La Opinión Popular
                  14:52  |  Sábado 11 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vine a terminar con los odiadores seriales y a abrir los brazos para que todos nos unamos". Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 28-05-2020 / 18:05
29 DE MAYO DE 1969: LA MAYOR PROTESTA OBRERA Y POPULAR EN LA HISTORIA LATINOAMERICANA (PRIMERA PARTE)

Vísperas del Cordobazo: Hechos y protagonistas que dieron origen a la pueblada

Vísperas del Cordobazo: Hechos y protagonistas que dieron origen a la pueblada
El 29 de mayo de 1969 se produjo la sublevación popular protagonizada por obreros y estudiantes cordobeses, en contra de la dictadura militar. Arriba: Se construyen, mantienen y defienden barricadas, como esta en Bv. San Juan y Ayacucho; se producen atentados, incendio de empresas multinacionales, expropiaciones de armas a la policía, ataques a comisarías, etc. La lucha es frontal, total. Abajo: En las primeras horas del Cordobazo, una columna de dirigentes estudiantiles universitarios de distintas agrupaciones marchando por calle Tucumán al 100, dos cuadras después se dará un primer enfrentamiento con el aparato represivo. En el extremo derecho, Blas García, el autor de este artículo. Foto publicada en la revista nacional “Así”, días después del Cordobazo.
 
Se cumplen un nuevo aniversario del Cordobazo, el mayor hecho de combatividad de masas de la historia argentina y latinoamericana. Fue una rebeldía por las frustraciones acumuladas en todos los sectores sociales de la ciudad mediterránea contra un gobierno provincial y nacional autoritario y contra medidas concretas que afectaban a la clase obrera, a los estudiantes y a la sociedad cordobesa. El sector hegemónico de la lucha fue la clase obrera, que protesta eligiendo el arma esencial de los trabajadores: la huelga, la paralización de actividades.
 
El Cordobazo es el fruto de una sociedad industrializada. Córdoba era una ciudad con industrias de importancia, sobre todo la automotriz, y esto generaba un proletariado unido y consecuente. Un proletariado con una identidad abrumadoramente peronista. Eran los trabajadores de la "resistencia": militantes sindicales peronistas, movilizados por la proscripción política y el ajuste capitalista, que desbordaron los límites de la dirigencia sindical nacional para expresar con pureza sus intereses de clase.
 
Como otras veces, las Fuerzas Armadas profundizaron los conflictos que venían a mitigar e inyectaron, en la vida social, dosis crecientes de violencia, como ocurrió antes con los bombardeos a civiles de 1955, los fusilamientos de 1956 o el Plan Conintes de 1959.

Reivindicando a Néstor Kirchner
Escribe: Blas García (partícipe de "El Cordobazo")




Este 29 de mayo recordamos el "Cordobazo". Como partícipe de ese gran levantamiento obrero-estudiantil del año 1969 contra la dictadura militar quiero aportar algunos elementos para una explicación histórica que permita comprender las características reales del hecho, porque y cómo ocurrió el Cordobazo, más allá de los mitos e interpretaciones interesadas.
 
 El machirulo Macri contra el freno al brutal tarifazo 

 
Dictadura militar represiva

Corresponde rastrear los orígenes del Cordobazo varios años atrás, en los inicios mismos de la denominada Revolución Libertadora. La cuestión se origina con la proscripción del peronismo en 1955, que planteó tres grandes problemas: la identidad de la masa de trabajadores y su nucleamiento en torno de los sindicatos peronistas; la ilegitimidad del escenario seudo democrático establecido por quienes derrocaron a Perón; y, finalmente, la división de criterios entre los partidos políticos "gorilas" y las Fuerzas Armadas sobre qué hacer con los peronistas.

Al no poder resolver el intríngulis, el golpe militar del 28 de junio de 1966
, del ultra católico Juan Carlos Onganía, se produce para evitar el triunfo del peronismo en las elecciones a gobernador en la Provincia de Buenos Aires, que tenían que celebrarse en marzo de 1967.


