La Opinión Popular
                  06:34  |  Miercoles 25 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 11-05-2020 / 10:05
CÓMO PAGAR LA ECONOMÍA DE GUERRA CONTRA EL CORONAVIRUS

No es cierto que el Impuesto a las grandes fortunas afecte a la inversión, como dice la ortodoxia neoliberal

No es cierto que el Impuesto a las grandes fortunas afecte a la inversión, como dice la ortodoxia neoliberal
El impuesto a las grandes fortunas es crucial porque en Argentina, un grupo muy reducido de personas posee casi la totalidad del patrimonio. Según la revista Forbes, el medio centenar de dueños de compañías más rico del país acumula, entre todos, la abultada suma de USD70 mil millones. De ese dinero, el 85% pertenece a 37 familias o CEOs cercanos a Mauricio Macri. Las medidas económicas de Cambiemos los beneficiaron.
El impuesto a las grandes fortunas es crucial porque en el mundo, también en Argentina, un grupo muy reducido de personas posee casi la totalidad del patrimonio. Argentina es un caso elocuente de lo señalado.
 
Los trabajos de Facundo Alvaredo, integrados en el libro de Thomas Piketty "El capitalismo en el siglo XXI" muestran que el 1 por mil de las personas que ganaban más en 1943, alrededor de 4000 familias, recibían el 26 por ciento del PIB y que el porcentaje bajó lentamente hasta su mínimo, en 1974, al 7,4 por ciento. Para volver a remontar durante el invierno neoliberal y establecerse al 16,8 por ciento en 2002.
 
Esto significa que entre 1976 y 2002 el enriquecimiento de los ultra ricos argentinos se tradujo únicamente en un incremento patrimonial ya que la inversión disminuyó en catorce mediciones anuales durante esos 25 años, aunque debería haber aumentado ya que "ese es el destino normal de las ganancias", como lo afirma la economía ortodoxa.
 
Las cifras muestran que la concentración del ingreso sigue siendo anormalmente elevada. El 10 por ciento de la población de mayores ingresos obtenía el 39,3 del ingreso global en 2003 y bajó al 28,2 por ciento en 2014. Esta proporción volvió a subir durante el período de Macri al 32,5 por ciento. Estas evoluciones son consecuencia de las políticas fiscales.
 
En la mayor parte de los países las elevadas ganancias de unos pocos viene aparejado al estancamiento económico. Cuanto mayor es la parte del ingreso global que recibe el 10 por ciento que gana más, menor es la tasa de crecimiento y la tasa de empleo, lo que significa que la injusticia en la distribución del ingreso, como lo señala Piketty, no es un peldaño hacia el crecimiento económico.
 

 
En su libro Teoría General, John Maynard Keynes escribió que "Los dos vicios principales del mundo económico en el que vivimos son que primero el pleno empleo no está asegurado y segundo que la distribución de la fortuna y del ingreso es arbitrario y carece de equidad". Esta breve frase, lapidaria, parece escrita para describir la economía argentina antes de la pandemia del Codiv-19.
 
Estos dos vicios derivan de una tasa de ganancia del capital excesiva y Keynes observaba que "existen actividades humanas útiles que para que sean realizadas y provean los frutos necesarios necesitan la incitación que provee el lucro y el marco de la propiedad privada. Pero para estimular dichas actividades no es indispensable que la actividad reditúe tasas tan elevadas como las actuales, tasas de beneficio mucho más bajas serían tan o más eficaces por poco que los apostadores estuvieran acostumbrados."
 
 
Gastos e ingresos
 
El estancamiento actual heredado del gobierno de Macri y agravado por el Codiv-19 indica que el Estado deberá afrontar inmensos gastos y necesitará ingresos fiscales adicionales. Pero conviene señalar que las ayudas que se otorgan y continuarán otorgándose a los ciudadanos desempleados o empobrecidos o a las empresas serán gastadas en su inmensa mayoría y por lo tanto serán un ingreso para otras empresas y sus trabajadores.
 
En un país los ingresos de unos son los gastos de otros. Es por lo tanto necesario, como fue el caso en los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial, incrementar la progresividad del Impuesto a las Ganancias, restablecer el Impuesto a la Herencia y en particular, porque es la fuente disponible inmediata, implementar un impuesto a las grandes fortunas.
 
Los economistas ortodoxos se oponen a este impuesto con el argumento que se trata de un stock y que, por lo tanto, si el impuesto el patrimonio existe, sea cual sea la tasa de imposición, entonces el Estado practicará de facto una política de nacionalización escalonada en el tiempo del patrimonio de los particulares, lo cual es erróneo.
 
 
Riqueza
  
Es necesario ante todo hacer una distinción entre el impuesto a los Bienes Personales y el impuesto a las grandes fortunas. La tasa del impuesto a los Bienes Personales debe ser poco elevada ya que en muchos casos se trata de bienes como las viviendas o de herramientas y vehículos de los artesanos o profesionales, sin rendimiento de capital específico.
 
El impuesto a las grandes fortunas es muy importante porque en el mundo un grupo muy reducido de personas posee casi la totalidad del patrimonio, lo cual es válido también en Argentina. El impuesto aparece así como determinante porque permite gravar lo que se escapa vía las astucias de la contabilidad al Impuesto a las Ganancias.
 
La fortuna personal está compuesta por el valor de los bienes inmuebles y las participaciones financieras en las empresas. Para fijar la tasa del impuesto que debe aplicarse conviene referirse al rendimiento financiero de dicha fortuna.
 
Los bienes que la componen proveen a sus propietarios un rendimiento: sus aposentos, residencias secundarias están concebidos como instrumentos de gestión del capital para señalar su estatus social o agasajar los futuros socios o clientes importantes y no solo para su esparcimiento personal. Por lo tanto el impuesto a las grandes fortunas debe calcularse sobre el valor actualizado de esos activos
 
 
Progresividad
 
En la actualidad, el rendimiento bruto del patrimonio antes de la aplicación de los diversos impuestos es del orden del 15 por ciento. Es una cifra realista. Si el impuesto aplicado al monto global del patrimonio es del 3 por ciento entonces ese rendimiento bruto queda en el 12 por ciento, lo cual significa que el impuesto real es del 20 por ciento sobre el beneficio global.
 
Este cálculo muestra que puede establecerse una progresividad según los montos de la fortuna. Esto muestra también que, contrariamente a lo indicado por los economistas ortodoxos, el impuesto no altera para nada el monto de la fortuna personal y que el concepto de confiscación es erróneo.
 
Las tasas pueden ser definidas en cada presupuesto según se prevea una tasa de crecimiento positiva de la economía en cuyo caso se puede disminuir para facilitar la inversión y acompañar la tendencia de la economía o incrementarse si la economía está en recesión ya que el incremento de la recaudación permite disminuir la necesidad de contraer deuda publica para sostener la economía. Este mismo razonamiento puede aplicarse al Impuesto a la Herencia.
 
Por Bruno Susani. Doctor en Ciencias Económicas Université de Paris. Autor de "La economía oligárquica de Macri", Ed. Ciccus, mayo 2019.
 
Extractado de Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar