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“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
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Nacionales - 17-05-2020 / 10:05
CUESTIONADOS POR LA DERECHA Y LOS MEDIOS MACRISTAS

De la diatriba al protagonismo: Organizaciones sociales, científicos, docentes

De la diatriba al protagonismo: Organizaciones sociales, científicos, docentes
Imposible citar a todos los movimientos sociales que activan en diferentes territorios. Como los piqueteros precursores de fin del siglo pasado aprendieron a visibilizarse para consolidar la organización. Forman parte de una cohorte de la sociedad civil maltratada por la derecha política macrista y por los medios dominantes.
Las organizaciones sociales se acercan al compañero o compañera que registra síntomas. Contienen, explican, dan cuenta a los profesionales de la salud que atienden cerca. Proveen de alimentos antes de que llegue la ayuda oficial. Los famosos planeros, aquellos que supuestamente viven sin laburar, duermen poco, se multiplican.
 
Imposible citar a todos los movimientos sociales que activan en diferentes territorios. Como los piqueteros precursores de fin del siglo pasado aprendieron a visibilizarse para consolidar la organización. Forman parte de una cohorte de la sociedad civil maltratada por la derecha política macrista y por los medios dominantes. Tapas de diarios, semaforitos rojos para coleccionar, menciones sarcásticas en discursos de Macri...
 
Hoy en día, les trabajadores de la educación se multiplican, cooperan con la asistencia alimentaria y se desloman para enseñar a distancia. Alerta para los adoradores de la nueva era: el trabajo remoto agrava desigualdades. Atañe a personas con saberes especiales, competencias profesionales. Alerta para el futuro, muchas prestaciones son insatisfactorias y en general requieren menos mano de obra.
 
El descubrimiento de un nuevo test de diagnóstico permitirá mejores controles. Gloria y loor para los científicos argentinos a quienes Domingo Cavallo mandó a lavar los platos y la administración de Mauricio Macri asfixió presupuestariamente, destrató de modo grosero, hasta apaleó para darse todos los gustos.
 
Ejemplos regionales como Chile y Brasil dejan mal parada a la derecha sudamericana aunque difieran mucho los modales del presidente chileno Sebastián Piñera y los del brasileño Jair Bolsonaro. El Ecuador de Lenin Moreno causa espanto.
 

 
En la semana entrante vence el plazo de la nueva fase de la cuarentena. Llegarán nuevos anuncios, se repetirá una liturgia decisionista y comunicativa que culmina en presentaciones del presidente Alberto Fernández.
 
Déjà vû solo en apariencia: es inaplicable la alusión al día de la marmota, remanida en medio de la peste. Los gobernantes, nacionales y provinciales, tienen que recalcular medidas, adoptar decisiones drásticas en circunstancias que se modifican velozmente. Asesorarse con expertos, medir la realidad cotidiana en sus distritos, observar la experiencia de otras comarcas.
 
La ciudad de Baradero vuelve atrás: de la cuarta fase a la primera, como consecuencia de nuevos contagios. En Santiago de Chile se encienden todas las alertas y se establece por primera vez una cuarentena total. Madrid ensaya la apertura, Roma también. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) pibas y pibes salen a la calle. Alegra verlos, emociona. La congestión preocupa o mete miedo.
 
La CABA y el Conurbano bonaerense son el epicentro de los contagios. El despliegue de la covid-19 acentúa las desigualdades precedentes. El filósofo coreano Byung-Chul Han explica en reportaje publicado por la agencia EFE que "la vulnerabilidad o mortalidad humanas no son democráticas, sino que dependen del estatus social. La muerte no es democrática. La covid-19 no ha cambiado nada al respecto. La muerte nunca ha sido democrática. La pandemia, en particular, pone de relieve los problemas sociales, los fallos y las diferencias de cada sociedad".
 
Pasó igual con el huracán Katrina en Estados Unidos: casi todas las víctimas, afroamericanas, pobres y adultos mayores. La ola de calor que azotó Europa años atrás diezmó a las personas de más edad. Si venimos más cerca: el coronavirus vino en avión, se aposentó en hábitats confortables...
 
Los contagios comunitarios se expanden más entre la población vulnerable, barrios pobres y villas en especial. Quien no dispone de acceso al agua no puede lavarse las manos a cada rato. La desprotección data de años atrás.
 
El macrismo gobierna la CABA desde hace más de doce. El peronismo gestionó Buenos Aires durante 29 de los 37 años de la recuperación democrática. Son distritos diferentes, claro. Rica la Ciudad, con población que no aumenta, un PBI colosal para los parámetros argentinos.
 
La respuesta del Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta fue lenta, filo negligente. La Casa Rosada opta por no agitar las diferencias y promover acciones comunes. Quienes viven dentro de las villas son argentinos y no solo porteños.
 
El despliegue de la CABA es adecuado, comentan desde Olivos. Llama la atención la baja tasa de mortandad en las villas. Una parte factible de la explicación que se busca: la edad promedio de sus pobladores es más baja que la media de los porteños.
 