Así, la Revolución Argentina pone su autoridad dictatorial al servicio de la proscripción política y los intereses económicos del gran capital monopólico e imperialista, que sostiene su hegemonía instalando un régimen represivo sin consenso ni capacidad para el diálogo, que despreciaba la política, mientras apostaba a la economía ultraliberal y postergaba la acción social.
 
Como bien lo definía un prohombre del peronismo, John William Cooke: "Este gobierno es una mezcla de lo peor que tiene cada sistema: del liberalismo aplica el libre cambio y la libre empresa, del fascismo y variantes feudales diversas, el autoritarismo, las jerarquías consideradas como de orden divino; del cristianismo, la moralina ultramontana, el clericalismo, la utilización reaccionaria de los sentimientos religiosos para sostener todo lo que es orden establecido". 
 
Esta dictadura facistoide inicia la época del declive de país industrial, el desarrollismo económico y la herencia del estado de bienestar del primer peronismo. Deseaban un país que produjera en medio del aburrimiento, la sequedad de espíritu, la estolidez conservadora; sin peronismo, sin pueblo ni rebeldía, sin parejas de novios en las plazas públicas.
 
El Cordobazo le mostró los límites al modelo tecnocrático autoritario que quería prescindir totalmente de la política y se topó con las barricadas en las calles de las organizaciones políticas: estudiantiles y gremiales. 

 
Liquidar las conquistas laborales
 
Con el golpe militar, se instaló un fuerte régimen autoritario resuelto a imponer la racionalización de la economía argentina y a modernizar el Estado, lo que conducirían a la instauración de un sector de la economía dominante, competitivo y dinámico, donde prevalecería el gran capital extranjero.
 
El desarrollo de ese sector se lograría mediante una sustancial redistribución de los ingresos en detrimento de los asalariados y del sector agrario; y en beneficio de los grandes empresarios industriales y financieros. Esto seria alcanzado mediante un riguroso control estatal de los salarios y la reorientación, por el Estado, de los recursos generados por las exportaciones agrarias.
 
Se ordenó un riguroso plan de estabilización monetaria consistente en controles salariales, restricción fiscal, reducción del crédito y devaluación del peso. Un importante blanco de la racionalización era el sector estatal y las economías regionales subsidiadas. El resultado lógico de esta política sería una intensa concentración de recursos económicos en el polo dinámico de la economía argentina.
 
Para lograrlo, se suspendió toda actividad política, para abolir así el sistema de negociación mediante el cual los grupos sociales intentan imponer en el plano del Estado los reclamos de sus votantes, lo que condenaba a las autoridades a interminables rondas de negociaciones y a una política económica vacilante.
 
Un Estado controlado por una elite militar y económica, no estaba en la obligación de atender a otros grupos de interés. El principal objetivo contra el que apuntaba la nueva autoridad estatal, inmunizada contra la política, eran la clase trabajadora y el movimiento gremial.
 
Suspender el funcionamiento del sistema político, imponer estrictos límites a los aumentos salariales y diferir la realización normal de negociaciones colectivas, se podía realizar mediante la existencia de un régimen autoritario que había concentrado y centralizado el poder estatal y estuviera resuelto a utilizar inequívocamente el poder del Estado contra los sindicatos y la clase trabajadora.
 
La determinación del nuevo régimen de controlar, y si era necesario reprimir, al movimiento sindical, era ineludible para liquidar las conquistas laborales, creando un mercado laboral flexible, eliminando el poder que el movimiento obrero organizado ejercía en la sociedad. Así, se congelaron los salarios por 18 meses, se dejó sin efecto la ley 14.250 de negociaciones colectivas y  se estableció el "arbitraje obligatorio", una medida que eliminaba el derecho de huelga.
 

Particularidades de Córdoba 

El 29 de mayo de 1969, Córdoba se alzó contra esa dictadura militar, contra las proscripciones políticas y en defensa de los derechos sociales. La confluencia de obreros y estudiantes forjó la unión de la lucha económico-sindical y la lucha política antidictatorial, dentro de un proceso de profundas contradicciones sociales.

