los insumos para la industria no deberían tener problema", agregó.
 

 
Rápidos de reflejos, los empresarios interpretaron la frase al revés: quienes no importen esos insumos para las fábricas sí van a tener problemas para hacerse de dólares mientras sigan escaseando. No fue casual que la Cámara de Comercio (CAC) haya decidido quejarse anoche por escrito por la resolución 7030 del Central. Casi una semana después, como si hubieran aguardado hasta saber a quién apuntaba la medida.
 
La realidad es que, con reservas menguantes pese a que el control de cambios es cada vez más severo, el Gobierno optó por el racionamiento para no convalidar una devaluación que -todos coinciden- generaría inflación. No ayudó, por supuesto, haber dilatado tanto la renegociación de la deuda con los acreedores privados. Es un milhojas de crisis: la estructural, la heredada de Macri, la derivada de errores propios y la que generó la pandemia.
 
El torniquete de Pesce cumplió su rol, porque ayer el Central compró U$S 65 millones y en una semana recuperó más de U$S 500 millones. Pero los técnicos de la UIA que acompañaron a Acevedo a la videoconferencia de ayer le advirtieron otro riesgo: que si alguna empresa termina pagando importaciones al precio del contado con liqui (el mecanismo vía bonos que les permite comprar sin límites), habrá "contaminación cruzada" de tipos de cambio. Es decir, precios que sigan a ese dólar paralelo, que hoy ronda los $110. Algo que en 2015 no pasaba, como confirmó la devaluación del oficial con la que debutaron Alfonso Prat-Gay y Federico Sturzenegger.
 
 
Criterios
  
Los buenos y los malos a los ojos de los dueños de las fábricas, en realidad, vienen trabajando sigilosa y coordinadamente para cerrar las rendijas por las cuales se filtran divisas en medio de la cuarentena. El 12 de mayo, Marcó del Pont envió a la directora de Aduanas, Silvia Traverso, a una reunión con el vice del Central, Sergio Woyecheszen. También acudió el secretario de Industria, Ariel Schale, en representación de Kulfas. Ahí empezaron a definirse las últimas restricciones.
 
Del cruce de los datos de la Aduana y el Central salió el informe que convenció a Alberto de endurecer el cepo: entre abril y mayo se pagaron importaciones por 30% más del volumen realmente importado. En otros términos, se importó por U$S 5.800 millones y los importadores accedieron a divisas por U$S 7.500 millones. La diferencia la explica una práctica habitual de las épocas de controles de cambios: la sobrefacturación de importaciones. Es la contracara de la subfacturación de exportaciones, que también drena reservas del Central. ¿El resultado? Del superávit comercial de U$S 1.411 millones que registró el INDEC para abril, al país no entró ni un dólar.
 
Hubo otro dato de ese paper que sorprendió al Presidente. De los 24.000 CUITs que registran operaciones de comercio exterior habitualmente, casi 9.000 quedaron en la mira como sospechosos de haber sobrefacturado compras al exterior durante la cuarentena. No necesariamente habrá sanciones, pero el dato llegó a todos los escritorios que importan. Y Kulfas confirmó algo más: que algunos de esos agentes compraron dólares vía bolsa, los ingresaron al país, los cambiaron por pesos y después compraron en el mercado oficial más barato. Como el "puré" que hace la clase media con los 200 dólares mensuales para embolsar la diferencia con el blue, pero a gran escala.
 
Aunque retribuye las sonrisas de Acevedo, Marcó del Pont se muestra tan partidaria como Pesce y Kulfas de reforzar los controles. El mes pasado repuso los precios mínimos y de referencia fijados por la Aduana para las exportaciones. Durante el gobierno de Macri se había reducido un 20% la cantidad de productos regidos por esos valores criterio, de 24.000 a unos 19.000.
 
 
Desinflación y valor
  
La esperanza a la que se aferra el Gobierno es a que la inflación siga en descenso. Hoy el Central difundirá su Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que por primera vez indica que las consultoras privadas proyectan menos del 40% de inflación para 2020. El promedio dio 38%, pero hay algunas de las 10 líderes que ya prevén un 30%. Algo impensable a principios de año y muy sorprendente para los economistas ortodoxos, porque se da en paralelo al mayor pico de emisión monetaria de los últimos 30 años.
 
Los precios siguen congelados hasta el 30 de junio, con la excepción de frescos y estacionales. Ante Comercio Interior no hay reclamos masivos para actualizarlos. Tampoco presiones mayores a las habituales. Lo que sí irrita a algunos empresarios es el rol de Martín Guzmán. No tanto por sus políticas sino porque en privado les dice lo mismo que en público. "Para volver a escucharlo hablar sobre consistencia macroeconómica y sustentabilidad ni me tomo el trabajo de abrir un Zoom otra vez", le dijo a BAE Negocios uno de los que lo vio en persona esta semana.
 
Esos precios, sin embargo, están planchados no tanto por el congelamiento como por la recesión rampante que disimula el aislamiento social obligatorio. Y nada está barato para quienes dejaron de cobrar el sueldo completo, que son muchos más que los que admite el Ministerio de Trabajo.
 
Pasó en todas las fábricas de cerámicos y azulejos, por ejemplo, porque los empresarios pagaron solo el 75% de los sueldos escudados en el acuerdo entre la CGT y la UIA aun cuando no había sido avalado por el gremio de ceramistas. Claudio Moroni, el ministro nacional, no intimó a ninguna a pagar el 100% del sueldo, aunque habría correspondido que lo hiciera. Sí lo hizo Mara Ruiz Malec, la ministra de Trabajo bonaerense, en las plantas ubicadas bajo su jurisdicción.
 
En Ceramica Cormela, una planta de Campana, la diferencia de criterios entre Nación y provincia se hizo sentir físicamente. Anteayer, los empleados solo habían cobrado los $33.750 del programa ATP y unos pocos pesos más. Se instalaron en la reja "amigablemente" para que no saquen mercadería. La respuesta del dueño fue enviar a una escribana que llegó escoltada por gendarmes. Es decir, efectivos de una fuerza federal. Como la Guardia Nacional que procura desplegar Donald Trump contra la voluntad de algunos gobernadores estadoundenses.
 
La pregunta crucial, más que cuánto dura la cuarentena, es cómo planea el Gobierno reactivar la producción y el empleo una vez que haya pasado la pandemia. ¿Planea hacerlo con los sueldos de 2019, un 20% inferiores a los de 2015 en términos reales? ¿Acaso con salarios todavía peores, si Moroni sigue dilatando esta ronda de paritarias y tolerando rebajas ilegales? ¿Será el gasto público la única locomotora de la actividad, con las exportaciones en jaque por la parálisis global del comercio? ¿Y cuando haya que salir a aspirar parte de los pesos que imprimió Pesce para financiar el rescate?
 
"Locomotora no hay ninguna. Va a haber que inventarla", respondió anoche a este diario uno de los ministros del área económica. El Presidente, mientras tanto, estiraba otra vez el aislamiento.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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