En los paradores para personas en condición de calle se potencia el maltrato previo. Se reacondicionan hoteles para ocupar a personas contagiadas. Se las traslada en micros que se arriman a las villas varias veces por día.
 
Profesionales de la salud, trabajadoras sociales o funcionarios que pisan el barro comentan que el gobierno porteño llega siempre después que las organizaciones sociales. En puridad, éstas no llegan antes... están ahí. O haciendo uso de la riqueza verbal del castellano: no solo están, son de ahí.
 
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Elogio de ñoquis, vagos y planeros
 
Al anunciarse el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) muchos pensaron que sería difícil que se inscribieran en la web millones de personas en contados días. Superaron los 11 millones, un fenómeno de sencilla explicación: funcionaron las redes sociales, tanto como las intendencias.
 
Lo explica un notable relevamiento del Instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) mostrando dos caras de la sociedad. La peor, minoritaria. Y la mejor.
 
"La dificultad de gestión (del IFE) fue oportunidad para que aparecieran 'gestores' que cobraban por facilitar el trámite en algunos barrios. También, mucho más extendidamente, la misma fue sorteada por la mediación de las organizaciones sociales y "los jóvenes" de algunas agrupaciones y vecinos y vecinas solidarios que aparecen como vinculadores tecnológicos".
 
Docentes de la UNGS entrevistaron a 129 referentes territoriales de distintas localidades del Conurbano, sistematizaron y divulgan la información. Sirve como insumo a las autoridades políticas. Contestan, noquean, a un interrogante que introdujo la ex gobernadora María Eugenia Vidal. Sí, señora; es de equidad que existan esas universidades.
 
La inversión social vale, en ocasiones, para prevenir momentos de zozobra. Nadie acusa a los bomberos de ñoquis porque están a menudo en guardia pasiva... algo similar sucede con los hospitales de campaña, los respiradores, los kits de laboratorio por los que ahora clama la derecha autóctona. Ojalá no sean necesarios, menos mal que están disponibles.
 
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Guerra internacional en ciernes
 
El decano de la Facultad de Sociales de Estocolmo es requerido por radios y canales de noticias. Atraviesa su cuarto de hora mediático sin disfrutarlo. Los comunicadores ensalzan a Suecia pero no lo dejan explayarse. Lo interrumpen, le preguntan si cree que "Cristina está detrás de las declaraciones del presidente".
 
Trata de explicar que lo ignora, lo cortan, le gritan. Le ofrecen desagravios, parecen estar comentando una ofensiva bélica. El Decano desea cortarla, volver al libro que pergeña, a la novia que se enfada con tanto barullo, a los asados que todavía arrebata o sirve crudos.
 
Entre tanto, su discípulo, el politólogo sueco que escribe tesis sobre Argentina elucubra cómo volver a fatigar el Conurbano, en compañía de la pelirroja progre que ahora es albertista. Hay tanto para ver y estudiar por ahí... tantos compañeros en acción.
 
Pero la Colorada se verticaliza con la Comunidad Organizada: minga de trasgredir las reglas del aislamiento. Hay que seguir las directivas de Alberto y hasta las de Larreta. El tesista se tranquiliza, mira los partidos de la Bundesliga y empieza a preguntarse cuando volverá el fútbol local. De taquito, consuela al Decano enviándole todas las notas que cuestionan la xenofobia anti escandinava del presidente. El Decano, podrido, las manda a papelera de reciclaje.
 
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Efemérides y profecías
 
Se evocó el aniversario del asesinato del cura Carlos Mugica que eligió vivir en la villa y luchar junto a los villeros. Mañana se cumple un año del paso atrás de Cristina Kirchner, una maniobra única que seguramente determinó el resultado de las elecciones presidenciales. Alberto Fernández arrancó con un programa económico cauteloso, enfocado en los más necesitados.
 
La pandemia convulsionó todo. Interrogarse acerca de qué hubiera pasado sin pandemia es un ejercicio contrafactual, carente de interés, porque ese pasado no volverá. Es al tiempo prematuro vaticinar qué sobrevendrá.
 
El Congreso retoma tareas, en sesiones consensuadas. Deberá reformatearse para trabajar de otro modo. Aglomerar decenas de adultos mayores en un recinto queda demodé y peligroso como tantas prácticas del pasado.
 
Se retoman actividades productivas en las provincias. Despacio, estableciendo protocolos, otro vocablo-práctica que imponen las circunstancias.
 
El canje de deuda parece entrar en la última semana, con deadline el viernes 22. Tres grupos de bonistas presentan contraofertas. Esa negociación tiene final abierto, como todos los porvenires que atañen a los argentinos.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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05-06-2020 / 12:06
Miguel Acevedo le sonrió todo lo que pudo a la camarita de su laptop. Estaba en su casa pero de saco y corbata, igual que el resto de los directivos de la Unión Industrial. -El milagro de la pandemia es que la AFIP sea la buena de la película. ¡Hay que agradecer!
 