En Córdoba, la protesta tenía motivos adicionales de queja. El desencadenante particular y concreto del coflicto, en el plano gremial, fue la aplicación de las "quitas zonales" (un derecho patronal de aplicar, en algunas provincias, reducciones salariales sobre el sueldo pactado en las convenciones colectivas a nivel nacional) y una ley que unificaba la jornada laboral en 48 horas semanales, que implicaba la derogación del "sábado ingles"  en cinco provincias, incluida Córdoba. Al mismo tiempo se anunciaba el congelamiento de los convenios colectivos y de los salarios.
 
En Córdoba, las industrias automotrices y metalúrgicas atravesaban los peores años de su historia. Los propietarios de los talleres y las fábricas autopartistas que constituían la industria local eran inflexibles a las demandas sindicales. Las grandes empresas intentan aprovechar la situación de debilidad gremial y la posición de indefensión de los trabajadores para disminuir los costos laborales mediante la reducción de la jornada de trabajo y las suspensiones temporarias de la producción.

 
Con la política social de la dictadura de salarios congelados, despidos injustificados y masivos, anulación de indemnizaciones, etc., la conflictividad social estaba a la vuelta de la esquina. Se generaron así estas jornadas de rebelión popular.


Los participantes de la rebelión 

El 29 de mayo de 1969, la clase trabajadora, los universitarios y el pueblo de Córdoba fueron protagonistas de un jalón histórico, en medio de una huelga general activa de 36 horas, con movilización y concentración, convocada por la CGT local.

El legendario dirigente peronista John W. Cooke sostenía que esa alianza de trabajadores, estudiantes, pueblo y tradición de rebeldía, que se dio en elCordobazo y que lideraron los sindicatos, eran como un cóctel Molotov: simple en sus componentes y fácilmente disponibles, inofensivos si estaban separados, pero con efectos devastadores cuando se conjugaban al unísono, bajo ciertas condiciones y con una mano diestra para utilizarlos.
 
Así distinguimos el sucesivo protagonismo de los trabajadores en las horas iniciales, la sociedad en su conjunto en las horas intermedias, y los militantes y estudiantes en la resistencia final, a la noche en el barrio estudiantil Clínicas.

pruebas

a) El movimiento obrero

En esos años, Córdoba era el centro de la industria automotriz argentina y el escenario de una clase obrera particularmente activa y militante. El aspecto distintivo de la política obrera cordobesa es un proletariado con una identidad abrumadoramente peronista. Con el Cordobazo emerge una antigua tradición local de sindicalismo combativo e independiente, a la vez abierto y democrático, que tiene un importante desarrollo después de 1969.
 
Subrayamos la importancia, que en esa tradición, tuvo el justicialismo y los trabajadores de la "resistencia peronista": militantes sindicales movilizados por la proscripción política y el ajuste capitalista, que desbordaron los límites de la dirigencia sindical para expresar con pureza sus intereses concretos de clase, ligado al conjunto de los trabajadores, para lograr un mayor bienestar inmediato y una mejor participación en el reparto de la riqueza social.
 
La clase obrera fue el principal protagonista del levantamiento. La política anti-popular de Onganía alentó a la unidad en la acción de sectores gremiales que estaban divididos nacionalmente: por un lado la CGT oficial, de peronistas vandoristas y participacionistas, por otro la CGT de los Argentinos, donde se nucleaban peronistas de izquierda, peronistas ortodoxos e independientes (radicales e izquierda independiente).
 
La singularidad cordobesa era el peso del llamado "verticalismo" -los gremialistasortodoxos que se proclaman leales a Perón y se enfrentan con los dirigentes sindicales nacionales vandoristas- que termina fortaleciendo la independencia de las direcciones gremiales provinciales, de la burocracia sindical nacional.  

La fuerte identidad regional de los trabajadores de Córdoba y su oposición a la interferencia porteña, permitió que fueran artífices de una alianza popular centrada en la CGT Regional Córdoba, vanguardia de luchas políticas y sociales. Una CGT que dirigió las primeras huelga contra la "Revolución Libertadora", enarbolando los programas obreros revolucionarios de Huerta Grande y La Falda.

Una de las lecturas erróneas del Cordobazo es no reconocer que la inmensa mayoría de los gremios que participaron del paro activo y de la movilización del 29 de mayo, 50 sobre un total de 55, tenían conducción peronista y apoyo de bases del mismo signo.
 
Las principales manifestaciones políticas de esa identidad peronista de los sectores populares se daban en la exclusión política que sufrían como ciudadanos por la proscripción y en su adhesión a un movimiento sindical que continuaba definiéndose como parte del peronismo y no meramente como organizaciones corporativas de la clase obrera.

Las características de la mayoría de los dirigentes gremiales, su historia y trayectoria anterior, sus ideas políticas, muestran que el Cordobazo fue la continuación de las luchas obreras que arrancaron en la resistencia peronista, en 1955.

Los Secretarios Generales de los Gremios Elpidio Torres, del SMATA, y el lucifuercista Agustín "El Gringo" Tosco fueron las principales figuras del Cordobazo, junto con Atilio "El Negro" López que encabezaba el importante gremio de los choferes (UTA), el "Cabezón" Miguel Ángel Correa (maderero), "El Negro" Héctor Castro (ATE) y Jorge Canelles (UOCRA), tuvieron activa participación en las luchas previas que prepararon el clima de la rebelión. 

pruebas

b) El movimiento estudiantil

El movimiento estudiantil se había opuesto al gobierno del general Ongania desde los primeros días de la dictadura cuando fueron arrasadas las autonomías de las universidades con brutalidad castrense, en lo que se conoció como "La noche de los bastones largos". Ese siniestro crepúsculo y la posterior "fuga de cerebros" fue la muestra evidente de la nueva dirección que tomaría la Argentina autoritaria del gobierno militar.

En Córdoba capital estaba la Universidad Nacional, con 350 años de historia, y allí los universitarios veníamos de un intenso fogueo anterior en múltiples manifestaciones de rechazo a la autoridad militar, y la gran huelga universitaria del año 1966 donde es asesinado, en una protesta callejera, el integralista Santiago Pampillón, estudiante y obrero de la automotriz IKA-Renault, en una lucha librada para resistir la intervención en las Universidades.
 
Con la intervención militar en la Universidad, las discusiones sobre la autonomía y el gobierno tripartito, su función específica y la vinculación con la sociedad dejaron paso a visiones más instrumentales acerca de la contribución a la "revolución" en términos de militancia, concientización y organización de cuadros. En la clandestinidad, la política estudiantil se hizo cada vez mas radicalizada. Y, tanto la izquierda peronista como la nueva izquierda marxista, ganaron adeptos.
 
Las agrupaciones estudiantiles, a pesar de actuar en la ilegalidad, tenían un alto grado de organización, muy superior a la de los partidos políticos que entonces estaban disueltos, y eran solo superadas, en organización, por algunos sindicatos obreros. Y a no olvidar la importante participación de las mujeres, de ambos ámbitos, en el Cordobazo.

 
Jóvenes de las clases medias de las ciudades más grandes del país comenzaron a identificarse con el movimiento popular, el peronismo, y sacudían prejuicios sociales heredados. La influencia de la revolución cubana en la izquierda y los enfoques combativos de"El Bebe" Cooke en el peronismo, desplazaron al conjunto de los universitarios hacia posiciones cada vez más revolucionarias. Un proceso de politización y radicalización que la represión no logró detener. Los estudiantes que enfrentaban a los militares ya no eran aquellos gorilas que el peronismo había retado en su ciclo inicial de 1946 a 1955.

 
La principal fuerza estudiantil en Córdoba era el Integralismo, un movimiento universitario originado en el cristianismo, donde influían los sacerdotes que asumían el Concilio Vaticano II y, que antes de 1969, expresaba los síntomas más claros de lo que seria la "peronización" de las clases medias y constituirían los brotes iniciales del peronismo revolucionario. Era una corriente fuerte en Córdoba, San Luis, Corrientes y el Chaco, con características similares al Humanismo de Buenos Aires y Tucumán y los Ateneos de Rosario, Santa Fe y Corrientes. 

El Integralismo era un movimiento estudiantil activo, fuertemente influido por reivindicaciones universitarias concretas y por las movilizaciones de la CGT de los Argentinos, con una práctica militante asentada en la movilización popular, porque desde 1966 huelga obrera, conflicto laboral, plan de lucha sindical, eran cuestiones familiares para los estudiantes de la época. 