Fue el martes a la tarde y Mercedes Marcó del Pont le acababa de dar dos buenas noticias en medio de la caída libre que atraviesa la economía: que la recaudación cayó un poco menos en mayo que en abril, tal como se oficializó al día siguiente, y que la semana que viene se deposita la parte de los sueldos que paga el Estado a los empleados cuyos patrones solicitaron la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).
 
Con el malo de la película le tocó hablar anoche. El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, le prometió -también por videoconferencia- que no complicará el acceso a dólares de las industrias que quieran importar.
 
La inquietud de todo el empresariado apareció el viernes pasado, cuando Pesce estableció que las empresas que posean dólares declarados en el exterior deberán usarlos para pagar las importaciones que quieran hacer. Y que recién cuando los hayan gastado podrán acceder a más en el mercado oficial.
 
Acevedo ya había protestado diplomáticamente contra esa resolución anteayer, cuando Alberto Fernández lo recibió en Olivos junto a una docena de CEOs de grandes empresas, como Javier Madanes (Aluar), Luis Pagani (Arcor), Sergio Kaufman (Accenture), Luis Perez Companc (Molinos) y Daniel Herrero (Toyota).
 
El Presidente lo miró a Matías Kulfas. "Es algo temporario", aclaró el ministro de Producción. "Y además, con los insumos para la industria no deberían tener problema", agregó.
 

05-06-2020 / 11:06
04-06-2020 / 11:06
"Expresamos nuestra condena a los graves hechos de violencia institucional que se han suscitado en los últimos días en nuestro país y que son de conocimiento público", indicó el partido de la derecha en un comunicado que firmó el ex secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, pero no la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, quien -como ministra de Seguridad- justificó el asesinato por la espalda de personas a manos de policías y prefectos.
 
Se entiende por qué la omisión: como ministra de Seguridad, Bullrich justificó cuanto acto de violencia institucional ocurrió durante su paso por el gobierno de Mauricio Macri. El mandatario, dicho sea de paso, recibió en Casa Rosada y felicitó al policía Luis Chocobar, mientras estaba siendo investigando penalmente por matar por la espalda al sospechoso de un delito.
 
Bullrich también justificó el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel por la espalda por parte de integrantes de la Prefectura. Antes de que siquiera comenzara la investigación penal, la ministra emitió un comunicado en el cual aseguró que los prefectos habían sido atacados por poco menos que un comando guerrillero.
 
Nunca se encontraron evidencias de esto, pero la entonces ministra jamás se retractó. De hecho, dijo que en casos de violencia institucional como ese "no necesitamos pruebas: le otorgamos el carácter de verdad a la versión de Prefectura". Lo mismo hizo a lo largo de las semanas y semanas que estuvo desaparecido Santiago Maldonado: defendió sin pruebas a los gendarmes y se negó a hablar de desaparición forzada (un término que, por suerte, ahora el PRO aprendió a usar en su comunicado).
 
La nueva posición del PRO despertó ironías y críticas en las redes, donde no dudaron de tildarlos de farsantes. 

04-06-2020 / 10:06
Comienza un proceso alentador en nuestro país, quizás oscurecido hoy por la contundente irrupción del Covid-19. La rescisión de los polémicos contratos de obras públicas realizados durante el macrismo bajo el sistema de Participación Público Privada (PPP), un modelo de contratación muy perjudicial para el Estado pero que no prosperó por la crisis financiera.
 
El gobierno de Alberto Fernández puso en marcha el proceso para la rescisión de los seis contratos de obras de corredores viales que habían sido adjudicados por Mauricio Macri bajo la cuestionada modalidad PPP en julio de 2018. Ya en plena crisis externa y con el país con el crédito externo cortado, salvo el acuerdo con el FMI, el gobierno de Mauricio Macri firmó contratos bajo una modalidad que sólo había provocado fracasos y sospechas en el mundo.
 
El programa PPP, participación público-privada, es un modelo por el cual las mismas concesionarias debían obtener el financiamiento y realizar las obras, a cambio de la explotación comercial de las rutas y autopistas licitadas. Es decir, las concesionarias contrataban una deuda que después debía pagar el Estado, mientras que aquéllas se quedaban con el negocio del peaje y de la renta de los espacios comerciales que se desarrollaran a lo largo de las rutas (estaciones de servicio, por ejemplo).
 
La marcha atrás con el modelo PPP es una buena noticia. Ese engendro ya había fracasado en Europa dejando un tendal de deudas siderales que debieron ser afrontadas por los Estados. Se trata de un sistema que, como todo producto "made in neoliberalismo", privilegia las finanzas por sobre la producción.
 
En este caso las grandes empresas constructoras -multinacionales muchas de ellas- se hacían cargo de las obras viales licitadas, de su financiamiento y, como frutilla del postre, de la futura explotación de las autopistas. Todo cotizado en dólares, con tasas de interés altísimas y, por supuesto, con el Estado como garante del negocio de los privados. 
 

03-06-2020 / 12:06
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