Heterogéneo y masivo, allí militamos los que formaríamos la Juventud Peronista de los 70, el Peronismo de Base y la Guardia de Hierro. Actuábamos dentro de los sindicatos obreros, que era el ambiente natural de los peronistas universitarios, el campamento donde nos refugiábamos y conseguíamos apoyos. 

Los dirigentes sindicales eran figuras habituales para nosotros, y como estudiantes participábamos en las luchas gremiales. Además, tomábamos inevitable y naturalmente partido por algún sector en las elecciones gremiales. En el sindicato guardábamos los mimeógrafos, los carteles, el engrudo, los bombos. Allí se hacían las reuniones clandestinas, allí se escuchaba el último casette de Perón, llegado de Madrid. 

Además, en el movimiento estudiantil, revistaba la Federación Universitaria de Córdoba (FUC), donde pesaba un sector marxista pro-peronista: el Frente Estudiantil Nacional (FEN).

También en la FUC coexistían: el Movimiento de Liberación Nacional (MALENA) liderado por Ismael Viñas, la izquierda nacional seguidora de Abelardo Ramos, los socialistas del Movimiento Nacional Reformista (M.N.R.) de Estévez Boero, la Juventud Comunista, los radicales de la Franja Morada que sufrieron el impacto disgregador de la caída de Illia y variadas agrupaciones minoritarias izquierdistas y trostkistas.

Los grupos universitarios más izquierdistas no participaron en la movilización delCordobazo, debido a que esta fue convocada por la CGT, a la que calificaban de burocrática. En los días previos, en asambleas universitarias, se habían opuesto a la movilización sindical, por considerarla una maniobra de los dirigentes.
 
Esos grupos, cuando se produjo la rebelión, sorprendidos in fraganti intentaron quitarle a los sindicatos y a sus dirigentes el indiscutible papel protagónico que tuvieron. Así, desarrollaron las tesis del espontaneísmo del Cordobazo, mito que aun hoy sostienen.

c) La Sociedad

La reputación de Córdoba como ciudad rebelde de la Argentina era bien merecida. Toda la población de una ciudad contestataria, portadora de un espíritu de resistencia legendario y que atravesaba un momento especial de su historia, se expresó porque no soportaba el opresivo clima impuesto por la dictadura, como la anulación de los partidos políticos y de la actividad política, lo que le dio el carácter masivo a la protesta.


Además, Córdoba era la capital industrial del interior. En ella estaban instaladas la mayoría de las fábricas de autos del país, industrias modernas como Fíat e IKA-Renault. Los obreros de esas plantas, y de un montón de fábricas de auto piezas que trabajaba para ellas, eran más preparados y recibían salarios más altos que el promedio percibido en otras provincias.

Para colmo, el gobernador interventor en Córdoba, Carlos Caballero, un católico ultramontano, sumó a la bronca obrera y estudiantil crispando a los sectores de clase media cuando, a comienzos de 1969, aumentó fuertemente los impuestos a la propiedad, poniéndose en contra un gran sector ya descontento con la suspensión de las libertades cívicas y la ausencia de participación política bajo el régimen autoritario de Onganía.
 
En mayo de 1969, se combinaron el descontento gremial y estudiantil con las tensiones de la sociedad civil en una ola de desobediencia social generalizada.

  
Rol de los sindicatos y de los militantes peronistas

Sin pretender desmerecer el rol de la izquierda, el análisis político de los participantes en el Cordobazo muestra, a las claras, el franco predominio del peronismo combativo, gremial y universitario, sobre la izquierda estudiantil y sindical.
 
Sin embargo, el levantamiento popular no ingresó en el panteón peronista como uno de sus días más sagrados, a pesar del papel decisivo jugado por los sindicatos y los militantes peronistas, sino que fue asociado, casi exclusivamente, con sectores del movimiento obrero y político de izquierda para simbolizar un nuevo tipo de protesta. 


Vísperas del incendio

En Corrientes, el incremento del ticket del comedor universitario privatizado, originó manifestaciones, que al ser impedidas produjeron la represión policial y la muerte del estudiante de medicina, Juan José Cabral, el 15 de Mayo de 1969. Por ello, se desatan protestas estudiantiles en todo el país que son especialmente graves en Rosario, que es ocupada militarmente, y donde fue asesinado el estudiante de ciencias económicas, Adolfo Bello.
 
Primero fue un paro de los colectiveros de la UTA, el 5 de mayo, pero un hecho que profundizó la tensión fue cuando la Policía reprimió, el 14 de mayo, una masiva asamblea de la SMATA a la que asistieron 3000 trabajadores en el club Córdoba Sport. Los enfrentamientos se desarrollaron en la Av. General Paz y Dean Funes y el Integralismo participó en las escaramuzas. Además, los paros para los días 15 y 16 de Mayo, en razón de las "quitas zonales" y el no reconocimiento de la antigüedad por transferencias de empresas, también van caldeando el clima.

Las delegaciones regionales de la CGT, en el interior del país, y los sindicatos locales declaran su solidaridad con los estudiantes. Y las dos CGT nacionales proclaman para el 30 de mayo una huelga general de 24 horas en protesta contra la represión oficial y la política económica. Fue, en más de dos años, el primer signo de movilización sindical organizada en escala nacional.

Vísperas del Cordobazo: Hechos y protagonistas que dieron origen a la pueblada 

 
Preparados para luchar

Hasta ese momento, la modalidad predominante de movilización callejera era el "acto relámpago", donde se manifestaba contra el gobierno, se tiraban bombas de estruendo, "volantes" y "mariposas", y se desaparecía rápidamente, cuando llegaban las fuerzas represivas, para evitar caer preso.

Pero, ocurrió un hecho que me llamó poderosamente la atención y fue la asamblea general de los mecánicos del SMATA realizada el 14 de mayo en el club Córdoba Sport. Concluida la reunión, se inició una marcha por el centro de la ciudad, donde participé, que fue disuelta violentamente por la policía.
 
Los trabajadores no se dispersaron, sino que enfrentaron reciamente a la represión, en una verdadera batalla campal, lo que reveló claramente que la decisión de ir a una lucha frontal contra el aparato represivo del régimen militar estaba tomada por las bases obreras.

Así, los sectores populares generaron nuevas formas de lucha, nuevos procedimientos de defensa y de ataque en relación con las nuevas coyunturas que el proceso político fue forjando en su desarrollo. El 29 de mayo de 1969 se cambia la dinámica de las manifestaciones populares.
 
En las reuniones de coordinación previas en las que participé, como Presidente del Integralismo, se acuerda que si había represión del Gobierno, habría también una respuesta igualmente contundente por parte de las organizaciones populares.
 
Es decir, resolvemos ir al enfrentamiento, a pelear contra el aparato represivo de la policía. Esa es la gran diferencia con las manifestaciones anteriores y por eso, el rasgo más destacado de esa histórica jornada fue la lucha callejera.

Contra todo espontaneísmo, los sindicatos y el movimiento estudiantil organizaron y dirigieron esa lucha de masas. Así, el Cordobazo fue preparado al detalle. Lo espontáneo fue la dimensión y el tamaño de la reacción popular. Lo hecho muestra la ejemplar preparación previa de los trabajadores, en especial del SMATA y Luz y Fuerza.
 
Los estudiantes y los sindicalistas se van equipando para el enfrentamiento. Disponen de bombas molotov, miguelitos, hondas, bulones, barras y recortes de acero y algunas pocas armas de fuego; para enfrentar a una policía que, como ya lo había hecho antes, usaría armas de fuego además de las pistolas lanza gases.
 
El machirulo Macri contra el freno al brutal tarifazo 

 
Descomposición del aparato represivo 
 
El régimen había entrado en crisis, el descontento y las movilizaciones recorrían el país; y la fuerte presión de las mismas hicieron que la CGT de Vandor y a la CGTA de Ongaro decretaran un paro general para el día viernes 30 de mayo de 1969.
 
Pero en Córdoba, el reagrupamiento del movimiento obrero en las semanas anteriores y el clima de enfrentamiento, llevó a la CGT local unificada a establecer un "paro activo" a partir de las 10 de la mañana del 29 de mayo con abandono de fábrica.

Éramos conscientes de que algo muy grande iba a suceder aquel 29 de mayo. La noche anterior, en vísperas de entrar en acción, mientras realizábamos la "vigilia de armas" en la CGT, ultimábamos los detalles de la movilización y reflexionábamos sobre si estábamos preparados para el enfrentamiento de día siguiente, un grupo de policías vino hasta la puerta del local sindical y pidió hablar con el dirigente gremial telefónico, el "Gringo" Settembrino, que estaba con nosotros. En nuestra presencia le manifestaron que un sector importante de sus camaradas no estaba dispuesto a reprimir la movilización obrera, cosa que posteriormente ocurrió y por ello fueron arrestados.  


Escribe: Blas García*
*Participó, como presidente de la Federación de Agrupaciones Universitarias Integralistas, en el "El Cordobazo". 
 
Relacionada:

El Cordobazo: Memorias de una insurrección popular y sus consecuencias
 
 

 
 
 
 
 
 
 

 

 

Agreganos como amigo a Facebook
Vísperas del Cordobazo: Hechos y protagonistas que dieron origen a la pueblada
Agustín Tosco (de overol) al frente de las columnas obreras del Cordobazo. Esa es la violencia de la clase obrera, su masividad, su número transformado en fuerza, como decía Cooke. Porque no alcanza con que sean muchos, tienen que saberlo y organizarse. Así, la cantidad adopta la fuerza.
Vísperas del Cordobazo: Hechos y protagonistas que dieron origen a la pueblada
Al circular la noticia de la muerte del obrero de IKA-Renault, Máximo Mena, se construyen barricadas para defenderse de la policía en casi todas las esquinas, siendo reforzadas con fogatas; se vuelcan y se incendian vehículos para obstaculizar el desplazamiento de las fuerzas policiales.
09-07-2020 / 20:07
 
El 10 de julio de 1821, en Chañar Viejo, cerca de Villa de María del Río Seco, Córdoba, muere Francisco "Pancho" Ramírez, líder indiscutido en Entre Ríos, donde lo llamaban El Supremo Entrerriano. Fue un caudillo, uno de los principales líderes del federalismo durante los años de formación de la República Argentina.
 
Se incorporó tempranamente, en 1810, a las luchas por la Independencia y luego formó parte del partido federal, fundado por José Gervasio Artigas, con quien más tarde se enemistó, hasta combatirlo y derrotarlo, obligándolo a exiliarse. Venció a los porteños en Cañada de Cepeda, en 1820, y entró, junto a Estanislao López a la ciudad puerto, capital de la oligarquía, donde atan sus caballos a las rejas de la Pirámide de Mayo.
 
Enfrentado a quien anteriormente había sido su aliado, López, fue derrotado en Chañar Viejo. Logró escapar, pero al descubrir que su legendaria mujer, su amor, La Delfina, que había luchado a su lado valientemente durante toda la campaña, había sido capturada, regresó a rescatarla. En ese momento fue muerto de un balazo. Fue decapitado y su cabeza clavada en una pica y luego enviada a López, quien la hizo embalsamar y la exhibió en una jaula, en la puerta del Cabildo santafesino.
 
Su deslumbrante carrera política tuvo sólo tres años de protagonismo superlativo. Fueron solamente tres fugaces años en que se difundió el nombre de Pancho Ramírez por las Provincias Unidas, dejando su huella en la historia argentina y de nuestra provincia: su capacidad militar, su hombría de bien en la guerra y el profundo amor por la causa federal y su tierra entrerriana.
 
La Opinión Popular



08-07-2020 / 19:07
En Buenos Aires, el 09 de julio de 2019, falleció Fernando De la Rúa. Fue un abogado y político de la Unión Cívica Radical, el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, además de haber sido tres veces senador nacional, una vez diputado nacional y candidato a vicepresidente de la Nación en las elecciones presidenciales de septiembre de 1973.
 
Fue presidente de Argentina, asumiendo por la Alianza el 10 de diciembre de 1999, sucediendo al segundo gobierno de Carlos Menem. La incapacidad fue su característica fundamental y la crisis de la convertibilidad corroía los cimentos de su Gobierno, De la Rúa la negaba y aseguraba "estoy en la plenitud de mi liderazgo". Solo le creían sus familiares.
 
Las elecciones de medio término, celebradas en octubre de 2001, redondearon una catástrofe para el radicalismo que perdió literalmente millones de votos en un bienio. De la Rúa negó que el resultaron lo afectara, aduciendo que él no se había comprometido en la disputa. Sin embargo, se plebiscitaba su gestión.
 
En dos meses posteriores, el Presidente confiscó los depósitos mediante el "corralito" pergeñado por el ministro de Economía Domingo Cavallo y decretó el estado de sitio como respuesta a las movilizaciones populares en todo el país.
 
Si bien su mandato se extendía hasta el año 2003, renunció al cargo el 20 de diciembre de 2001 cumpliendo 2 años y 10 días de gobierno, en medio de numerosas protestas sociales durante la crisis de diciembre de 2001 en Argentina. Dejó un país devastado. El neoliberalismo, una vez más, había mostrado su fracaso.
 
La consecuente acefalia presidencial obligó a la reunión de una Asamblea Legislativa que determinaría quién debía continuar ejerciendo el cargo, siendo reemplazado por Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Camaño y finalmente Eduardo Duhalde en el curso de trece días.
 
La Opinión Popular

08-07-2020 / 19:07
08-07-2020 / 19:07
 
Como cada 9 de Julio reivindicamos la lucha de las masas populares contra la permanente agresión política, económica y cultural neocolonial e imperialista, que busca disolver la identidad nacional y condenar a nuestra Patria a la condición dependiente como factoría de las metrópolis imperiales, mera proveedora de materias primas y alimentos baratos.

El 09 de julio de 1816, el histórico Congreso de Tucumán proclamó la existencia de una nueva nación, libre e independiente: las Provincias Unidas de Sud América. Lo hacía cuando la Santa Alianza, de Austria, Rusia y Prusia, promovía en Europa la restauración monárquica y combatía los movimientos liberales y democráticos.

Se realizó en Tucumán por el creciente malestar de los pueblos del interior contra Buenos Aires. Desde la supresión de la Junta Grande por el Primer Triunvirato en 1811 y hasta el Directorio de Carlos María de Alvear, la elite porteña había impuesto sus criterios centralistas, desconociendo el sentimiento federal de la mayoría del interior.

Las masas populares, con sus lanzas y su fuerte sentimiento libertario, construyeron la Patria independiente con José de San Martín, las montoneras bravías del interior que nos legaron el federalismo, los ciudadanos revolucionarios de don Hipólito Irigoyen que cimentaron la democracia del Pueblo y las multitudes obreras movilizadas por Juan Perón que combatieron por la Justicia Social.

Invariablemente, la alternativa histórica fue siempre: independencia económica o subdesarrollo y miseria, e implica optar entre aceptar resignadamente la dependencia del país al FMI o luchar por la Liberación, por una Nación Justa, Libre y Soberana.

Tomamos el valiente ejemplo de San Martín que, para la Declaración de la Independencia, se impuso militarmente a los españoles y políticamente a aquellos sectores vinculados a la elite porteña que ya estaban negociando, tanto con el Imperio español como con el Reino Unido de Gran Bretaña, una nueva dependencia.

La nuestra es una historia de caudillos y masas populares. Los líderes pesaron mucho en los procesos. En 1816, San Martín, Belgrano, Güemes, Pueyrredón, Artigas, Juana Azurduy... Y la participación de las masas populares es una herencia del período independentista revolucionario, por la importancia que tempranamente tuvo la movilización popular, política y militar, en nuestra historia, desde la formación de las milicias urbanas para derrotar a los invasores británicos, y la voluntad del Pueblo que jugó un papel sin precedentes en la destitución de un virrey y el nombramiento de su sucesor.

Como decía don Arturo Jauretche"La historia es la política del pasado y la política es la historia del presente". Hoy, como siempre, peleamos por nuestra única, verdadera e irrenunciable independencia, denunciando el aparato de colonización mental montada por los países centrales y sus operadores internos, como el macrismo, para perpetuar la dependencia.


Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Escribe: Blas García


07-07-2020 / 19:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar